{"id":1428,"date":"2020-12-11T10:24:00","date_gmt":"2020-12-11T09:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=1428"},"modified":"2020-12-11T10:24:00","modified_gmt":"2020-12-11T09:24:00","slug":"como-perdio-el-trono-el-ultimo-emperador-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1428","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo perdi\u00f3 el trono el \u00faltimo emperador de Brasil?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/image_948_465\/files\/fp\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5f470212be.r_d.472-328-11850.jpeg\" alt=\"\" \/><figcaption>Pedro II, con 49 a\u00f1os, en 1875. \u00a0Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>: Javier Mart\u00edn<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <em><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20201202\/6062340\/ultimo-emperador-brasil.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La Vanguardia. Historia y Vida<\/a><\/em> 02\/12\/2020<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro II es todav\u00eda hoy para muchos brasile\u00f1os un ejemplo pol\u00edtico y moral. Cuesta entender c\u00f3mo pudo dejar ir la corona tan f\u00e1cilmente<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro II reuni\u00f3 cualidades asombrosas: culto, paciente, respetuoso con las leyes, intelectual (le llamaban&nbsp;<em>\u201cO rei filosofo\u201d<\/em>), pero con dotes para la guerra cuando la ve\u00eda necesaria para mantener la unidad de Brasil,<strong>&nbsp;moderado, casi mon\u00f3gamo, lector extraordinario, modesto<\/strong>&#8230; \u00bfSe pod\u00eda pedir m\u00e1s a un gobernante?<\/p>\n\n\n\n<p>Para los brasile\u00f1os, Pedro II ha venido a representar con el tiempo lo m\u00e1s pr\u00f3ximo a un ideal pol\u00edtico y el env\u00e9s de su padre, un hombre sexualmente fogoso e irritable al que nunca perdonaron que maltratara a su mujer, la inteligente y culta Leopoldina de Habsburgo.&nbsp;<strong>Pedro I lider\u00f3 la independencia de la naci\u00f3n, liber\u00e1ndola de su estatuto colonial respecto de Portugal<\/strong>. Pero all\u00ed no se olvida que perdi\u00f3 la cabeza por una atractiva joven de S\u00e3o Paulo que result\u00f3 tan ardiente como \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo la inconsciencia de imponer la presencia de la joven de la que estaba enamorado a su esposa, al nombrarla dama de su corte.&nbsp;<strong>Leopoldina muri\u00f3 de tristeza y soledad<\/strong>, abandonada, a los 29 a\u00f1os, y ese fue el principio del fin del reinado de Pedro I.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5ee95df013.jpeg\" alt=\"Leopoldina y sus hijos (de izquierda a derecha: Paula Mariana, Mar\u00eda de la Gloria, Francisca, Pedro \u2014en los brazos de su madre\u2014 y Januaria) poco antes de su muerte (1826).\" \/><figcaption>Leopoldina y sus hijos (de izda. a dcha.: Paula Mariana, Mar\u00eda de la Gloria, Francisca, Pedro \u2013en brazos de su madre\u2013 y Januaria) poco antes de su muerte, 1826&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Al percibir la consternaci\u00f3n del pueblo ante lo ocurrido, el monarca quiso combatir su inesperada ca\u00edda en desgracia alejando a la marquesa y cas\u00e1ndose con otra noble europea, Amelia de Beauharnais. Pero ya nada pudo ser como antes.&nbsp;<strong>Se vio obligado a abdicar a favor de su hijo Pedro II, quien solo ten\u00eda cinco a\u00f1os en 1831, partiendo a Europa. Nunca volver\u00edan a verse.&nbsp;<\/strong>Pedro I muri\u00f3 en Lisboa en 1834, a los 35 a\u00f1os. Una vida intensa y corta, como la llama que inspira una hoja de papel.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un ni\u00f1o solitario<\/h2>\n\n\n\n<p>La&nbsp;<strong>infancia de Pedro II fue triste, y sobre todo solitaria<\/strong>. Se hizo retra\u00eddo, y solo en los libros encontrar\u00eda un refugio a su infelicidad. A los 15 a\u00f1os fue coronado emperador, ante la inestabilidad pol\u00edtica que se viv\u00eda en Brasil a causa de la larga regencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1843, dos a\u00f1os despu\u00e9s de ser coronado,&nbsp;<strong>se casaba, sin conocerla, con Teresa Cristina de Borb\u00f3n, princesa de las Dos Sicilias<\/strong>. La intenci\u00f3n de la camarilla que se val\u00eda de su inexperiencia para gobernar era ver si el matrimonio le daba la seguridad necesaria como monarca y lo hac\u00eda madurar emocionalmente. Le hab\u00edan prometido una belleza, y Pedro II se desilusion\u00f3 tanto al verla que sufri\u00f3 un leve desvanecimiento: la princesa era baja, cojeaba al andar, carec\u00eda de cintura y su rostro ten\u00eda un aspecto severo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5ef962c7e4.jpeg\" alt=\"El falso retrato de Teresa Cristina que fue enviado a Pedro II para alentar el matrimonio imperial.\" \/><figcaption>El falso retrato de Teresa Cristina que fue enviado a Pedro II para alentar el matrimonio imperial.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En un primer momento quiso deshacer el matrimonio, pero&nbsp;<strong>la situaci\u00f3n pudo reconducirse gracias a la discreci\u00f3n de Teresa Cristina<\/strong>, quien, sin ser una intelectual, encontr\u00f3 temas de conversaci\u00f3n que la aproximaron a su marido. \u00c9l acab\u00f3 aceptando a una mujer por la que no se sabe muy bien lo que sinti\u00f3, pero a la que siempre fue fiel.<\/p>\n\n\n\n<p>Decenios despu\u00e9s, en 1889, cuando ella muri\u00f3, fruto del&nbsp;<em>shock&nbsp;<\/em>que le supuso ver a la familia abocada al exilio, \u00e9l anot\u00f3 en su&nbsp;<em>Diario<\/em>: \u201cNo s\u00e9 c\u00f3mo escribo.&nbsp;<strong>Muri\u00f3 hace media hora la emperatriz, esa santa&nbsp;<\/strong>[&#8230;]. Nunca imagin\u00e9 mi aflicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reinado en auge<\/h2>\n\n\n\n<p>A mediados de siglo, el emperador, lejos ya de la adolescencia y con una familia en la que apoyarse, se siente cada vez m\u00e1s seguro de s\u00ed mismo, y con ello crece su popularidad.&nbsp;<strong>La econom\u00eda consigue estabilizarse gracias a la consolidaci\u00f3n del caf\u00e9 en los mercados internacionales<\/strong>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20190627\/47312254839\/el-camino-al-fin-de-la-esclavitud.html\">el fin del tr\u00e1fico de esclavos<\/a>&nbsp;y la liberaci\u00f3n de grandes capitales, listos para invertir en el nuevo mercado industrial que potencia de forma entusiasta el emperador, liberal y dem\u00f3crata. Adem\u00e1s, de acuerdo con su talante intelectual, se preocup\u00f3 de otorgarle una base cultural con la que pudiera identificarse.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5f4200863b.jpeg\" alt=\"La coronaci\u00f3n de Pedro II, con quince a\u00f1os, el 18 de julio de 1841.\" \/><figcaption>La coronaci\u00f3n de Pedro II, con quince a\u00f1os, el 18 de julio de 1841.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Brasil carece de la rica variedad de culturas ind\u00edgenas propia de los pa\u00edses hispanos, pues&nbsp;<strong>la colonizaci\u00f3n portuguesa fue menos cuidadosa, mucho m\u00e1s abrasiva<\/strong>. Pedro II comprendi\u00f3 que era preciso no solo afianzar la monarqu\u00eda creada por su padre, sino proporcionarle una memoria, una tradici\u00f3n cultural propia, a fin de mantener la unidad pol\u00edtica. Eso le gan\u00f3 la imagen de \u201csabio emperador\u201d que todav\u00eda conserva.<\/p>\n\n\n\n<p>Potenci\u00f3 una literatura nacional que incluyera una rehabilitaci\u00f3n \u00e9tica y po\u00e9tica de lo indio (nativismo). Aprendi\u00f3 el tup\u00ed (el idioma ind\u00edgena m\u00e1s hablado en Brasil) y propici\u00f3 la elaboraci\u00f3n de diccionarios y gram\u00e1ticas de ambas lenguas. Si lo africano evocaba la esclavitud y su presencia era inc\u00f3moda en las artes,&nbsp;<strong>lo selv\u00e1tico aparec\u00eda como noble y aut\u00e9ntico, libre de reproches morales&nbsp;<\/strong>y, por ello, capaz de soportar la construcci\u00f3n de un pasado m\u00edtico. Lo mismo hizo con la pintura y la m\u00fasica: en ambos casos mostr\u00f3 el camino para valorizar lo pintoresco, la presencia del tr\u00f3pico.<\/p>\n\n\n\n<p>De modo que&nbsp;<strong>el Romanticismo brasile\u00f1o, m\u00e1s tard\u00edo que el europeo, fue un proyecto oficial, con un objetivo pol\u00edtico<\/strong>. Pero lo cierto es que aquel mecenazgo imperial tuvo efectos deslumbrantes a corto plazo y atrajo a artistas y cient\u00edficos europeos que dar\u00edan a conocer Brasil al mundo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5f1961b12f.jpeg\" alt=\"Pedro II (c. 1858). En la d\u00e9cada de 1850, los libros empezaron a aparecer de manera prominente en sus retratos.\" \/><figcaption>Pedro II hacia 1858. En la d\u00e9cada de 1850, los libros empezaron a aparecer de manera recurrente en sus retratos.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201cLa ciencia soy yo\u201d, recuerda la historiadora Lilia Schwarcz que dijo en una de las reuniones del Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasileiro, que \u00e9l mismo hab\u00eda fundado. Y el mismo esp\u00edritu lati\u00f3 en la construcci\u00f3n de&nbsp;<strong>Petr\u00f3polis&nbsp;<\/strong>(\u201cciudad de Pedro\u201d): unas tierras compradas por su padre en la parte m\u00e1s alta de R\u00edo de Janeiro fueron aprovechadas por el emperador para&nbsp;<strong>edificar un palacio de verano, inspir\u00e1ndose en Versalles<\/strong>. Y es que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20180827\/47313270321\/las-innovaciones-de-luis-xiv.html\">el modelo de Pedro II era Luis XIV,<\/a>&nbsp;con su capacidad de dotar a su reinado de una enorme brillantez cultural y art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, el emperador facilit\u00f3 a los campesinos alemanes la posibilidad de que se instalaran cerca de Petr\u00f3polis, para conferir a los alrededores un patr\u00f3n de civilizaci\u00f3n. Y\u00a0<strong>muchos alemanes viajaron hasta all\u00ed<\/strong>, fundando con el tiempo ciudades como Novo Hamburgo, Santa Caterina, Joinville o Gramado.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la guerra y el amor<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero a su actividad a favor de la cultura y el progreso debemos contraponer su creciente desinter\u00e9s por la pol\u00edtica nacional.&nbsp;<strong>El punto de inflexi\u00f3n de su reinado lo marca la guerra con Paraguay, cuando este pa\u00eds invade el Mato Grosso&nbsp;<\/strong>en 1864 de la mano de Francisco Solano L\u00f3pez, quien sale al paso de la alianza que Brasil hab\u00eda establecido con Argentina en contra de su enemigo natural, Paraguay, por la eterna discusi\u00f3n de los l\u00edmites de cada uno y por otros intereses a\u00f1adidos de la importante colonia de brit\u00e1nicos en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mato Grosso era territorio paraguayo sobre el papel, pero estaba ocupado por brasile\u00f1os cuando el mariscal Solano L\u00f3pez decidi\u00f3 recuperarlo.&nbsp;<strong>Fue una guerra costos\u00edsima para ambas partes<\/strong>: en el caso de Brasil, en vidas humanas y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, pues el conflicto dur\u00f3 algo m\u00e1s de cinco a\u00f1os, mientras que Paraguay qued\u00f3 tan diezmado en personas y bienes que para algunos historiadores fue el comienzo de su bancarrota nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte del mariscal Solano puso fin al conflicto, y, aunque la victoria fue para Brasil,&nbsp;<strong>se dice que la preocupaci\u00f3n ocasion\u00f3 el envejecimiento precoz del emperador:<\/strong>&nbsp;su larga barba blanca y el aspecto cansado y pesaroso proceden de esa \u00e9poca y de una guerra que se le hizo inacabable. Pero solo ten\u00eda 45 a\u00f1os&#8230;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5f2948694e.jpeg\" alt=\"Pedro II con uniforme de almirante a los 44 a\u00f1os, los a\u00f1os de guerra le envejecieron de forma prematura.\" \/><figcaption>Pedro II con uniforme de almirante a los 44 a\u00f1os, los a\u00f1os de guerra le envejecieron de forma prematura.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Pedro II aprovech\u00f3 la triste noticia de la muerte de su hija Leopoldina en Viena a causa del tifus para emprender su primer viaje a Europa, dejando como regente a su hija primog\u00e9nita, Isabel. El emperador escribe en su&nbsp;<em>Diario&nbsp;<\/em>todo lo que ve, pero&nbsp;<strong>echa de menos a una mujer que con el tiempo se ha convertido en su confidente y amiga<\/strong>, la condesa de Barral, aya de sus hijas desde 1854.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda de que&nbsp;<strong>fue el gran amor del monarca.<\/strong>&nbsp;\u201cNunca conoc\u00ed una inteligencia como la suya\u201d, escribir\u00eda \u00e9l al morir la condesa. No est\u00e1 claro que llegaran a tener relaciones carnales, pero la correspondencia entre ambos da fe de una relaci\u00f3n singularmente \u00edntima y confidencial que despert\u00f3 los celos de Teresa Cristina.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Camino al exilio<\/h2>\n\n\n\n<p>Al primer viaje, que dur\u00f3 diez meses, le seguir\u00edan dos m\u00e1s. El segundo, a Estados Unidos, dur\u00f3 un a\u00f1o y medio, y el tercero, en 1887, a Italia, otros quince meses.&nbsp;<strong>El contacto con otras culturas le iba alejando de la dureza de la pol\u00edtica practicada en Brasil<\/strong>, pero tambi\u00e9n su figura iba disolvi\u00e9ndose entre las nuevas generaciones. El emperador se hab\u00eda convertido en motivo de muchas caricaturas en los peri\u00f3dicos: no se comprend\u00eda su modestia, el hecho de que viajara con un s\u00e9quito reducido y sin visitas oficiales, que vistiera como un burgu\u00e9s corriente, con un sencillo frac.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/files\/content_image_mobile_filter\/uploads\/2020\/12\/01\/5fc5f32ecf10f.jpeg\" alt=\"Pedro II (sentado, a la derecha) visitando la necr\u00f3polis de Giza a finales de 1871.\" \/><figcaption>Pedro II (sentado, a la derecha) visitando la necr\u00f3polis de Giza a finales de 1871.&nbsp;Dominio p\u00fablico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hay que decir que \u00e9l no confiaba en el reinado de su hija Isabel.&nbsp;<strong>Cre\u00eda que solo un hombre pod\u00eda ser capaz de llevar las dif\u00edciles riendas de la Corona brasile\u00f1a<\/strong>, y sus hijos hab\u00edan muerto tempranamente. De modo que se le plante\u00f3 una duda que acab\u00f3 por engullirle: \u00bfpor qu\u00e9 seguir, si tampoco tendr\u00eda continuaci\u00f3n la dinast\u00eda de los Braganza? Y, sin embargo, fue Isabel quien, en sus per\u00edodos de regencia, aprob\u00f3 la llamada \u201cley del vientre libre\u201d, por la cual los nacidos de mujeres esclavas pod\u00edan permanecer con la madre, y quien, m\u00e1s adelante, en 1888, sancion\u00f3 la ley que abol\u00eda definitivamente la esclavitud.Lee tambi\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro II no luch\u00f3 por la herencia de su hija. Llevaba casi cincuenta a\u00f1os al frente del imperio de Brasil, y la intriga de quienes m\u00e1s perjudicados se sent\u00edan por la p\u00e9rdida del trabajo esclavo condujo a&nbsp;<strong>la declaraci\u00f3n de la rep\u00fablica el 15 de noviembre de 1889<\/strong>. Era una declaraci\u00f3n que apenas contaba con apoyos. Pedro pod\u00eda haberse impuesto, pero no lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pocos d\u00edas, la familia imperial part\u00eda para Europa. En el poco tiempo de vida que le quedaba comprender\u00eda claramente su error. Demasiado tarde.&nbsp;<strong>En el exilio so\u00f1ar\u00e1 con que sus antiguos s\u00fabditos le reclamen. Nunca sucedi\u00f3<\/strong>. Pedro mor\u00eda en Par\u00eds el 5 de diciembre de 1891.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Javier Mart\u00edn Fuente: La Vanguardia. Historia y Vida 02\/12\/2020 Pedro II es todav\u00eda hoy para muchos brasile\u00f1os un ejemplo pol\u00edtico y moral. Cuesta entender c\u00f3mo pudo dejar ir la corona tan f\u00e1cilmente Pedro II reuni\u00f3 cualidades asombrosas: culto, paciente, respetuoso con las leyes, intelectual (le llamaban&nbsp;\u201cO rei filosofo\u201d), pero con dotes para la guerra &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=1428\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo perdi\u00f3 el trono el \u00faltimo emperador de Brasil?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224383],"tags":[224461,224818,224830],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1428"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}