{"id":1190,"date":"2020-07-21T08:00:00","date_gmt":"2020-07-21T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=1190"},"modified":"2020-07-21T08:00:00","modified_gmt":"2020-07-21T07:00:00","slug":"a-proposito-de-los-soldados-de-franco-represion-disciplina-vigilancia-y-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1190","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de los soldados de Franco: represi\u00f3n, disciplina, vigilancia y silencio"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/07\/13\/2020071316592411725.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autora<\/strong>: <em>Patricia Mart\u00ednez Fern\u00e1ndez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/cultura---ocio\/libros-memoria-historica-soldados-franco-represion-disciplina\/20200713152629177066.html\" target=\"_blank\">Nueva Tribuna<\/a><\/em>  13\/07\/2020<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n formaba el ej\u00e9rcito sublevado? Hasta hace unos a\u00f1os, nadie en el mundo historiogr\u00e1fico y social se preguntaba esto. Se daba por hecho que se trataba de militaristas y contrarrevolucionarios procedentes de partidos de la derecha reaccionaria y causantes de la represi\u00f3n. La misma impresi\u00f3n ten\u00eda la ciudadan\u00eda, en la que se daba por sentado que el ej\u00e9rcito era fascista y se repet\u00eda el mantra de \u201ca mi abuelo (o padre) le toc\u00f3 ir porque viv\u00eda aqu\u00ed\u201d. Se ten\u00eda una vaga idea de qui\u00e9nes eran, pero se desconoc\u00eda su historia. La investigaci\u00f3n previa de&nbsp;<em>Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilizaci\u00f3n militar&nbsp;<\/em>(Siglo XXI, Espa\u00f1a), de&nbsp;<strong>Francisco J. Leira<\/strong>, se centra&nbsp;en responder a esa pregunta, sin sospechar que la respuesta era muy compleja.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>Retrocedamos en el tiempo. A partir del 8 de agosto de 1936, se envi\u00f3 a miles de j\u00f3venes al frente para luchar en una&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/historia\/80-anos-final-guerracivil-espana-1939-franco-dictadura\/20190216105011160183.html\" rel=\"noreferrer noopener\">guerra civil<\/a>&nbsp;que no hab\u00edan provocado y que no entend\u00edan ni deseaban, una confrontaci\u00f3n armada que romp\u00eda esquemas de vida y planes de futuro. La movilizaci\u00f3n se desarroll\u00f3 como consecuencia del fracasado&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/cultura---ocio\/julio-1936-preparando-golpe\/20190630163943164067.html\" rel=\"noreferrer noopener\">golpe de Estado de julio de 1936<\/a>, que encabez\u00f3 una parte de la jerarqu\u00eda militar. La movilizaci\u00f3n forzosa se inici\u00f3 por la necesidad de incrementar la tropa para combatir en una lucha de duraci\u00f3n desconocida cuyo objetivo era controlar a la sociedad en retaguardia. El reclutamiento se extendi\u00f3 desde el 8 de agosto de 1936 hasta el 9 de enero de 1939 e incluy\u00f3 a todos los varones nacidos entre el a\u00f1o 1907 y el a\u00f1o 1920.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvi\u00f3 para nutrir de hombres al ej\u00e9rcito, evitando&nbsp;las huidas&nbsp;y teniendo&nbsp;fiscalizada la retaguardia, en clara conexi\u00f3n entre represi\u00f3n y necesidades b\u00e9licas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es destacable la maquinaria represiva que desarrollaron los golpistas, tanto a trav\u00e9s de los&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/espana\/parlament-catalunya-declara-nulidad-juicios-franquistas\/20161019110711132857.html\" rel=\"noreferrer noopener\">juicios sumar\u00edsimos<\/a>&nbsp;que se pusieron en marcha tanto por la declaraci\u00f3n del estado de guerra como por las milicias civiles formadas al calor del golpe, controlado todo ello siempre por el ej\u00e9rcito insurgente. La meta era romper los lazos de solidaridad de una sociedad civil compleja. La recluta forzosa y el terror formaron parte de un solo cuerpo que sirvi\u00f3 para nutrir de hombres al ej\u00e9rcito, evitando, en la medida de lo posible, las huidas, y tener fiscalizada la retaguardia, clara conexi\u00f3n entre represi\u00f3n y necesidades b\u00e9licas. Todas las familias se vieron relacionadas con los nuevos poderes, por motivos como la movilizaci\u00f3n forzosa, la muerte, el encausamiento, o el ser testigo o delator. Este fen\u00f3meno vino acompa\u00f1ado por una movilizaci\u00f3n civil que se organiz\u00f3 en torno a milicias, que result\u00f3 insuficiente para que triunfase el golpe, pero relevante en t\u00e9rminos num\u00e9ricos, y que ayud\u00f3 a recrudecer la presi\u00f3n social y la represi\u00f3n. La idea del escenario de violencia es crucial, pues revela que la aparente \u2013solo en la ret\u00f3rica insurgente\u2013 recluta masiva y entusiasta fue en realidad un mecanismo de supervivencia de todo tipo de individuos.<\/p>\n\n\n\n<p>El bagaje sociopol\u00edtico y cultural llevado a cabo desde finales del siglo XIX y en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX&nbsp;no es en absoluto desde\u00f1able. Se hab\u00eda formado una sociedad civil compleja que hab\u00eda tra\u00eddo consigo espacios de socializaci\u00f3n donde los individuos se manifestaban y desarrollaban formas cr\u00edticas de entender la realidad en que viv\u00edan, no exclusivamente de corte pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n social, \u00edntimo y familiar. El golpe de Estado quebr\u00f3 inmisericordemente esos cimientos. Afect\u00f3 especialmente a los j\u00f3venes sujetos a movilizaci\u00f3n ante el encuadramiento militar que estaban desarrollando las fuerzas golpistas, con excepci\u00f3n de las quintas de menor edad. Esto se comprob\u00f3 con la resistencia activa al golpe (des)organizada por organizaciones pol\u00edticas del espectro de la izquierda, pero tambi\u00e9n con la oposici\u00f3n al reclutamiento militar que, a menudo de forma individual, realizaron muchas personas.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta fue diversa. Es pr\u00e1cticamente imposible cuantificar y encuadrar los comportamientos sociales adoptados por la ciudadan\u00eda ante el reclutamiento. Basta asomarse a las p\u00e1ginas de&nbsp;<em>Soldados de Franco<\/em>&nbsp;(Siglo XXI Espa\u00f1a) para que quede claro que el perfil de los combatientes del&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/historia\/poder-zona-sublevada-guerra-civil\/20160717131609130216.html\" rel=\"noreferrer noopener\">ej\u00e9rcito sublevado<\/a>&nbsp;fue mucho m\u00e1s complejo que el elaborado por las simplificaciones discursivas del pasado y que, tristemente, a\u00fan predominan en el presente y nos imposibilitan ser objetivos y aprender de ello como corresponder\u00eda a una sociedad adulta.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, ese ej\u00e9rcito diverso oblig\u00f3 a los mandos golpistas a establecer una maquinaria de vigilancia y castigo que se fue perfeccionando a medida que avanzaba la contienda.En el frente de guerra se impusieron la integraci\u00f3n, la disciplina, la vigilancia y el castigo. A partir de la formaci\u00f3n del primer Gobierno franquista se desarrollaron las medidas m\u00e1s eficientes y crueles para el control de los combatientes. Estas manifestaban un doble deseo: asegurar la victoria militar y la implantaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la fuerza, del nuevo r\u00e9gimen. El papel de estas reglas coercitivas fue fundamental para la represi\u00f3n sociopol\u00edtica desarrollada en la posguerra. A todo ello contribuy\u00f3 sobremanera el Servicio de Informaci\u00f3n, que gener\u00f3 informes de todos los territorios que conquistaban y de los soldados que se integraban en sus filas, un trabajo coordinado por el SIMP, con la ayuda de la Guardia Civil, de los gobernadores provinciales y de todos los civiles y militares que esperasen obtener r\u00e9ditos sociopol\u00edticos del nuevo contexto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/07\/13\/\/2020071316592453206.jpg\" alt=\"soldados franco 2\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Abundando en ello, hay que se\u00f1alar que se hac\u00eda part\u00edcipe del sistema punitivo a todos los miembros del ej\u00e9rcito. Cuando se abr\u00eda un juicio dentro de un regimiento, testificaban todos los compa\u00f1eros del batall\u00f3n. De esta forma, se intentaba que los compa\u00f1eros se convirtiesen en elementos de disuasi\u00f3n frente a posibles actitudes discordantes mediante el miedo a ser objeto de represalias. En definitiva, el bando sublevado desarroll\u00f3 un sistema coercitivo y disciplinario que no podr\u00eda haberse llevado adelante sin la participaci\u00f3n, en ocasiones forzada e indeseada, de los miembros que compon\u00edan su ej\u00e9rcito.As\u00ed pues, a la sensaci\u00f3n de ser vigilados, al miedo, a la supervivencia individual, familiar y colectiva, habr\u00eda que sumarle la culpabilidad por convertirse en los ejecutores de las \u00f3rdenes de Franco. No en vano fueron estas las herramientas que emple\u00f3 el&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/tags\/franquismo\" rel=\"noreferrer noopener\">franquismo<\/a>&nbsp;para asentarse socialmente durante la posguerra.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de la guerra civil espa\u00f1ola estuvo plagado de dificultades, al contrario de lo que se le hab\u00eda hecho creer a la sociedad durante la guerra. En abril de 1939 flotaba en el ambiente la sensaci\u00f3n de que, con el cese de la violencia, se volver\u00eda a la normalidad, pero aquella Espa\u00f1a previa al golpe del verano de 1936 qued\u00f3 diluida para siempre con la implantaci\u00f3n de una dictadura militar fascistizada y ultracat\u00f3lica que se impuso durante cuarenta a\u00f1os. En su mayor\u00eda, los soldados republicanos fueron enviados al abarrotado sistema carcelario franquista. Por su parte, en el ej\u00e9rcito sublevado exist\u00eda la sensaci\u00f3n de que, con el fin de la guerra,llegar\u00eda el fin de su vida militar, pero tampoco eso ocurri\u00f3. Tras el parte de la victoria no fue desmovilizado ninguno de los reemplazos. Muchos no volvieron a sus casas hasta finales de a\u00f1o, y en ocasiones, debido a la legislaci\u00f3n, se les volvi\u00f3 a llamara filas en los a\u00f1os cuarenta por los problemas coloniales del Rif. As\u00ed, el fin de la guerra no supuso la desmovilizaci\u00f3n militar, puesto que todos tuvieron que pasar revista y estar localizables, por si el \u201cNuevo Estado\u201d los necesitaba, una situaci\u00f3n que se extender\u00eda hasta mediados de la d\u00e9cada de los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s, la desmovilizaci\u00f3n tambi\u00e9n present\u00f3 dificultades. A esta realidad hay que sumarle la mala planificaci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado franquista, que quiso aplicar una pol\u00edtica aut\u00e1rquica que solo report\u00f3 m\u00e1s miseria a un pa\u00eds ya arruinado por la guerra. Esto caus\u00f3 que las medidas desarrolladas para mitigar el paro obrero, como el Servicio de Reincorporaci\u00f3n al Trabajo y la Delegaci\u00f3n Nacional de Excombatientes fuesen un fracaso, hasta tal punto que muchos ya ni acud\u00edan a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, existieron consecuencias sociales, pues el pasado qued\u00f3 sepultado en la memoria de quienes lo vivieron y se aceptaron las normas impuestas por el \u201cNuevo Estado\u201d. En este sentido, muchos mantuvieron el silencio en la posguerra y no se atrevieron a transmitir sus recuerdos de la Segunda Rep\u00fablica, el golpe y la guerra a sus hijos ya d\u00e9cadas m\u00e1s tarde. La mayor\u00eda de los excombatientes intent\u00f3 adaptarse y convivir con sus propios demonios, aquellos que entraron en su mente a causa de la experiencia de guerra, una de las m\u00e1s desagradables que puede vivir un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta intrahistoria terrible que subyace tras los legajos que reposaban en diversos archivos merece ser conocida y reconocida, tanto por los que no supieron de ella en las clases de Historia de hace dos o tres d\u00e9cadas como por los estudiantes actuales, as\u00ed como por toda la sociedad. Las inhumanas vivencias que soport\u00f3 toda la poblaci\u00f3n, el dejar en suspenso un pa\u00eds durante cuarenta a\u00f1os y la imposici\u00f3n de la ley del silencio no favorecen la integraci\u00f3n de nuestro pa\u00eds en un mundo que est\u00e1 cambiando a gran velocidad. Es necesario comprender lo que sucedi\u00f3 en ambos bandos y conversar sobre ello, honrar a las familias que vieron truncadas sus vidas y asimilar que no puede repetirse o el futuro, que ya es presente, nos sorprender\u00e1 de nuevo con el paso cambiado y volveremos a quedar fuera.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img decoding=\"async\" alt=\"soldados de franco\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/07\/13\/\/2020071316570935345.jpg\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">T\u00edtulo:\u00a0<em>Soldados de Franco. Reclutamiento forzoso, experiencia de guerra y desmovilizaci\u00f3n militar.<\/em><br>Editorial: Siglo XXI Espa\u00f1a<br>Lugar: Madrid<br>P\u00e1ginas: 347<br>Premio Miguel Artola a Historia Contempor\u00e1nea, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Premio Ciencias Sociales Juana de Vega, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>Menci\u00f3n honor\u00edfica en el concurso de ensayo hist\u00f3rico George Watt de la ALBA-VALB, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora: Patricia Mart\u00ednez Fern\u00e1ndez Fuente: Nueva Tribuna 13\/07\/2020 \u00bfQui\u00e9n formaba el ej\u00e9rcito sublevado? Hasta hace unos a\u00f1os, nadie en el mundo historiogr\u00e1fico y social se preguntaba esto. Se daba por hecho que se trataba de militaristas y contrarrevolucionarios procedentes de partidos de la derecha reaccionaria y causantes de la represi\u00f3n. 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