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Entradas bajo ‘formación’

Una proposición Indecente: El reto de la Formación Permanente

Adivinar qué será lo próximo que tendremos que
aprender a usar los profesionales de la educación, es el reto real de la
formación permanente. Miles de nuevas funcionalidades, para cientos de nuevos
recursos, recomendadas por decenas de personas, que cuando asimilamos, ya están
desactualizados. Parece un camino agotador sin meta y sin bebidas isotónicas.
Es posible que nos hayamos equivocado
de camino, tal vez deberíamos pararnos y replantearnos la ruta.<!–break–>

Aunque docentes, comunidad educativa y sector
nos subimos al carro de las Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC) hace tiempo, el trinomio tiene
poco que ver con nosotros. Tres
palabras lejanas y poco analizadas desde la Educación.

 

Se oyen desde hace no mucho tiempo nuevas tendencias, más cómodas y
familiares para nosotros. La T de Tecnología, propia de la innovación que
caracteriza nuestra sociedad actual, la A de aprendizaje, término tan antiguo
como el de educación y la C de conocimiento, símil casi de Utopia por lo
intangible, que en pocas vocaciones se siente tanto como en la nuestra. TAC,
Tecnologías del aprendizaje y el conocimiento
. Algunos han tomado este rumbo y
trabajan duramente porque el reto de la formación permanente de los
profesionales de la educación, no sea mejorar sus habilidades tecnológicas,
sino su destreza metodológica.


de Zyllan en Flickr bajo CC

El grupo de
investigación BISITE, de la Universidad de Salamanca y Telvent
Global Services
(TGS), han creado el Certificado Profesional en Formación de Profesionales en Tecnologías
para el Aprendizaje y el Conocimiento
. Este certificado tiene por objetivo
desarrollar las competencias necesarias para explotar los recursos que ofrecen
los procesos de enseñanza-aprendizaje, participación y sensibilización basados
en los recursos digitales de última generación y en la Web2.0. La metodología
que se emplea es muy activa y la modalidad online,
contenido muy actualizado, entornos virtuales, clases síncronas, aprendizaje
personalizado y actividades digitales diferenciadas según los objetivos de
aprendizaje. Usan para enseñar lo mismo que enseñan, coincidencia y coherencia
maravillosa. La metodología y el contenido son lo mismo.

El consorcio
BISITE/TELVENT se consolidó con el Certificado
en Contenidos Digitales Interactivos
 y ahora estrena nueva convocatoria para la
segunda edición de Formación en TAC.

Los cursos de Formación en TAC están subvencionados para los profesionales
de PYMES, bien sea si la PYME es uno mismo, tienen descuentos importantes para
estudiantes canjeables por créditos y precios razonables en general. Les hemos
pedido que busquen nuevas soluciones de financiación para docentes y nos han
prometido estudiar el caso.

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Formación, innovación, evaluación: riesgos y oportunidades para docentes atrevidos

Frente a una imagen, tan extendida como errónea, de la escuela como un entorno que sigue “patrones tradicionales de trabajo”, la escuela hoy se caracteriza por tres conceptos fundamentales: formación, innovación y evaluación. La incorporación de las TIC al aula no sólo depende de estos tres conceptos sino que, si las TIC han servido para provocar cambios en la escuela, ha sido gracias a estos tres conceptos: no se pueden entender las TIC sin formación, innovación y evaluación; tampoco se pueden entender la formación, la innovación y la evaluación hoy en la escuela sin las TIC.<!–break–>

Precisamente en Andalucía, tras un importante cambio normativo realizado el curso pasado, se han creado en los institutos de enseñanza secundaria unos “departamentos de formación, evaluación e innovación” que ahora están dando sus primeros pasos. Los responsables de los departamentos están participando en distintas experiencias de formación en sus respectivos centros del profesorado al mismo tiempo que se celebran las primeras reuniones y se toman las primeras decisiones. Es un momento importante: comenzar con buen pie en una novedad tan importante para la educación (andaluza) es fundamental y acertar con el ritmo de trabajo es una de las claves fundamentales.

En estos departamentos la presencia de las TIC en el aula es una preocupación constante. En distintos encuentros con los responsables de estos departamentos se constata el interés por diseñar secuencias didácticas con un importante componente TIC así como por el manejo de herramientas vinculadas con la red o dispositivos como la PDI u otros. Así pues, motivada por esta novedad en los IES andaluces surge esta reflexión: ¿Cuál debería ser la secuencia de trabajo en relación con estos tres conceptos? ¿Cuáles son los riesgos posibles y las expectativas que despiertan? ¿Cuáles son sus posibilidades reales? Pensémoslo juntos.

La secuencia ideal es … idiosincrásica

Sería razonable decir que la secuencia ideal es evaluar para formarnos y poder innovar de tal forma que podamos evaluar los resultados y así mejorar nuestra siguiente experiencia: ese es, en teoría, el ciclo de la innovación educativa. Sin embargo, la realidad de los centros nos demuestra que no es este siempre el caso, ni tiene por qué serlo.

No hay un camino correcto a priori sino que es la particular idiosincrasia del centro quien determina cual debe ser la secuencia de trabajo. En muchas ocasiones una experiencia formativa es el detonante para un proceso de innovación educativa que posteriormente se evalúa para reflexionar y tomar decisiones: la formación en competencias básicas ha sido – en la mayor parte de los casos – un ejemplo de este tipo; en otras ocasiones es el diseño de una actividad educativa innovadora – como el diseño de secuencias didácticas la que hace ver la necesidad de evaluar (el centro, al profesorado, al alumnado o la propia actividad) o de adquirir una formación determinada.

Por otro lado, pensar en estos tres conceptos en términos de secuencia puede también limitar sus posibilidades: innovación, formación y evaluación son en realidad un único “paquete de trabajo” tanto desde la perspectiva personal como desde la perspectiva colectiva. Gracias a las TIC hoy sería factible comenzar una experiencia de innovación (pongamos por caso, una experiencia de enseñanza compartida entre dos docentes en una misma aula) que integre formación (construcción compartida de un repositorio de lecturas en la red mediante diigo, visionado dialógico de vídeos, elaboración colaborativa de documentos a través de Google Docs o Evernote o gestión de tareas a lo Víctor Cuevas) y evaluación (observación en el aula y análisis de grabaciones en vídeo, portafolio digital del docente, etc.) en tiempo real. De esta forma no “desintegramos” la experiencia, desnaturalizando la relación entre estos tres conceptos, sino que hacemos de la innovación, la formación y la evaluación un auténtico motor de desarrollo profesional.

Un primer riesgo: el exceso evaluador

En los encuentros con estos departamentos de formación, evaluación e innovación andaluces se comentaron algunos de los riesgos posibles para estos departamentos. El más importante de todos ellos es que se asuma que este departamento es una representación en el centro de la inspección educativa o de la agencia de evaluación de la calidad correspondiente: ni debe ni puede ser así. Tanto la inspección educativa como las agencias de evaluación de la calidad tienen unas funciones y unos ámbitos de actuación determinados y no deben ser los referentes fundamentales para estos departamentos ni para la evaluación interna en los centros.

En este sentido, una relación equilibrada entre estos tres conceptos es absolutamente fundamental para que formación, innovación y evaluación sean bien recibidas (y asumidas) por el profesorado. Un peso excesivo e injustificado de la evaluación en el centro provocará el rechazo entre los compañeros y compañeras, además de aumentar la carga burocrática a realizar sin que esta conlleve innovación o, incluso, mejora; este es, precisamente, el problema de muchas propuestas de “sistemas de calidad” en los centros educativos: aumentan la carga documental pero no necesariamente la calidad educativa.

Así pues, encontrar un nivel justo de carga evaluadora así como una variedad de estrategias de evaluación (más o menos “invasivas”, tomando diferentes tipos de evidencias, favoreciendo el debate en torno a las evidencias, etc.) es decisivo para no generar un rechazo (explícito o tácito) por parte del profesorado.

Un segundo riesgo: el ritmo trepidante

La formación, la evaluación y la innovación pretenden, en la escuela, una auténtica transformación cultural: el paso del docente transmisivo al docente reflexivo y crítico.

Toda transformación cultural no solo lleva su tiempo sino que tiene su propio ritmo, y en el caso de la educación este ritmo suele ser lento. No es posible (ni probablemente justo) decirle sin más al profesorado que no está trabajando bien. Es necesario tomar conciencia de la efectividad de la propia práctica mediante la reflexión y el diálogo; es a partir de aquí cuando podemos tomar decisiones de cambio que incidan realmente en nuestras aulas.

Por el contrario, un ritmo excesivamente rápido puede provocar rechazo por parte de quienes tienen que realizar los cambios: es frecuente la “tecnofobia” entre compañeros y compañeras que se han sentido abrumados por la presencia repentina de una PDI o el exceso de correos electrónicos en su buzón sin saber que existen filtros o carpetas para organizar la correspondencia.

Además, el cambio cultural no se puede importar ni imponer: es parte de un proceso de desarrollo profesional y tiene que ser asumido a partir del cambio de la “cultura subjetiva” (tomando la expresión de José Gimeno Sacristán). En este sentido ya hemos presentado otras entradas que apuntan a este cambio de la cultura subjetiva en relación con las TIC a través de espacios de afinidad apasionada, el de-teching o el bautizo 2.0. No es simplemente adoptar una nueva herramienta de hardware o de software. Es vivir la experiencia de cambiar en profundidad, dentro y fuera de la escuela.

Acertar con los ritmos: propuestas

Así pues, acertar con los ritmos y las propuestas es fundamental. Por ello, proponemos para el debate algunas ideas en relación con estos conceptos:

1. El año cero: En Andalucía los centros bilingües se tomaron un “año cero” (que no es lo mismo que un sabático) para la formación y diseño de materiales en inglés, francés o alemán; pues bien, este planteamiento no es descabellado para estos departamentos o para cualquier experiencia de innovación. Los equipos de trabajo necesitan un tiempo para reflexionar, para negociar y para diseñar un plan de actuación al mismo tiempo claramente realista y suficientemente ambicioso. Sin embargo, esto requiere tiempo, formación y diálogo en el seno del equipo. Un “año cero” es el tiempo en el cual todo esto transcurre.

2. La necesidad de tener éxito: Tenemos necesidad de que tener éxito: nuestra confianza y nuestra autoestima dependen de ello. Pero para tener éxito, es necesario diseñar planes de trabajo que incorporen “hitos” con una complejidad bien graduada. Puede ser complicado convencer a los compañeros y compañeras de los beneficios de una evaluación larga y complicada así que quizás en esta primera etapa sea importante comenzar con un mecanismo de evaluación de bajo impacto (un buzón de sugerencias, por ejemplo) que conduzca a un diálogo y una toma de decisiones fructíferos. Puede ser complejo diseñar un proyecto de innovación que implique a todo el claustro así que quizás sea conveniente comenzar con experiencias de trabajo del profesorado por parejas. Puede ser difícil encontrar una línea de formación que satisfaga a todos los compañeros y compañeras, pero quizás sea más reconfortante comenzar una experiencia de lectura dialógica con quienes tengan interés en participar. Es preferible un comienzo humilde pero exitoso antes que un estrepitoso fracaso.

3. La planificación plurianual: El centro educativo no tiene porque seguir el ritmo de los cursos escolares, en los cuales todo acaba en junio para comenzar de nuevo en septiembre. En este sentido, la planificación de la formación, la innovación y la evaluación se puede plantear como un documento plurianual para poder así, gradualmente, ir transformando la cultura del centro en la búsqueda de una mayor eficacia en todos los planos.

El objetivo: la “institucionalización”

La investigación educativa nos dice que en nuestro país es tan importante el esfuerzo innovador como débil es el nivel de institucionalización de estas innovaciones; es decir, los cambios no se asientan ni perduran. Así, por ejemplo, son muchos los compañeros y compañeras que en los últimos años han abierto su blog de aula y en pocos meses se ha quedado varado en alguna orilla del ciberespacio.

Sin embargo, no tienen por qué ser así, podemos evitarlo: para que las mejoras se institucionalicen son importantes, entre otras cosas,

  • una evaluación que demuestre las ventajas de la novedad frente a lo tradicional: ¿por qué usar la PDI frente a la pizarra tradicional? ¿Qué función pueden jugar los podcast en clase?
  • una red de compañeros y compañeras con quienes compartir la experiencia, tanto su desarrollo como sus conclusiones;
  • un equipo directivo y otros agentes como la inspección educativa y la administración que apoyen la innovación y creen el contexto adecuado para que se pueda desarrollar y mantener;
  • una implicación sustancial del alumnado y sus familias en la experiencia innovadora;
  • un importante nivel de decisión y perseverancia.

En resumen, la institucionalización no es un fenómeno casual sino que podemos detectar las causas que garantizan el mantenimiento de una innovación o su desaparición.

Así pues, ¿qué te parece? ¿Por qué no lo intentamos?


Post scriptum: si quieres leer más sobre los departamentos andaluces de formación, evaluación e innovación, puedes leer la entrada en De estranjis tras una sesión de trabajo con responsables de este departamento en el CEP de Málaga. También se ha organizado un grupo de Facebook, por si te interesa el tema.

Coda: ¿Tiene tu centro un departamento de formación, evaluación e innovación (o algo similar)?¿Qué efecto ha tenido en el centro? ¿Y en tu práctica? ¿Qué tipo de actuaciones ha promovido? ¿Han sido útiles? En fin, que si quieres, lo hablamos :-)

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Formación, evaluación, innovación: una experiencia en el CEP de Málaga

La pasada semana el CEP de Málaga me invitó a disfrutar de dos sesiones con las personas responsables de los recién creados departamento de formación, evaluación e innovación (¡gracias, Carmen Ortiz, Aurora Carretero y Esteban Llorens!). Estos d…

Aprender lenguas con la Red, en la Red, por la Red…

A lo largo de este curso
el profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, como antes lo hizo el de
Educación Primaria, se irá incorporando al proyecto Escuela 2.0 con la entrada
en las aulas, de manera muy generalizada, de los portátiles para el alumnado,
de la PDI, de los cañones, de los materiales digitales… Este hecho obliga a
plantear y repensar de nuevo qué habilidades, estrategias y conocimientos debe
dominar el profesorado para enseñar lenguas en la red y con la red, teniendo en
cuenta las necesidades comunicativas de los ciudadanos y ciudadanas del siglo
XXI. <!–break–>

La enseñanza es una
profesión compleja en la que entran en juego factores de muchos tipos. Por
ejemplo, una de las finalidades de la enseñanza a lo largo de las épocas
recientes ha sido la transmisión de la información considerada social y
culturalmente necesaria para las nuevas generaciones. Sin embargo, los cambios,
bastante recientes en el tiempo, que las tecnologías de la Información y la
Comunicación han originado en el circuito de la transmisión de la misma
(información accesible sin intermediarios, multiplicidad de fuentes, etc.) han
venido a trastocar y a modificar esta finalidad. Asimismo, la sociedad actual, cada
vez más globalizada, interrelacionada y cambiante obliga a repensar la
enseñanza para dotar al aprendiz de la autonomía suficiente para seguir
aprendiendo a lo largo de la vida con lo que la escuela ya no puede agotar las
posibilidades de aprendizaje que se seguirán produciendo en otros contextos
tanto formales como informales.

Estos ejemplos junto a
otros muchos factores configuran el panorama de la enseñanza en la sociedad
actual y en la que vendrá dentro de 15 o 20 años y confirman lo que es sabido
desde hace tiempo: que para llevar a cabo la tarea de enseñar no es suficiente
con el dominio de la materia o disciplina objeto de enseñanza. Pero ¿cuáles son
los conocimientos y habilidades necesarias para la enseñanza de las lenguas en
la era digital? ¿Cómo se tiene que reflejar esto en la formación inicial del
profesorado de lenguas? Y, ¿en la formación permanente del profesorado que
accedió a la enseñanza cuando la red no había entrado en las aulas?

 

El TPACK (Technological Pedagogical Content Knowledge)  proporciona un camino para aclarar este
panorama ya que ofrece un modelo para la integración de las TIC en el currículo
escolar y da cuenta de los saberes necesarios para poder llevar a cabo dicha
integración de manera eficaz. Tal y como propone este modelo para utilizar la
red de manera eficaz en las actividades de enseñanza aprendizaje de una materia
es necesario que confluyan tres tipos de conocimientos que en el caso del área
de Lenguas serían:

 

  • El
    conocimiento de los contenidos de enseñanza propios de las materias
    lingüísticas.
  • El
    conocimiento de la didáctica de las Lenguas.
  • El
    conocimiento de los recursos y herramientas más eficaces para la enseñanza
    de las materias lingüísticas.

La intersección de estos
tres elementos delimita un nuevo conocimiento que es el que posibilita la
utilización eficaz y relevante de las TIC en el área de lenguas y al que denominan
conocimiento tecnológico pedagógico de los contenidos. Además, es necesario
tener siempre en cuenta las variables de contexto que influyen en la
planificación y en la puesta en práctica de cualquier propuesta de enseñanza.

A continuación os
proponemos un repaso a cada uno de estos elementos para intentar aclarar cuáles
son los componentes formativos de un profesor de Lenguas que enseñe en la
red y con la red.

El conocimiento de los contenidos de enseñanza propios de las materias
lingüísticas

La formación del
profesorado de Lenguas ha estado siempre muy ligada a la visión que de las
mismas proporciona la Ciencia de referencia, es decir, la Lingüística. Es
decir, la formación sobre las lenguas se ha realizado casi siempre desde un
punto de vista cercano a la descripción del sistema y con una gran presencia de
lo normativo. Sin embargo, la enseñanza de las lenguas tiene como objetivo
fundamental conseguir la mejora de las capacidades lingüístico-comunicativas
del alumnado por lo que el profesorado necesita un acercamiento al fenómeno
lingüístico mucho más plural, que incluya diversas miradas sobre el
funcionamiento de la comunicación, tal y como se propone, por ejemplo, en Teoría lingüística y enseñanza de la
Lengua
. Esta visión de cómo
funciona la comunicación en el uso real debe tener en cuenta las aportaciones
de la Lingüística, por supuesto, pero también de la Psicolingüística, de la
Sociolingüística, del Análisis del Discurso, de la Pragmática… Son ciencias
cuyas aportaciones intentan explicar el funcionamiento de la lengua en uso y
proporcionan, por tanto, pistas para planificar el trabajo con contenidos
relevantes para la mejora del uso.

Es decir, un primer pilar de la formación
del profesorado de Lenguas sería una base sólida de conocimientos sobre las
características que explican el uso de la lengua y no sólo sobre la descripción
del sistema lingüístico.

El conocimiento de los contenidos y
habilidades ligados a la didáctica de las Lenguas

En lo que respecta al
conocimiento pedagógico, los enfoques gramaticalistas, tan interiorizados en los
materiales y en las prácticas didácticas, no son los más adecuados para una
enseñanza que tiene como objetivo principal el desarrollo de la competencia comunicativa
de alumnos y alumnas. El Marco Común Europeo de Referencia
para las Lenguas
caracteriza el aprendizaje de
lenguas como un aprendizaje en la acción puesto que el uso de la lengua es una
actividad social y a partir de este principio los enfoques adecuados para
trabajar en torno al uso se pueden agrupar en torno al llamado enfoque comunicativo que proporciona un marco adecuado para la
planificación y el desarrollo de las actividades de enseñanza aprendizaje. Este
enfoque tiene como rasgos básicos los siguientes:

  • Considera la lengua como un medio de comunicación significativo, que es diverso y se actualiza en
    el uso de formas diferentes.
  • Su objeto de trabajo son los usos reales de la
    lengua, concretados en géneros textuales diversos surgidos de contextos
    variados.
  • Las actividades se centran en los procesos de comprensión y producción de los textos.
  • El aprendizaje se promueve a
    través del uso motivado y de la reflexión sobre dicho uso.
  • La selección y secuenciación de contenidos están
    basadas en la selección y secuenciación
    de tareas comunicativas.
  • El diseño de la
    unidad didáctica articula las
    actividades en torno a un uso lingüístico que se pretende mejorar.
  • El concepto del aprendizaje considera al alumno como sujeto activo del aprendizaje, y
    al profesor como orientador y motivador.
  • La evaluación forma
    parte del proceso y tiene un carácter esencialmente formativo para promover la
    autorregulación.

El desarrollo en las aulas del
enfoque comunicativo hace preciso contar con modelos didácticos adecuados y
alejados del esquema de “unidad didáctica” tan presente en los materiales
didácticos más al uso. Propuestas como el trabajo
por proyectos
o las
tareas
constituyen un marco idóneo para poner en práctica los principios
del enfoque comunicativo porque:

  • Se insertan en un
    contexto real.
  • Favorecen la funcionalidad de los aprendizajes.
  • Favorecen la participación activa y la
    interacción.
  • Favorecen el conocimiento consciente del proceso
    de aprendizaje.
  • Tratan
    todo tipo de temas culturales y curriculares y favorecen la
    interdisciplinariedad.
  • Plantean
    una enseñanza lingüística de modo global.
  • Presentan una secuencia de actividades
    con progresión y coherencia interna.
  • Están
    orientados a un producto final.

Es decir, el segundo pilar de la formación
del profesorado de Lenguas sería una base sólida de conocimientos y habilidades
para planificar y llevar al aula metodologías apropiadas para favorecer el
desarrollo de la competencia comunicativa.

El conocimiento de los recursos de la red y
de las herramientas TIC más eficaces para la enseñanza de las materias
lingüísticas

Como se señala en el
modelo TPACK y como nos dice nuestra
experiencia en el asesoramiento y formación del profesorado, la incorporación
de las TIC en las actividades de lenguas no debe partir de la herramienta, o lo que es lo mismo el camino no es descubrir una
herramienta y pensar qué actividad se puede hacer para utilizarla en clase.
Todo lo contrario. Se trata de tener claro qué queremos enseñar (conocimientos
epistemológicos), cómo vamos a enseñarlo (conocimientos pedagógicos) y entonces
escoger la
herramienta TIC,
como cualquier otro recurso educativo, que más eficazmente
ayude a conseguir los objetivos de aprendizaje previstos.

Dicho de otro modo,
primero habrá que establecer unos objetivos de aprendizaje relacionados con
alguna de las destrezas lingüísticas que son objeto último de trabajo de la
materia (escribir un cuento, participar en un debate, realizar una monografía,
reescribir un poema…), decidir qué secuencia de actividades y qué tareas se
diseñan para conseguirlos, qué contenidos son los más adecuados, y, por último,
como se hace con otro tipo de recursos, decidir, entre todas las posibilidades
que ofrece la red actualmente, cuál es el trabajo en red o la herramienta
tecnológica que se adecúa a la tarea y permite conseguir de manera más eficaz
los objetivos propuestos.

A diferencia de la
mayoría de la formación que se da en el campo TIC, que parte de su propio orden
epistemológico, parece que tanto la formación
como la incorporación de la red y de las herramientas TIC
deben partir de
la necesidad y de su significatividad didáctica. Así, por ejemplo, es posible
que una profesora que no sabe hacer un Power Point pueda, sin embargo, aprender
a utilizar un blog porque le parece la herramienta ideal para la creación de una
revista escolar. Es necesario, asimismo, evitar la ansiedad que afecta a muchos
docentes 2.0 por incorporar la última herramienta, la más desconocida sólo por
ser vistosa sin plantear que aprendizaje se puede promover con ella. Parece que
nos encontremos en una carrera de estar a la última, por otra parte imposible
de ganar, que a veces hace olvidar lo importante. Las herramientas, por
atractivas e innovadoras que sean, no deben impedir ver el horizonte didáctico del
aula.

Lo anterior no quiere
decir que el uso de la red sea algo anecdótico. Todo lo contrario, la red tiene
por sí misma una gran potencialidad y en la enseñanza de las lenguas,
especialmente, ofrece oportunidades nunca vistas para facilitar que el alumnado
se comunique oralmente y por escrito y lo haga además de una manera
verdaderamente funcional y significativa, con receptores reales. Pero el
recurso tecnológico tiene que estar al servicio del aprendizaje y no al revés.
Esto exige que las actividades en las que se integran las TIC no sean
actividades sueltas, puntuales, anecdóticas y descontextualizadas, sino actividades integradas a la manera de las que nos presentaba Fernando
Trujillo en post anteriores; actividades secuenciadas
de manera coherente dentro de un proyecto de trabajo y encaminadas a la
realización de una tarea dentro de una didáctica vinculada al enfoque
comunicativo, a la enseñanza por proyectos, en definitiva, al “aprender
haciendo”; en este caso al “aprender a hacer
cosas con las lenguas usando la red”.

Por último, el tercer pilar de la formación
del profesorado de Lenguas sería una base sólida de conocimientos y habilidades
para planificar y promover en las aulas el uso de la red de forma relevante
para el desarrollo de la competencia comunicativa.

 

Es necesario, por tanto, integrar
estos tres tipos de conocimientos al servicio de una buena práctica de aula. Afortunadamente,
se pueden encontrar múltiples ejemplos de esta forma de trabajar en muchas de
las propuestas
didácticas
que tantos compañeros lanzan desinteresadamente a la red
incorporando las TIC de forma coherente y significativa, dentro de un enfoque
comunicativo de la enseñanza de las Lenguas.

¿Estáis de acuerdo con
la descripción de los componentes básicos para la formación del profesorado de
Lenguas? ¿Los habéis adquirido en vuestra formación inicial? ¿Y en la formación
permanente? ¿Forman parte de vuestro aprendizaje y de vuestro PLE? Os invitamos
a participar con vuestros comentarios.

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#NOVADORS11

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Tonucci en la Universidad

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Formación (inicial) del profesorado.

Yo estudié Magisterio en la mejor escuela que había en los alrededores… de la Mezquita cordobesa. Con vistas al Guadalquivir, al puente romano y a la mejor cultura pedagógica, religiosa y científica, todas ellas teóricas. No tengo nada en contra…

El CITA

CITA es el acrónimo del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas, de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Es complicado para mí escribir del CITA de una manera aséptica y únicamente informativa; y lo es porque he pasado por allí. Participar en un curso en el CITA no es simplemente asistir a charlas o ponencias de contenido intenso y de buenos ponentes, es compartir experiencias, comida y mantel, (alumnos y ponentes comen juntos si lo desean) disfrutar de un agradable paseo por Peñaranda y de la acogida, la compañía y la capacidad de organización de todas las personas que allí desarrollan su labor. <!–break–>

El CITA es un inverosímil oasis TIC, en cuyas instalaciones, comunión de pretérita y vanguardista arquitectura, guarda la infraestructura humana y técnica necesaria para la organización de congresos, jornadas y conferencias de pequeño y medio formato, con un tema transversal; las TIC, como lo demuestra haber acogido la I y II MoodleMoot de Castilla-León, las cuatro ediciones del Congreso EDUCA, encuentros de Pizarra Digital, el Encuentro de Ordenadores en el Aula o los Focus Group.

Fue inaugurado el 25 de octubre de 2006 con un ambicioso objetivo; la implantación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento en el medio rural a través de la cualificación de recursos humanos, el acceso a los flujos de información y la generación de servicios tecnológicos aplicados a la educación, la formación continua, la administración local, la cultura y la igualdad. Desde entonces, no ha parado de crecer. Proyectos llevados a cabo siempre en colaboración con otras instituciones, administraciones y empresas hacen que cada día vaya creciendo en sus actividades, investigaciones y proyectos, especialmente en el mundo de la introducción de las TIC en el aula.

Pero no nos equivoquemos, CITA no es sólo un espacio físico dedicado a las TIC, desde allí se llevan a cabo diferentes acciones encaminadas a mejorar la comprensión e implantación de las TIC en las aulas, convencidos de que la introducción de Internet, web 2.0, PDI, Tablets PC, tabletas digitales… son recursos y herramientas que ayudan al profesor, al alumno y a los padres a vivir la educación de una manera innovadora e imaginativa, que marcan un antes y un después en la mejora de la calidad de la enseñanza si se utilizan y aprovechan correctamente.

Por esta razón, en el CITA se llevan a cabo diferentes acciones encaminadas a mejorar la comprensión e implantación de las TIC en las aulas a través de proyectos como estos:

Centro del Conocimiento de Tecnologías Aplicadas a la Educación

Creado por el CITA, y por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio con un Plan Avanza. Esta puerta de entrada al conocimiento pretende dar acceso a todas las herramientas presentes y futuras que se desarrollan en torno a la educación, difundir información en forma de noticias, ser un centro digital de referencia para profesionales y ser un centro informativo para todos los profesionales que quieran conocer las últimas tendencias en el entorno de la educación y las TIC. Todo ello de manera pública, abierta y gratuita, en red.

En él, se alberga la información más relevante en forma de herramientas, servicios, cursos, proyectos, estudios, artículos, consultoría y aplicaciones, para que todos los usuarios interesados, especialmente profesores, investigadores, padres y alumnos, puedan acceder a ella de manera ágil y sencilla y dividida en cinco secciones: Centro del Conocimiento, Herramientas en el aula, Servicios, Congresos y Eventos y Actualidad.

Biblioteca Escolar Digital:

La Biblioteca Escolar Digital es una aplicación creada desde el CITA que recoge los mejores objetos de aprendizaje que hay en la red. Este material está rigurosamente catalogado y estandarizado para que los usuarios tengan fácil acceso a él en función del nivel educativo en el que se encuentren. Su objetivo es ofrecer, de forma estandarizada, los mejores objetos de aprendizaje disponibles en la red para mejorar y facilitar los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Zona de Debate CITA:

La Zona de debate CITA es un espacio virtual para la reflexión sobre las TIC. Es el lugar al que acuden diferentes sectores de la sociedad con el fin de encontrar respuestas y apoyo a su trabajo diario mediante referencias bibliográficas, directorios de interés, noticias relacionadas, eventos mundiales, publicaciones periódicas, colaboraciones, etc. En definitiva, un espacio abierto de reflexión.

Videoconferencias ConCiencia:

Es un programa multidisciplinar de debate y videoconferencia puesto en marcha por el CITA , la Fundación DICYT y el Instituto ECYT de la Universidad de Salamanca con la financiación de FECYT, que pretende estimular la formación en los centros educativos. Conjugando la videoconferencia e Internet, se ofrece un completo catálogo de expertos en diferentes materias que ofrecerán una videoconferencia a un grupo determinado de alumnos para, posteriormente, establecer un foro en la Zona de Debate CITA, en el que durante una semana los alumnos abordarán un diálogo digital con el experto, que les contestará a sus dudas, comentarios y preguntas.

Maletas del Conocimiento:

Se trata, como su nombre indica, de unas grandes maletas itinerantes dotadas de los contenidos educativos y la infraestructura tecnológica necesaria para conocer contenidos científicos de una manera experimental. Los contenidos que dan forma a cada una de las unidades didácticas propuestas están disponibles en el ordenador portátil incluido en cada maleta, y podrán visualizarse a través de las pizarras digitales que también se incluyen en el proyecto.

Una visita con ratón:

Pretende acercar a los escolares y sus profesores el mundo de las nuevas tecnologías de una manera lúdica y participativa. Planteado como una alternativa a las excursiones que se organizan desde cualquier centro educativo, Visitas con ratón ofrece la posibilidad de realizar diversos talleres tecnológico-educativos organizados en función de la edad de los alumnos participantes, mientras que los profesores que les acompañan conocen las funciones básicas de la pizarra digital interactiva.

Campus Virtual CITA:

El Campus Virtual es una ayuda inestimable para personas interesadas en desarrollar actividades formativas en entornos virtuales en las áreas de Tecnología Educativa, Medios para la Enseñanza y Plataformas Virtuales. A través de cursos de Nuevas Tecnologías y educación dirigidos a profesores, educadores, investigadores y docentes, se busca un acercamiento de las TIC a la realidad educativa actual. Pretende satisfacer las actuales demandas de los docentes que hayan detectado la necesidad de realizar una formación continua y de abrir el acceso al conocimiento bajo nuevas modalidades de enseñanza.

Escuela de Padres TIC:

Un proyecto que pretende ser un práctico libro de instrucciones sobre Internet, una guía para sintonizarse en la frecuencia actual de nuestros hijos, enseñando sus repercusiones e implicaciones. Con el objetivo de ofrecer a los padres el conocimiento necesario para maximizar los beneficios de Internet para sus hijos y a la vez asegurar su uso responsable y seguro. La parte web está a punto de nacer.

Talleres de robótica educativa:

Los talleres NXT de robótica del CITA, son un escenario constructivista de aprendizaje activo y lúdico, que permite a los participantes mejorar su comprensión de la tecnología, potenciar habilidades y desarrollar la creatividad.

El Rincón del Ratón:

A través de este proyecto, las aulas de educación infantil de Peñaranda y su comarca disponen de unos pupitres electrónicos cuya ergonomía, contenidos y actividades están adecuados a la edad y capacidades de los niños. Los pupitres han sido donados por la empresa IBM a través de su proyecto Kidsmart, y desde el CITA realizan el apoyo, seguimiento y análisis de su influencia en la educación de los más pequeños.

Programa TIC y Educación:

A través de un completo programa de cursos en todas las modalidades formativas posibles (presenciales, semipresenciales y en línea),  se fomenta y promociona el uso didáctico de las TIC entre el profesorado.

* Mi agradecimiento a Carlos Vicente (responsable de comunicación del CITA) sin cuya colaboración no hubiera sido posible este post.

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