Hace tiempo, en otro lugar, alguien definió al ser humano como un animal sin plumas que cuenta cuentos. Tal vez por eso una industria muy actual, la fábrica de sueños que es el cine, utiliza muchos motivos que son propios del cuento y le pertenecen: el enfrentamiento entre el héroe y el monstruo, algunas figuras e imágenes arquetípicas (por ejemplo, la doncella o el bosque), las luchas de iniciación, etc. Por esa razón, no está de más que recordemos aquello que otros dijeron sobre la importancia de los cuentos y sus mundos imaginarios.
<!–break–>Así, el escritor Roland Barthes pudo escribir lo siguiente: “Bajo sus casi infinitas formas, el relato está presente en todas las épocas, en todos los lugares, en todas las sociedades; el relato empieza con la historia misma de la humanidad; no hay, nunca hubo un pueblo sin relato […] Todas las clases, todos los grupos humanos tienen sus relatos, y muy a menudo esos relatos los disfrutan en común hombres de culturas diferentes, incluso contrarias: el relato se ríe de la buena y de la mala literatura: internacional, transhistórico, transcultural, el relato está ahí como la vida”.
Las historias, con su simbolismo, están presentes en todas las sociedades y culturas. Por eso, Howard Gardner, psicólogo y profesor, y reciente Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, dijo: “Necesitamos una educación que esté profundamente enraizada en dos consideraciones aparentemente contrarias pero, en el fondo, complementarias: lo que se sabe de la condición humana en sus aspectos intemporales, y lo que se sabe de las presiones, los retos y las oportunidades del panorama contemporáneo (y venidero)”.
Teniendo en cuenta esa condición humana y los aspectos intemporales de la vida, Italo Calvino, el escritor italiano, afirmó: “Los cuentos contienen una explicación general del mundo, donde caben todo el mal y todo el bien, y donde se encuentra siempre la senda para romper con los más terribles hechizos”.
La explicación del mundo que reflejan los cuentos también fue una idea que compartió el filósofo Mircea Eliade: “El cuento recoge y prolonga la iniciación al nivel del imaginario. Si constituye una diversión o una evasión, es únicamente para la conciencia banalizada y, especialmente, para la conciencia del hombre moderno; en la psique profunda, los escenarios iniciáticos conservan su importancia y continúan transmitiendo su mensaje, operando mutaciones”.
En esa misma línea, Antonio Rodríguez Almodóvar, profesor, escritor e investigador, en una de sus importantes obras asegura lo siguiente: “El cuento popular constituye, sin ninguna duda, el modelo más perfecto inventado por la humanidad para conseguir un texto infinito, un texto que diga y explique todo, en cada tiempo y en cualquier circunstancia”.
El profesor Howard Gardner, creador de la teoría de las inteligencias múltiples, nos contó que: “[…] si queremos que los estudiantes lleguen a aprender, dominar y aplicar algo con criterio, debemos procurar envolver ese algo en un contexto que haga intervenir las emociones. Y a la inversa: lo más seguro es que las experiencias desprovistas de un impacto emocional tendrán poco atractivo y se olvidarán pronto, sin dejar ni una simple representación mental”.

Y Gianni Rodari, escritor y pedagogo, genio en el arte de inventar historias, escribió: “[…] el imperfecto, hijo legítimo del érase una vez que da la señal de salida a los cuentos, es un presente especial, un tiempo inventado, un verbo para jugar”.
Los cuentos populares, en su conjunto, son una buena manera de aproximarse a las
raíces culturales de la humanidad. Son historias capaces de dejar pequeños
mensajes en el ambiente, que abren nuestra mirada a los otros mundos que hay en
este mundo nuestro, que nos ofrecen la memoria de otras gentes y de otros
pueblos.
Para los niños y las niñas de este tiempo, el siglo XXI, el cuento continúa siendo un instrumento emocional y mágico en sus años de escuela. Es un recurso claramente socializador, que dispone de una llave especial para abrir la puerta de la lectura y de la escritura, e incluso de la convivencia y de la tolerancia. Pero, sobre todo, su principal capacidad se basa en que todavía es capaz de activar el aprendizaje de la lengua escrita. Además, en la lectoescritura, los mundos imaginarios aceptan de buena gana los instrumentos de narración colaborativa de cuentos para las niñas y niños, y con las niñas y niños.
Como afirmó el escritor y profesor Gabriel Janer Manila, la cultura surge, sin duda, del juego, y el niño que juega es un niño que se transforma. Por tanto, si consideramos a la escritura como un juego especial y reflexivo, la construcción de historias en la mente, la elaboración y escritura de cuentos, será una actividad que incidirá en todos los aspectos del aprendizaje escolar.
En definitiva, y como piensa Jason Ohler, es difícil saber que clase de tecnologías nos aguardan en el futuro. A pesar de todo, seguro que descubriremos la manera de seguir contando cuentos con su ayuda. Porque, como dijo el escritor Jostein Gaarder, “el cerebro está hecho para historias más que para enciclopedias o información digital”.
Jun 4th, 2011
by Victoria Castrillejo y Francisco Herrera.
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¡Hola a todas y todos! ¡Ya estamos aquí de nuevo! En esta tercera entrega de EducaconTIC Podcast hablamos de competencia digital con Jordi Vivancos. Puedes escuchar y descargar el audio tanto en iVoox como en iTunes
.
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Jordi Vivancos Martí es licenciado en Pedagogía, profesor de Educación Secundaria y jefe del Servicio de tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento de la Consejería de Educación de la Generalitat de Catalunya.
Autor de Tratamiento de la información y competencia digital (2008), publicado en Alianza Editorial.
En su portafolio digital se puede encontrar información completa sobre sus publicaciones.
En su tiempo libre mantiene un blog sobre una de sus pasiones, la geomática, en torno a la que elaboró unos materiales curriculares premiados por el CNICE en 2005.
También podéis leer su blog “De las TIC a las TAC” y seguirlo en su Twitter

Enlaces recomendados en el programa
Sobre derechos de autor y propiedad intelectual:
- Documental ¡Copiad, malditos! sobre los nuevos retos éticos y morales que el contenido digital plantea sobre la propiedad intelectual Es el primer documental que emite TVE con licencia Creative Commons.
Sobre divulgación científica:
Entrada de blog recomendada:
Blog de Graham Attwell: ¿De verdad necesitamos software educativo?
Esperamos vuestros comentarios.
Ene 1st, 1970
by Mario Aller.
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No es la primera vez que Caperucita Roja viene por aquí. En una de ellas quiso saber de las herramientas que había en la Red para mejorar el uso del teclado. Creo que en aquella visita aprendió muchas cosas, pero hoy necesita dar un paso adelante. Y de jugar con el alfabeto y los teclados, ahora quiere empezar a escribir sus propios libros electrónicos. Porque un personaje como ella, presente en centenares de historias y en películas, en todas las lenguas importantes, no puede desconocer la narrativa digital. Caperucita Roja quiere ponerse a escribir, pero en este tiempo lo que más llama su atención es la escritura electrónica.
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Como ya contamos en otro momento, Caperucita Roja decidió que también ella tenía que usar las nuevas tecnologías aplicadas a la escritura, y que por eso debía conocer la mecanografía. Y a muchos nos pareció algo lógico, sobre todo si tenemos en cuenta las características de la Web 2.0, donde resulta necesario un cierto dominio del teclado. Si se trata, por supuesto, de aprovechar bien las posibilidades de los ordenadores en la enseñanza.
Una vez que Caperucita hizo sus correspondientes prácticas de mecanografía, consideró que estaba suficientemente preparada para la escritura con el ordenador. Por esa razón, en otros posts, desde Educa con TIC, le ofrecimos nuestra ayuda para que fuese descubriendo nuevas herramientas. Entre otras, varias veces dejó su capucha en nuestro laboratorio digital y practicó con las siguientes aplicaciones:
- Animated Book, casi la más minimalista de las herramientas de escritura digital disponibles en la actualidad.
- Tar Heel Reader, que es una aplicación de escritura y también de lectura. Bajo un diseño simple esconde unas grandes utilidades para la creación de materiales escritos.
- Bookr, una herramienta sencilla y fácil de usar, que no requiere grandes conocimientos. Se crean pequeños libros con imágenes de Flickr, a las que se añade un poco de texto y después se publican. No requiere ninguna clase de registro.
- TikaTok, que tuvo unos inicios espectaculares, cuando fue uno de los mejores recursos para publicar libros on line. Ahora, con el amparo de Barnes & Noble Company, aquellos servicios que tanto nos gustaron son de pago, pero su calidad sigue siendo innegable.
- Mixbook, una de las mejores aplicaciones para escribir y publicar. Dispone de muchos recursos: fotografías, imágenes, fondos, plantillas variadas. Sus resultados visuales son realmente buenos.
- Storybird, que es un gran sitio para que los niños escriban historias maravillosas. Su principal atractivo reside en su banco de imágenes, que son verdaderas obras de arte. Pero, por desgracia para nosotros, tiene un problema grande: sólo admiten el inglés como lengua para publicar libros de acceso público. Sus responsables aseguraron que admitirían más idiomas, ya en el 2011, pero no ha sido así. Y algunos lo sentimos mucho.
- StoryJumper, que, junto con Mixbook, es uno de los buenos espacios web para que los niños y adolescentes publiquen sus libros y sus historias digitales. Se trata de una aplicación bastante intuitiva, que dispone de plantillas y de imágenes, aunque también permite el empleo y la adaptación de otros materiales ya publicados en este sitio.
A Caperucita Roja, con toda su experiencia acumulada durante años, tal vez no le basten estas siete aplicaciones de escritura electrónica. Por suerte, existen más sitios que facilitan la creación de tus propios libros digitales. Incluso, como en algunos de los ejemplos anteriores, se permite, previo pago, la impresión en papel de la mayoría de las creaciones. Ella quiere escribir más, es cierto, pues ya es mayor, y si quiere que sigamos disfrutando con sus historias, tiene que conocer la narrativa digital. Así que le recomendamos que siga investigando y practicando:
- Bookemon: Se trata de un atractivo sitio para diseñar, publicar y compartir libros, también para crear nuestra propia biblioteca casi con una calidad profesional. Además, es posible el uso de documentos de tipo Word o PDF y de imágenes, que se insertarán en los libros. Y pensando en la enseñanza, se encuentran algunas sugerencias especiales para los educadores.
- Batalugu: Como en los casos anteriores, otro espacio web para publicar y compartir las creaciones escritas. Nos proporciona diversas opciones de trabajo, y requiere una inscripción previa.
- Flip Book: De ReadWriteThink, aunque hay otros recursos con este nombre. Esta herramienta esta diseñada para escribir e ilustrar libros de hasta diez páginas, y por eso dispone de diferentes modelos. En todo caso, los flipbooks electrónicos no tienen mucho que ver con la idea original.
- Pandamian Beta: Este sitio se anuncia como la manera más fácil de publicar libros en línea. Registrarse en esta aplicación es muy sencillo, y una vez hecha consigues una dirección o página web para la publicación de cada uno de tus libros, que pueden estar divididos en capítulos. También permite la conversión de las creaciones en formatos variados, como ePub, mobi o PDF, para facilitar su difusión y lectura. Esta opción de uso en distintos dispositivos también se encuentra en más espacios.
- ePub Bud: Otra herramienta on line para crear libros infantiles electrónicos de manera gratuita. Su empleo es realmente sencillo, y una de sus características especiales es que nos ofrece las instrucciones necesarias para conseguir el ISBN de nuestros libros. Es un servicio de pago, por supuesto, aunque muy barato. Otra utilidad que posee es la de convertir cualquier documento al formato ePub, que es el de la mayoría de los ebooks o libros electrónicos.

En este principio de un año nuevo, Caperucita Roja solicitó mi ayuda, y está claro que no pude negarme. La ayuda se relacionaba con ciertas vivencias de un pasado antiguo: los bosques oscuros, los lobos solitarios, las reinas traidoras, los soldados de fortuna, los cazadores furtivos. A pesar de esas experiencias tan negativas, pensaba en la gratitud que debía a las maestras y profesoras, a los maestros y profesores de todo el mundo. Era consciente de que el mismo nombre de Caperucita, sin su colaboración, tal vez habría desaparecido hace muchísimo tiempo. Por eso me encargó que os dijese: ¡gracias, muchas gracias por vuestro esfuerzo!
