{"id":1239,"date":"2020-08-18T08:39:00","date_gmt":"2020-08-18T07:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=1239"},"modified":"2020-08-18T08:39:00","modified_gmt":"2020-08-18T07:39:00","slug":"varsovia-1920-la-batalla-que-freno-a-lenin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1239","title":{"rendered":"Varsovia, 1920: la batalla que fren\u00f3 a Lenin"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_948_465\/files\/fp\/uploads\/2020\/07\/31\/5f241def5fe70.r_d.632-167.jpeg\" alt=\"\" \/><figcaption>Lenin motiva a sus tropas para luchar contra el enemigo polaco.<br>\u00a0Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>: <strong>CARLOS JORIC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20200813\/32704\/varsovia-1920-batalla-freno-lenin.html\" target=\"_blank\">lavanguardia.com\/historiayvida 2020\/08\/13<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En 1920, la Rusia sovi\u00e9tica estaba preparada para exportar la revoluci\u00f3n. La marcha victoriosa contra las fuerzas contrarrevolucionarias del Ej\u00e9rcito Blanco en la guerra civil y los levantamientos comunistas que se hab\u00edan producido el a\u00f1o anterior en Alemania y Hungr\u00eda convencieron al&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/20200214\/473300488184\/lenin-dictadura-proletariado-democracia-internacional-comunista-socialista-union-sovietica-revolucion.html\">l\u00edder bolchevique Vlad\u00edmir Lenin<\/a>&nbsp;de que&nbsp;<strong>era el momento adecuado para extender su doctrina<\/strong>&nbsp;por toda Europa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No era solamente un deber ideol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de supervivencia.&nbsp;<strong>Las potencias aliadas hab\u00edan apoyado militarmente a las tropas antibolcheviques en la guerra civil,<\/strong>&nbsp;por lo que los sovi\u00e9ticos no descartaban recibir un ataque de las fuerzas capitalistas en el futuro. El comunismo necesitaba expandirse para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran objetivo de Lenin era Alemania.&nbsp;<strong>La reci\u00e9n creada Rep\u00fablica de Weimar se desangraba<\/strong>&nbsp;entre huelgas, revueltas, movimientos separatistas y las consecuencias de la presi\u00f3n econ\u00f3mica ejercida por los aliados a trav\u00e9s del Tratado de Versalles. Parec\u00eda el caldo de cultivo perfecto para que triunfara la revoluci\u00f3n.Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los fracasos anteriores (los espartaquistas en Berl\u00edn, los socialistas en Baviera),&nbsp;<strong>los l\u00edderes bolcheviques confiaban en que se produjeran nuevos levantamientos, en que estallara una segunda \u201c<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20171023\/47314401941\/10-momentos-clave-para-la-revolucion-rusa.html\">revoluci\u00f3n de noviembre<\/a>\u201d&nbsp;<\/strong>con el apoyo del Ej\u00e9rcito Rojo. La instauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen comunista en Alemania servir\u00eda como trampol\u00edn para impulsar la revoluci\u00f3n en el resto de Europa. Sin embargo, el camino hacia Berl\u00edn no estaba despejado. Hab\u00eda surgido un nuevo obst\u00e1culo tras la Primera Guerra Mundial: Polonia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El (re)nacimiento de una naci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Polonia desapareci\u00f3 del mapa en el siglo XVIII. Fue engullida por las tres grandes potencias que la rodeaban: Rusia, Austria y Prusia. La ca\u00edda de estos tres gigantes tras la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20190724\/47309641414\/la-gran-guerra-el-primer-conflicto-global.html\">Gran Guerra&nbsp;<\/a>permiti\u00f3 a Polonia recuperar su independencia, aunque no las antiguas fronteras. Estas se internaban en Lituania, Bielorrusia y Ucrania, tres naciones surgidas tambi\u00e9n despu\u00e9s de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El jefe del Estado polaco J\u00f3zef Pilsudski ambicionaba esos antiguos territorios<\/strong>&nbsp;para que sirvieran de contrapeso en una regi\u00f3n dominada por el poderoso imperialismo ruso y alem\u00e1n. Su idea era liderar una formaci\u00f3n con los cuatro pa\u00edses siguiendo el modelo de mancomunidad que existi\u00f3 entre los siglos XVI y XVIII. Una federaci\u00f3n a la que llam\u00f3&nbsp;<em>Miedzymorze&nbsp;<\/em>(\u201cEntremares\u201d), por extenderse desde el mar B\u00e1ltico al mar Negro.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f2415d5137fd.jpeg\" alt=\"El jefe de Estado polaco, J\u00f3zef Pilsudski\" \/><figcaption>El jefe de Estado polaco J\u00f3zef Pilsudski&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Pero Pilsudski no era el \u00fanico que deseaba esos territorios. Los bolcheviques quer\u00edan tambi\u00e9n controlarlos para que sirvieran como cabezas de puente en su expansi\u00f3n hacia el oeste. A finales de 1918, aprovechando la retirada de las tropas alemanas,&nbsp;<strong>los rusos se adelantaron e instauraron rep\u00fablicas socialistas en esos pa\u00edses<\/strong>&nbsp;con la ayuda de simpatizantes locales. Apenas encontraron resistencia salvo en Ucrania, donde se desat\u00f3 una guerra entre sovi\u00e9ticos, rusos blancos, nacionalistas ucranianos y polacos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pilsudski reaccion\u00f3 ante estos movimientos lanzando una ofensiva en marzo de 1919 contra la reci\u00e9n creada Rep\u00fablica Socialista Sovi\u00e9tica Lituano-Bielorrusa.&nbsp;<strong>El ej\u00e9rcito polaco estaba bien preparado<\/strong>. Hab\u00eda sido asesorado por oficiales franceses (entre ellos, un joven&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20181205\/47313075543\/los-tres-frentes-del-general-de-gaulle.html\">Charles de Gaulle<\/a>), y estaba compuesto en su mayor\u00eda por experimentados soldados que hab\u00edan servido en alguno de los tres ej\u00e9rcitos imperiales y por el Ej\u00e9rcito Azul, una divisi\u00f3n de voluntarios provenientes de Francia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pilsudski, aprovechando que el grueso del Ej\u00e9rcito Rojo estaba batallando contra los blancos,&nbsp;<strong>ocup\u00f3 el pa\u00eds en agosto de 1919<\/strong>. Luego, con el apoyo de los nacionalistas locales, expuls\u00f3 al gobierno socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que el gobierno polaco no deseaba ocupar esos territorios por la fuerza, sino ganarse su favor para formar una federaci\u00f3n, decidi\u00f3 entablar negociaciones con los l\u00edderes nacionalistas lituanos y bielorrusos. Tambi\u00e9n&nbsp;<strong>busc\u00f3 un alto el fuego con los sovi\u00e9ticos<\/strong>. Lo hizo a pesar de las presiones de Francia y Gran Breta\u00f1a, que deseaban que se unieran a las fuerzas contrarrevolucionarias en la guerra civil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pilsudski&nbsp;<strong>evit\u00f3 apoyar a los rusos blancos, porque los consideraba a\u00fan m\u00e1s peligrosos que los rojos<\/strong>. Esto era debido a que gran parte de sus dirigentes eran reacios a reconocer la independencia de Polonia, as\u00ed como la del resto de pa\u00edses del oeste que hab\u00edan pertenecido al imperio zarista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Los sovi\u00e9ticos&nbsp;estaban cada vez m\u00e1s decididos a destruir a la \u201cburguesa\u201d Polonia<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>A mediados de 1919,&nbsp;<strong>el gobierno polaco lleg\u00f3 a un armisticio secreto con Lenin.<\/strong>&nbsp;No fue dif\u00edcil. El l\u00edder sovi\u00e9tico estaba buscando un respiro para centrar sus fuerzas en la guerra civil, por lo que la propuesta fue muy bienvenida. Sin embargo, el alto el fuego no se materializ\u00f3 en un tratado de paz. La tensi\u00f3n que exist\u00eda entre los dos pa\u00edses era demasiado grande. Durante la tregua, los polacos continuaron sumando apoyos diplom\u00e1ticos en Bielorrusia y los pa\u00edses b\u00e1lticos, y consolidando su posici\u00f3n militar en Ucrania, donde lograron anexionarse los territorios del oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sovi\u00e9ticos, envalentonados por los triunfos contra los blancos, estaban cada vez m\u00e1s decididos a destruir a la \u201cburguesa\u201d Polonia, estado que consideraban controlado por la nobleza terrateniente y dirigido por la entente franco-brit\u00e1nica.&nbsp;<strong>La reanudaci\u00f3n de las hostilidades era solo cuesti\u00f3n de tiempo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Guerra abierta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A principios de 1920, los dos ej\u00e9rcitos estaban mir\u00e1ndose cara a cara. Con el curso de la guerra civil cada vez m\u00e1s favorable a los sovi\u00e9ticos,&nbsp;<strong>Lenin y el comisario de Guerra,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20191107\/471401464466\/asesinato-leon-trotski-ramon-mercader.html\">Le\u00f3n Trotski<\/a>, tomaron la decisi\u00f3n de lanzar una ofensiva contra Polonia<\/strong>. El ataque persegu\u00eda dos objetivos. Uno, estrat\u00e9gico: provocar un levantamiento comunista en el pa\u00eds y despejar el camino hacia Alemania. Y otro, simb\u00f3lico: seg\u00fan Lenin, \u201cdestruir el Tratado de Versalles, sobre el que descansa el actual sistema de relaciones internaciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f241754293ef.jpeg\" alt=\"Le\u00f3n Trotsky en el campo de batalla\" width=\"570\" height=\"469\" \/><figcaption>Le\u00f3n Trotski pasando revista a miembros del Ej\u00e9rcito Rojo.&nbsp;&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A pesar de que la decisi\u00f3n estaba tomada,&nbsp;<strong>Rusia no quer\u00eda atacar sin que mediara una provocaci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;Esta no tard\u00f3 en llegar. Pilsudski, advertido por su servicio de inteligencia de las intenciones sovi\u00e9ticas, decidi\u00f3 actuar antes de que el Ej\u00e9rcito Rojo movilizara todo su potencial. El 25 de abril lanz\u00f3 una ofensiva contra Kiev, que estaba bajo control bolchevique. Cont\u00f3 con el apoyo del l\u00edder nacionalista ucraniano&nbsp;<strong>Simon Petliura<\/strong>, con quien hab\u00eda firmado una alianza para instaurar un gobierno amistoso.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n, en la que particip\u00f3 tambi\u00e9n el general y futuro primer ministro polaco&nbsp;<strong>Wladyslaw Sikorski<\/strong>, fue un \u00e9xito militar, con las tropas polaco-ucranianas ocupando la ciudad en apenas dos semanas. Pero tambi\u00e9n&nbsp;<strong>fue un desastre diplom\u00e1tico<\/strong>. Para la mayor parte de la opini\u00f3n mundial, la guerra entre rusos y polacos no se hab\u00eda declarado abiertamente. El enfrentamiento del a\u00f1o anterior se consideraba como uno m\u00e1s de los muchos conflictos fronterizos que hab\u00edan surgido tras el fin de la guerra mundial<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El ataque polaco, por lo tanto, fue visto como una invasi\u00f3n de Rusia<\/strong>. Pocos parecieron percatarse de que la ofensiva hab\u00eda sido en territorio ucraniano, no ruso. Esta percepci\u00f3n, que se reflej\u00f3 en la prensa de la \u00e9poca, pone de manifiesto lo porosas que eran todav\u00eda las fronteras surgidas tras la ca\u00edda del imperio zarista.Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Oficiales zaristas, alejados ideol\u00f3gicamente de los bolcheviques, se unieron al Ej\u00e9rcito Rojo para combatir al enemigo for\u00e1neo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Otro efecto colateral del ataque polaco fue la movilizaci\u00f3n del sentimiento patri\u00f3tico ruso. Para gran parte de Rusia,&nbsp;<strong>Kiev era una de las cunas de la cultura rusa, por lo que su invasi\u00f3n se vivi\u00f3 como un ataque contra su pa\u00eds<\/strong>. Como resultado, miles de voluntarios, incluidos antiguos oficiales zaristas muy alejados ideol\u00f3gicamente de los bolcheviques, se unieron al Ej\u00e9rcito Rojo para combatir al enemigo for\u00e1neo. No tuvieron que esperar mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>El 14 de mayo, el carism\u00e1tico&nbsp;<strong>Mija\u00edl Tujachevski<\/strong>, un joven de origen noble que hab\u00eda escalado r\u00e1pidamente posiciones en la guerra civil, recibi\u00f3 la orden de avanzar con sus tropas hacia al oeste. Apoyado por la poderosa unidad de caballer\u00eda al mando del comandante&nbsp;<strong>Semi\u00f3n Budionny<\/strong>&nbsp;(inmortalizada luego en la novela de Isaak B\u00e1bel&nbsp;<em>Caballer\u00eda roja<\/em>) y por los lituanos, que hab\u00edan roto relaciones con los polacos por desacuerdos territoriales, el Ej\u00e9rcito Rojo oblig\u00f3 a retroceder a las tropas polacas en todos los frentes. El avance fue tan r\u00e1pido que,&nbsp;<strong>en solo dos meses, las fuerzas sovi\u00e9ticas estaban a poco m\u00e1s de cien kil\u00f3metros de Varsovia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f2418bf9a02f.jpeg\" alt=\"Retrato del carism\u00e1tico Mija\u00edl Tujachevski.\" \/><figcaption>Retrato del carism\u00e1tico Mija\u00edl Tujachevski.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En busca de aliados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Polonia no tuvo m\u00e1s remedio que pedir ayuda exterior. No solo tem\u00eda por la p\u00e9rdida de sus antiguas fronteras, sino por su propia independencia. Sin embargo,&nbsp;<strong>ni Francia ni Gran Breta\u00f1a quer\u00edan verse involucradas<\/strong>. La Entente estaba molesta con las decisiones que hab\u00eda tomado Pilsudski: tanto la de atacar a Rusia en ese momento como la de no haberlo hecho cuando se lo pidieron durante la guerra civil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tampoco ayudaba el clima prosovi\u00e9tico<\/strong>&nbsp;que se viv\u00eda en Occidente. Las organizaciones obreras estaban presionando a los gobiernos para que ordenaran un boicot comercial contra Polonia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La \u00fanica decisi\u00f3n que tom\u00f3 la Entente fue enviar un telegrama a Mosc\u00fa.<\/strong>&nbsp;El mensaje, firmado por el secretario de Exteriores brit\u00e1nico lord Curzon, instaba al gobierno ruso a pactar un alto el fuego bajo una propuesta de frontera temporal (la famosa L\u00ednea Curzon, que luego tendr\u00eda gran protagonismo en las negociaciones de la Segunda Guerra Mundial). Tambi\u00e9n propon\u00eda celebrar una conferencia de paz en Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>Como era de esperar, Mosc\u00fa no acept\u00f3. El comisario de Exteriores Gueorgui Chicherin&nbsp;<strong>cuestion\u00f3 el derecho de Francia y Gran Breta\u00f1a a actuar como mediadoras<\/strong>&nbsp;mientras estaban apoyando al Ej\u00e9rcito Blanco, y contest\u00f3 que ellos mismos entablar\u00edan negociaciones con los polacos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, la respuesta fue una mera excusa. Aunque la Entente hubiera tenido legitimidad para actuar como intermediaria,&nbsp;<strong>Lenin no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de llegar a un acuerdo de paz<\/strong>. La verdadera respuesta de Mosc\u00fa fue ordenar la creaci\u00f3n de un Comit\u00e9 Revolucionario Polaco para que tomara el poder en Polonia tan pronto como cayera la capital.Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>La Entente reaccion\u00f3 enviando una misi\u00f3n diplom\u00e1tica a Varsovia con el prop\u00f3sito de asesorar al ej\u00e9rcito polaco. El general franc\u00e9s Maxime Weygand fue nombrado asistente del alto mando. Sin embargo, su influencia en la guerra fue m\u00ednima. Pilsudski no estaba dispuesto a ceder su mando, por lo que apenas cont\u00f3 con \u00e9l.&nbsp;<strong>A comienzos de agosto, la ofensiva contra la capital era inminente.&nbsp;<\/strong>Y Polonia estaba sola para repelerla.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla comenz\u00f3 el 13 de agosto.&nbsp;<strong>Tujachevski lanz\u00f3 un gran ataque que rompi\u00f3 la l\u00ednea defensiva polaca<\/strong>&nbsp;y le permiti\u00f3 conquistar la peque\u00f1a ciudad de Radzymin, en las afueras de Varsovia. El 14, la situaci\u00f3n para los polacos era desesperada. La mayor parte de los diplom\u00e1ticos extranjeros abandonaron la capital. Los simpatizantes comunistas empezaron a realizar actos de sabotaje por toda la ciudad para preparar la llegada de sus camaradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Varsovia se llen\u00f3 de refugiados del este que hab\u00edan huido del avance ruso.&nbsp;<strong>Circulaban todo tipo de rumores, como que se hab\u00eda producido un golpe de Estado comunista&nbsp;<\/strong>o que hab\u00eda patrullas de cosacos asesinando a civiles por los suburbios. Las iglesias estaban a rebosar. Al d\u00eda siguiente era la fiesta de la Asunci\u00f3n, por lo que miles de devotos cat\u00f3licos rezaban a la Virgen para que ocurriera un milagro. Y el \u201cmilagro\u201d ocurri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f241ad1e9b0a.jpeg\" alt=\"Fuerzas polacas en una posici\u00f3n defensiva cercana a Mi\u0142osna, a poca distancia de Varsovia\" width=\"572\" height=\"315\" \/><figcaption>Fuerzas polacas en una posici\u00f3n defensiva cercana a Milosna, a poca distancia de Varsovia&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Milagro en el V\u00edstula<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El avance del Ej\u00e9rcito Rojo hab\u00eda sido espectacular, pero a costa de un gran esfuerzo<\/strong>&nbsp;material y humano. La larga marcha hasta Varsovia, por territorios cada vez m\u00e1s hostiles, sufriendo graves problemas de abastecimiento, y con menos simpatizantes dispuestos a unirse de lo esperado, hab\u00eda mermado mucho las fuerzas y la moral de las tropas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gobierno polaco, en cambio, llevaba varios meses preparando la defensa<\/strong>&nbsp;de Varsovia. Hab\u00eda hecho acopio de suministros y, con la ayuda de la Iglesia cat\u00f3lica, lanz\u00f3 una campa\u00f1a propagand\u00edstica con la intenci\u00f3n de canalizar los impulsos patri\u00f3ticos y antibolcheviques de la poblaci\u00f3n. El resultado fue una movilizaci\u00f3n de m\u00e1s de 150.000 hombres y mujeres que se presentaron voluntarios para defender la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras una serie de dur\u00edsimos combates,&nbsp;<strong>el ej\u00e9rcito polaco consigui\u00f3 repeler los ataques<\/strong>&nbsp;del d\u00eda 15. La ciudad hab\u00eda sido castigada por la artiller\u00eda enemiga y muchos edificios estaban en llamas por la acci\u00f3n de los comunistas. Pero hab\u00eda resistido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, aprovechando la ola de optimismo,&nbsp;<strong>Pilsudski lanz\u00f3 una ofensiva que pill\u00f3 desprevenido a Tujachevski.<\/strong>&nbsp;Su ataque hacia el norte por el desguarnecido frente sur, donde el mando sovi\u00e9tico no lo esperaba, fue un \u00e9xito. Oblig\u00f3 al enemigo a retirarse de forma desorganizada y anul\u00f3 su capacidad de contraataque.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Era una&nbsp;guerra de movimientos&nbsp;donde no hab\u00eda trincheras, ni alambre de espino ni apenas tanques o aviones<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>A diferencia de lo ocurrido en la guerra mundial,&nbsp;<strong>el enfrentamiento entre polacos y sovi\u00e9ticos fue casi napole\u00f3nico<\/strong>. Una guerra de movimientos, con un destacado papel de la caballer\u00eda, donde no hab\u00eda trincheras, ni alambre de espino ni apenas tanques o aviones.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, no toda la victoria es atribuible al genio militar de Pilsudski. Otros factores influyeron. El primero es que, durante el ataque,&nbsp;<strong>los servicios de inteligencia polacos interfirieron las comunicaciones rusas, impidiendo que sus tropas se reorganizaran<\/strong>&nbsp;a tiempo. El segundo tuvo que ver con las diferencias que exist\u00edan en el mando sovi\u00e9tico. Durante la toma de Varsovia, Tujachevski pidi\u00f3 el apoyo del ej\u00e9rcito del Frente Sur-Oeste, dirigido por Aleksandr Yeg\u00f3rov, para cubrir el frente sur. Stalin, comisario pol\u00edtico del frente en cuesti\u00f3n, se neg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/20200501\/48674873241\/stalin-hitler-segunda-guerra-mundial-invasion-union-sovietica-moscu-leningrado-stalingrado.html\">El futuro mandatario sovi\u00e9tico<\/a>&nbsp;consider\u00f3 inviable llegar a tiempo a la ciudad y convenci\u00f3 a Yeg\u00f3rov de que enviase sus tropas hacia Le\u00f3polis, 400 kil\u00f3metros al sur de la capital, con la intenci\u00f3n de posicionarse para un posterior avance hacia Praga, Viena y Budapest.&nbsp;<strong>Tujachevski tampoco recibi\u00f3 la asistencia de la caballer\u00eda de Budionny por un desacuerdo con Yeg\u00f3rov,<\/strong>&nbsp;con quien rivalizaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hubiera sucedido si ese frente por donde atac\u00f3 Pilsudski hubiera estado protegido? Posiblemente, el signo de la guerra, e incluso&nbsp;<strong>el futuro de Europa, hubiera sido muy distinto<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f241c105ac70.jpeg\" alt=\"Voluntarios polacos durante la guerra.\" width=\"578\" height=\"400\" \/><figcaption>Voluntarios polacos durante la guerra.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Revoluci\u00f3n en&nbsp;<em>stand-by<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pilsudski gan\u00f3 la batalla y continu\u00f3 durante varias semanas empujando a las tropas sovi\u00e9ticas hacia el este.&nbsp;<strong>Tujachevski se retir\u00f3 tras perder m\u00e1s de 100.000 hombres,<\/strong>&nbsp;casi la mitad de las trece divisiones que hab\u00edan entrado en combate. Unos 25.000 soldados sovi\u00e9ticos murieron en Varsovia, y unos 70.000 en toda la guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por el lado polaco, las bajas tambi\u00e9n fueron considerables.<\/strong>&nbsp;Si bien no en la batalla decisiva, donde murieron unos 4.500 soldados, s\u00ed a lo largo de la contienda, con unas 47.000 muertes. El \u201cmilagro\u201d hab\u00eda sucedido, pero hab\u00eda costado muy caro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 12 de octubre de 1920 se firm\u00f3 un armisticio, y&nbsp;<strong>el 18 de marzo de 1921 se lleg\u00f3 a un acuerdo de paz en Riga (Letonia).<\/strong>&nbsp;Polonia recuper\u00f3 parte de los territorios perdidos en Lituania, Bielorrusia y Ucrania, pero no alcanz\u00f3 las fronteras hist\u00f3ricas que pretend\u00eda Pilsudski.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gobierno polaco, dominado en ese momento por los opositores al general<\/strong>&nbsp;(quien, a pesar de la victoria, hab\u00eda perdido mucho cr\u00e9dito durante el avance ruso), decidi\u00f3 no hacer hincapi\u00e9 en las reclamaciones territoriales. Primero, porque eran contrarios a la&nbsp;<em>Miedzymorze&nbsp;<\/em>de Pilsudski. Y, segundo, porque quer\u00edan reparar la imagen del pa\u00eds en el extranjero.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/07\/31\/5f241cd4935ac.jpeg\" alt=\"Delegados sovi\u00e9ticos que hab\u00edan llegado para las negociaciones de armisticio antes de la Batalla de Varsovia, agosto de 1920.\" width=\"574\" height=\"435\" \/><figcaption>Delegados sovi\u00e9ticos que hab\u00edan llegado para las negociaciones de armisticio antes de la batalla de Varsovia, agosto de 1920.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed,&nbsp;<strong>las potencias aliadas no reconocieron el tratado hasta dos a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong>. Molestos por no haber participado en \u00e9l, prefer\u00edan que se hubiesen respetado las fronteras propuestas por lord Curzon, mucho m\u00e1s al oeste que las acordadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, la consecuencia m\u00e1s importante de este conflicto fue la de haber frenado las aspiraciones expansionistas sovi\u00e9ticas.&nbsp;<strong>La derrota fue un dur\u00edsimo rev\u00e9s para los l\u00edderes bolcheviques.&nbsp;<\/strong>En solo unas semanas, pasaron de hacer planes para impulsar la revoluci\u00f3n en media Europa a intentar contener los levantamientos antibolcheviques (en Tambov y Kronstadt) que se estaban produciendo dentro de sus propias fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras&nbsp;<strong>los l\u00edderes europeos tomaban nota sobre las ambiciones expansionistas bolcheviques<\/strong>, no muy distintas de las del imperio zarista, los mandatarios sovi\u00e9ticos asum\u00edan sus propias limitaciones al respecto. La doctrina del \u201ccomunismo en un solo pa\u00eds\u201d estaba a punto de comenzar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este art\u00edculo se public\u00f3 en el n\u00famero 629 de la revista&nbsp;<em>Historia y Vida<\/em>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: CARLOS JORIC Fuente: lavanguardia.com\/historiayvida 2020\/08\/13 En 1920, la Rusia sovi\u00e9tica estaba preparada para exportar la revoluci\u00f3n. La marcha victoriosa contra las fuerzas contrarrevolucionarias del Ej\u00e9rcito Blanco en la guerra civil y los levantamientos comunistas que se hab\u00edan producido el a\u00f1o anterior en Alemania y Hungr\u00eda convencieron al&nbsp;l\u00edder bolchevique Vlad\u00edmir Lenin&nbsp;de que&nbsp;era el momento adecuado &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1239\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVarsovia, 1920: la batalla que fren\u00f3 a Lenin\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224386,224388],"tags":[224586,224734,224829,224873],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1239"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}