Invitado por la Consejería de Educación en Alemania tengo la suerte de poder hablar sobre aprendizaje cooperativo, uno de mis focos de interés recurrentes, en Frankfurt.Para complementar mi ponencia y mi taller, aquí os dejo algunos vídeos y enlac…
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Aprendizaje cooperativo en 5+n pasos
¿Estás cansada – o cansado – de ver a tus estudiantes en fila? ¿Te gustaría que tus estudiantes trabajaran en equipo pero no sabes cómo montarlo? ¿Quieres organizar tus clases cooperativamente? En esta entrada tienes las claves del Aprendizaje Cooperativo en 5+n pasos, con bastantes pistas de cómo abordarlos, posibles herramientas para ponerlos en práctica bastantes ejemplos que te ayudarán, así que, ¿por qué no te animas?<!–break–>
Paso 1: ¿Qué sabes de Aprendizaje Cooperativo?
En realidad para plantearse que tus alumnas y alumnos aprendan cooperativamente hay que ser muy valiente porque ¿qué referentes tienes tú de aprendizaje cooperativo a lo largo de tu vida como estudiante? Dada nuestra cultura escolar, es más que probable que la mayor parte de tu vida como estudiante tu aprendizaje tuviera lugar dentro de una estructura individualista en la cual, como mucho, a veces se planteaban trabajos en grupo pero no diseñados con una estructura cooperativa; también es más que probable que para conseguir tu trabajo hayas tenido que formar parte de una estructura competitiva de aprendizaje (dígase “oposiciones”); y ahora que eres profe te planteas, de repente, usar el Aprendizaje Cooperativo: ¡eso es ser valiente!
Sin embargo, has tomado la decisión adecuada: el Aprendizaje Cooperativo es la estructura de enseñanza-aprendizaje más eficaz tanto en relación con el rendimiento escolar, como en relación con la convivencia en el aula y en el centro, el desarrollo de la competencia intercultural o social y ciudadana, el aprendizaje de lenguas y el desarrollo de la competencia en comunicación lingüística, y muchas otras cuestiones importantes en el currículo escolar y para el desarrollo personal de los estudiantes. Obviamente, la conexión entre las tIC y el aprendizaje cooperativo también ha recibido bastante atención e incluso ha generado conceptos específicos como el Computer Supported Cooperative Work.
Así pues, con esta confianza renovada en tu apuesta por el Aprendizaje Cooperativo, la pregunta pertinente es por dónde empezar y la respuesta más profesional es que el comienzo debe ser tu propia capacitación en Aprendizaje Cooperativo. Evidentemente, puede ser muy interesante participar en alguna experiencia de formación del profesorado en torno al tema del Aprendizaje Cooperativo (¡exige que esta experiencia sea realmente cooperativa también, que lo que se vive se aprende con más fuerza!) pero por si acaso no te fuera posible participar en una experiencia de este tipo, ¿qué tal algunas lecturas? Aquí tienes algunos textos interesantes tanto en castellano como en inglés.
- Úriz Bidegáin, N, 1999, El aprendizaje cooperativo. Pamplona: Gobierno de Navarra [libro completo].
- The essential elements of cooperative learning in the classroom. ERIC Digest.
- Grupo de Interés en Aprendizaje Cooperativo. Un espacio en castellano y catalán donde aprender los fundamentos del aprendizaje cooperativo.
- Aprenentatge entre iguals.
El Grupo de Investigación del ICE de la UAB coordinado por David
Duran mantiene un interesante sitio, especialmente en lo concerniente a
las tutorías entre iguales. - The Cooperative Learning Center at the University of Minnesota.
El espacio de los hermanos Johnson es uno de los más importantes
sobre AC. Contiene lecturas interesantes – y gratuitas – sobre el
tema. - InTime. Un espacio (en inglés) con información básica sobre aprendizaje cooperativo. Especialmente interesante la línea del tiempo del aprendizaje cooperativo.
- Kagan Club.
El especialista Spencer Kagan mantiene un espacio dedicado a la
“comercialización” del aprendizaje cooperativo, pero que también ofrece
algunos materiales gratuitos. - Fifteen common mistakes in using cooperative learning. Es esta una breve lectura muy interesante (en inglés) para poder evitar errores comunes o para saber qué podemos hacer una vez que los hemos cometido.
- ¿Puede un centro completo adoptar el Aprendizaje Cooperativo como forma de trabajo? La respuesta es afirmativa y se demuestra en este libro escrito por un centro educativo que nos narra su experiencia con el aprendizaje cooperativo.
Paso 2: Recuerda, son personas
La mejor forma de invertir tu esfuerzo si quieres promover el Aprendizaje Cooperativo es favorecer las relaciones interpersonales. Curiosamente, a pesar de que en educación solemos trabajar con grupos, no es frecuente encontrar en los catálogos de formación de los centros del profesorado (y mucho menos en las facultades) propuestas relacionadas con dinámicas de grupo, estrategias de gestión del aula o inteligencia interpersonal.
Crear una atmósfera de confianza y colaboración es el punto de partida
para un eficaz trabajo cooperativo y requiere, por tanto, de una
actuación premeditada, sistemática, reiterada y evaluable. No podemos suponer que nuestros estudiantes “sepan cooperar”; es decir, nuestros estudiantes analizan y asimilan inconscientemente el modelo de enseñanza individualista que proponemos en clase y actúan en consecuencia, por lo cual el esfuerzo para “enseñarles” a ser cooperativos es tanto más necesario como complejo a medida que cumplen años en el sistema educativo.
Para empezar, puede ser un buen comienzo conocer algunas dinámicas de grupos que podamos utilizar en el aula para favorecer que los estudiantes se conozcan y se empiecen a tejer redes de cooperación. Dominar algunas estructuras cooperativas – como las estructuras propuestas por las Redes de Convivencia de los IES del Puerto de Santa María – es bien sencillo y el resultado de su aplicación suele ser muy exitoso pues favorecen la interdependencia y la interacción.
En la red la atención a la inteligencia interpersonal es igualmente importante. Tomemos como referencia la matriz tiempo-espacio del CSCW:
Evidentemente, es en las relaciones remotas y asíncronas donde podemos encontrar más dificultad pues la interacción cara a cara es un factor de aprendizaje muy poderoso. Sin embargo, en la red podemos encontrar – como demuestra el uso actual de la red social – mecanismos para favorecer un buen tejido de relaciones interpersonales y para el trabajo cooperativo que pasan por el establecimiento de líneas de comunicación fluidas entre los miembros del grupo al tiempo que realizan la labor académica, por ejemplo a través de herramientas como Elgg o Edmodo.
Una buena estrategia para favorecer las relaciones interpersonales es proponer periódicamente tareas de éxito garantizado: una presentación de los miembros del grupo (en la cual una persona es responsable de la presentación de otra compañera o compañero), la creación de un Banco Común de Conocimiento entre los estudiantes (donde cada uno expone qué le gustaría aprender y qué podría enseñar), la elaboración de un Diario de Aprendizaje, etc. Por último, la reflexión sobre el concepto “entorno personal de
aprendizaje” se convierte en una necesidad por
su potencial para la reflexión sobre el propio aprendizaje y el
aprendizaje en interacción.
Paso 3: Tu planificación es su autonomía
El Aprendizaje Cooperativo va de la mano del trabajo autónomo pero para ello es necesario que tu planificación sea tan cuidadosa como sea posible. Una secuencia de trabajo clara en la cual se especifiquen de manera comprensible cuáles son los objetivos de la tarea, el producto final que se espera conseguir, los materiales disponibles, el tiempo asignado y los criterios de evaluación es una buena garantía de éxito.
En este sentido, el groupware o software colaborativo puede ayudarnos a gestionar tanto las relaciones interpersonales como el proceso de trabajo. Además del ubicuo Moodle, en la red podemos encontrar propuestas como el BSCW (Basic Support for Cooperative Work) que nos permiten unificar herramientas de comunicación y de trabajo, como puedes ver en la presentación que han realizado en la Universidad de Almería sobre BSCW. Para usar el BSCW es necesario un registro pero su uso es gratuito para instituciones educativas.
Si optas por una enseñanza con herramientas “loosely-coupled” (fuera de un entorno de aprendizaje como Moodle o WebCT y utilizando, por tanto, herramientas de la web 2.0 como blogs, wikis, etc.), es conveniente que la estructura de trabajo quede bien clara desde el principio, aunque los estudiantes tengan un amplio margen para establecer sus propias estrategias de trabajo. El uso de Google Docs y Google Sites puede permitir tener un punto de referencia estable que se vaya ampliando con otras herramientas de nuestro kit-tIC particular a medida que transcurre el plan de trabajo y la tarea.
Paso 4: De dos en dos, crece poco a poco
Mantener unas relaciones interpersonales y una comunicación fluida adecuadas es más complicado cuanto más grande sea el grupo; en realidad buena parte de los problemas del trabajo en grupo tradicional se deben a grupos numerosos: ya sabes, tres es multitud; por esta razón, el tamaño del grupo siempre tiene que estar en relación con la experiencia que el grupo tiene en trabajo cooperativo y la propia dificultad de la tarea.
El trabajo cooperativo en parejas supone, también, una presión menor para las relaciones a través de la red. Una pareja puede usar eficazmente el correo electrónico – y puede ser esta una buena oportunidad para enseñar a nuestros estudiantes cómo usar filtros y etiquetas en el correo electrónico para que la gestión de los correos por parte de la pareja de trabajo sea satisfactoria.
Además, algunas propuestas de Aprendizaje Cooperativo (como el modelo de David y Roger Johnson) distinguen entre el aprendizaje cooperativo formal, el aprendizaje cooperativo informal y el grupo base cooperativo y, por tanto, utilizan diversos tipos – y tamaños – de grupos según las circunstancias. El grupo base cooperativo – que es estable en sus miembros y de larga duración – tiene como función dar apoyo a sus miembros para garantizar su aprendizaje y su bienestar social; el aprendizaje cooperativo informal supone un agrupamiento temporal breve para la realización de una actividad puntual; finalmente, el aprendizaje cooperativo formal está vinculado con la realización de una tarea de media o larga duración.
Es decir, una tarea podría comenzar con una puesta en común dentro del grupo base para revisar conocimientos previos y recursos disponibles; podría continuar con una estructura de aprendizaje cooperativo formal – en principio, en parejas de trabajo – y requerir puntualmente de grupos más amplios para una actividad de aprendizaje cooperativo informal. Finalmente, la pareja presenta el resultado de su trabajo, que puede ser incluso valorado en el grupo base como paso previo a su presentación a toda la clase.
Finalmente, en cuanto a la composición del grupo el Aprendizaje Cooperativo defiende la heterogeneidad como factor de aprendizaje y desarrollo que ofrece diversas ganancias a todo tipo de estudiantes: altas capacidades, dificultades de aprendizaje, contextos multiculturales, situaciones de educación bilingüe, etc.
Paso 5: Cada cual tiene su papel.
Trabajar dentro de un grupo cooperativo implica que no sea posible “esconderse” detrás del grupo. Para ello cada estudiante debe conocer cuál es su responsabilidad en el grupo, el papel que debe desarrollar y cómo será evaluado.
Esta distribución de funciones y papeles no es una cuestión azarosa sino que depende de cómo diseñemos la tarea. Si generamos entre nuestros estudiantes un “vacío de información” para el trabajo en parejas en aprendizaje cooperativo informal, al mismo tiempo estamos distribuyendo roles entre quien tiene la información y quien no la tiene; si utilizamos una estructura de puzzle o jigsaw, el grupo base se divide en especialistas que estudian aspectos parciales de un tema compartido, con lo cual cada especialista asume una función y una responsabilidad específicas. Además, en el grupo podemos disponer roles que irán rotando para que todos los miembros del grupo tengan que asumirlos: coordinación, animación, legislación, secretariado, etc.
Asumir, por tanto, la responsabilidad individual respecto al propio aprendizaje y respecto al trabajo y el aprendizaje del grupo es la base de una evaluación individualizada. Para ello el grupo puede contar con una carpeta o portafolio de grupo y el estudiante puede usar su propio portafolio para almacenar su trabajo de manera independiente, con lo cual podremos analizar tanto la evolución del estudiante en relación con sus trabajos previos como la eficacia del trabajo en grupo en su totalidad. Una plataforma de blogs como la ya comentada Kidblog puede servirnos para tal fin.
Paso n: Y el profesorado, ¿es cooperativo?
Nuestros estudiantes son muy buenos analizando nuestra práctica y descubriendo incoherencias. Si en nuestra clase queremos promover el trabajo cooperativo, puede que tarde o temprano los estudiantes (o nuestra propia conciencia profesional) nos recuerden que sería más eficaz que también nosotros, docentes, trabajáramos cooperativamente. En Educ@contic se han hecho ya algunas propuestas en esta línea: un ejemplo es la elaboración de materiales y actividades TIC como la exitosa vuelta al mundo en 80 cuentos y su mapa colaborativo.
La propia página web del centro puede ser nuestro primer espacio de trabajo cooperativo si en lugar de ser una web estática la convertimos en una web dinámica cuyos contenidos son responsabilidad de todo el profesorado – o la comunidad educativa. Para ello realizar nuestra web con Joomla u otro gestor de contenidos puede ser interesante, como en el IES Gran Capitán; o bien una wiki puede permitirnos una gestión cooperativa de nuestra web, como en el IES Dolmen de Soto.
En definitiva, nuestra ambición no debe limitarse a una gestión cooperativa del aula – por importante que esta sea – sino que debemos aspirar a una gestión cooperativa del centro. Hablamos de eficacia y de calidad de vida así que ¿por qué no?
Y ya sabes, si tienes experiencia de Aprendizaje Cooperativo (o de trabajo cooperativo del profesorado), el buzón de comentarios está deseando conocerlas: tus buenas prácticas son lo mejor de nuestro entorno personal de aprendizaje
Esta entrada se basa en una publicación en De estranjis titulada Aprendizaje Cooperativo: cómo empezar (2007).
Adios, 2010
Quemamos las últimas horas de 2010 y es buen momento de hacer balance.Este año De estranjis ha estado menos activo en cuanto a entradas se refiere que otros años: sólo he escrito 77 entradas (incluida esta última entrada del año) frente a las 126…
Aprendizaje cooperativo desde Ceuta hasta Cantabria, pasando por Sevilla
Buscar formas eficaces de enseñar es una obligación profesional para todo docente, y además puede ser divertido. Esa es mi premisa cuando preparo una sesión sobre aprendizaje cooperativo: organizar una sesión en la cual trabajemos cooperativamente…
Aprendizaje cooperativo desde Ceuta hasta Cantabria, pasando por Sevill
Buscar formas eficaces de enseñar es una obligación profesional para todo docente, y además puede ser divertido. Esa es mi premisa cuando preparo una sesión sobre aprendizaje cooperativo: organizar una sesión en la cual trabajemos cooperativamente…
A vueltas con las TIC: cómo diseñar una tarea integrada
Las TIC (Tareas Integradas para el desarrollo de las Competencias) representan un contexto de enseñanza-aprendizaje en el cual los contenidos están subordinados a la acción, el saber depende de lo que se quiera hacer. El currículo vigente en España favorece la creación de este contexto y el uso de tareas de enseñanza-aprendizaje. En esta entrada vamos a intentar analizar cómo podemos diseñar TIC que además integren las TIC en su desarrollo de manera natural.<!–break–>
Como habrás podido ver en el enlace anterior, ya comentamos en una entrada previa qué sentido tiene TIC en este texto. Se puede resumir de la siguiente forma:
“Si las competencias básicas suponen un
conjunto de recursos de los cuales disponemos para la realización de
actividades complejas en nuestra vida privada y social, en la escuela
estas competencias se desarrollan cuando proponemos a nuestros
estudiantes, precisamente, actividades con un nivel de complejidad tal
que suponen un reto importante para su realización. Es decir, las
competencias básicas se desarrollan cuando las ponemos en
funcionamiento, cuando valoramos en la práctica si podemos o no hacer
algo, si sabemos hacerlo, si contamos con los recursos para poder
hacerlo.”
Por ello, una enseñanza centrada en el docente y de carácter fundamentalmente transmisivo no es suficiente para el desarrollo de las competencias básicas. Por contra, el contexto de trabajo creado por una “tarea” sí permite potenciar el crecimiento de las competencias de nuestros estudiantes.
¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos hacerlo? Estos pasos pueden guiarte a través del fascinante mundo de las tareas
And the winner is … criterios de evaluación
¿Qué elemento del currículo elegirías para diseñar las tareas? ¿Objetivos? ¿Contenidos? ¿Criterios de evaluación? Los criterios de evaluación en la normativa española (Reales Decretos donde se establecen las Enseñanzas Mínimas tanto para Educación Primaria como para Educación Secundaria) están redactados en forma de actividades para el aula y permiten un nivel mayor de integración curricular que los contenidos de cada una de las materias o áreas de conocimiento.
Por tanto, tu punto de partida para el diseño de tareas integradas puede ser los criterios de evaluación, así que tu primera tarea es releerlos para detectar en ellos cuál puede ser el producto final de tu tarea. Pongamos algunos ejemplos de Educación Primaria, en los cuales se han marcado en negrita las claves para el diseño de tareas:
- Primer ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Montar y desmontar objetos y aparatos simples y describir su funcionamiento y la forma de utilizarlos con precaución.”
- Segundo ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Reconocer y explicar, recogiendo datos y utilizando aparatos de medida, las relaciones entre algunos factores del medio físico (relieve, suelo, clima, vegetación…) y las formas de vida y actuaciones de las personas, valorando la adopción de actitudes de respeto por el equilibrio ecológico.”
- Segundo ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Utilizar las nociones espaciales y la referencia a los puntos cardinales para situarse en el entorno, para localizar y describir la situación de los objetos en espacios delimitados, y utilizar planos y mapas con escala gráfica para desplazarse.”
- Segundo ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Analizar las partes principales de objetos y máquinas, las funciones de cada una de ellas y planificar y realizar un proceso sencillo de construcción de algún objeto mostrando actitudes de cooperación en el trabajo en equipo y el cuidado por la seguridad.”
- Tercer ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Identificar rasgos significativos de los modos de vida de la sociedad española en algunas épocas pasadas -prehistoria, clásica, medieval, de los descubrimientos, del desarrollo industrial y siglo XX-, y situar hechos relevantes utilizando líneas del tiempo.”
- Tercer ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Planificar y realizar sencillas investigaciones para estudiar el comportamiento de los cuerpos ante la luz, la electricidad, el magnetismo, el calor o el sonido y saber comunicar los resultados.”
- Tercer ciclo de Educación Primaria, Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural: “Planificar la construcción de objetos y aparatos con una finalidad previa, utilizando fuentes energéticas, operadores y materiales apropiados, y realizarla, con la habilidad manual necesaria, combinando el trabajo individual y en equipo.”
El análisis de estos criterios de evaluación nos permite ver no sólo que los criterios están redactados en torno al “saber hacer” sino que algunos de ellos marcan una progresión gradual de la complejidad de la tarea a lo largo de la etapa (montar y desmontar objetos y aparatos simples, realizar un proceso sencillo de construcción de algún objeto, planificar la construcción de objetos y aparatos).
Por otro lado, también hay criterios de evaluación que no parecen aportar pistas para el diseño de tareas integradas (por ejemplo, en Conocimiento del Medio, podemos leer “Conocer los principales órganos de gobierno y las funciones del Municipio, de las Comunidades Autónomas, del Estado Español y de la Unión Europea, valorando el interés de la gestión de los servicios públicos para la ciudadanía y la importancia de la participación democrática”). Estos criterios, normalmente vinculados con contenidos de “saber” y no tanto de “saber hacer”, pueden también contribuir al diseño de tareas integradas cuando los vinculamos con otros criterios más flexibles y de “saber hacer” en otras materias. En este caso, el anterior criterio de evaluación de Conocimiento del Medio podemos vincularlo con los siguientes criterios de lengua castellana:
- “Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera coherente conocimientos, hechos y opiniones.”
- “Captar el sentido de textos orales, reconociendo las ideas principales y secundarias e identificando ideas, opiniones y valores no explícitos.”
- “Localizar y recuperar información explícita y realizar inferencias en la lectura de textos determinando los propósitos principales de éstos e interpretando el doble sentido de algunos”
para diseñar con ellos una tarea en la cual los estudiantes tengan que entrevistar a un político local para averiguar cómo se gestionan los distintos niveles de la Administración Pública y preparar, tras la entrevista, una breve exposición en la cual recojan la información obtenida en la entrevista así como en la lectura de una serie de textos sobre el tema adecuados a su edad y su nivel de desarrollo.
En resumen, el punto de partida para el diseño de las tareas integradas es la lectura crítica e imaginativa de los criterios de evaluación tanto para elegir cuál será el producto final de la tarea como para vincular ese criterio de evaluación con otras materias para enriquecerlo o aportarle un mayor nivel de realismo.
Nota 1: Compañero o compañera de Educación Secundaria, ¿crees que esto de las tareas integradas no va contigo porque sólo he usado ejemplos de Educación Primaria? Pues aquí te dejo algunos de tu etapa para que consideres si puedes diseñar con ellos tareas integradas o no. En negrita van las pistas por si te animas a hacerlo:
- Ciencias de la Naturaleza, 1º de ESO: “Interpretar algunos fenómenos naturales mediante la elaboración de modelos sencillos y representaciones a escala del Sistema Solar y de los movimientos relativos entre la Luna, laTierra y el Sol.”
- Ciencias de la Naturaleza, 2º de ESO: “Explicar fenómenos naturales referidos a la transmisión de la luz y del sonido y reproducir algunos de ellos teniendo en cuenta sus propiedades.”
- Ciencias de la Naturaleza, 3º de ESO: “Utilizar procedimientos que permitan saber si un material es una sustancia, simple o compuesta, o bien una mezcla y saber expresar la composición de las mezclas” o “Producir e interpretar fenómenos electrostáticos cotidianos, valorando las repercusiones de la electricidad en el desarrollo científico y tecnológico y en las condiciones de vida de las personas.”
- Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 1º de ESO: “Localizar lugares o espacios en un mapa utilizando datos de coordenadas geográficas y obtener información sobre el espacio representado a partir de la leyenda y la simbología, comunicando las conclusiones de forma oral o escrita.”
- Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 2º de ESO: “Realizar de forma individual y en grupo, con ayuda del profesor, un trabajo sencillo de carácter descriptivo sobre algún hecho o tema, utilizando fuentes diversas (observación, prensa, bibliografía, páginas web, etc.), seleccionando la información pertinente, integrándola en un esquema o guión y comunicando los resultados del estudio con corrección y con el vocabulario adecuado.”
- Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 3º de ESO: “Identificar y localizar en el mapa de España las comunidades autónomas y sus capitales, los estados de Europa y los principales países y áreas geoeconómicas y culturales del mundo reconociendo la organización territorial los rasgos básicos de la estructura organización político-administrativa del Estado español y su pertenencia a la Unión Europea.”
- Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 4º de ESO: “Realizar trabajos individuales y en grupo sobre algún foco de tensión política o social en el mundo actual, indagando sus antecedentes históricos, analizando las causas y planteando posibles desenlaces, utilizando fuentes de información pertinentes, incluidas algunas que ofrezcan interpretaciones diferentes o complementarias de un mismo hecho.”
Si aún te quedan dudas o crees que en tu área de conocimiento los criterios de evaluación no permiten diseñar tareas, te animo a que revises la tarea del IES Río Verde (Marbella) para ver cómo a partir de un criterio de evaluación de “saber” (4º de ESO, Ciencias Sociales, “Identificar los rasgos fundamentales de los procesos de industrialización y modernización económica y de las revoluciones liberales burguesas, valorando los cambios económicos, sociales y políticos que supusieron, identificando las peculiaridades de estos procesos en España”) los compañeros y compañeras de este IES marbellí diseñaron una tarea integrada exitosa. También puedes encontrar otros ejemplos de tareas diseñadas a partir de criterios de “saber” por el Grupo iCOBAE tanto para Educación Primaria como para Educación Secundaria.
Nota 2: La idea de utilizar los criterios de evaluación para el diseño de tareas integradas sólo es válida, obviamente, para la normativa vigente y deberá ser revisada para otras normas nacionales u otros ejemplos de currículo. Sin embargo, la idea de subordinar el “saber” al “saber hacer” sí es generalizable como mecanismo de desarrollo de las competencias básicas y en cada caso (diferentes normativas nacionales, diferentes currículos) habrá que considerar cuál puede ser la vía de trabajo más adecuada para el diseño de tareas integradas.
Solos no podemos, con amigos sí
Hay ciertas competencias básicas que no es posible desarrollarlas en soledad. ¿Cómo puede crecer la competencia en comunicación lingüística sin la interacción comunicativa con los compañeros y compañeras? ¿Cómo podemos contribuir a la competencia social y ciudadana si nuestra estructura de enseñanza es individualista o competitiva? ¿Qué sentido tiene hablar de “tratamiento de la información” si la única información que recibe nuestro alumnado proviene de un libro de texto o de nosotros, los docentes?
Las tareas integradas son, por definición, cooperativas, como además hemos podido comprobar en algunos de los criterios de evaluación anteriores. La utilización de estrategias de socialización rica nos permite vincular las tareas con la realidad de los estudiantes y con la realidad social que circunda al centro educativo.
Así pues, cuando diseñemos nuestra tarea integrada tenemos que pensar con sumo cuidado cómo trabajarán nuestros estudiantes, qué tipo de responsabilidad personal asume cada uno y cada una dentro del grupo, qué papel jugamos los docentes dentro de la tarea y qué necesidad hay para el desarrollo de la tarea de agentes externos que acudan al aula o que el grupo-clase salga a conocer.
La evaluación integrada en la tarea
Una pregunta frecuente cuando se habla de tareas de enseñanza-aprendizaje es la evaluación, normalmente expresada con cierto tono de precaución que avisa de la dificultad de evaluar en las condiciones de trabajo que genera una tarea. Digamos con claridad que esta precaución no tiene fundamento: a lo largo de una tarea se generan múltiples evidencias del aprendizaje del estudiante, en forma de textos orales o escritos, grabaciones en vídeo o audio, imágenes, demostraciones en laboratorios, etc. El análisis de estas evidencias nos permite regular el aprendizaje (pues este es el sentido de la evaluación) e incluso calificar con mayor justicia que si se utiliza un único examen al final de un período de estudio.
Por tanto, la evaluación forma parte de las tareas integradas desde el momento en el cual nos preguntamos qué está haciendo el estudiante y su grupo en cada fase de la tarea (evaluación del proceso), qué consigue hacer (evaluación del producto) y cómo el docente observa lo que hacen los estudiantes y lo que consiguen (selección de estrategias de evaluación y técnicas de recogida de datos). En algunos casos tendremos que usar una plantilla de observación (demostraciones en laboratorios, salidas al campo, etc.); en otros casos algún mecanismo para analizar la calidad de un texto oral o escrito (cohesión, coherencia, relevancia, etc.) como por ejemplo las rúbricas; en todos los casos la creación de un portafolio del estudiante puede ser una buena idea para manejar el material que se elabora en las distintas materias o áreas de conocimiento.
Así pues, para evaluar una tarea integrada es necesario pensar si la tarea ha sido exitosa o no. Si los estudiantes tenían que “identificar rasgos significativos de los modos de vida de la sociedad
española en algunas épocas pasadas -prehistoria, clásica, medieval,
de los descubrimientos, del desarrollo industrial y siglo XX-, y situar hechos relevantes utilizando líneas del tiempo“, nos podemos preguntar
- si han sido capaces de elaborar un listado de rasgos significativos de los modos de vida de la sociedad española en distintas épocas, para lo cual tendrán que aportar ese listado;
- si han sido capaces de ordenar ese listado cronológicamente, para lo cual el listado deberá recoger la secuencia temporal con las categorías adecuadas;
- si han sido capaces de elaborar una línea del tiempo, por ejemplo con Dipity o alguna de las herramientas comentadas en Educ@contic por las compañeras de Bloggeando, para lo cual tendrán que mostrar una línea del tiempo con su propia biografía;
- si han sido capaces de elaborar una línea del tiempo con el listado de rasgos significativos del primer punto, para lo cual tendrán que aportar el enlace con la línea del tiempo finalmente realizada.
¿Se puede evaluar con una tarea? Es, como puedes imaginar, una pregunta retórica.
El papel de las TIC en las TIC
Y llegamos al punto central desde la perspectiva de este blog: ¿qué papel juegan las TIC en las TIC? Es decir, ¿dónde está lo digital en las tareas integradas? Pues intentaremos ser coherentes con lo expuesto para responder a esta pregunta:
1. Lo digital está en los criterios de evaluación
Los propios criterios de evaluación recogen lo digital en la descripción de la actividad que proponen, como en los siguientes ejemplos de Educación Secundaria:
- Educación Física (primero de ESO): “Recopilar actividades, juegos, estiramientos y ejercicios de movilidad articular apropiados para el calentamiento y realizados en clase. Se comprobará que el alumnado, una vez ha realizado en clase juegos y ejercicios diversos para calentar, propuestos por el profesorado, recoge en soporte escrito o digital ejercicios que pueden ser utilizados en el calentamiento de cualquier actividad física”.
- Lengua Castellana (primero de ESO): “Componer textos, en soporte papel o digital, tomando como modelo un texto literario de los leídos y comentados en el aula o realizar alguna transformación sencilla en esos textos”.
- Lengua Extranjera, de manera recurrente: “Comprender la información general y la específica de diferentes textos escritos, adaptados y auténticos, de extensión variada, y adecuados a la edad, demostrando la comprensión a través de una actividad específica…Se evalúa la capacidad para leer textos, en soporte papel o digital, de una cierta extensión, recurriendo al diccionario de forma espontánea cuando resulte difícil la comprensión global del argumento por desconocimiento de alguna palabra clave, y demostrando su comprensión a través de actividades lingüísticas y no lingüísticas”.
- Música (cuarto de ESO): “Elaborar un arreglo para una pieza musical a partir de la transformación de distintos parámetros (timbre, número de voces, forma, etc.) en un fichero MIDI, utilizando un secuenciador o un editor de partituras”.
2. Lo digital está en la realización de la tarea y puede ser evaluado
Como usuarios-docentes somos capaces también de insertar lo
digital en las tareas para enriquecerlas, hacerlas más interesantes o
simplemente factibles: situar hechos relevantes en líneas del tiempo no
implica usar Dipity pero si
lo usas tu tarea será más atractiva para tus estudiantes, estarán
desarrollando su competencia digital (y su competencia para la comunicación
en una lengua extranjera) y podrán realizar lo que indica el criterio
de evaluación al mismo tiempo, además de facilitarte a ti el acceso a
sus líneas del tiempo para su análisis y calificación.
3. Lo digital está en la interacción y la socialización
Ya tratamos el valor de lo digital para la interacción y la socialización en una entrada anterior: construir una escuela 2.0 supone mostrar lo que hacemos en el aula para que se vea desde fuera y asomarnos por las ventanas del aula para ver cómo es la realidad y qué podemos hacer en ella. Para ello, como ya argumentamos, es absolutamente necesario lo digital: quizás revisar la presentación en Prezi de Dolors Reig nos permita ampliar nuestra visión de la importancia de la interacción y la socialización en el aprendizaje y situar el debate en los términos adecuados para el siglo XXI.
Ahora ya sólo resta una última cosa: tu decisión para empezar a diseñar tareas integradas.
¿A qué esperas?
Tus estudiantes te lo agradecerán y tú encontrarás en tu trabajo un mayor nivel de desarrollo personal y profesional.
No te arrepentirás.
La clase
Hoy he hecho un largo viaje, primero en tren y después en autobús. Buena parte del viaje lo he pasado viendo una película, La clase, de Laurent Cantet. La película está basada en la novela de François Bégaudeau (que también es el profesor prota…
Aprendizaje Cooperativo en Cracovia
Cuando se publique esta entrada en De estranjis, yo estaré en Cracovia, Polonia, comenzando una conferencia sobre aprendizaje cooperativo.El Instituto Cervantes de Cracovia, Difusión, International House y la Consejería de Educación de la Embajada …
¿Sigues ahí? Vuelvo a De estranjis
23 días después de mi última anotación retomo el blog. Ha sido un mes de mucho trabajo, muchos viajes, mucho sueño y poco tiempo libre. Permíteme que revise algunas de las actividades que me han tenido entretenido todos estos días.Comenzamos con…


