ISLAM Y CLANES FAMILIARIARES

En los países árabes no se producirá ninguna transformación mientras no se destruya la estructura del clan familiar que nos esclaviza física y mentalmente. Está basada en la obediencia y a lealtad y se ríe de la democracia, la libertad o la dignidad del ser humano. Penetras y lo descompone todo como un homgo. El palo y la zanahoria: se ofrece un poco de seguridad a cambio de un poco de dignidad y nos deslizamos por un plano inclinado hacia el abismo, buscando sólo algo de felicidad y satisfacer nuestros instintos. Al final de la caída no queda dignidad. El hombre es un complaciente esclavo del jefe del clan y está orgulloso de que todavía no lo hayan arrestado.

Schami. Sofía o el origen de todas las historias


Posverdad (post-truth)

Hace unos meses analizábamos de la mano de Vallespín (La mentira os hará libres), el uso de la mentira como forma política.

No íbamos demasiado descaminados, pues el diccionario Oxford ha colocado como palabra de año la posverdad, entendiéndola como el fenómeno en donde”los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales”

La elección de Trump o el Brexit de los que ya hablamos aquí son perfectas demostraciones de esta idea, y casi parecen anunciarnos que más que una moda pasajera, esta posverdad se puede convertir en un verdadero paradigma.

En el artículo citado ya analizábamos algunas causas de este movimiento (prensa politizada, uso partidario de las redes sociales, argumentarios, cortoplacismo político).

Sin embargo, existen otras causas más profundas.

Veámoslas brevemente:

  • La crisis financiera de 2008 ha quebrado las esencias del sistema capitalista, desclasando de una forma apresurada a las clases medias que ven alejarse sus niveles de vida anteriores ante un sistema (la globalización) cada vez más imposible de comprender y controlar. Ante ello, no se responde con el cerebro, sino con los sentimientos, y se vota más por miedo o venganza contra el establisment que con la ilusión por crear un mundo mejor.
  • La revolución de internet ha creado, en sus distintas fases, distintos problemas sobre la verdad. Por un lado, la sobreabundancia de contenidos en la red hace cada vez más complejo saber lo que es cierto, manipulado o simplemente erróneo, deteriorado la categoría de verdadero. Con la revolución 2.0 y la aparición de las redes sociales este efecto se ha potenciado exponencialmente, pues los contenidos generados por ellas muchas veces no son verificados o, simplemente, falseados con intenciones políticas o ideológicas (el llamado periodismo en red gana en inmediatez y falta de controles en detrimento de la profesionalidad o el contraste de fuentes)
  • El pensamiento posmoderno vigente desde los 80 es el perfecto caldo de cultivo para la posverdad. Su nihilismo, el relativismo, su falta de categorías estables, la “democratización” de la opinión (que da la misma importancia a cualquier opinión, sin considerar los méritos del emisor) son vacíos idóneos para instalarla y potenciarla. El recientemente fallecido Bauman explicó magníficamente esta deriva con su metáfora de la sociedad y el pensamiento líquido, sometido a su continente y en constante cambio y (desgraciadamente) posibilidad de manipulación

 

TODOS NUESTROS POST SOBRE POLÍTICA


TRUMP Y EL BREXIT, ACASO MÁS QUE PUROS ACCIDENTES O VOTANTES QUE NO SABEN LO QUE VOTAN

La victoria de Trump, acaso, no sólo sea un mal para la gobernanza global, sino un síntoma (uno más) de la profunda conmoción que estamos comenzando a atravesar y que dio su primera gran bofetada en el Brexit.

Para intentar comprender es inevitable salirse del discurso fácil de los votantes engañados que no saben lo que hacen para intentar comprender sus razones (aunque podamos no estar de acuerdo con ellas).

Igual que el Brexit, los primeros datos nos hablan más de zonas rurales, menos estudios y una mayor media de edad. Normalmente clases medias afectadas por la crisis y que, entre sus miedos, se encuentran la emigración incontrolada, el paro, la falta de referentes cosmopolitas, el nacionalismo…

¿No será un síntoma de un malestar más profundo del que queremos conceder?

Tal vez el malestar sea más profundo que simples clases poco informadas que consumen los mensajes rápidos de las televisiones y nos encontremos con algo mucho mayor.

Acaso hay un castigo a los políticos “profesionales” que no arreglan los verdaderos problemas de la gente.

De un castigo (inconsciente pero real) a la globalización económica que el propio marido de Hillary promovió y que se ha demostrado claramente parcial, beneficiando a los capitales pero no a las personas (aumentando así el flujo de emigrantes), que deslocaliza empresas y crea bolsas de paro en los países desarrollados (especialmente entre los menos formados), que facilita los acuerdos comerciales transnacionales (desde la Unión Europea a la NAFTA o el Transpacífico) que mejoran las cifras comerciales pero empobrecen a grandes masas humanas (pues sólo ponen el acento en lo económico, pero no en lo social, como claramente estamos viendo en la UE).

Un castigo movido por el miedo (al emigrante y su cultura o religión distinta, a la pobreza, a la falta de referentes culturales en una sociedad marcada exclusivamente por el consumo rápido) y azuzado por la demagogia que tan fácilmente cala en los que entran en pánico.

Acaso, y aún más, la primera gran reacción a la silenciosa pero cada vez más potente rebelión de las élites que se inicia con la era Reagan y se multiplica exponencialmente en la última crisis (en principio financiera para convertirse, desde hace años, en puramente humana), con unas clases medias cada vez más atacadas y desvalijadas por esas élites (¿No son eso los recortes?) que tienen suficientes mecanismos financieros y políticos para eludir impuestos, recayendo cada vez más el peso fiscal en las medianías (a las que, además, se las ha empeorado sus salarios y condiciones de trabajo).

¿No son acaso suficientes argumentos para dejar de pensar en unos votantes idiotas que no saben lo que hacen?

 


LA IMPORTANCIA DE LOS GRANDES RELATOS… como forma de dominación

Alguno puede pensar, viendo el título, que el post versará de literatura. Lo cierto es que versa de relatos pero no literarios, o al menos con escasos valores literarios pero demasiadas consecuencias en nuestra vida cotidiana. Y es que nos referimos a relatos tal y como los concebía Lyotard, relatos como forma de explicación del mundo. Relatos que no conforman novela alguna sino que tratan de explicar la realidad. Estos son comunes en cualquier cultura y tiempo,pues los hombres los necesitamos. No somos capaces (sin ellos) de comprender la realidad, tan múltiple, diversa, contradictoria, aceleradísma, y elaboramos (o nos elaboran) relatos que, a fuerza de síntesis, intentar crear relaciones entre los hechos para así poder asimilarlo.

Los antiguos lo hicieron con los mitos, y las religiones son, en este sentido, grandes relatos que intentan dar comprensibilidad al mundo, a nuestros deseos o nuestros miedos, reorganizando la realidad de una forma abarcable.

De la misma manera actúa la historia, creando construcciones, como ya tuvimos la ocasión de ver en este magnífico libro, imaginarios cómodos pero, a la postre, bastante poco reales por su condensación o, lo que es peor, por lo que entrañaban de manipulación. Y es a este tema, el de la manipulación, al que queríamos llegar. Los Grandes relatos son, cada vez más, sofisticadas formas de control ideológico de la manipulación.

Ya lo intuía Gramsci cuando pedía que primero era crear la superestructura (la ideología) que constituiría el bloque hegemónico sobre el que se apoyaría la estructura (las tradicionales fuerzas económicas). Esta hegemonía sería así el perfecto cerrojo que impediría cualquier cambio, pues es mucho más complicado luchar contra las ideas que contra policías o contra un ejército.

Nuestros políticos (o los mercados que les gobiernan) aprendieron rápidamente la lección, y la psicología o la sociología pronto la desarrollaron tanto para vender un producto (con la publicidad y el marketing) como para imponer un sistema. Chomsky, como ya vimos, ha sido uno de los estudiosos que más han colaborado a sacar a la luz las múltiples estrategias comunicativas utilizadas para crear relatos potentes que, de una forma leve pero insistente, terminan por convencernos hasta hacernos creer (tal es su magia) que son nuestras propias ideas. Pongamos algunos ejemplos que, de seguro, nos serán muy familiares. La culpa de la crisis la tenemos nosotros, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Evidentemente, una parte del mensaje puede ser cierta, aunque eso da lo mismo. El mensaje no está hecho para explicarnos la crisis sino para crear en nosotros un sentimiento de culpabilidad que nos bloquee y nos deje inermes ante cualquier tipo de recorte. Como niños malos somos responsables de nuestros castigos actuales, que tal vez no sean realmente correctivos, sino todo un largo plan para desposeernos de derechos (la llamada revolución de las élites) El mensaje, además, se vende muy bien en países del norte como Alemania. Sirven para apuntalar posiciones del gobierno y, de paso, eliminar cualquier sentimiento de culpa a los votantes. Si sufren ahora es porque se lo han merecido Tal vez detrás de todo esto está el interés alemán por cobrar sus créditos concedidos a bancos españoles o la imposición de una nueva sociedad más desigual que beneficia a ciertos sectores si se reduce el estado de Bienestar, se reducen los costes salariales, se evitan las protestas, se conservan votos pese a ir contra los intereses de sus propios electores….

Otro caso muy semejante podría ser toda la polémica catalana sobre la independencia. El victimismo ha sido siempre moneda habitual del nacionalismo, y la lista de agravios (muchos ciertos) es buena cortina de humo para ocultar la crisis, los recortes brutales de la Generalitat, lo erróneo de muchas de sus políticas… Si nos sentimos agraviados ya tenemos a alguien, lejano, al que culpar de nuestros males, ¿no es cierto? La lista de temas sería interminable, y si hacemos introspección veremos que incluso en nuestra vida cotidiana usamos los relatos para imponer nuestros deseos. Y es que el cultivo intensivo de los sentimientos enhebrados en una buena narración siempre ha funcionado , y la historia nos ha enseñado que no hay crisis, guerra, conquista o reforma que no se haya envuelto en el celofán de un buen relato. Algo con tanta capacidad que nos permite matar sin remordimientos, como ocurrió con el Gran Relato sobre las armas de destrucción masiva que poseía Irak y que Blair, Aznar, Barroso o Bush no se cansaron de repetir mientras creaban el famoso pacto de las Azores; o la manipulación del gobierno y, más tarde, de los medios de comunicación, sobre el 11 M y la relación con ETA.

La importancia de estos relatos fue uno de los temas básicos de la corriente postmoderna, y autores como Derrida o Foucault hicieron toda una exégesis de ella, estudiando su capacidad de unir los múltiples fragmentos que denominamos vida en un orden lingüístico que nos permiten tener una visión global bastante aproximada, como dirían los personajes de Amanece que no es poco

Sin embargo, esta herramienta, como estamos viendo, tiene su lado oscuro. Enmarcar la realidad, filtrarla a través de metáforas y frases hechas, de forma que el acceso que a ella tiene el sujeto esté condicionado por esa selección , nos dirá Lakoff. Contar historias, envolver la realidad en relatos que trasladen con eficacia lo que deseamos comunicar para que así, poco a poco, se vaya interiorizando en las mentes de las personas (…) Y una vez conseguido ser incorporadas en la cosmovisión dominante ejercen como un magnífico mecanismo de control social, comenta Vallespín

Desde el España va bien, Zapatero y la ceja, la idea del cambio progresista que varios partidos intentan liderar, los casos aislados de corrupción del PP, el independentismo catalán, la vieja y la nueva política… son múltiples casos de estos relatos impuestos con mayor o menor fortuna en los últimos años y que en los próximos días, con la campaña electoral, llegarán a su máxima producción.

Os invito a ver de esta manera la campaña electoral y encajar las piezas para ver qué Relato nos quiere vender cada partido. Es una actividad enormemente productiva que alguna vez hemos realizado en clase para empezar a comprender todos estos mecanismos


POLÍTICA, HIPOCRESÍA, MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y ELECTORADO POLITIZADO

Desde hace algún tiempo nunca digo lo que creo y nunca creo lo que digo; y si alguna vez resulta que digo la verdad, la escondo entre tantas mentiras que es difícil de encontrar

Maquiavelo

Siguiendo el magnífico libro de Vallespín (La mentira os hará libres), no está de más plantear esta reflexión.

Según su autor la política se ha convertido en un simulacro en donde sus principales “actores” (léase políticos pero también medios de comunicación afines y población ideologizada) crean una realidad paralela en donde se juega con unos reglas sacadas casi frase por frase de Maquiavelo, en donde todo es válido si sirve para conserva (o acceder) al poder.

De esta manera, los políticos (y el resto de actores) no tienen una posición precisa o personal sobre los temas, sino que esta cambia según las necesidades coyunturales (léase electorales), pudiéndose desdecir sin rubor de lo antes afirmado tajantemente, pues en realidad no importan las ideas sino su rédito electoral, y se puede mentir un día antes de las elecciones diciendo que era ETA la que provocó el 11-M, votar a favor de la reforma constitucional para vincular la posibilidad del Estado del bienestar al pago de la deuda (Pedro Sánchez que ahora defiende la anulación de este cambio), viajar a Venezuela para hacer campaña electoral propia (Rivera) o rechazar a izquierda unida para realizar un pacto para, pocos meses después, vender a bombo y platillo el pacto.

Como puede verse no se trata de un partido, es el sistema entero el que juega con estas leyes basadas en el cortoplacismo de las democracias en donde las citas electorales se encadenan unas con otras.

Junto a esta visión estrecha de la política (medida casi diariamente por las encuestas) se une la presión de los medios de comunicación que en su mejor versión (la que intenta la verdadera objetividad) someten a los políticos a un escrutinio diario que les “obliga” a las declaraciones sin ruedas de prensa (o en plasma como caso extremo), el control absoluto de todo tipo de declaraciones (con sus argumentarios repartidos por todos los cargos para que se repitan las mismas ideas, sin matices propios) o las estrategias de comunicación (como el control de las redes de Podemos). Es, en palabras del autor: “La intensificación del fingimiento como mecanismo de defensa frente a una observación mediática sin descanso

Añadamos a esto los medios de comunicación partidarios y, sobre todo, una parte del electorado tan ideologizado (más diría partirizado) que repite sin crítica los argumentos ya fabricados y admite (sin escrutinio) todo tipo de consignas, manipulaciones de noticias en redes sociales…

Se crea así una forma verdaderamente posmoderna del poder en el que éste se convierte en pura mercancía que ha de ser vendida a cualquier precio y que impide los grandes consensos (¿para cuando una verdadera ley consensuada de educación?) o políticas a largo plazo (excluyendo así de la agenda temas tan cruciales como el medio ambiente, la reforma constitucional, el nuevo sistema de trabajo…)


FOTOS Y SLOGANS ELECTORALES

La política, como cualquier otro producto a vender, utiliza cada vez más la publicidad y el marketing.

El momento perfecto para verlo son las campañas electorales.

Por eso he ido tomando imágenes de los distintos partidos políticos que llenan la ciudad para que podamos pensar un poco sobre ellas.

En ellas nos encontramos dos tipos de mensajes.

Por una lado el visual. La imagen del candidato es fundamental para darle un toque humano a lo político (pues nos resulta más fácil empatizar con una persona que con unas ideas más o menos abstractas).

Su sonrisa, su maquillaje (y Photoshop) y su forma de vestir son fundamentales a la hora de transmitir una imagen mental del partido. No es lo mismo llevar corbata que camisa sin ella, por ejemplo, pues lleva implícito (aunque el espectador no sea demasiado consciente de ello) una gran cantidad de ideología. (Hasta los colores elegidos son fundamentales, desde el blanco de pureza al negro de autoridad y seriedad)

De la misma manera, el slogan electoral es fundamental, pues en una sola frase hay que intentar captar la esencia del partido y decirle al votante por qué es tan importante su apoyo.

Y hasta aquí puedo leer. No quiero analizar más cosas para que la próxima semana podamos ver estas fotos en clase y pensar sobre ellas para intentar descubrir los mensajes que nos mandan.

de-1977-a-2015-los-carteles-electorales-de-la-democracia

El de Podemos lo estoy aún buscando pues no he podido ni fotografiarlo ni encontrarlo en la red; por ahora os dejo esta foto

 


EL FUTURO DEMOGRÁFICO DE LOS PAÍSES DESARROLLADOS. OTRA VISIÓN FRENTE AL NEOLIBERALISMO

Tomado de www.fgcsic.es

.

Hace ya tiempo analizábamos los problemas demográficos que, en un futuro muy cercano, podrán tener los países desarrollados.

Con un progresivo aumento del envejecimiento (menos natalidad unida a una mayor esperanza de vida), el problema sería cómo pagar las pensiones.

En dicho artículo se planteaban las soluciones neoliberales (recortes de pensiones, subidas de impuestos, aumento de la edad de la jubilación…) que como veis son las que actualmente está obligando a hacer la Unión Europea (en España se han puesto en marcha desde hace unos años).

Sin embargo, y como todo en economía, la ideología es la que marca las políticas económicas, y siempre hay otras soluciones al mensaje único que nos quieren mandar.

Esta otra visión que os recomiendo leer, nos habla así de cosas distintas.

En principio hay dos grandes cuestiones sobre las que se podría trabajar. Si aumentamos nuestra competitividad, cada uno de los trabajadores activos puede generar mucho más dinero para pensiones.

Por otra parte, si conseguimos generar más empleo de calidad (es decir, bien pagado y estable frente a la bajada continua de salarios actuales, con trabajos cada vez más temporales y con menos derechos), con ello podríamos generar mucho más dinero para pensiones.

Por último, y acaso uno de los temas fundamentales, habría que dar la vuelta a una tendencia cada vez más peligrosa. Aprovechando la crisis las rentas de capital han crecido frente a las del trabajo, creando una brecha social cada vez más grande que apenas si sirve para las pensiones (éstas se pagan con las rentas del trabajo, no con las de capital) y empobrece más al país.

Como veis, hay otras soluciones


EL FUTURO DEMOGRÁFICO DE LOS PAÍSES DESARROLLADOS. OTRA VISIÓN FRENTE AL NEOLIBERALISMO

Tomado de www.fgcsic.es

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Hace ya tiempo analizábamos los problemas demográficos que, en un futuro muy cercano, podrán tener los países desarrollados.

Con un progresivo aumento del envejecimiento (menos natalidad unida a una mayor esperanza de vida), el problema sería cómo pagar las pensiones.

En dicho artículo se planteaban las soluciones neoliberales (recortes de pensiones, subidas de impuestos, aumento de la edad de la jubilación…) que como veis son las que actualmente está obligando a hacer la Unión Europea (en España se han puesto en marcha desde hace unos años).

Sin embargo, y como todo en economía, la ideología es la que marca las políticas económicas, y siempre hay otras soluciones al mensaje único que nos quieren mandar.

Esta otra visión que os recomiendo leer, nos habla así de cosas distintas.

En principio hay dos grandes cuestiones sobre las que se podría trabajar. Si aumentamos nuestra competitividad, cada uno de los trabajadores activos puede generar mucho más dinero para pensiones.

Por otra parte, si conseguimos generar más empleo de calidad (es decir, bien pagado y estable frente a la bajada continua de salarios actuales, con trabajos cada vez más temporales y con menos derechos), con ello podríamos generar mucho más dinero para pensiones.

Por último, y acaso uno de los temas fundamentales, habría que dar la vuelta a una tendencia cada vez más peligrosa. Aprovechando la crisis las rentas de capital han crecido frente a las del trabajo, creando una brecha social cada vez más grande que apenas si sirve para las pensiones (éstas se pagan con las rentas del trabajo, no con las de capital) y empobrece más al país.

Como veis, hay otras soluciones


ECONOMÍA Y ELECCIONES. Un caso práctico

Tomado de fiestoforo.cl/357

Este año 2015, con múltiples elecciones , nos puede ayudar a comprender cómo economía y elecciones se relacionan de una forma directa.

Y no hablamos de los programas electorales que se ofrecen, sino de otra cosas.

Es conocido por los economistas que existe un ciclo general económico provocado por los ciclos electorales que se inicia (normalmente) con recortes (como los que hizo el PP al principio de la legislatura) para equilibrar las finanzas, una posterior fase meseta en la que suelen mejorar las variables macroeconómicas (no las que ve la gente, sino los datos) y una tercera fase, pre-electoral, que es la que verdaderamente nos interesa hoy.

Unos meses antes de las elecciones, el gobierno suele reducir su funcionamiento y comienza a realizar numerosos actos que, en si mismos, son su propia campaña electoral.

En primavera fueron las municipales y algunas autonómicas. ¿No habéis visto la cantidad de aceras, rotondas, calles, papeleras se han arreglado? Las obras públicas se multiplican para conseguir inauguraciones y salir en los medios de comunicación a la vez que se mete en la cabeza del elector la cantidad de cosas que se han hecho durante la legislatura.

Tomado de www.expansion.com

Esto está volviendo a suceder para las próximas generales. El PP, que ve peligrar su mayoría, está demostrando cuánto influyen las elecciones en la economía.

Os dejo algunos ejemplos (y habrá más en los próximos meses, seguro):

  1. Reducción de un punto en el impuesto sobre la renta.

  2. Subida del sueldo de los funcionarios (tras haberlo tenido congelado durante toda la legislatura)

  3. Devolución de una nueva parte de la paga extra que se quitó a los funcionarios en el comienzo de su mandato.

Como puedes ver, con estas medidas electoralistas, se gasta mucho más y se ingresa menos, lo cual creará mayor déficit que, en el principio de la nueva legislatura habrá que controlar con nuevos recortes, iniciándose así de nuevo el ciclo.

Y ahora que sabéis todo esto, ¿por qué no observáis un poco y miráis las medidas electorales que se tomarán en la próxima semana y los siguientes recortes que vendrán después?

Realmente, los votantes parecemos (somos?) tontos o, por lo menos, tan fácilmente manipulables