Conocí al colectivo
de educación popular ABROJOS a través de una amiga que me acompañó
al pueblo de Raco (provincia de Tucumán, Argentina), donde una
pareja de jóvenes ha iniciado un proyecto de Telecentro Educativo,
en su propia casa, así como la Biblioteca popular Paulo Freire. En este artículo os acercaré esta interesante experiencia educativa…<!–break–>
ABROJOS es un
colectivo de educadores y educadoras populares que trabajan en
proyectos de comunicación, con el objetivo de capacitar, educar,
investigar y crear estrategias de comunicación popular en la
sociedad en general, con perspectiva de derechos humanos.

“Nos nuclea la
voluntad de aportar a una educación liberadora que apoye a los
niños, niñas y adolescentes, a sus padres, a los comunicadores, a
los profesores, a integrantes de organizaciones sociales y medios
comunitarios y alternativos, en la construcción de una comunicación
más plural basada en la multiplicidad de voces, en el ejercicio de
los derechos, en la pelea contra la discriminación y la violencia,
en la búsqueda de un mundo más justo e igualitario.”
Empezaron trabajando
con chicos y chicas y enseguida se dieron cuenta de la necesidad de
trabajar también con maestros, padres, etc. transformándolo en un
proyecto de ámbito comunitario.
Es por eso que
además, organizan talleres de periodismo, con la Revista Periodistas
Escolares, un ciclo de cine e incluso han conseguido un punto de
acceso directo a la seguridad social. Este, a modo de cajero
automático, permite a la población mayor del pueblo, hacer trámites
de la seguridad social sin tener que desplazarse a la capital, vía
telemática. Al estar situado dentro mismo del telecentro, a la vez,
acerca a esas personas al uso de internet y los ordenadores para
otros usos.

La Biblioteca Paulo
Freire se concretó gracias al mismo espíritu que inspiró y que da
sentido al proyecto: el trabajo comunitario. Con el aporte de
vecinos, familiares, amigos y desconocidos, la biblioteca cuenta con
más de 1800 libros de diversos géneros y para todas las edades,
alrededor de 300 películas en DVD, VCD y VHS, juegos de mesa y
actividades culturales. Con el objetivo principal que todos los
raqueños se apropien del lugar, y lo conviertan en un lugar para
encontrarse.

Raco es un pequeño
pueblo que no tiene un núcleo urbano definido, los habitantes viven
muy diseminados y no existía ningún punto común en todo lo pueblo.
Solamente la iglesia o un pequeño bar eran espacios de encuentro, y
en este caso poco adecuados para desarrollar actividades de este
tipo. Así que esta pareja se animó a iniciar el proyecto en su
propia casa.
¿Quieres conocerles
un poco más?
Esta nueva entrada viene a ser una continuación de otra que se tituló 