{"id":244,"date":"2015-01-24T18:10:54","date_gmt":"2015-01-24T17:10:54","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=158"},"modified":"2015-01-24T18:10:54","modified_gmt":"2015-01-24T17:10:54","slug":"y-winston-se-convirtio-en-churchill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=244","title":{"rendered":"Y Winston se convirti\u00f3 en Churchill."},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 657px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/estaticos02.elmundo.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2015\/01\/22\/14219278753436.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border:1px solid #000000;margin-bottom:10px\" src=\"http:\/\/estaticos02.elmundo.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2015\/01\/22\/14219278753436.jpg\" alt=\"\" width=\"657\" height=\"495\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">Churchill encarn\u00f3 un tipo de conservadurismo paternalista.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Fuente: Diario \u00ab<a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/la-aventura-de-la-historia\/2015\/01\/23\/54c0ce87ca4741d4788b4570.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>El Mundo<\/em><\/a>\u00ab, 26\/01\/2015<\/p>\n<p>Autor: ROBERTO VILLA, Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Rey Juan Carlos<\/p>\n<p>En el ocaso vital de su progenitor, un emocionado Randolph Churchill resumi\u00f3 su trayectoria de la siguiente forma: \u00abTu gloria est\u00e1 consagrada para siempre en el pedestal inmortal de tus logros; y jam\u00e1s podr\u00e1 ser destruida o manchada. Fluir\u00e1 con los siglos\u00bb.<\/p>\n<p>Estas palabras quedar\u00edan como una simple demostraci\u00f3n de amor filial si no fuera porque iban dirigidas al que, hoy por hoy, se considera <strong>el pol\u00edtico brit\u00e1nico m\u00e1s importante del siglo XX<\/strong>. M\u00e1s a\u00fan, Winston Churchill es una de las figuras sin las que es imposible comprender la historia de la <strong>Europa de entreguerras<\/strong> y del mundo de la <strong>segunda postguerra<\/strong>.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<div class=\"sumario col-2b izquierda\">\n<blockquote><p>Tras conseguir la victoria b\u00e9lica fue derrotado en las urnas por el Partido Laborista de Attlee.<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>En efecto, su proyecci\u00f3n fue tal que, pese a retirarse de la primera l\u00ednea pol\u00edtica en 1955, sus concepciones sobre pol\u00edtica internacional perduraron en el periodo de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La m\u00e1s destacada, sin duda, fue su decidida apuesta por una activa <strong>resistencia del mundo libre frente al expansionismo sovi\u00e9tico<\/strong>, combinada con inteligentes dosis de transigencia en la cuesti\u00f3n del rearme, destinadas a evitar un holocausto nuclear.<\/p>\n<p>De su trayectoria, el Churchill m\u00e1s conocido es sin duda el hombre que <strong>comand\u00f3 la Marina brit\u00e1nica durante la Primera Guerra Mundial<\/strong>, el que en\u00e9rgica e implacablemente se opuso a la pol\u00edtica de apaciguamiento con la Alemania nazi, la figura que dirigi\u00f3 la<strong> resistencia brit\u00e1nica <\/strong>-y multinacional- contra la Europa sometida por Hitler y, por supuesto, el premier que, pese a sus intentos de preservar el Imperio y el poder naval de Reino Unido,<strong> no pudo evitar el declive de su pa\u00eds <\/strong>en beneficio de las dos superpotencias extraeuropeas que lideraron el mundo a partir de 1945, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>El pol\u00edtico que, en definitiva, tras conseguir la victoria b\u00e9lica, fue derrotado en las urnas<\/strong> por el Partido Laborista de Clement Attlee. Pero el bagaje pol\u00edtico de Churchill data de varias d\u00e9cadas atr\u00e1s. Y propiamente, su carrera pol\u00edtica tampoco finaliz\u00f3 justo tras la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<h2 class=\"ladillo\">Puente entre dos \u00e9pocas de la historia de Reino Unido<\/h2>\n<p>Fue, <strong>con 76 a\u00f1os, nuevamente premier<\/strong> tras la revancha electoral de 1951, y no dej\u00f3 de liderar el Gobierno hasta cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde. De hecho, continu\u00f3 hasta un a\u00f1o antes de su muerte, en 1965, en la C\u00e1mara de los Comunes, convirti\u00e9ndose en el \u00fanico diputado brit\u00e1nico que lo hab\u00eda sido desde el reinado de Victoria I.<\/p>\n<p>Puente entre dos \u00e9pocas bien diferentes de la historia de Reino Unido, las ideas, inquietudes y h\u00e1bitos pol\u00edticos de Churchill eran, por edad y temperamento, los de un<em> statesman<\/em> de las eras victoriana y eduardiana.<\/p>\n<p>Estaba comprometido con el <strong>mantenimiento de las tradiciones pol\u00edticas<\/strong> brit\u00e1nicas y la conservaci\u00f3n de las <strong>colonias<\/strong> y la<strong> Commonwealth<\/strong>, la mancomunidad de naciones sobre la que fundamentaba la primac\u00eda mundial de su pa\u00eds. Pero, al mismo tiempo, lo estaba tambi\u00e9n con la <strong>reforma social<\/strong>, orientada a la mejora del nivel de vida medio de sus conciudadanos.<\/p>\n<div class=\"sumario col-2b derecha\">\n<div class=\"foto\">\n<figure style=\"width: 189px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border:1px solid #000000;margin-top:10px;margin-bottom:10px;margin-right:10px\" src=\"http:\/\/estaticos03.elmundo.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2015\/01\/22\/14219239957868.jpg\" alt=\"\" width=\"189\" height=\"179\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Churchill en su juventud<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Churchill hab\u00eda nacido en 1874 en el seno de una <strong>familia aristocr\u00e1tica<\/strong>. Su abuelo era Duque de Marlborough y su padre, Lord Randolph Churchill, un prominente pol\u00edtico conservador que hab\u00eda llegado a ostentar la Secretar\u00eda de Estado de la India, la presidencia de los Comunes y el Ministerio de Hacienda.<\/p>\n<p>Educado en uno de los<strong> colegios de \u00e9lite<\/strong>, Harrow, fue un estudiante mediocre aunque destac\u00f3 excepcionalmente en Historia, y en redacci\u00f3n y lengua inglesa, habilidades que le ser\u00edan \u00fatiles en su carrera pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por decisi\u00f3n de su padre, Churchill ingres\u00f3 en la <strong>academia militar de Sandhurst<\/strong>, de donde sali\u00f3 oficial de caballer\u00eda. Desde muy joven mostr\u00f3 <strong>propensi\u00f3n por la aventura<\/strong>, en una calculada apuesta por obtener notoriedad p\u00fablica. Su primer destino fue la<strong> India<\/strong>. Con veinte a\u00f1os decidi\u00f3 marchar a <strong>Cuba<\/strong> donde, a la vez que ejerc\u00eda de corresponsal de guerra, luch\u00f3 contra los rebeldes independentistas<strong> enrolado en una unidad del Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin soluci\u00f3n de continuidad, march\u00f3 con las tropas brit\u00e1nicas primero a <strong>Sud\u00e1n<\/strong>, y posteriormente a <strong>Sud\u00e1frica<\/strong> para combatir a los Boers. Apresado por \u00e9stos, logr\u00f3 fugarse y alcanzar, en una espectacular marcha de centenares de kil\u00f3metros, la colonia portuguesa de Mozambique. Desde all\u00ed, pudo reincorporarse al ej\u00e9rcito brit\u00e1nico y participar en la <strong>toma de Pretoria<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"sumario col-2b izquierda\">\n<blockquote><p>Sus cr\u00f3nicas period\u00edsticas, sus libros y su arrojo militar le granjearon gran popularidad.<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>A su regreso a Gran Breta\u00f1a, donde sus <strong>cr\u00f3nicas period\u00edsticas y libros<\/strong>, y el arrojo demostrado como militar le hab\u00edan granjeado <strong>popularidad<\/strong>, decidi\u00f3 dedicarse de lleno a la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Tras fracasar en un primer intento, en 1900 logr\u00f3 sentarse en los Comunes, triunfando por el distrito de Oldham. Su adscripci\u00f3n a los tories, el partido de su padre, apenas dur\u00f3 un lustro. En <strong>1904<\/strong>, en una dram\u00e1tica sesi\u00f3n parlamentaria, cruz\u00f3 el sal\u00f3n para sentarse en la <strong>bancada de la oposici\u00f3n<\/strong>, escenificando su ruptura con los conservadores y su ingreso en el Partido Liberal.<\/p>\n<p>El detonante fue su <strong>rotunda oposici\u00f3n a que se abandonara la tradicional pol\u00edtica de librecambio<\/strong>, pues el gobierno conservador hab\u00eda llevado a la C\u00e1mara un fuerte incremento de las tarifas aduaneras. <strong>Una ruptura as\u00ed no carec\u00eda de riesgos<\/strong>, entre ellos el da\u00f1o a su reputaci\u00f3n social, el enfriamiento de sus relaciones familiares y la p\u00e9rdida del distrito por el que hab\u00eda sido elegido. Pero las circunstancias le acompa\u00f1aron.<\/p>\n<h2 class=\"ladillo\">Un pol\u00edtico valiente y en\u00e9rgico, arrogante y obstinado<\/h2>\n<p>El joven Churchill era considerado por los dirigentes de su nuevo partido como <strong>un activo importante<\/strong>. De ah\u00ed que, cuando en 1905 los liberales lograron triunfar, Churchill se integrara desde el primer momento en los gobiernos de Campbell-Bannerman y Asquith. Viceministro de Colonias, ascendi\u00f3 con el segundo para dirigir, sucesivamente, los Ministerios de Comercio, Interior y Marina, este \u00faltimo durante la primera parte de la Gran Guerra.<\/p>\n<p>El aventurerismo que demostr\u00f3 durante su carrera militar y su discordancia con el Partido Conservador, revelaban una<strong> fuerte personalidad<\/strong>. Churchill era tan valiente y en\u00e9rgico como arrogante y obstinado, y parec\u00eda gustar de la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s que de la transacci\u00f3n. Su labor al frente del orden p\u00fablico fue especialmente contestada, sobre todo por su <strong>afici\u00f3n a dirigir personalmente las redadas<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"sumario col-2b izquierda\">\n<blockquote><p>No lleg\u00f3 a simpatizar nunca con la causa del sufragio femenino.<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>En 1911 se hallaba presente en una <strong>reyerta entre anarquistas letones y polic\u00edas<\/strong> en una calle de Londres, que se hab\u00eda saldado con la muerte de tres bobbies.<\/p>\n<p>El edificio en el que se hab\u00edan hecho fuertes los anarquistas comenz\u00f3 a arder, pero <strong>Churchill orden\u00f3 que no se sofocara el incendio hasta que no se rindieran<\/strong>. Varios no lo hicieron y murieron carbonizados. La dureza que revelaba este episodio, empero, no era la t\u00f3nica dominante de su gesti\u00f3n, que no exclu\u00eda rasgos notoriamente humanitarios. Reform\u00f3 en este sentido el obsoleto sistema penitenciario brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Y aunque pol\u00edticamente<strong> no simpatizaba con la causa del sufragio femenino<\/strong>, se neg\u00f3 a equiparar a las sufragistas con los delincuentes comunes. De modo que los detenidos por reivindicar de modo violento el voto para la mujer -el mismo Churchill hab\u00eda recibido un latigazo de un activista masculino en 1908- tuvieron un trato especial en comisar\u00edas y c\u00e1rceles.<\/p>\n<h2 class=\"ladillo\">La guerra, los escr\u00fapulos morales y la intransigencia<\/h2>\n<p>No puede descartarse el hecho de que, conforme fue adquiriendo experiencia, comenzara a entender la pol\u00edtica como una<strong> interacci\u00f3n entre el ideal y la realidad<\/strong>. Varias situaciones muestran que, incluso, su arrogancia y gusto por la confrontaci\u00f3n pod\u00edan tener mucho de pose.<\/p>\n<p>Como militar y corresponsal de guerra combinaba el aprecio por el riesgo y la aventura con un contradictorio desaliento, expresado en sus escritos, motivado por los efectos negativos de los episodios b\u00e9licos en que particip\u00f3: el coste de vidas humanas, el poso de odio y salvajismo, el abuso hacia los vencidos, las t\u00e1cticas guerrilleras de tierra quemada&#8230; Era consciente del <strong>efecto disolvente que ten\u00eda la guerra sobre cualquier escr\u00fapulo moral<\/strong>, y esto no dej\u00f3 de apesadumbrarle siquiera durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Y no es que el an\u00e1lisis churchilliano fuese an\u00e1logo al de un pacifista. Lo que m\u00e1s bien se trasluc\u00eda en sus escritos era un <strong>rechazo de la guerra moderna<\/strong>, que contradec\u00eda su concepci\u00f3n idealizada y aristocratizante de lo b\u00e9lico. Lo consideraba como una disputa no exenta de ciertas reglas de caballerosidad y humanitarismo que \u00e9l lamentaba que pareciesen en irremediable extinci\u00f3n. Precisamente por ello, sol\u00eda mostrar notable <strong>empat\u00eda hacia los enemigos<\/strong>.<\/p>\n<p>Y es que, tras la pose intransigente, aparec\u00eda un pol\u00edtico <strong>especialmente dotado para la conciliaci\u00f3n<\/strong>. Por ejemplo, como Viceministro de Colonias particip\u00f3 activamente en la redacci\u00f3n de las Constituciones de Transvaal y Orange, que conced\u00edan gran autonom\u00eda a los estados B\u00f3er anexionados a Gran Breta\u00f1a. Su intervenci\u00f3n fue tambi\u00e9n fundamental en la negociaci\u00f3n con los rebeldes irlandeses y en la dif\u00edcil tramitaci\u00f3n parlamentaria del Tratado de 1922, que convert\u00eda a Irlanda en un Estado Libre dentro del Imperio brit\u00e1nico.<\/p>\n<div class=\"sumario col-6\">\n<div class=\"foto\">\n<figure style=\"width: 464px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border:1px solid #000000;margin-top:10px;margin-bottom:10px\" src=\"http:\/\/estaticos01.elmundo.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2015\/01\/22\/14219257428845.jpg\" alt=\"\" width=\"464\" height=\"311\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">En algunos de sus escritos, Churchill mostraba un notable desaliento y cierto rechazo por la guerra moderna<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p>El descendiente del Duque de Marlborough tambi\u00e9n se explicitaba en su modo de concebir la \u00abcuesti\u00f3n social\u00bb, esto es, el <strong>ascenso del movimiento obrero <\/strong>como un factor pol\u00edtico de primer orden.<\/p>\n<p>Churchill nunca fue un liberal del<em> laissez-faire<\/em>, sino que encarn\u00f3 un tipo de <strong>conservadurismo paternalista<\/strong> y compasivo que cuadraba bien con la tradici\u00f3n <em>tory<\/em>. Contradictoriamente, esto le hizo sentirse especialmente a gusto en el Partido Liberal, donde ganaban fuerza las ideas del <em>New Liberalism<\/em>, favorables a una activa intervenci\u00f3n del Estado en la reforma social.<\/p>\n<p>Buen ejemplo fue que, cuando Churchill hubo de afrontar la huelga de la construcci\u00f3n naval en 1908, lo hizo creando un organismo de negociaci\u00f3n permanente con participaci\u00f3n estatal. Esta primera incursi\u00f3n fructific\u00f3, y Churchill extendi\u00f3 la mediaci\u00f3n entre patronos y obreros a otras industrias a trav\u00e9s del<strong> Tribunal Permanente de Arbitraje<\/strong>.<\/p>\n<p>Aparte, desde el Ministerio de Comercio, Churchill apoy\u00f3 y desarroll\u00f3 las iniciativas de Lloyd George que establec\u00edan <strong>seguros de desempleo<\/strong>, bolsas de trabajo, el <strong>salario m\u00ednimo<\/strong> en algunas profesiones, y <strong>nuevas regulaciones<\/strong> de las condiciones laborales en las f\u00e1bricas. Pero su compromiso en este campo ten\u00eda l\u00edmites muy claros. Churchill no toleraba que las reivindicaciones sociales se llevaran fuera de los cauces democr\u00e1ticos, y se mostr\u00f3 siempre <strong>dispuesto a reprimir las manifestaciones violentas<\/strong> y las acciones sindicales ilegales.<\/p>\n<h2 class=\"ladillo\">Contrario a la econom\u00eda planificada y al comunismo<\/h2>\n<p>No sinti\u00f3 simpat\u00eda alguna por el movimiento laborista y <strong>se opuso repetidamente a los intentos de planificaci\u00f3n p\u00fablica de la econom\u00eda<\/strong> y al programa de nacionalizaciones por el que apostaba la izquierda. A sus ojos, la combinaci\u00f3n de ambas generar\u00eda un Estado omnipotente que destruir\u00eda la Constituci\u00f3n brit\u00e1nica, fundada en la preservaci\u00f3n de la libertad individual y en evitar, mediante un sistema de controles y contrapesos, la concentraci\u00f3n del Poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Aparte, desde el triunfo de los bolcheviques en Rusia, Churchill se convirti\u00f3 en un destacado <strong>palad\u00edn del anticomunismo<\/strong>. Al finalizar la Primera Guerra Mundial, fue firme partidario de ayudar a los \u00abblancos\u00bb en la guerra civil rusa e, incluso, intent\u00f3 promover una coalici\u00f3n internacional para combatir al gobierno de Lenin.<\/p>\n<p>Precisamente, su oposici\u00f3n al comunismo constituy\u00f3 el factor principal de su derechizaci\u00f3n. <strong>Retorn\u00f3 al Partido Conservador <\/strong>de la mano de Stanley Baldwin en 1924, y lo hizo a lo grande. Churchill fue nombrado <strong>ministro de Hacienda<\/strong>, el segundo cargo m\u00e1s importante del Gobierno y el mismo que hab\u00eda regentado su padre casi cuatro d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n<div class=\"sumario col-2b izquierda\">\n<blockquote><p>Su oposici\u00f3n al comunismo fue frontal y constituy\u00f3 el papel principal de su derechizaci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>Desde ah\u00ed se posicion\u00f3 en\u00e9rgicamente contra la <strong>huelga general de 1926<\/strong>, que tem\u00eda fuese el proleg\u00f3meno de una revoluci\u00f3n. Pero las desavenencias con Baldwin no tardaron en explicitarse y Churchill acab\u00f3 saliendo del Gobierno.<\/p>\n<p>\u00c9stas se basaban en su <strong>oposici\u00f3n al proteccionismo econ\u00f3mico<\/strong>, al establecimiento de un gobierno aut\u00f3nomo en la India y, sobre todo, a la<strong> pol\u00edtica de apaciguamiento hacia la Alemania nazi<\/strong>, que en su opini\u00f3n no servir\u00eda para evitar otra guerra en Europa, sino m\u00e1s bien para incentivarla. Ser\u00eda precisamente este asunto el que har\u00eda posible que la carrera pol\u00edtica de Churchill, que en los treinta parec\u00eda ya amortizada, coronase su momento m\u00e1s brillante.<\/p>\n<p>El arrojo y la firmeza en la defensa de los intereses brit\u00e1nicos y tambi\u00e9n de <strong>los ideales liberal-democr\u00e1ticos<\/strong>, por entonces en declive en todo el continente europeo, combinada con su astucia y flexibilidad pol\u00edticas, <strong>har\u00edan que Reino Unido pudiera resistir la avalancha nazi<\/strong> y, posteriormente, salir triunfante del conflicto m\u00e1s sangriento del siglo XX.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Diario \u00abEl Mundo\u00ab, 26\/01\/2015 Autor: ROBERTO VILLA, Departamento de Ciencias Sociales, Universidad Rey Juan Carlos En el ocaso vital de su progenitor, un emocionado Randolph Churchill resumi\u00f3 su trayectoria de la siguiente forma: \u00abTu gloria est\u00e1 consagrada para siempre en el pedestal inmortal de tus logros; y jam\u00e1s podr\u00e1 ser destruida o manchada. 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