Os puedo asegurar que lo último que pasa por la cabeza de 37 chicas y chicos de cuarto de Educación Secundaria Obligatoria a las diez y media de la mañana de un frío lunes de febrero es averiguar por qué mataron a Federico García Lorca el 18 de agosto de 1936. Sin embargo, el viernes a las tres de la tarde todos se despedían entre risas y abrazos lamentándose de no tener más tiempo para seguir investigando y trabajando. ¿Qué ocurrió entre el lunes y el viernes? ¿A qué se debe este repentino cambio en la actitud y la voluntad de estos treinta y siete chicos y chicas? No fue magia y, probablemente, tampoco tecnología: lo que ocurrió se llama desde hace mucho tiempo aprendizaje y ahora me gustaría contártelo.<!–break–>
Antecedentes y descripción del proyecto
La experiencia que os quiero contar arrancó a finales del mes de enero de 2012 aunque nació mucho antes. Su nacimiento está junto al Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda y en el Campo de Verano “Leer para aprender en la era digital“, organizado en el verano de 2011 y el marco del Programa Profundiza por Leer.es, la Residencia de Estudiantes y la Fundación Giner de los Ríos. En aquel Campo se reunieron dos grupos de cuarenta estudiantes de Bachillerato para investigar y crear en torno al período histórico normalmente conocido como la “Edad de Plata de la cultura española”: fue una gran iniciativa y puedes ver la organización y los resultados en la web que se preparó para la ocasión (aunque también te recomendaría vivamente que visitaras la web con las herramientas que allí manejamos, toda una maravilla para personas interesadas en el estudio de esta época histórica).
Sin embargo, a pesar del éxito del Campo, los organizadores sentían que era necesario probar el mismo planteamiento y la misma estructura en un contexto real. Y eso hemos hecho.
El centro en el cual se ha desarrollado la experiencia es el CDP Nuestra Señora de los Milagros, en Algeciras (Cádiz). Este centro está enclavado en una barriada periférica y socialmente desfavorecida de Algeciras conocida como El Rinconcillo y es el único centro en esta barriada popular y populosa. El centro atiende a más de setecientos estudiantes desde Infantil de tres años hasta cuarto de Secundaria y se caracteriza por un enfoque inclusivo y de atención a la diversidad desde el proceso de matrícula hasta la graduación de los estudiantes en Educación Secundaria.
Desde la perspectiva del alumnado, la más importante al fin y al cabo,
el reto consistía en realizar una lectura en pantalla crítica y creativa para realizar, con este material, proyectos de investigación o de creación artística. Así, la experiencia cumple, al mismo tiempo, tres objetivos: replicar el Campo de Verano en un contexto real y con estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria, ofrecer al profesorado del centro la ocasión de participar en una experiencia de innovación educativa en su propio centro y proporcionar al alumnado una oportunidad de aprendizaje a través de proyectos de investigación y creación artística en compañía de sus profesores y profesoras.
Preparación
Para poder realizar este meta-proyecto se celebraron dos reuniones entre el equipo directivo, el profesorado implicado y el Grupo iCOBAE, encargado de la coordinación del proyecto. En estas reuniones se repartieron las tareas a realizar: por un lado, correspondía al equipo directivo preparar un horario para que cuarto de la ESO participara en el proyecto y que el resto de los niveles estuvieran adecuadamente atendidos; gracias a ese horario una profesora, Clara Benítez, y un profesor, Juan Antonio Álvarez, participaron de manera permanente en la experiencia y hasta cinco profesores se han incorporado temporalmente para ayudar a distintos grupos en la realización de su trabajo.
Por otro lado, el profesorado participó en la elección de proyectos y en la creación de los grupos; a partir de los datos de un sociograma y de los datos de rendimiento académico de los estudiantes se crearon grupos heterogéneos en sexo, rendimiento, perfil social y pertenencia a una de las dos clases de cuarto de ESO.
Finalmente, el Grupo iCOBAE participó en la elección de proyectos y la elaboración de materiales; en concreto, al conocer las condiciones de acceso a la red (un mega teórico en la zona del centro donde teníamos que trabajar y, por extensión, en toda la barriada), decidimos utilizar la herramienta de creación de libros de la Wikipedia para preparar un primer material (en formato pdf o wiki) en caso de que la conexión a la red no funcionara adecuadamente. Así mismo, antes de comenzar la experiencia se eligió una serie de dinámicas de grupo para generar cohesión y motivación, se diseñó una página web (Lorca en Los Milagros) para recoger la experiencia y se contactó con la Delegación de Educación del Ayuntamiento de Algeciras y la dirección del CEP de Algeciras-La Línea para que asistieran, el último día del proyecto, a la presentación pública de los materiales.
La secuencia de trabajo
Diariamente se ha repetido la misma secuencia de trabajo. Cuando los estudiantes se encontraban, se realizaba una dinámica que pretendía tanto cohesionar los grupos como enviarles el mensaje codificado de que estábamos “en otra onda”. Las dos primeras horas de su horario escolar habían tenido lugar en sus clases y con asignaturas “al estilo tradicional” y era importante hacerles ver que entraban, cada día, en algo diferente.
Posteriormente, se revisaba la “agenda del día”, se les proporcionaba la rúbrica a través de la cual se valoraría su trabajo y se reunían en pequeños grupos de cinco estudiantes (con dos grupos de seis miembros). A partir de aquí comenzaba el trabajo hasta el momento de presentación de resultados, de nuevo en gran grupo, y de evaluación del día a través de un diario de trabajo, la autoevaluación con la rúbrica y la evaluación del trabajo del grupo por parte del profesorado.
Conclusiones
Las conclusiones de esta experiencia las podemos dividir en dos grupos: satisfacción de las personas implicadas y validez educativa de la experiencia.
Por un lado, tanto el profesorado como los estudiantes afirman – en la evaluación que se realizó con posterioridad – estar muy satisfechos tanto con el proceso de trabajo como con los resultados obtenidos. Estos son algunos de los comentarios de los estudiantes:
- “He aprendido a esforzarme al máximo, a trabajar en equipo, a disfrutar mientras se trabaja y a valorar a los compañeros, profesores, etc.” (Ana G.)
- “He aprendido a interactuar con otras personas fuera de mi círculo de amistad, que no todo sale perfecto y surgen imprevistos pero cuando menos te lo esperas, otras personas te ayudan.” (Dulce)
- “Hemos aprendido qué era un no-do, cómo realizar uno, cómo buscar información de aquella época, cómo se vivía en la época, los derechos que había… Sobre mí mismo, que puedo hacer más cosas de las que creía, que cuando pongo de mi parte consigo buenos resultados. Sobre mis compañeros, que puedo contar con ellos para todo…o eso espero.” (Daniel)
- “Me ha gustado mucho esta experiencia ya que hemos trabajado mucho en internet y hemos tenido que investigar sobre la vida de muchas personas que antes apenas conocíamos. Lo que más me ha gustado de esta experiencia es que todos hemos trabajado en grupo y que, gracias a los grupos que han escogido los profesores, hemos conocido a otros compañeros con los que no teníamos relación antes.” (Patricia)
- “La experiencia ha sido magnífica, he disfrutado como una niña pequeña con un globo (jeje).” (Gloria)
- “Me ha gustado porque hemos podido trabajar en grupo y aprender un poco más sobre FGL.” (Paco)
- “Hemos trabajado juntos y aprendido cómo organizarnos. los profesores han confiado en nosotros. lo que más me ha gustado es que gracias a este proyecto nos hemos o me he dado cuenta de que todo lo que nos propongamos podemos llegar a conseguirlo.” (Mª Ángeles)
- “He estrechado lazos y cogido confianza y he aprendido mucho de mis compañeros. sobre mí misma he aprendido que con esfuerzo puedo lograr las metas que me proponga.” (Ana)
Por otro lado, se constatan algunas ideas a partir de esta experiencia:
- El diseño de tareas integradas y proyectos genera motivación e implicación en los estudiantes – que encuentran un reto a superar en estas situaciones de aprendizaje – y también en el profesorado, que no deja de trabajar contenidos propios de sus respectivas áreas de conocimiento pero desde una perspectiva más rica y completa.
- La “lectura” y creación de materiales on-line es una importante fuente de motivación para nuestros estudiantes: puede que sea ese el auténtico significado de la expresión “nativos digitales”.
- Hay valores escondidos (como nuestro genio del diseño gráfico) que pueden salir a la luz a través de proyectos y tareas integradas de este tipo.
- Para garantizar la participación activa en el proyecto ha sido fundamental tanto una buena elección de los grupos heterogéneos de trabajo como el reparto de responsabilidades personales dentro del grupo y su frecuente evaluación.
- La existencia de un “producto final” y el hecho de que éste fuera ser objeto de “presentación pública” se ha revelado como dos fuentes de motivación fundamentales para el éxito del proyecto.
Obviamente también hay aspectos que mejorar. Una mejor conexión a Internet o una biblioteca bien dotada y bien acondicionada para el trabajo en grupos habrían sido deseables (aunque en realidad superar este tipo de circunstancias ha sido muy interesante); por otro lado, haber intentado que participaran las familias u otros agentes externos (historiadores, poetas, etc.) así como aumentar el tiempo de comunicación de resultados al gran grupo habrían sido elementos que habrían dado mayor valor a la experiencia.
En todo caso, sirva este último párrafo para agradecer al equipo directivo del centro que nos permitiera hacer realidad esta aventura y a todos los chicos y chicas de cuarto de Educación Secundaria Obligatoria así como a sus profesoras y profesores su entusiasta participación en este Proyecto FGL. ¡Ya podemos ir pensando el próximo proyecto!





