{"id":1417,"date":"2020-12-08T09:56:00","date_gmt":"2020-12-08T08:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=1417"},"modified":"2020-12-08T09:56:00","modified_gmt":"2020-12-08T08:56:00","slug":"benedict-arnold-el-traidor-norteamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1417","title":{"rendered":"Benedict Arnold, el traidor norteamericano"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317513155437.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/author\/edmundo-fayanas-escuer\">EDMUNDO FAYANAS ESCUER<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/cultura---ocio\/benedictarnold-traidornorteamericano-historia-traicion-guerracivilamericana\/20201203172614181946.html\" target=\"_blank\">Nueva Tribuna<\/a><\/em> 4\/12\/2020<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold naci\u00f3 en Norwich, el catorce de enero del a\u00f1o 1741, en el estado de Connecticut, como s\u00fabdito brit\u00e1nico. Era el segundo de los seis hijos de Benedict Arnold y de Hannah Waterman King.<\/p>\n\n\n\n<p>Su nombre fue elegido en honor a su bisabuelo Benedict Arnold, uno de los primeros gobernadores de la Colonia de Rhode Island. El padre de Arnold era un exitoso hombre de negocios y la familia se cambi\u00f3 a los barrios ricos de Norwich. Fue inscrito en una escuela privada en las cercan\u00edas de Canterbury, con el objetivo de que eventualmente asistiera a la Universidad de Yale.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la muerte de sus hermanos dos a\u00f1os despu\u00e9s puede haber contribuido a un declive en la fortuna familiar, ya que su padre comenz\u00f3 a beber. Cuando ten\u00eda catorce a\u00f1os, no ten\u00eda dinero para pagar su educaci\u00f3n privada.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>En Norwich, en el estado de Connecticut, la ciudad natal de Arnold, alguien escribi\u00f3 \u201c<em>el traidor\u201d<\/em>&nbsp;junto a su registro de nacimiento en el ayuntamiento, y todas las l\u00e1pidas de su familia han sido destruidas excepto la de su madre<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>SUS PRIMEROS A\u00d1OS DE VIDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El alcoholismo y la mala salud de su padre le impidieron ense\u00f1arle a Arnold en el negocio mercantil familiar. Sin embargo, las conexiones familiares de su madre le aseguraron un aprendizaje con sus primos Daniel y Joshua Lathrop, quienes operaban un exitoso boticario y comercio de mercanc\u00edas en general en Norwich. Su aprendizaje con los Lathrops dur\u00f3 siete a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold estaba muy unido a su madre, que muri\u00f3 en el a\u00f1o 1759. El alcoholismo de su padre empeor\u00f3 despu\u00e9s de su muerte, y el joven asumi\u00f3 la responsabilidad de mantener a su padre y a su hermana menor. Su padre fue arrestado en varias ocasiones por embriaguez p\u00fablica, su iglesia le neg\u00f3 la comuni\u00f3n y muri\u00f3 en el a\u00f1o 1761.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>Arnold se sinti\u00f3 atra\u00eddo por el sonido de las bater\u00edas de artiller\u00eda en el a\u00f1o 1755 e intent\u00f3 alistarse en la milicia provincial durante la guerra francesa e india, pero su madre se neg\u00f3 al permiso.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, se alist\u00f3 en la milicia de Connecticut. Se dirigi\u00f3 hacia Alban, Nueva York y Lake George. Los franceses hab\u00edan sitiado Fort William Henry en el noreste de Nueva York, y sus aliados indios hab\u00edan cometido atrocidades despu\u00e9s de su victoria. La noticia del desastroso resultado del asedio llev\u00f3 a la compa\u00f1\u00eda a cambiar y Arnold sirvi\u00f3 solo durante trece d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SUS NEGOCIOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Arnold se estableci\u00f3 como farmac\u00e9utico y librero en New Haven, Connecticut, en el a\u00f1o 1762 con la ayuda de los Lathrops. Trabaj\u00f3 duro y tuvo \u00e9xito, y pudo expandir r\u00e1pidamente su negocio.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317513125124.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Se asoci\u00f3 con Adam Babcock en el a\u00f1o 1764, que era otro joven comerciante de New Haven. Compraron tres barcos comerciales, utilizando las ganancias de la venta de su propiedad y establecieron un lucrativo comercio en las Indias Occidentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante este tiempo, Arnold llev\u00f3 a su hermana Hannah a New Haven y la estableci\u00f3 en su botica para administrar el negocio en su ausencia. Viaj\u00f3 extensamente a trav\u00e9s de Nueva Inglaterra y desde Quebec hasta las Indias Occidentales, a menudo al mando de uno de sus propios barcos.<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de sus viajes, se bati\u00f3 en duelo en Honduras con el capit\u00e1n de un barco brit\u00e1nico, que lo hab\u00eda llamado&nbsp;<em>\u201cmaldito yanqui, desprovisto de buenos modales o de los de un caballero\u201d.&nbsp;<\/em>El capit\u00e1n result\u00f3 herido en el primer tiroteo, y se disculp\u00f3 cuando Arnold amenaz\u00f3 con apuntar a matar en el segundo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>La Ley del Az\u00facar del a\u00f1o 1764 y la Ley del Sello del a\u00f1o 1765 restringieron severamente el comercio mercantil en las colonias. La Ley del Timbre impuls\u00f3 a Arnold a unirse al coro de voces de la oposici\u00f3n y tambi\u00e9n lo llev\u00f3 a unirse a los Hijos de la Libertad, una organizaci\u00f3n secreta que abogaba por la resistencia a esas y otras medidas parlamentarias restrictivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold inicialmente no particip\u00f3 en ninguna manifestaci\u00f3n p\u00fablica pero, como muchos comerciantes, continu\u00f3 haciendo negocios abiertamente desafiando las leyes parlamentarias que legalmente equival\u00edan al contrabando.<\/p>\n\n\n\n<p>Se enfrent\u00f3 la ruina financiera, endeudado con acreedores, que difundieron rumores de su insolvencia, hasta el punto de que emprendi\u00f3 acciones legales contra ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold y miembros de su tripulaci\u00f3n dieron una paliza a un hombre sospechoso de intentar informar a las autoridades en la noche del veintiocho de enero del a\u00f1o 1767, sobre el contrabando de Arnold.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue condenado por alteraci\u00f3n del orden p\u00fablico y multado con una cantidad relativamente peque\u00f1a de cincuenta chelines. La publicidad del caso y la simpat\u00eda generalizada por sus puntos de vista, probablemente contribuyeron a la leve sentencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317513098780.jpg\" alt=\"f20\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El veintid\u00f3s de febrero del a\u00f1o 1767, Arnold se cas\u00f3 con Margaret Mansfield, hija de Samuel Mansfield, el sheriff de New Haven y miembro de la Logia Mas\u00f3nica local. Su hijo Benedict naci\u00f3 al a\u00f1o siguiente y fue seguido por los hermanos Richard y Henry.<\/p>\n\n\n\n<p>Margaret muri\u00f3 el diecinueve de junio del a\u00f1o 1775, mientras que Arnold estaba en Fort Ticonderoga despu\u00e9s de su captura. Est\u00e1 enterrada en la cripta de la Iglesia Central en New Haven Green. La casa estaba dominada por la hermana de Arnold, Hannah, incluso mientras Margaret estaba viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Se benefici\u00f3 de su relaci\u00f3n con Mansfield, quien se convirti\u00f3 en socio de su negocio y utiliz\u00f3 su puesto de sheriff para protegerlo de los acreedores.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold estaba en las Indias Occidentales cuando tuvo lugar la masacre de Boston el cinco de marzo del a\u00f1o 1770. Escribi\u00f3 que estaba&nbsp;<em>\u201cmuy conmocionado\u201d&nbsp;<\/em>y se pregunt\u00f3&nbsp;<em>\u201cDios m\u00edo, \u00bfest\u00e1n todos los estadounidenses dormidos y cediendo d\u00f3cilmente sus libertades, o se han vuelto fil\u00f3sofos, que no toman venganza inmediata de tales malhechores?\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><strong>EL LUCHADOR POR LA INDEPENDENCIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Comenz\u00f3 la guerra como capit\u00e1n de la milicia de Connecticut, cargo para el que fue elegido en marzo del a\u00f1o 1775. Su compa\u00f1\u00eda se dirigi\u00f3 hacia el noreste para ayudar en el asedio de Boston, y posteriormente, en las batallas de Lexington y Concord.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317513078241.jpg\" alt=\"f19\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Propuso una acci\u00f3n al Comit\u00e9 de Seguridad de Massachusetts para apoderarse de Fort Ticonderoga en el norte del estado de Nueva York, pues sab\u00eda que estaba mal defendido. Inmediatamente se fue a Castleton en las disputadas New Hampshire Grants a tiempo para participar con Ethan Allen y sus hombres en la captura de Fort Ticonderoga.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigui\u00f3 esa acci\u00f3n con una incursi\u00f3n audaz en Fort Saint-Jean en el r\u00edo Richelieu, al norte del lago Champlain. Tuvo una disputa con su comandante sobre el control del fuerte y renunci\u00f3 a su comisi\u00f3n en Massachusetts. Iba de camino a casa desde Ticonderoga cuando se enter\u00f3 de que su esposa hab\u00eda muerto a principios de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>El II Congreso Continental autoriz\u00f3 una invasi\u00f3n de Quebec, en parte a instancias de Arnold, pero se le pas\u00f3 por alto para el mando de la expedici\u00f3n. Fue a Cambridge, en el estado de Massachusetts y sugiri\u00f3 a George Washington una segunda expedici\u00f3n para atacar la ciudad de Quebec a trav\u00e9s de una ruta salvaje a trav\u00e9s de Maine.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibi\u00f3 el grado de coronel en el Ej\u00e9rcito Continental para esta expedici\u00f3n y dej\u00f3 Cambridge en septiembre del a\u00f1o 1775, con 1.100 hombres. Lleg\u00f3 a la ciudad de Quebec en noviembre, tras una traves\u00eda dif\u00edcil en el que 300 hombres dieron media vuelta y otros 200 murieron en el camino. Richard Montgomery se uni\u00f3 a \u00e9l y a sus hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o ej\u00e9rcito particip\u00f3 en el asalto del treinta y uno de diciembre a la ciudad de Quebec, en el que Montgomery fue asesinado y la pierna de le qued\u00f3 destrozada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317513027171.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Posteriormente viaj\u00f3 a Montreal, donde se desempe\u00f1\u00f3 como comandante militar de la ciudad hasta que un ej\u00e9rcito brit\u00e1nico que hab\u00eda llegado a Quebec en mayo lo oblig\u00f3 a retirarse. Dirigi\u00f3 la retaguardia del Ej\u00e9rcito Continental durante su retirada de Saint-Jean, donde James Wilkinson inform\u00f3 que fue la \u00faltima persona en marcharse antes de que llegaran los brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dirigi\u00f3 la construcci\u00f3n de una flota para defender el lago Champlain, pero fue derrotado en la batalla de octubre del a\u00f1o 1776 en la isla Valcour. Sin embargo, sus acciones en Saint-Jean y Valcour Island jugaron un papel notable en el retraso del avance brit\u00e1nico contra Ticonderoga hasta el a\u00f1o 1777.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una enconada disputa con Moses Hazen, comandante del II Regimiento canadiense en Ticonderoga durante el verano del a\u00f1o 1776, hizo cambiar su situaci\u00f3n. S\u00f3lo la acci\u00f3n del superior de Arnold en Ticonderoga impidi\u00f3 su propio arresto por contracargos formulados por Hazen.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tuvo desacuerdos con John Brown y James Easton, dos oficiales de nivel inferior con conexiones pol\u00edticas, que provocaron continuas sugerencias de irregularidades. Brown fue particularmente cruel, publicando un volante que dec\u00eda de Arnold,\u00a0<em>\u201cEl dinero es el Dios de este hombre y para obtener suficiente sacrificar\u00eda su pa\u00eds\u201d.<\/em>\u00a0Como<em>\u00a0vemos<\/em>, patria y dinero se un\u00edan en Arnold.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512988788.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El general Washington asign\u00f3 a Arnold a la defensa de Rhode Island, tras la toma brit\u00e1nica de Newport en diciembre del a\u00f1o 1776, donde la milicia estaba demasiado mal equipada para siquiera considerar un ataque contra los brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>Aprovech\u00f3 la oportunidad para visitar a sus hijos mientras estaba cerca de su casa en New Haven, y pas\u00f3 gran parte del invierno en Boston, donde cortej\u00f3 sin \u00e9xito a una bella joven llamada Betsy Deblois.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold se dirig\u00eda a Filadelfia para discutir su futuro cuando fue alertado de que una fuerza brit\u00e1nica marchaba hacia un dep\u00f3sito de suministros en Danbury, Connecticut. Organiz\u00f3 la respuesta de la milicia, junto con David Wooster y el general de milicia del estado de Connecticut, Gold Selleck Silliman.<\/p>\n\n\n\n<p>Lider\u00f3 un peque\u00f1o contingente de milicias, que intentaba detener o frenar el regreso brit\u00e1nico a la costa en la batalla de Ridgefield y nuevamente result\u00f3 herido en la pierna izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Continu\u00f3 hacia Filadelfia, donde se reuni\u00f3 con miembros del Congreso para tratar sobre su rango. Su acci\u00f3n en Ridgefield result\u00f3 en su ascenso a mayor general, aunque su antig\u00fcedad no fue restaurada sobre aquellos que hab\u00edan sido promovidos antes que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512899822.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En medio de negociaciones sobre su graduaci\u00f3n militar, escribi\u00f3 una carta de renuncia el once de julio, el mismo d\u00eda en que lleg\u00f3 a Filadelfia la noticia de que Fort Ticonderoga hab\u00eda ca\u00eddo en manos de los brit\u00e1nicos. Washington rechaz\u00f3 su renuncia y le orden\u00f3 ir al norte para que ayudara en la defensa de esta regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold lleg\u00f3 al campamento de Schuyler en Fort Edward, en el estado de Nueva York, el veinticuatro de julio. El trece de agosto, Schuyler lo envi\u00f3 con una fuerza de 900 hombres para aliviar el sitio de Fort Stanwix, donde logr\u00f3 con una artima\u00f1a levantar el sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold regres\u00f3 al Hudson, donde el general Gates se hab\u00eda hecho cargo del mando del ej\u00e9rcito norteamericano. Se distingui\u00f3 en las batallas de Saratoga, a pesar de que el General Gates lo removi\u00f3 del mando de campo despu\u00e9s de la primera batalla, luego de una serie de desacuerdos y disputas que culminaron en una pelea a gritos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512879916.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Durante la lucha en la segunda batalla, Arnold desobedeci\u00f3 las \u00f3rdenes de Gates y se dirigi\u00f3 al campo de batalla para liderar los ataques a las defensas brit\u00e1nicas. Volvi\u00f3 a ser gravemente herido en la pierna izquierda al final del combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Burgoyne se rindi\u00f3 diez d\u00edas despu\u00e9s de la segunda batalla, el diecisiete de octubre del a\u00f1o 1777. El Congreso restaur\u00f3 la antig\u00fcedad de mando de Arnold en respuesta a su valor en Saratoga. Sin embargo, interpret\u00f3 la forma en que lo hicieron como un acto de simpat\u00eda por sus heridas y no como una disculpa o reconocimiento de que estaban corrigiendo un error.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 varios meses recuper\u00e1ndose de sus heridas. Ten\u00eda su pierna toscamente ajustada, en lugar de permitir que se la amputaran, dej\u00e1ndola dos pulgadas m\u00e1s corta que la derecha. Regres\u00f3 al ej\u00e9rcito en Valley Forge, en el estado de Pensilvania, en mayo del a\u00f1o 1778, ante el aplauso de los hombres que hab\u00edan servido a sus \u00f3rdenes en Saratoga.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed particip\u00f3 en el primer juramento de lealtad registrado, junto con muchos otros soldados, como se\u00f1al de lealtad a los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>Los brit\u00e1nicos se retiraron de Filadelfia en junio del a\u00f1o 1778 y Washington nombr\u00f3 a Arnold comandante militar de la ciudad. El conocido historiador John Shy afirma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cWashington luego tom\u00f3 una de las peores decisiones de su carrera, nombrando a Arnold como gobernador militar de la rica ciudad pol\u00edticamente dividida. Nadie podr\u00eda haber estado menos calificado para el puesto. Arnold hab\u00eda demostrado ampliamente su tendencia a verse envuelto en disputas, as\u00ed como su falta de sentido pol\u00edtico. Por encima de todo, necesitaba tacto, paciencia y equidad al tratar con un pueblo profundamente marcado por meses de ocupaci\u00f3n enemiga\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512854150.jpg\" alt=\"f14\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde su cargo militar comenz\u00f3 a planear capitalizar financieramente el cambio de poder en Filadelfia. Particip\u00f3 en una variedad de acuerdos comerciales dise\u00f1ados para beneficiarse de los movimientos de suministro relacionados con la guerra y beneficiarse de la protecci\u00f3n de su autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales esquemas no eran infrecuentes entre los oficiales norteamericanos, pero los esquemas de Arnold a veces fueron frustrados por poderosos pol\u00edticos locales como Joseph Reed, quien eventualmente acumul\u00f3 suficiente evidencia para emitir cargos en su contra p\u00fablicamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold exigi\u00f3 una corte marcial para aclarar los cargos, escribiendo a Washington en mayo del a\u00f1o 1779:&nbsp;<em>\u00abHabi\u00e9ndome convertido en un lisiado al servicio de mi pa\u00eds, poco esperaba encontrar resultados ingratos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Arnold vivi\u00f3 extravagantemente en Filadelfia y fue una figura prominente en la escena social. Durante el verano del a\u00f1o 1778, conoci\u00f3 a Peggy Shippen, la hija de dieciocho a\u00f1os del juez Edward Shippen, un simpatizante leal que hab\u00eda hecho negocios con los brit\u00e1nicos mientras ocupaban la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cas\u00f3 con Arnold el ocho de abril del a\u00f1o 1779. Shippen y su c\u00edrculo de amigos hab\u00edan encontrado m\u00e9todos para mantenerse en contacto con amantes a trav\u00e9s de las l\u00edneas de batalla, a pesar de las prohibiciones militares de comunicarse con el enemigo. Parte de esta comunicaci\u00f3n se realiz\u00f3 a trav\u00e9s de los servicios de Joseph Stansbury, un comerciante de Filadelfia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512825161.jpg\" alt=\"f13\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Arnold hab\u00eda sido gravemente herido dos veces en la batalla y hab\u00eda perdido su negocio en el estado de Connecticut, lo que lo amargaba profundamente. Se sinti\u00f3 resentido con varios generales rivales y m\u00e1s j\u00f3venes, que hab\u00edan sido promovidos antes que \u00e9l y recibieron los honores que \u00e9l pensaba que se merec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>COMIENZA LA TRAICI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Especialmente irritante fue una larga disputa con las autoridades civiles en Filadelfia, que condujo a su consejo de guerra. Tambi\u00e9n fue condenado por dos cargos menores por usar su autoridad para obtener ganancias. El general Washington le dio una leve reprimenda, pero simplemente aument\u00f3 la sensaci\u00f3n de traici\u00f3n de Arnold.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, ya hab\u00eda iniciado negociaciones con los brit\u00e1nicos, antes de que comenzara su consejo de guerra. M\u00e1s tarde dijo en su propia defensa, que era leal a sus verdaderas creencias. Sin embargo, minti\u00f3 al mismo tiempo al insistir en que Peggy era totalmente inocente e ignorante de sus planes.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512795853.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Era un pesimista sobre el futuro del pa\u00eds. El diez de noviembre del a\u00f1o 1778, el general Nathanael Greene escribi\u00f3 al general John Cadwalader:&nbsp;<em>\u201cMe han dicho que el general Arnold se ha vuelto muy impopular entre ustedes, debido a que se ha asociado demasiado con los conservadores\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, Arnold escribi\u00f3 a Greene y se lament\u00f3 por la mala situaci\u00f3n del pa\u00eds en ese momento en particular, citando la depreciaci\u00f3n de la moneda, la desafecci\u00f3n del ej\u00e9rcito y las luchas internas en el Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Peggy Shippen tuvo un papel importante en la trama. Ejerci\u00f3 una poderosa influencia sobre su esposo. Peggy proven\u00eda de una familia leal en Filadelfia y ten\u00eda muchos v\u00ednculos con los brit\u00e1nicos. Ella era el conducto de informaci\u00f3n para los brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de mayo del a\u00f1o 1779, Arnold se reuni\u00f3 con el comerciante de Filadelfia Joseph Stansbury, quien se traslad\u00f3 en secreto a Nueva York con una oferta de los servicios de Arnold al jefe brit\u00e1nico Sir Henry Clinton. Stansbury ignor\u00f3 las instrucciones de Arnold de no involucrar a nadie m\u00e1s en el complot. Cruz\u00f3 la frontera brit\u00e1nica y fue a ver a Jonathan Odell en Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512770810.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>LA CONSUMACI\u00d3N DE LA TRAICI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9 consult\u00f3 con el general Clinton, quien le dio amplia autoridad para seguir la oferta de Arnold. Andr\u00e9 luego redact\u00f3 instrucciones para Stansbury y Arnold. Esta carta inicial abri\u00f3 una discusi\u00f3n sobre los tipos de ayuda e inteligencia que Arnold podr\u00eda proporcionar, e incluy\u00f3 instrucciones sobre c\u00f3mo comunicarse en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Se deb\u00edan pasar cartas a trav\u00e9s del c\u00edrculo de mujeres, del que formaba parte Peggy. S\u00f3lo \u00e9sta sabr\u00eda que algunas cartas conten\u00edan instrucciones que deb\u00edan transmitirse a Andr\u00e9, escritas en c\u00f3digo&nbsp;<em>y&nbsp;<\/em>tinta invisible, se emple\u00f3 a Stansbury como mensajero.<\/p>\n\n\n\n<p>En julio del a\u00f1o 1779, Benedict Arnold estaba proporcionando a los brit\u00e1nicos las ubicaciones y las fuerzas de las tropas, as\u00ed como la ubicaci\u00f3n de los dep\u00f3sitos de suministros, mientras negociaba la compensaci\u00f3n. Al principio, pidi\u00f3 indemnizaci\u00f3n por sus p\u00e9rdidas de unas diez mil libras, cantidad que el Congreso Continental le hab\u00eda dado por sus servicios en el Ej\u00e9rcito Continental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512744956.jpg\" alt=\"f10\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El general Clinton estaba realizando una campa\u00f1a para hacerse con el control del valle del r\u00edo Hudson y estaba interesado en planes e informaci\u00f3n sobre las defensas de West Point y otras defensas del r\u00edo Hudson.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n comenz\u00f3 a insistir en una reuni\u00f3n cara a cara y le sugiri\u00f3 a Arnold que buscara otro comando de alto nivel. En octubre del a\u00f1o 1779 las negociaciones se hab\u00edan detenido.<\/p>\n\n\n\n<p>El consejo de guerra le acus\u00f3 de lucro cesante, comenz\u00f3 a reunirse el uno de junio del a\u00f1o 1779, pero se retras\u00f3 hasta diciembre del a\u00f1o 1779 por la captura de Stony Point, en el estado de Nueva York por parte del general Clinton, lo que provoc\u00f3 que el ej\u00e9rcito se lanzara a un frenes\u00ed de actividad para reaccionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios miembros del panel de jueces estaban mal dispuestos hacia Arnold por acciones y disputas a principios de la guerra. Sin embargo, Arnold fue absuelto de todos los cargos menores excepto dos, el veintis\u00e9is de enero del a\u00f1o 1780.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold trabaj\u00f3 durante los siguientes meses, sin dar a conocer este hecho. Sin embargo, George Washington public\u00f3 una reprimenda formal por su comportamiento a principios de abril, solo una semana despu\u00e9s de haber felicitado a Arnold, el diecinueve de marzo por el nacimiento de su hijo Edward Shippen Arnold. La reprimenda dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl Comandante en Jefe habr\u00eda estado mucho m\u00e1s feliz en la ocasi\u00f3n de otorgar elogios a un oficial, que hab\u00eda prestado servicios tan distinguidos a su pa\u00eds como el Mayor General Arnold; pero en el presente caso, el sentido del deber y la sinceridad lo obligan a declarar que considera su conducta como imprudente e impropia\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512718272.jpg\" alt=\"f9\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una investigaci\u00f3n del Congreso sobre los gastos de Arnold concluy\u00f3, que no hab\u00eda tenido en cuenta completamente los gastos incurridos durante la invasi\u00f3n de Quebec y que le deb\u00eda al Congreso unas mil libras, en gran parte porque no pudo documentarlos. Una cantidad significativa de estos documentos se perdi\u00f3 durante la retirada de Quebec. Enojado y frustrado, Arnold renunci\u00f3 a su mando militar en Filadelfia a fines de abril.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de abril, Philip Schuyler se hab\u00eda acercado a Arnold con la posibilidad de darle el mando en West Point. Las discusiones no hab\u00edan dado frutos entre Schuyler y Washington a principios de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold reabri\u00f3 los canales secretos con los brit\u00e1nicos, inform\u00e1ndoles de las propuestas de Schuyler e incluyendo la evaluaci\u00f3n de Schuyler de las condiciones en West Point.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n proporcion\u00f3 informaci\u00f3n sobre una propuesta de invasi\u00f3n franco-norteamericana de Quebec, que iba a remontar el r\u00edo Connecticut. Arnold no sab\u00eda, que esta propuesta de invasi\u00f3n era un ardid destinado a desviar los recursos brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El diecis\u00e9is de junio, Arnold inspeccion\u00f3 West Point mientras se dirig\u00eda a su casa en Connecticut para ocuparse de sus asuntos personales, y envi\u00f3 un informe muy detallado a trav\u00e9s del canal secreto. Cuando lleg\u00f3 a Connecticut, Arnold arregl\u00f3 la venta de su casa y comenz\u00f3 a transferir activos a Londres a trav\u00e9s de sus intermediarios en Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512692375.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A Clinton le preocupaba, que el ej\u00e9rcito de Washington y la flota francesa se unieran en Rhode Island y nuevamente se fij\u00f3 en West Point como un punto estrat\u00e9gico para capturar.<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9 ten\u00eda esp\u00edas e informadores que segu\u00edan a Arnold para verificar sus movimientos. Emocionado por las perspectivas, Clinton inform\u00f3 a sus superiores de su golpe de inteligencia, pero no respondi\u00f3 a la carta de Arnold del siete de julio.<\/p>\n\n\n\n<p>Benedict Arnold escribi\u00f3 a continuaci\u00f3n una serie de cartas a Clinton, incluso antes de que pudiera haber esperado una respuesta a la carta del siete de julio. En una carta del once de julio, se quejaba de que los brit\u00e1nicos no parec\u00edan confiar en \u00e9l y amenazaba con interrumpir las negociaciones a menos, que se hiciera alg\u00fan progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>El doce de julio, volvi\u00f3 a escribir, haciendo expl\u00edcita la oferta de entregar West Point, aunque su precio se elev\u00f3 a veinte mil libras, adem\u00e1s de la indemnizaci\u00f3n por sus p\u00e9rdidas, con un anticipo de mil libras, que se entregar\u00e1 con la respuesta. Estas cartas fueron entregadas por Samuel Wallis, otro empresario de Filadelfia, que espiaba para los brit\u00e1nicos, en lugar de Stansbury.<\/p>\n\n\n\n<p>El tres de agosto del a\u00f1o 1780, Arnold obtuvo el mando de West Point. El quince de agosto, recibi\u00f3 una carta codificada de Andr\u00e9 con la oferta final de Clinton: veinte mil libras y ninguna indemnizaci\u00f3n por sus p\u00e9rdidas. Las cartas de Arnold continuaron detallando los movimientos de tropas de Washington y proporcionando informaci\u00f3n sobre los refuerzos franceses que se estaban organizando. El veinticinco de agosto, Peggy finalmente le entreg\u00f3 el acuerdo de Clinton sobre los t\u00e9rminos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512662413.jpg\" alt=\"f7\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El mando de Arnold en West Point tambi\u00e9n le dio autoridad sobre todo el r\u00edo Hudson controlado por los norteamericanos, desde Albany hasta las l\u00edneas brit\u00e1nicas fuera de la ciudad de Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que Arnold se estableci\u00f3 en West Point, comenz\u00f3 a debilitar sistem\u00e1ticamente sus defensas y fuerza militar. Nunca se ordenaron las reparaciones necesarias en la cadena al otro lado del Hudson.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tropas se distribuyeron generosamente dentro del \u00e1rea de comando de Arnold o se enviaron a Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n acribill\u00f3 a Washington con quejas sobre la falta de suministros y escribi\u00f3:&nbsp;<em>\u201cFalta de todo\u201d.<\/em>&nbsp;Al mismo tiempo, trat\u00f3 de drenar los suministros de West Point para que el asedio tuviera m\u00e1s posibilidades de \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus subordinados se quejaron de la distribuci\u00f3n innecesaria de suministros de Arnold y finalmente llegaron a la conclusi\u00f3n de que los estaba vendiendo en el mercado negro para beneficio personal.<\/p>\n\n\n\n<p>El treinta de agosto, Arnold envi\u00f3 una carta aceptando los t\u00e9rminos de Clinton y proponiendo una reuni\u00f3n a Andr\u00e9 a trav\u00e9s de otro intermediario m\u00e1s, William Heron, que era miembro de la Asamblea del estado Connecticut en quien pensaba que pod\u00eda confiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se fij\u00f3 una reuni\u00f3n para el once de septiembre, cerca de Dobb&#8217;s Ferry. Esta reuni\u00f3n se vio frustrada cuando las ca\u00f1oneras brit\u00e1nicas en el r\u00edo dispararon contra su barco, sin ser informados de su inminente llegada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512634881.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Esperaba a Washington, con quien iba a desayunar en su cuartel general en la antigua casa de verano del coronel brit\u00e1nico, Beverley Robinson, en la orilla este del Hudson. Arnold se enter\u00f3 de que Jameson hab\u00eda enviado a Washington los documentos que Andr\u00e9 llevaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold huy\u00f3 a la ciudad de Nueva York. Desde el barco, escribi\u00f3 una carta a Washington solicitando que se le diera a Peggy un pasaje seguro a su familia en Filadelfia, que Washington concedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Washington mantuvo la calma cuando se le present\u00f3 evidencia de la traici\u00f3n de Arnold. Sin embargo, investig\u00f3 su alcance y sugiri\u00f3, que estaba dispuesto a cambiar a Andr\u00e9 por Arnold durante las negociaciones con el general Clinton sobre el destino de Andr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Clinton rechaz\u00f3 esta sugerencia. Tras ser juzgado por un tribunal militar, Andr\u00e9 fue ahorcado en Tappan, en el estado de Nueva York, el dos de octubre. Washington tambi\u00e9n infiltr\u00f3 hombres en la ciudad de Nueva York en un intento por capturar a Arnold.<\/p>\n\n\n\n<p>Este plan casi tuvo \u00e9xito, pero Arnold cambi\u00f3 de vivienda antes de zarpar hacia Virginia en diciembre y as\u00ed evit\u00f3 la captura. Justific\u00f3 sus acciones en una carta abierta titulada&nbsp;<em>\u201cA los habitantes de Am\u00e9rica\u201d,<\/em>&nbsp;publicada en los peri\u00f3dicos en octubre del a\u00f1o 1780.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512618140.jpg\" alt=\"f5\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n escribi\u00f3 en la carta a Washington solicitando un pasaje seguro para Peggy: \u201c<em>El amor a mi pa\u00eds impulsa mi conducta actual, sin embargo, puede parecer inconsistente para el mundo, que rara vez juzga correctas las acciones de cualquier hombre\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los brit\u00e1nicos le dieron a Arnold el cargo de general de brigada con un ingreso anual de varios cientos de libras. Adem\u00e1s, le pagaron s\u00f3lo 6.315 libras m\u00e1s una pensi\u00f3n anual de 360 libras, a pesar de que su plan hab\u00eda fracasado.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre del a\u00f1o 1780, dirigi\u00f3 una fuerza de 1.600 soldados a Virginia bajo las \u00f3rdenes de Clinton, donde captur\u00f3 Richmond por sorpresa y luego se desat\u00f3 por Virginia, destruyendo casas de suministros, fundiciones y molinos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito norteamericano que lo persegu\u00eda inclu\u00eda al marqu\u00e9s de Lafayette, que ten\u00eda \u00f3rdenes de Washington de colgar sumariamente a Arnold si era capturado. Los refuerzos brit\u00e1nicos llegaron a fines de marzo liderados por William Phillip, quien sirvi\u00f3 bajo Burgoyne en Saratoga.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold estuvo al mando del ej\u00e9rcito s\u00f3lo hasta el veinte de mayo, cuando Lord Cornwallis lleg\u00f3 con el ej\u00e9rcito del sur y se hizo cargo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/202012031751266499.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A su regreso a Nueva York en junio, Arnold hizo una variedad de propuestas de ataques a objetivos econ\u00f3micos para obligar a los norteamericanos a poner fin a la guerra. Clinton no estaba interesado en la mayor\u00eda de sus ideas agresivas, pero finalmente lo autoriz\u00f3 a asaltar el puerto de New London, en Connecticut.<\/p>\n\n\n\n<p>Dirigi\u00f3 una fuerza de m\u00e1s de 1.700 hombres, que incendi\u00f3 la mayor parte de New London, el cuatro de septiembre, causando da\u00f1os estimados en 500.000 d\u00f3lares. Tambi\u00e9n atacaron y capturaron Fort Griswold al otro lado del r\u00edo en Groton, en Connecticut, matando a los norteamericanos despu\u00e9s de que se rindieron tras la Batalla de Groton Height.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las bajas brit\u00e1nicas fueron elevadas, casi una cuarta parte de la fuerza muri\u00f3 o result\u00f3 herida, y Clinton declar\u00f3 que no pod\u00eda permitirse m\u00e1s victorias de este tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso antes de la rendici\u00f3n de Cornwallis en octubre, Arnold hab\u00eda pedido permiso a Clinton para ir a Inglaterra y contarle a Lord George Germain sus pensamientos sobre la guerra en persona. El ocho de diciembre de 1781, Arnold y su familia partieron de Nueva York hacia Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p>En Londres, Arnold se aline\u00f3 con los conservadores y aconsej\u00f3 a Germain y al rey Jorge&nbsp;III que reanudaran la lucha contra los norteamericanos. En la C\u00e1mara de los Comunes, Edmund Burke expres\u00f3 la esperanza de que el gobierno no pusiera a Arnold&nbsp;<em>\u201ca la cabeza de una parte del ej\u00e9rcito brit\u00e1nico\u2026 para que los sentimientos de verdadero honor, que todo oficial brit\u00e1nico tiene m\u00e1s querido que la vida, ser afligido\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los whigs pacifistas hab\u00edan ganado la delantera en el Parlamento, y Germain se vio obligado a dimitir, y el gobierno de Lord North cay\u00f3 poco despu\u00e9s. Luego Arnold solicit\u00f3 acompa\u00f1ar al general Carleton, que iba a Nueva York, para reemplazar a Clinton como comandante en jefe, pero la solicitud no lleg\u00f3 a ninguna parte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512582689.jpg\" alt=\"f3\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todos los dem\u00e1s intentos fracasaron para ganar posiciones dentro del gobierno o la Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica de las Indias Orientales durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, y se vio obligado a subsistir con la paga reducida del servicio fuera de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Su reputaci\u00f3n tambi\u00e9n fue criticada en la prensa brit\u00e1nica, especialmente cuando se la compara con el Mayor Andr\u00e9, quien fue c\u00e9lebre por su patriotismo. Un cr\u00edtico dijo&nbsp;<em>\u201cque era un mercenario mezquino que, habiendo adoptado una causa por el saqueo, la abandona cuando es condenado por ese cargo\u201d.<\/em>&nbsp;George Johnstone lo rechaz\u00f3 para un puesto en la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales y explic\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cAunque estoy satisfecho con la pureza de su conducta, la generalidad no lo cree as\u00ed. Si bien este es el caso, ning\u00fan poder en este pa\u00eds podr\u00eda colocarlo repentinamente en el situaci\u00f3n a la que apunta bajo la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Arnold y su hijo Richard se mudaron a Saint John, New Brunswick en el a\u00f1o 1785, donde especularon con la tierra y establecieron un negocio comercial con las Indias Occidentales. Arnold compr\u00f3 grandes extensiones de tierra en el \u00e1rea de Maugerville y adquiri\u00f3 lotes en la ciudad de Saint John y Fredericton.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrega de su primer barco, el Lord Sheffield<em>,<\/em>&nbsp;estuvo acompa\u00f1ada de acusaciones del constructor de que Arnold lo hab\u00eda enga\u00f1ado. Despu\u00e9s de su primer viaje, Arnold regres\u00f3 a Londres, en el a\u00f1o 1786, para llevar a su familia a Saint John. Mientras estaba all\u00ed, se liber\u00f3 de una demanda por una deuda impaga, que Peggy hab\u00eda estado luchando mientras \u00e9l estaba fuera, pagando 900 libras para liquidar un pr\u00e9stamo de 12.000 libras, que hab\u00eda adquirido mientras viv\u00eda en Filadelfia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512563350.jpg\" alt=\"f2\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La familia se mud\u00f3 a Saint John en el a\u00f1o 1787, donde Arnold cre\u00f3 un esc\u00e1ndalo con una serie de malos negocios y juicios menores. El m\u00e1s grave de ellos fue un juicio por difamaci\u00f3n, que gan\u00f3 contra un ex socio comercial y despu\u00e9s de esto, la gente del pueblo lo quem\u00f3 en una efigie frente a su casa, mientras Peggy y los ni\u00f1os observaban. La familia abandon\u00f3 Saint John para regresar a Londres, en diciembre de 1791.<\/p>\n\n\n\n<p>Luch\u00f3 en un duelo incruento con el conde de Lauderdale, en julio del a\u00f1o 1792, despu\u00e9s de que el conde impugnara su honor en la C\u00e1mara de los Lores. Con el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa, Arnold equip\u00f3 a un corsario, mientras continuaba haciendo negocios en las Indias Occidentales, aunque las hostilidades aumentaron el riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue encarcelado por las autoridades francesas en Guadalupe en medio de acusaciones de espionaje para los brit\u00e1nicos, y eludi\u00f3 por poco la horca al escapar a la flota brit\u00e1nica que bloqueaba, despu\u00e9s de sobornar a sus guardias. Ayud\u00f3 a organizar las fuerzas de la milicia en las islas bajo control brit\u00e1nico, recibiendo elogios de los terratenientes por sus esfuerzos en su favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Esperaba que este trabajo le valiera un mayor respeto y un nuevo mando; en cambio, le vali\u00f3 a \u00e9l ya sus hijos una concesi\u00f3n de tierras de 15.000 acres, unas 6.100 ha en el Alto Canad\u00e1, cerca de la actual Renfrew, Ontario.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero del a\u00f1o 1801, la salud de Benedict Arnold comenz\u00f3 a deteriorarse. Hab\u00eda sufrido de gota desde el a\u00f1o 1775 y ya no ten\u00eda capacidad para hacerse a la mar. La otra pierna le dol\u00eda constantemente y caminaba solo con un bast\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2020\/12\/03\/2020120317512496665.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Arnold fue enterrado en Londres. Como resultado de un error administrativo en los registros parroquiales, sus restos fueron llevados a una fosa com\u00fan sin marcar durante las renovaciones de la iglesia un siglo despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnold dej\u00f3 una peque\u00f1a propiedad, reducida en tama\u00f1o por sus deudas, que Peggy se comprometi\u00f3 a liquidar. Entre sus legados hab\u00eda regalos considerables a un tal John Sage, quiz\u00e1s un hijo o nieto ileg\u00edtimo.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre de Benedict Arnold se convirti\u00f3 en sin\u00f3nimo de&nbsp;<em>\u201ctraidor\u201d<\/em>&nbsp;poco despu\u00e9s de que su traici\u00f3n se hiciera p\u00fablica, y a menudo se invocaban temas b\u00edblicos. Benjam\u00edn Franklin&nbsp;escribi\u00f3 que&nbsp;<em>\u201cJudas vendi\u00f3 a un solo hombre, Arnold tres millones\u201d<\/em>, y Alexander Scammell describi\u00f3 sus acciones como&nbsp;<em>\u201cnegras como el infierno\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En Norwich, en el estado de Connecticut, la ciudad natal de Arnold, alguien escribi\u00f3 \u201c<em>el traidor\u201d<\/em>&nbsp;junto a su registro de nacimiento en el ayuntamiento, y todas las l\u00e1pidas de su familia han sido destruidas excepto la de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Los historiadores canadienses han tratado a Arnold como una figura relativamente menor. Su dif\u00edcil \u00e9poca en New Brunswick llev\u00f3 a los historiadores a resumirlo como lleno de&nbsp;<em>\u201ccontroversia, resentimiento y enredos legales\u201d<\/em>&nbsp;y a concluir que no era del agrado de los norteamericanos y los leales que viv\u00edan all\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: EDMUNDO FAYANAS ESCUER Fuente: Nueva Tribuna 4\/12\/2020 Arnold naci\u00f3 en Norwich, el catorce de enero del a\u00f1o 1741, en el estado de Connecticut, como s\u00fabdito brit\u00e1nico. Era el segundo de los seis hijos de Benedict Arnold y de Hannah Waterman King. Su nombre fue elegido en honor a su bisabuelo Benedict Arnold, uno de &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1417\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBenedict Arnold, el traidor norteamericano\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224378,224381],"tags":[224560,224616,224618,224696,224849],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1417"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}