{"id":1408,"date":"2020-12-04T09:14:00","date_gmt":"2020-12-04T08:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=1408"},"modified":"2020-12-04T09:14:00","modified_gmt":"2020-12-04T08:14:00","slug":"cuando-el-gran-hermano-espio-a-orwell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1408","title":{"rendered":"Cuando el Gran Hermano espi\u00f3 a Orwell"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_948_465\/files\/fp\/uploads\/2020\/11\/26\/5fbf93bd64d1d.r_d.637-498-7470.jpeg\" alt=\"\" \/><figcaption>George Orwell (el m\u00e1s alto al fondo a la izquierda), cuando formaba parte de la milicia del POUM en 1937 en Barcelona&nbsp;<br>&nbsp;Centelles<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autora<\/strong>: Leonor Mayor<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/20201128\/6061866\/gran-hermano-espio-orwell-barcelona.html\" target=\"_blank\">La Vanguardia<\/a><\/em>  28\/11\/2020<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Winston Smith<\/strong>&nbsp;vive vigilado por el Gran Hermano, el \u00fanico ser humano al que se le permite amar, al que tiene que adorar.&nbsp;<strong>Napole\u00f3n&nbsp;<\/strong>es uno de los cerdos que propician la revoluci\u00f3n que permite derrocar al granjero&nbsp;<strong>Jones&nbsp;<\/strong>e instaurar un orden nuevo en el que todos los animales son iguales&#8230; hasta que dejan de serlo.&nbsp;<em>Rebeli\u00f3n en la granja<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>1984&nbsp;<\/em>fueron en buena parte resultado del paso de su autor,&nbsp;<strong>George Orwell<\/strong>, por la Barcelona de 1937 en plena Guerra Civil cuando \u00abla gente con conciencia pol\u00edtica estaba mucho m\u00e1s pendiente de los enfrentamientos internos entre anarquistas y comunistas que de la lucha contra Franco\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Orwell, que por entonces a\u00fan no era Orwell sino&nbsp;<strong>Eric Arthur Blair<\/strong>, fue espiado por el estalinismo en esos intensos meses de abril y mayo del 37, que ahora revive el periodista e historiador&nbsp;<strong>Giles Tremlett<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<em>Las Brigadas Internacionales&nbsp;<\/em>(Debate). \u201cOrwell ten\u00eda la ventaja de ser un simple soldado voluntario y, por tanto, no era uno de los pesos pesados entre los trotskistas extranjeros\u201d, explica Tremlett a&nbsp;<em>La Vanguardia<\/em>. Aunque \u201ccorri\u00f3 riesgo\u201d, ese anonimato pudo salvar la vida del escritor, pero no evit\u00f3 que algunos informes sobre sus andanzas en Espa\u00f1a elaborados por el espionaje ruso, el NKVD, y el servicio de inteligencia militar de las&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20200311\/474079224814\/brigadas-internacionales-guerra-civil-poum-urss.html\">Brigadas Internacionales<\/a>&nbsp;llegasen a Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/04\/04\/5fa8fb9babfdc.png\" alt=\"Portada libro 1984 de George Orwell\" \/><figcaption>Portada libro 1984 de George Orwell&nbsp;&nbsp;Terceros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tremlett recuerda que \u201cla experiencia espa\u00f1ola es el germen tanto de&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20190530\/47312566571\/1984-el-gran-hermano-original.html\">1984&nbsp;<\/a><\/em>como de&nbsp;<em>Rebeli\u00f3n en la granja&nbsp;<\/em>y&nbsp;de&nbsp;<em>Homenaje a Catalu\u00f1a<\/em>\u201d. Y agrega que Orwell era consciente de que el&nbsp;<em>Gran Hermano<\/em>&nbsp;<strong>Stalin&nbsp;<\/strong>le estaba vigilando, lo que precipit\u00f3 su huida de Espa\u00f1a, aunque \u201cdesconoc\u00eda los detalles\u201d de ese espionaje. El escritor hab\u00eda elegido amistades peligrosas. En su mayor\u00eda pertenec\u00edan al POUM, una formaci\u00f3n antiestalinista y filoanarquista, en la que Orwell no lleg\u00f3 nunca a militar, pero que estaba apoyada por el Partido Laboralista Independiente (ILP), que era a ojos del autor brit\u00e1nico la \u00fanica fuerza \u00abque aspira a algo parecido a lo que yo considero el socialismo\u201d.Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00c8LIX BADIA<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_80_83\/uploads\/2019\/11\/14\/5f15f36acc40d.jpeg\" alt=\"Fotograf\u00eda oficial de Stalin con Nikolai Yezhov y, a la derecha, la misma foto retocada tras su ejecuci\u00f3n.\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Su simpat\u00eda por el POUM llev\u00f3 a Orwell a coger \u201cun fusil y varios cargadores de munici\u00f3n\u201d, que le facilitaron los anarquistas en el hotel Falc\u00f3n de las Ramblas, y a participar en los combates en que se sumi\u00f3 la ciudad aquella primavera de 1937. \u201cEnviaron a Orwell a la parte alta de las Ramblas, al tejado del teatro Poliorama, para defender desde all\u00ed la sede del POUM, que estaba situada enfrente (\u2026) Pas\u00f3 tres noches all\u00ed. El \u00fanico disparo que efectu\u00f3 fue para detonar una granada de mano que hab\u00eda ca\u00eddo rodando sobre la acera\u201d. Sali\u00f3 ileso de esa experiencia y regres\u00f3 al hotel Continental, pero cuando acabaron los enfrentamientos, que dejaron 218 muertos, Orwell ya no era el mismo y \u201ccada vez que alguien llamaba a la puerta de su habitaci\u00f3n, instintivamente echaba mano de la pistola\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2019\/05\/30\/5f15f4454b403.jpeg\" alt=\"\" \/><figcaption>George Orwell&nbsp;Terceros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Orwell, que estaba destinado en el frente de Arag\u00f3n, hab\u00eda pasado esos d\u00edas tan ajetreados en Barcelona durante un permiso. Despu\u00e9s volvi\u00f3 a las trincheras y, el 20 de mayo, le alcanz\u00f3 el disparo de un francotirador. Tambi\u00e9n en esta ocasi\u00f3n sobrevivi\u00f3, pero la guerra ya se hab\u00eda convertido en una pesadilla. Le enviaron de nuevo a Barcelona, al hospital, e \u201chizo planes para salir de Espa\u00f1a cuanto antes\u201d, se\u00f1ala Tremlett en el cap\u00edtulo de&nbsp;<em>Las Brigadas Internacionales&nbsp;<\/em>titulado&nbsp;<em>Sabotaje a Catalu\u00f1a<\/em>. El propio escritor confes\u00f3 que \u201csent\u00eda un deseo abrumador de alejarme de todo. Del horrible clima de sospechas y odios pol\u00edticos, de las calles atestadas de hombres armados, de los tanques a\u00e9reos, las trincheras, las ametralladoras. Los tranv\u00edas chirriantes, el t\u00e9 sin leche, la cocina aceitosa y la escasez de cigarrillos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entonces, el Gran Hermano ya se hab\u00eda puesto en marcha. \u201cHab\u00edan empezado a espiarlo\u201d. \u201cEntre los que segu\u00edan a Orwell hab\u00eda varios brigadistas internacionales que hab\u00edan sido destinados al siniestro servicio secreto de Stalin, el Nar\u00f3dny Komissariat Vn\u00fatrennij Del (NKVD, Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), cuyos jefes en Espa\u00f1a eran&nbsp;<strong>Alexandr Orlov y Naum Eitingon<\/strong>\u201d. Esta organizaci\u00f3n reclutaba a brigadistas \u201cdiestros en el combate y dispuestos a entregar su vida por la causa\u201d. Eran elegidos que \u201cse alegraban de espiar, mentir o asesinar por el mismo ideal\u201d. Se somet\u00edan a entrenamiento en escuelas de formaci\u00f3n para guerrilleros. Uno de ellos,&nbsp;<strong>David Crook<\/strong>, \u201cun jud\u00edo londinense e izquierdista educado en una escuela elitista brit\u00e1nica\u201d, ser\u00eda el encargado de seguir al futuro autor de&nbsp;<em>1984<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/youtube.com\/watch?v=5umVHxFd8qc%3Fenablejsapi%3D1%26origin%3Dhttps%253A%252F%252Fwww.lavanguardia.com%26widgetid%3D1\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras instalarse en un hotel del Paseo de Gracia, Crook \u201cse hizo pasar por un veterano desencantado convertido en periodista\u201d, se afili\u00f3 al sindicato de Artes Gr\u00e1ficas de la CNT y convirti\u00f3 los hoteles Falc\u00f3n y Continental en \u201csu coto de caza\u201d. \u201cAll\u00ed robaba documentos, escrib\u00eda sus informes y luego los pasaba en cafeter\u00edas o en lavabos del hotel, metidos entre las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos, a su coordinador, un irland\u00e9s al que llamaban&nbsp;<strong>Sean O\u2019Brien<\/strong>\u201d. Los brit\u00e1nicos del Falc\u00f3n, como Orwell, \u201cresultaron un objetivo sencillo\u201d. Acostumbrados a las largas comidas y a las siestas espa\u00f1olas, \u201cno sol\u00edan volver hasta pasadas las cinco de la tarde\u201d. Esos horarios facilitaron mucho la labor del esp\u00eda sovi\u00e9tico quien durante esas horas robaba documentos y los llevaba \u201cal piso franco de la NKDV que regentaba una pareja de alemanes de mediana edad en la calle Muntaner\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Crook devolv\u00eda luego los documentos y as\u00ed culminaba su espionaje. Pero tambi\u00e9n encontr\u00f3 otras maneras de saber de las idas y venidas de los antiestalinistas. Forz\u00f3 que lo detuvieran y lo metieran en una celda con amigos de Orwell con los que convivi\u00f3 durante nueve d\u00edas. Tremlett relata que \u201cno encontr\u00f3 prueba alguna de que estuvieran conspirando\u201d, pero \u201ceso no le provoc\u00f3 ning\u00fan malestar\u201d. Y el propio esp\u00eda reconoci\u00f3 que \u201ca los ojos de los seguidores de Stalin (incluido yo mismo) [\u2026] los poumistas eran trotskistas y estaban ayudando al fascismo\u201d. Sus informes sirvieron para poner en marcha la maquinaria represora del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico: secuestros con rumbo a Mosc\u00fa de los que nunca se volv\u00eda o el horno crematorio de la checa de la NKVD en Barcelona fueron el siniestro destino de algunos de los simpatizantes del POUM.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2019\/05\/30\/5f15ef5369957.jpeg\" alt=\"\" \/><figcaption>Stalin.&nbsp;&nbsp;Terceros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero la sangre no lleg\u00f3 al r\u00edo en el caso de Orwell. Crook no pudo hallar nada que comprometiera al escritor. S\u00ed inform\u00f3 de cuestiones relativas a su mujer,&nbsp;<strong>Eillen Blair<\/strong>, que no eran m\u00e1s que un puro chismorreo. \u201cUn informe sobre Blair que acab\u00f3 en los archivos de seguridad de las Brigadas Internacionales afirmaba que la esposa de Orwell manten\u00eda una relaci\u00f3n \u00edntima con&nbsp;<strong>[George] Kopp&nbsp;<\/strong>[el robusto comandante belga de Orwell]\u201d. No se sabe si Eillen lleg\u00f3 a ser consciente de que su vida \u00edntima se estaba aireando en alguna oficina de Mosc\u00fa, pero s\u00ed estaba al tanto de que era objeto del espionaje comunista y tuvo ocasi\u00f3n de alertar a su marido.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras volver de nuevo de Arag\u00f3n para recoger el alta m\u00e9dica y nada m\u00e1s entrar por la puerta del Continental, Orwell \u201cse sorprendi\u00f3 al recibir un abrazo teatral de su esposa Eillen, que le sise\u00f3 al o\u00eddo. \u201c\u00a1Sal de aqu\u00ed pitando!\u201d. Durante su ausencia, el POUM hab\u00eda sido ilegalizado y muchos de sus amigos estaban en la c\u00e1rcel. Hab\u00edan hecho redadas en oficinas y hospitales, para luego clausurarlos.&nbsp;<strong>Andreu Nin<\/strong>&nbsp;[el l\u00edder del partido], tras negarse a firmar una&nbsp;<em>confesi\u00f3n&nbsp;<\/em>al estilo moscovita, fue asesinado en secreto (\u2026) Polic\u00edas de paisano irrumpieron en la habitaci\u00f3n de hotel de los Blair, de la que se llevaron un diario y recortes de prensa y llegaron a incautarse de la ropa sucia de Orwell\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La esposa de Orwell, Eillen Blair, le alert\u00f3 de que ambos estaban siendo vigilados por los sovi\u00e9ticos, lo que precipit\u00f3 su huida a Francia<\/h3>\n\n\n\n<p>Las noches siguientes, Orwell durmi\u00f3 entre las ruinas de una iglesia y en un edificio abandonado. \u201cAl cabo de dos d\u00edas, \u00e9l y Eileen cruzaron la frontera con Francia en tren, sentados en el vag\u00f3n comedor de primera clase \u2013que acababan de reintroducir en los ferrocarriles espa\u00f1oles- fingiendo ser turistas brit\u00e1nicos con posibles. Sus nombres a\u00fan no figuraban en ninguna lista de la polic\u00eda de fronteras, por lo que, despu\u00e9s de seis meses en Espa\u00f1a, Orwell volv\u00eda a estar en Francia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue medio a\u00f1o dif\u00edcil, pero Tremlett destaca que \u201ca pesar de todo, sus experiencias en Espa\u00f1a vacunaron a Orwell contra toda clase de totalitarismos. No solo dieron lugar a&nbsp;<em>Homenaje a Catalu\u00f1a<\/em>&nbsp;(de la que solo se vendieron 900 ejemplares antes de que se reeditara m\u00e1s de una d\u00e9cada despu\u00e9s), sino tambi\u00e9n a&nbsp;<em>Rebeli\u00f3n en la granja<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>1984<\/em>\u201d. El equipaje del escritor en ese tren rumbo a Francia iba cargado de unas vivencias que Orwell pudo dejar como legado para la humanidad a trav\u00e9s de algunos de sus personajes como Winston Smith o Napole\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora: Leonor Mayor Fuente: La Vanguardia 28\/11\/2020 Winston Smith&nbsp;vive vigilado por el Gran Hermano, el \u00fanico ser humano al que se le permite amar, al que tiene que adorar.&nbsp;Napole\u00f3n&nbsp;es uno de los cerdos que propician la revoluci\u00f3n que permite derrocar al granjero&nbsp;Jones&nbsp;e instaurar un orden nuevo en el que todos los animales son iguales&#8230; hasta &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1408\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando el Gran Hermano espi\u00f3 a Orwell\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224388,224397],"tags":[224623,224637,224833,224914],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1408"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}