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Entradas bajo ‘modelos’

Propiciando ciudadanos digitales

En la época de las mochilas digitales, de la búsqueda de recursos didácticos digitales lo más parecido posible a lo que venimos haciendo en el aula desde hace décadas, se abre un horizonte de trabajo diferente. Un horizonte donde podemos implicar a nuestros jóvenes en proyectos de trabajo dirigidos a una formación personal y profesional que los configure como ciudadanos digitales propios del siglo en el que nos encontramos.

El nivel de democratización y acceso que la tecnología comienza a permitir, puede llevar a nuestros jóvenes hoy en día a explorar iniciativas empresariales o a abordar colaborativamente problemas de índole mundial. A partir de ahí, bastaría sólo un poco de creatividad para que, de paso, aprendan matemáticas, geografía, ciencias, etc. Os resumo algunos ejemplos, que aunque no sean de aplicación directa aquí (algo americanizados), sí nos pueden servir para comprender que otras cosas son posibles en Internet:

Seedplay es una plataforma que ofrece apoyo a proyectos de estudiantes; se trata de tener ideas que puedan mejorar aspectos relacionados con la comunidad escolar propia, o el entorno de ellas, o más globales. Además de las posibilidades de establecer redes y enlaces, se orienta sobre cómo conseguir ingresos que sustenten el proyecto vía colaboraciones, pequeñas donaciones, patrocinios, etc. Pues sí, también son importantes el liderazgo, el espíritu empresarial y el servicio a la comunidad, así como destrezas relacionadas con los medios de comunicación social, las comunicaciones, o la micro-financiación.

iEARN (iEARN-Pangea en España) es una asociación de más de 30000 escuelas y asociaciones juveniles de más de 130 países, donde se desarrollan proyectos a varios niveles, entre alumnos y docentes de países diversos:

  • Es una plataforma donde es posible el intercambio y la comunicación entre grupos de estudiantes de diferentes países.
  • Es una oportunidad de enriquecer proyectos de aprendizaje, abriéndolos a otras culturas.
  • Es una comunidad de docentes con ganas de hacer cosas diferentes en los procesos de aprendizaje en los que intervienen.

 

TakingITGlobal se podría definir como una red social juvenil, especializada en conectarles a problemas globales que nos afectan a todos, por muy lejanos que los podamos ver desde nuestras cómodas vidas. Ofrece herramientas para la acción, recursos, redes especializadas, etc. y son ya más de 14 millones los jóvenes conectados… Para no perderse, su galería global, con más de 20000 obras de arte creadas por jóvenes de todo el mundo.

 

Global SchoolNet es una organización similar con proyectos como CyberFair que anima al alumnado participante a realizar presentaciones sobre su entorno vital, atendiendo a su cultura, historia, geografía, sociedad, líderes, etc. De esta forma no sólo se refuerza su propia identidad cultural, sino que aprecian otras muy diferentes de las que a veces sólo tenemos conciencia a través de las muy parciales visiones que nos ofrecen los medios de comunicación.

Andalucía rectifica, habrá reducción tIC

Hace unos días me entristecía por la aparente desaparición en Andalucía de las horas de reducción tIC y las reacciones han sido muchísimas, clamorosas diría yo; hubiera supuesto una marcha atrás definitiva en los avances que hemos presenciado por aquí en cuestiones relacionadas con educación, tIC y otras formas de hacer las cosas en el aula. Hoy me levanto con la noticia de lo que parece ser una rectificación, una reactivación de la mencionada actividad coordinadora (nota de prensa).

Es cierto que los centros TIC del proyecto inicial andaluz pierden mucha reducción, pero quizás sea porque la misma ha sido extendida a TODOS los centros, como fruto de la participación en el programa Escuela 2.0. Costaba trabajo creer que se materializara la supresión de la figura de coordinación tIC pero no esperaba que se extendiera a todos los centros. La crítica constructiva es beneficiosa por mucho que a algunos les pueda molestar y no sería justo ni coherente no afirmar hoy que creo un acierto esta nueva medida, por mucho que también les moleste a otros.

Pero sobre todo hay que aprovechar este lío para estar muy atentos, para evaluar lo que verdaderamente está ocurriendo en los centros, para analizar el uso que se está haciendo de los ordenadores en el aula, para observar el cambio metodológico que supone el uso de las PDI, para comprobar qué uso se está haciendo de las horas de reducción en unos centros y otros, para en definitiva, seguir aprendiendo en el campo de las tIC en educación que nos creemos saberlo todo sin estudiar nada de nada.

El arte como medio para la adquisición de competencias básicas

Las enseñanzas artísticas se están alejando cada vez de nuestros sistemas educativos y son varias las razones que desencadenan esta situación.

  • Por un lado creemos que un mayor número de horas de materias como mates o lengua inciden en una mayor adquisición de destrezas o capacidades básicas. Y desde luego, tal y como impartimos hoy en día estas materias instrumentales, yo creo que es hasta contraproducente; pensamos, de manera implícita, que por ejemplo, un mejor dominio de análisis sintáctico o control algebraico desencadena de forma inmediata la adquisición de competencias comunicativas o matemáticas. Pues nuestros curriculums siguen aumentando en horas estas estrategias y nuestros resultados educativos en tests internacionales no mejoran.
  • En época de crisis, todo lo relacionado con la cultura en general, y el arte en particular, suele ser la primera pieza a sacrificar.
  • El propio planteamiento de las enseñanzas artísticas en nuestro sistema educativo es penosos en muchísimos casos. El fomento de la creatividad y la producción artística brillan por su ausencia, dejando paso a la memorización de la historia de la música o a reproducciones manipulativas de precisión milimétrica.

No voy a decir nada hoy sobre el “aprender haciendo”, sobre la forma en la que se adquieren capacidades esenciales para que las personas puedan desenvolverse de manera cómoda en esta jodida sociedad que hemos construido. Lo que sí me parece revolucionario es ponerse a analizar estrategias mediante las cuales las enseñanzas artísticas pueden ponerse al servicio de la adquisición de competencias básicas.

La educación artística puede ser una de las más importantes vías en la adquisición de competencias propias del siglo XXI; en resumen, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, capacidades comunicativas y colaborativas, y por supuesto la creatividad pueden ser adquiridas a través de disciplinas como la danza, la música, el teatro o las expresiones visuales.

En P21.org han trabajado sobre ello y nos ofrecen un mapa donde se han estructurado estrategias y ejemplos de cómo esto puede hacerse posible. Para cada una de las competencias esenciales para el s. XXI aportan una definición de la misma y, para cada nivel, incluyen ejemplos de actividades concretas que, relacionadas con las diferentes disciplinas artísticas, pueden desarrollarse en beneficio de la competencia:

Y este mapa es el quinto de una serie de ellos donde se analiza la adquisición de esas competencias pero desde diferentes perspectivas: arte, geografía, ciencia, estudios sociales y lengua (inglesa en este caso). Estoy seguro de que estamos ante algo muy parecido a lo que pueda ser el curriculum del futuro para etapas iniciales y medias de la enseñanza, con una visión de interdisciplinareidad y ámbitos de conocimiento por encima de nuestras manidas asignaturas; y una apuesta en práctica de trabajo por proyectos superando nuestros memorísticos procesos educativos.

Así que cuanto antes comencemos, mejor para nuestro alumnado y, por tanto, mucho mejor para lo que nuestra sociedad actual está demandando.

La administración ante el libro de texto digital

Desde hace años los libros de textos vienen acompañados de CD con material “digital”; ahora parece que la tónica será ir disminuyendo la carga papel (PDF) en beneficio de la parte digital (CD-DVD). No se puede establecer la línea de separación, midiendo el peso de lo digital, para que un libro de texto pase a ser considerado digital. Un libro de texto es sencillamente un material completamente cerrado, que debe quedar perfectamente registrado en, al menos, tres sitios: depósito legal, ISBN y los absurdos registros de libros de textos autorizados de las comunidades.

Por supuesto que la “carta a los editores de libros de texto” de mi admirado Jordi pone el dedo en la llaga de forma razonada y contundente, nada que objetar.  Sólo quizás ampliar su razonamiento: las empresas editoriales son eso, empresas y puede resultar lógico además de ético que pretendan buscar nuevos modos de negocio en torno al mundo educativo. Ahora bien, lo que no es lógico, ni ético, es el perverso posicionamiento de las administraciones educativas en este tema:

1.- El fuerte apoyo de las administraciones educativas a estos nuevos modelos de negocio que describe Jordi no responde a criterios educativos, pedagógicos o didácticos. Sólo busca un abaratamiento de los programas de gratuidad de libros de texto; es responsabilidad de la administración gestionar y optimizar recursos económicos pero entonces que no se venda la educación como servicio público prioritario.

2.- Las administraciones educativas se empeñan en hacernos creer que se han convertido en mecenas ideológicos de las editoriales; dicen que están orientando a las mismas para el desarrollo de nuevos productos que hasta nos comprometemos a experimentar en el aula. Vamos, que las editoriales andan cerrando todos sus departamentos de I+D+I pues los sistemas educativos públicos nos estamos convirtiendo a ello.

3.- Los registros oficiales de libros de textos han sido y son un engaño; jamás se ha contrastado de forma rigurosa o seria un material presentado por una editorial con los curriculums oficiales existentes y con las recomendaciones metodológicas del momento. Si así fuera habría propuestas de mejora o rechazos contabilizados por miles y no creo que exista ni uno sólo. Las propuestas didácticas de las editoriales han evolucionado muy poco en los últimos lustros y esos registros han sido cómplices de ello.

4.- Un material didáctico digital que se precie de manera mínima debe contar con infinidad de investigaciones, recursos, actividades y contenidos existentes en la Red. Por tanto, un material didáctico digital nunca puede ser integrado en ninguna clase de registro oficial pues tendría que estar en permanente actualización y revisión. La única responsabilidad de revisión de la adecuación de un material recae de forma exclusiva en el docente; es el único filtro real sobre la idoneidad de un material pues es su uso el que determinará la consecución de objetivos.

5.- Pero la principal perversión de este entramado es el enterramiento de las propuestas y materiales desarrollados por el profesorado. La administración educativa debería apostar porque materiales abiertos producidos por el profesorado puedan convivir en igualdad de condiciones con el de las editoriales. El verdadero gol que éstas le cuelan a las administraciones es precisamente ese, el eliminar “la competencia” proviniente del profesorado. Ese tipo de servidores donde las editoriales servirán objetos “autorizados” más pequeños a precios reducidos, pagados con dinero público, es un proteccionismo empresarial que roza lo ilegal; sobre su operatividad habrá que ver el comienzo de curso en Cataluña, por ejemplo.

6.- La administración educativa piensa sólo en <mode> libro de texto </mode> y, por tanto, con respecto al trabajo del profesorado en esta línea, sólo reconoce valor en producciones de materiales cerrados que jamás podrán competir con las producciones profesionales de las editoriales. Y mientras que eso siga siendo así, la labor del alumnado pasará sólo por memorizar contenidos, hacer un par de ejercicios y enfrentarse a un examen.

Llegará el día, iluso de mí, en el que las propuestas didácticas abiertas, los proyectos de trabajo, las secuencias de aplicación de actividades, la investigación, etc. sean el verdadero eje de los procesos educativos. Sectores muy minoritarios del profesorado ya trabajan en esa línea y nadie está analizando con profundidad lo que ocurre en esas aulas, nadie está incentivando esas iniciativas, nadie se preocupa de extraer modelos generalizables, nadie inserta estas propuestas entre la malla tejida en torno a los libros de textos “oficiales”…

… así nos va!

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Las cosas se mueven en Andalucía por El País

La flor roja con el tallo verde

Gracias a Alberto Holguín, del #IEDA, llego a este cuento…

Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.
Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo.
- Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes.
Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.
Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados.
- Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores.
- ¡Qué bueno! – pensó el niño, – me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo:
- Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer algo con barro.
- ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.
Pero la maestra dijo:
- Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados.
- Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato.
- ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo:
-Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato.
-Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo:
- Hoy vamos a hacer un dibujo.
- Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo:

- ¿No quieres empezar tu dibujo?
- Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer?
- No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra.
- ¿Y cómo lo hago? – preguntó.
- Como tú quieras contestó.
- ¿Y de cualquier color?
- De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?
-Yo no sé- dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”

Helen Buckley