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Entradas bajo ‘Colaboracion’

7 años

Este espacio cumplió el 11 de Mayo 7 años. 7 años donde la línea de publicación siempre ha sido la misma, mostrar todo lo que ronda por mi cabeza…¡o casi todo! Este año el cumpleblog ha sido muy especial: ¡Dos regalos! Por la mañana en el cole nos enterábamos que Flautateka, el blog colaborativo de [...]

¿Por qué no usar software libre en nuestras aulas?

A veces sin darnos cuenta nos ponemos trabas a experimentar cosas nuevas, con el software libre es bastante frecuente que pase esto, dado que existen varios argumentos sobre la dificultad de su instalación y manejo. La intención del presente artículo es analizar estos argumentos, para aportar más elementos de juicio a la hora de decidir qué aplicaciones podemos emplear en nuestra labor docente y tenerlos presentes como valor añadido a los valores éticos y morales que comporta el uso del software libre y que vimos en el artículo anterior. <!–break–>

Motivo número uno: El
software libre es complicado, yo ya sé utilizar los programas
habituales
.

Bien, no cabe duda de que
es un argumento de peso; como ya estamos instruidos en el uso de
programas privativos, cualquier cambio para hacer lo mismo nos supone
un esfuerzo añadido. A
demás, teniendo en cuenta que con la práctica
se ha llegado a un cierto dominio de las funciones que más
utilizamos, tener que volver a aprender con otra aplicación nos
causa un cierto rechazo
.

Pero lo más
curioso es que cuando salen nuevas versiones del software privativo,
de algún modo, necesitamos usarlas y acostumbra a pasar que los
menús ya no están donde estaban, las funciones han cambiado de
sitio y de parámetros y no nos quejamos, directamente nos ponemos a
ello con más ganas por el simple motivo de que es la nueva versión.
Justamente lo que argumentamos para no probar con el software libre,
que por otra parte en algunas aplicaciones tiene más coherencia
lógica la ubicación de las funciones en los menús; por ejemplo, en
Write encontramos el diseño de página en el menú Formato y no en
el menú Archivo.

 

Motivo número dos: El
software libre es más limitado que el software propietario
.

En algunos casos es
cierto, el software libre no ofrece las mismas prestaciones que el
software propietario, sobre todo en aplicaciones de tipo profesional
como CAD, edición multimedia, etc.

Aunque esto también está
cambiando
, habría que dedicar unos momentos a estudiar cuáles de
estas prestaciones “avanzadas” necesitamos realmente en nuestra
labor docente
y si esa necesidad hace imprescindible el uso de
software privativo, con todo lo que ello conlleva.

A veces olvidamos
rápidamente qué es lo que subyace bajo la intención del formador
al
usar aplicaciones informáticas, focalizamos en la aplicación
olvidando que lo importante es el concepto que se está trabajando,
los objetivos de las acciones que realizamos con la aplicación son
la obtención de un producto, a través del cual el formador
considerará la aptitud del alumno para cumplimentar los
planteamientos iniciales. Con lo cual cobra más sentido entender QUÉ
se está haciendo
que entender CÓMO se está haciendo.

 

Motivo número tres: El
software libre es para expertos en informática
.

Esto es cierto en parte,
el software libre, entre otras cosas, ofrece la posibilidad de
acceder al código fuente, modificarlo y compilarlo, permite personalizar las aplicaciones a la máquina del usuario.

No hace muchos años era
bastante complicado instalar software libre sobre distribuciones
GNU/Linux ya que había que bajarse las aplicaciones, actualizar
repositorios y librerías, utilizar la consola y comandos BASH.

Pero últimamente cada vez
hay más software libre multiplataforma
que ofrece versiones incluso
para sistemas operativos privativos en los que la instalación se
limita a pulsar en botones del tipo “siguiente” y “finalizar”,
mientras que por otra parte se van implementando entornos de
instalación automática
de aplicaciones en las diferentes
distribuciones GNU/Linux, con lo que sin renunciar a las opciones
para usuarios más avanzados, cada vez es más asequible la
instalación de aplicaciones
.

 

Motivo número cuatro: El
software libre no dispone de servicio de atención al usuario
.

Con el pago de la licencia
de uso del software privativo se incluye el acceso a un servicio de
soporte técnico, normalmente por vía telefónica o por correo
electrónico, donde unos amables técnicos resolverán todas nuestras
dudas en el uso de sus aplicaciones.

Bien, en el caso del
software libre no existe un SAU, lo que existe, y en abundancia, son
colectivos de soporte formados por usuarios y programadores que de
modo voluntario se dedican a resolver las dudas y problemas con que
se encuentran otros usuarios, de modo que si nos encontramos
atascados haciendo una búsqueda por palabras clave, fácilmente
encontraremos alguno de estos grupos y muchas veces directamente la
solución.

Podría poner más motivos, pero creo que con estos habrá suficientes.

Algunos ejemplos de
software libre
que hacen lo que acostumbramos a hacer con software
privativo.

Suite ofimática:




Dibujo Asistido por
Ordenador (DAO-CAD)
:





Edición de Audio:




Edición de Vídeo:





Mapas conceptuales:




La mejor manera
de comenzar con el software libre es descargarlo y probar!


Enlaces de
interés:

 

Sólo me queda
añadir que mis artículos son editados con LibreOffice
Writer
en un portátil con sistema operativo Linkat
4
y luego son subidos a EducaconTIC
usando el navegador Mozilla
Firefox
, todo ello software libre.

Si yo puedo, tú
también!

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Yo, con Euterpe

Con motivo del día de la patrona de los músicos Santa Cecilia, estamos organizando en el cole una actividad a nivel de Centro que culminará con una danza grupal el 22 noviembre. ¿Responsable? ¡Tatarachín! Y  aquí andamos con la “previa”…¡No os perdáis ni un segundo del vídeo! Nuevamente el trabajo colaborativo aparece por el centro, [...]

Comité de Ciudadanía de Valverde..¡de estreno!

El Comité de Ciudadanía de Valverde del Camino, que se formó el 17 de Abril de 2009, está de estreno. Esta mañana ha hecho pública la página que mostrará su estructura y los trabajos que se realicen a partir de ahora. Se trata de un blog que pretende, al igual que el propio Comité, como [...]

Plan de Centro (Decreto 328/2010)

Todos los Equipos Directivos andamos inquietos este curso por la nueva normativa y muy especialmente por la elaboración del nuevo Plan de Centro, según el Decreto 328/2010. Pese a ser un documento que marcará la identidad de cada centro, sería muy interesante un trabajo colaborativo para marcar unas pautas comunes o al menos de ir [...]

Trabajo por proyectos – Proyecto Clepsidra

En este video se nos muestra una experiencia de trabajo por proyectos, Proyecto Clepsidra, del IES Joaquín Artiles…
…aprendizaje basado en proyectos, trabajo cooperativo, uso tICs, competencias básicas, etc. explicado por su profesora (So…

Juan Freire – Urbanismo emergente, pro-común y tecnología

Creo que Juan es la única persona de la que publicaría una conferencia sin oirla previamente. Lo sé, esta afirmación no es demasiado científica pero…
 

Original post blogged on b2evolution.

7 años de Creative Commons

… 7 años de una buena forma de compartir lo que hacemos con los demás … Dos videos tradicionales para comprender el alcance de estas licencias:

Original post blogged on b2evolution.

Creaciones y trabajos colaborativos con Nota

Laboratorio EducaconTIC – Ficha herramienta

Nota (notaland.com)

 

 

Descripción

Nota o Notaland es una herramienta para elaborar diapositivas, murales, páginas o grupos de páginas en las cuales se puede incluir contenido multimedia. Admite texto, vídeo, dibujos, fotos, etc. y referencias de Youtube, Flickr o Wikipedia. Es una herramienta colaborativa muy adecuada para el trabajo en el aula ya que ofrece la posibilidad de incluir varios usuarios y, una vez publicados los trabajos, también se pueden dejar comentarios a modo de post-it.

Cómo utilizarla

Nos registramos en Nota. Una vez que accedemos al escritorio vemos que el editor es sencillo, tiene varias secciones: En la parte superior, al activar “Edit”  nos encontramos: BGcolor (Color del fondo), License (Permisos de edición y comentarios), Discard (Eliminar página) y Paste (Cortar, copiar y pegar). En la parte izquierda están las herramientas para escribir, dibujar, borrar, añadir figuras, etc. Fuera de la diapositiva en la zona lateral derecha de la página encontramos las opciones  ”pages” para ver las páginas que vamos creando, “Insert” donde están posibilidades multimedia para insertar en nuestros notaland y “share” para compartir y difundir los trabajos realizados.

Es muy interesante la opción de dejar comentarios a modo de post-it en las páginas de Nota. No obstante, debemos tener cuidado al configurar el apartado de los comentarios. Si queremos que los alumnos participen los dejamos abiertos, pero una vez terminada la actividad es recomendable cerrar esta opción para evitar comentarios indeseados

Utilidades didácticas

  • Realizar trabajos en equipo sobre un tema en el cual cada alumno realiza una diapositiva o comenta las diapositivas hechas por el profesor o compañeros.
  • Realizar comentarios de textos literarios, comentarios de cuadros o fotos de Historia del Arte, comentarios de audiciones y vídeos, etc.. 
  • Clasificar conceptos y sintetizar ideas en pequeños comentarios a modo de post-it.
  • Presentación de todo tipo de contenidos y trabajos de clase.

Ejemplos

Para saber más

Para consultar las posibles dudas sobre el uso de Notaland estos tutoriales serán de mucha utilidad:

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Redes sociales y aprendizaje de lenguas: posibilidades e interrogantes

Para desarrollar la competencia comunicativa es necesario participar en situaciones comunicativas. Los tiempos de aprender un idioma rellenando huecos se han acabado (o deberían) y un mundo de nuevas posibilidades se abre ante nosotros. Podcasts, blogs, wikis y muchas otras herramientas nos permiten crear situaciones comunicativas para nuestro alumnado. Pero, ¿y las redes sociales? ¿Pueden ayudarnos? ¿Cuáles? ¿Cómo? ¿Para qué?<!–break–>

¿Qué son las redes sociales?

Hoy, cuando parece que todos estamos conectados a través de Twitter o de Facebook, parece una obviedad preguntarse qué son las redes sociales. Sin embargo, ni todos estamos en las redes sociales ni está tan claro cómo entender este concepto.

Danah M. Boyd y Nicole B. Ellison, en un artículo de 2007 (frecuentemente citado en estudios sobre redes sociales) definen los sitios de red social como servicios que permiten a los individuos:

  • construir un perfil público o semi-público dentro de un sistema acotado,
  • organizar una lista de otros usuarios con los cuales comparten una conexión y
  • ver y compartir sus listas de contactos con las de otros usuarios dentro del sistema.
  1. Sin embargo, esta definición hoy nos genera dudas importantes: Ok, Facebook es una red social, parece claro. Pero, ¿y YouTube? ¿Y Google Docs tras su integración en Google+? Y Moodle, ¿podría ser entendido como una red social con esta definición?
  2. Linda Castañeda e Isabel Gutiérrez, en el libro de 2010 “Aprendizaje con redes sociales“, y de nuevo Linda Castañeda más recientemente en la entrada “Reflexiones sobre redes sociales (definición y clasificación)“, proponen una definición más compleja y que sitúa con más precisión la diversidad de “servicios” en distintas categorías. Así, distinguen entre:
  • medios de comunicación social (social media), donde lo importante es el objeto que se comparte, como en Flickr, por ejemplo;
  • herramientas de seguimiento de actividad online (lifestreaming), como Twitter, donde lo importante es la propia actividad mostrada por los “contactos”, y
  • redes sociales (social networking sites), donde lo importante es la red de personas en sí misma, como en Facebook o Tuenti.

Con esta clasificación ganamos algo importante frente a la definición de Boyd y Ellison: no definir las redes sociales por su propia estructura sino por su finalidad.

Las redes sociales en educación

Desde esa perspectiva, analizar las redes sociales por su finalidad, entroncamos con la obra de Juan José de Haro sobre la aplicación de las redes sociales a la educación. Juan José de Haro es, con toda probabilidad, el especialista más atento en España al desarrollo del uso de las redes sociales en educación, como se puede comprobar en su libro o en su blog, del cual destacamos algunos enlaces al final de esta entrada.

Destacamos aquí tres aportaciones suyas en forma de gráficos: el uso de las redes sociales en docencia, la idoneidad de ciertas redes en relación con la edad de los estudiantes y, finalmente, una interesante clasificación de redes sociales según su carácter horizontal o vertical o su carácter “completo” o de microblogging.

 

uso redes sociales

redes edades

clasificaciones redes

Evidentemente, cualquier clasificación de un medio tan volátil como las redes sociales está sometida al riesgo de cambio permanente (que Juan José de Haro asume en una tarea prometeica de constante inspección de los movimientos y cambios en la red). Aun así, las tres conclusiones que transmiten estos gráficos sí tienen validez general:

1. Las redes sociales tienen distintos posibles usos en educación, que van desde un uso no interactivo como tablón de anuncios por parte del docente hasta la realización de proyectos interdisciplinares o intercentros (o proyectos internacionales, como en eTwinning)

2. No vale cualquier red para cualquier edad ni por cuestiones legales ni por cuestiones educativas.

3. Probablemente hay redes más adecuadas para ciertos tipos de actividades y otras más genéricas y flexibles, aunque aquí la imaginación del docente y su capacidad para encontrar nuevos usos es decisivo.

Las redes sociales para el aprendizaje de idiomas

En primer lugar, si queremos aprender o enseñar a través de una red social, la enseñanza de idiomas ha generado un buen número de servicios en la red que, con estructura de red social, nos permiten tanto un aprendizaje formal de la lengua (en el sentido de aprendizaje gramatical y léxico, fundamentalmente) así como entrar en contacto con otros usuarios del idioma para intercambiar mensajes orales o escritos (de manera síncrona o asíncrona). Asumiendo también el riesgo de apariciones y desapariciones en el mercado, podríamos mencionar las siguientes (por estricto orden alfabético):

Así pues, como vemos existe una variedad de posibles servicios para elegir dependiendo de variables como el grado de interacción con otros usuarios que deseemos, el control que queramos que ejerza la plataforma sobre nuestro aprendizaje o, simplemente, el presupuesto con el que contemos.

Por otro lado, la red social nos permite aspirar a un objetivo fundamental en la enseñanza de una lengua: no concentrarnos en enseñar el idioma, sino en hacer cosas con el idioma. A pesar de que buena parte de nuestro aprendizaje de lenguas en contextos formales ocurre descontextualizado de cualquier práctica social, en realidad normalmente son las prácticas sociales las que dan sentido a la comunicación: escribimos un post-it porque queremos avisar a un compañero de piso que se ha acabado la leche, dejamos un mensaje en el buzón de voz para recordar que el cine empieza a las seis, leemos la guía de televisión en el periódico para encontrar a qué hora emiten nuestro programa favorito y escuchamos la radio para conocer cómo transcurre el partido de futbol de nuestro equipo. La comunicación forma parte de prácticas sociales más amplias e incorporar estas prácticas sociales a la enseñanza de lenguas es fundamental para que el estudiante se apropie de la lengua eficazmente.

Así, los estudiantes pueden realizar un proyecto, por ejemplo de conservación del hábitat del camaleón. Para ello se informan, hacen un trabajo de campo, preparan materiales y comienzan una campaña de concienciación internacional sobre el camaleón, para lo cual utilizan las redes sociales tanto en castellano como en inglés. En ese sentido, las redes sociales nos permiten movernos entre el small talk (“cotilleo” o comunicación para el mantenimiento de la interacción social) y el big talk (los “grandes temas” o comunicación en torno a un contenido), según Gee y Hayek (2011). Es decir, en las redes sociales podemos alternar (y de hecho lo hacemos) entre los registros formales e informales así como también nos movemos entre distintos temas y dominios.

Por otro lado, la red social impone sobre el mensaje la presión de lo público. Clay Shirky (2008) afirma que en esta época de perfecta “copiabilidad” infinita e instantánea, el simple acto de escribir y enviar un mensaje de correo electrónico es una forma de publicar. Por ello las fases de organización-borrador-revisión-edición (sobre todo en el texto escrito) son fundamentales dentro de una red social, donde cualquier mensaje es una publicación. Es más, ciertas “publicaciones” en la red no son realmente productos acabados sino que se mantienen permanentemente en fase beta. Un artículo en Wikipedia, como también nos recuerda Clay Shirky (2008), o una entrada en un blog no son productos sino textos en proceso que están constantemente sometidos a la labor de revisión y edición.

Sin embargo, esta misma presión, que puede ser vista en términos positivos como una “presión para la mejora”, también influye en la participación en la red social. Los estudiantes más introvertidos o como menor competencia comunicativa pueden sentir esta presión negativamente y no desear ser expuestos públicamente. En este sentido, es fácil que una red social caiga bajo los efectos de la “ley de potencias” y que sea un pequeño número de participantes quienes escriban la mayor parte de los mensajes.

Para evitarlo y para hacer un uso eficaz de las redes sociales, debemos reconsiderar el valor de estas en relación con el grupo de estudiantes: no consiste en “redsocializar” al grupo, sino en permitir que el trabajo presencial en equipos cooperativos que transcurra en el aula se pueda abrir al exterior a través de las redes sociales. Es decir, como ya comentamos en una entrada anterior, generar situaciones de aprendizaje cooperativo en el aula y de aprendizaje colaborativo (entre el alumnado o con otros estudiantes) a través de la red. De esta forma el camino de construcción de la identidad digital (y también de la identidad discursiva) no se recorre en solitario, sino con el resto de compañeras y compañeros de la clase.

En resumen, las redes sociales pueden ser una vía de externalización de las tareas y proyectos que nuestros estudiantes realicen en clase, permitiendo así la interacción con otros usuarios de la red sobre cuestiones centrales del currículo y de sus propias vidas. Probablemente no estemos aun en el nacimiento de esta posibilidad pues, aunque las redes sociales comenzaron allá por 1997 con sixdegrees.com, en realidad aun hay más gente fuera que dentro. Pero, ¿qué pasará cuando estemos todos dentro? Lo veremos. Quizás entonces entradas como estas sean ya solo curiosidades de una época en la que estar conectado y aprender en conexión eran todavía un juego de frikis.


Esta entrada recoge algunas de las ideas presentadas en el taller “Redes sociales, lectura y escritura”, dentro del curso “Leer y escribir en español en la red“. De esas ideas, las buenas provienen de los siguientes enlaces (además de los ya citados en el cuerpo de la entrada):

Una web imprescindible:

En Educ@contic (entre otros):

 Sobre desarrollo profesional y formación del profesorado en la red:

Para saber más, la obra de Juan José de Haro (textos de 2010 a 2011) es especialmente relevante:

También te puede gustar conocer la propuesta de Celestino Arteta:

así como algunos otros enlaces interesantes:

Por otro lado, en el taller vimos estos dos vídeos, que te pueden interesar:

 Y para acabar, ¿te animas con el crucigrama sobre “social media” de The New York Times?

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