{"id":302,"date":"2015-06-18T15:56:32","date_gmt":"2015-06-18T14:56:32","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=302"},"modified":"2015-06-18T15:56:32","modified_gmt":"2015-06-18T14:56:32","slug":"waterloo-en-sangre-y-tinta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=302","title":{"rendered":"Waterloo en sangre y tinta."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:center\"><img decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/cultura\/Carga-caballeria-britanica-batalla-Waterloo_EDIIMA20150615_0701_5.jpg\" alt=\"\" \/> Carga de la caballer\u00eda brit\u00e1nica durante la batalla de Waterloo<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\"><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/historia\/Waterloo-sangre-tinta-batalla-napoleon-europa-prusia-rusos-wellington-wilson_0_398960378.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">eldiario.es<\/a><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\"><strong>Autor:<\/strong> Joaqu\u00edn Tor\u00e1n<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">El domingo 18 de junio de 1815 llovi\u00f3 intensamente. El suelo se embarr\u00f3 de tal forma que apenas se pod\u00eda maniobrar. Los soldados se trababan en combates cuerpo a cuerpo, a bayonetazos. Los cad\u00e1veres, despedazados por el fuego de artiller\u00eda, salpicaban el escenario. Las tropas aliadas, un contingente heterodoxo formado por holandeses, belgas renuentes a formar parte del yugo imperial napole\u00f3nico, brit\u00e1nicos y alemanes, estaban dirigidas por <a class=\"mce\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Duque_de_Wellington\">Arthur Wellesley<\/a>, el duque de Wellington, y por el septuagenario pr\u00edncipe Gebhard Leberech von Bl\u00fccher, un duro general que se cre\u00eda embarazado de un elefantito. Del otro lado, estaba el feroz ej\u00e9rcito de Napole\u00f3n. Ambos cuadros se hab\u00edan masacrado durante dos d\u00edas en las accidentadas inmediaciones de Bruselas.<\/p>\n<p class=\"mce\">El decisivo enfrentamiento entre Napole\u00f3n y sus adversarios se inici\u00f3 a las 11.30 y se prolong\u00f3 durante casi doce horas. Aunque la victoria estuvo a punto de inclinarse varias veces del lado franc\u00e9s, con un Ej\u00e9rcito m\u00e1s numeroso y fiero, fueron los sucesivos errores de sus mandos los que terminaron por decantar la batalla.<\/p>\n<div class=\"no-adv-socios\"><\/div>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Napole\u00f3n encarg\u00f3 la direcci\u00f3n y planificaci\u00f3n de la contienda al mariscal Ney, \u00abel m\u00e1s valiente entre los valientes\u00bb, un soldado aguerrido pero impetuoso, cuya precipitaci\u00f3n acab\u00f3 condenando a su Ej\u00e9rcito. Adem\u00e1s, el emperador vitalicio (ostentaba el rango como concesi\u00f3n de sus antiguos enemigos) cometi\u00f3 el peor error posible en un militar experimentado: subestim\u00f3 al rival. Napole\u00f3n crey\u00f3 en todo momento poder separar al Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico del prusiano, machacarlos por separado, y plantarse en apenas una jornada en el palacio real de Bruselas. La realidad, sin embargo, fue que su milagroso regreso del exilio mantuvo al mundo en vilo durante aproximadamente cien d\u00edas.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Las consecuencias de la derrota de Napole\u00f3n se extendieron por toda Europa. El declive del general puso fin a las aspiraciones independentistas de los polacos, cuyas tierras pertenec\u00edan al imperio ruso. Entre sus m\u00e1s insignes miembros, se encontraba el conde Jan Potocki. Viajero infatigable, matem\u00e1tico, soldado, Potocki debe su fama universal a <em class=\"mce\"><a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.valdemar.com\/product_info.php?products_id=698\">Manuscrito encontrado en Zaragoza<\/a>\u00a0<\/em>(1804-1805), novela g\u00f3tica que nace de sus experiencias b\u00e9licas napole\u00f3nicas. Al descubrir que el mundo que so\u00f1\u00f3 se desintegraba, enfermo de <a class=\"mce\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Neurastenia\">neurastenia<\/a>, se dispar\u00f3 en diciembre de 1815 un tiro en su biblioteca. La bala la fabric\u00f3 limando una cucharilla de plata.<\/p>\n<p class=\"mce\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/cultura\/historia\/Waterloo-sangre-tinta_EDIIMA20150617_0129_1.jpg\" alt=\"'La carga de los escoceses grises en Waterloo', de Stanley Berkeley\" width=\"640\" height=\"388\" \/><\/p>\n<h3>Una batalla muy literaria: humanidad y \u00e9pica<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Las noticias del triunfo aliado no tardar\u00edan en propagarse. Cuando el mayor Percy, hijo de buena familia, realiz\u00f3 su memorable viaje para presentarse ante la plana mayor del Gobierno ingl\u00e9s con la noticia del triunfo, cuentan que el habitualmente contenido pr\u00edncipe regente, ante quien deb\u00eda responder, chill\u00f3 hist\u00e9ricamente. Es una an\u00e9cdota m\u00e1s de las numerosas que se conocen sobre aquella batalla. Muchos de sus participantes, as\u00ed como de los testigos de aquellos d\u00edas, sabedores de la trascendencia del conflicto, llenaron p\u00e1ginas sobre sus impresiones y sobre maniobras t\u00e9cnicas. La <a class=\"mce\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Batalla_de_Waterloo\">batalla de Waterloo<\/a>\u00a0es una de las m\u00e1s estudiadas de la historia. Ayuda la abundancia de datos sobre la misma.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Un buen manual sobre lo que fue y supuso Waterloo acaba de llegar a las librer\u00edas.<a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.edhasa.es\/libros\/libro.php?id=22826&amp;l=Waterloo&amp;t=Ensayo+hist%F3rico&amp;a=Cornwell%2C+Bernard&amp;e=Edhasa&amp;c=Ensayo&amp;idt=96\"><em class=\"mce\">Waterloo.\u00a0La historia de cuatro d\u00edas, tres ej\u00e9rcitos y tres batallas<\/em><\/a> (Edhasa) es el \u00faltimo libro del escritor Bernard Cornwell, especialista en novela hist\u00f3rica. Cornwell posiblemente sea uno de los mayores expertos en aquel conflicto que \u00ablo cambi\u00f3 todo\u00bb. En 1981 cre\u00f3 al fusilero Richard Sharpe, protagonista de 22 novelas en las que se narra su participaci\u00f3n en importantes acontecimientos de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Sean Bean le puso rostro televisivo.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">La postrera aparici\u00f3n del fusilero ser\u00e1 en la decisiva famosa batalla en suelo belga.\u00a0<em class=\"mce\"> <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/libro-sharpe-en-waterloo\/9788435035422\/849767\">Sharpe en Waterloo<\/a><\/em>, de 1992, encumbr\u00f3 a Cornwell como estudioso: su v\u00edvida y honesta recreaci\u00f3n es de las mejores que se han escrito sobre el 18 de junio de 1815. Su reciente ensayo sigue esa estela de honestidad y viveza.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Cornwell, en contra de lo que es habitual dentro de la triunfalista historiograf\u00eda brit\u00e1nica, no se decanta por ning\u00fan bando. Su obra es amena, exhaustiva, logra embutir al lector dentro de una casaca y situarlo, con pavor, en los buc\u00f3licos p\u00e1ramos devastados de B\u00e9lgica.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">El mayor de sus m\u00e9ritos es el de transmitir la sensaci\u00f3n de chapuza, improvisaci\u00f3n y desbandada que caracteriz\u00f3 las \u00faltimas jornadas guerreras de un Napole\u00f3n en el ocaso. El escritor priva de toda \u00e9pica el conflicto, rebaj\u00e1ndolo a su dimensi\u00f3n humana. Nada que ver con Arthur Conan Doyle.<\/p>\n<p class=\"mce\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/cultura\/historia\/Waterloo-sangre-tinta_EDIIMA20150617_0148_1.jpg\" alt=\"'La carga de los coraceros franceses en Waterloo', H.F. Philippoteaux\" width=\"641\" height=\"402\" \/><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Mundialmente conocido por ser el padre del detective Sherlock Holmes, Conan Doyle suspir\u00f3 por ser m\u00e1s bien reconocido como escritor de novelas hist\u00f3ricas. \u00c9l mismo se declaraba m\u00e1s partidario de este tipo de literatura. Como buen novelista brit\u00e1nico de su tiempo, se atrevi\u00f3 con todos los g\u00e9neros populares. Sus relatos de terror son muy dignos. La novela polic\u00edaca dio en sus manos un salto cualitativo como pasatiempo de sal\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Conan Doyle admiraba y tem\u00eda a Napole\u00f3n. Concibi\u00f3 una serie humor\u00edstica y casi picaresca sobre el brigadier Gerard, soldado del Ej\u00e9rcito franc\u00e9s. Del narrador escoc\u00e9s es tambi\u00e9n esta frase: \u00abEstaba muy bien pintar caricaturas suyas (del general franc\u00e9s), y cantar tonadas burlescas sobre \u00e9l, y considerarle un usurpador, pero yo he de hablar acerca del miedo que despertaba ese hombre, y que se extendi\u00f3 como una sombra negra sobre toda Europa\u00bb. Pertenece a\u00a0<em class=\"mce\"> <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.valdemar.com\/product_info.php?products_id=276\">La gran sombra<\/a><\/em>(Valdemar), una novela breve, de algo m\u00e1s de cien p\u00e1ginas, llena de momentos hermosos, como corresponde a un libro melanc\u00f3lico y triste.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">En <em class=\"mce\">La gran sombra<\/em> (1892), Conan Doyle cede el protagonismo a dos amigos campestres que acaban enrol\u00e1ndose contra Napole\u00f3n para consumar una venganza. La presencia del general es una amenaza paralizante. El escritor le otorga un cameo imponente. Tambi\u00e9n se tomar\u00e1 la licencia de convertir en personaje de ficci\u00f3n al abogado, y posterior novelista, Walter Scott; en su ficci\u00f3n, Scott luchaba contra el temible enemigo franc\u00e9s, algo que jam\u00e1s hizo en la realidad. Fue, eso s\u00ed, uno de los primeros europeos en visitar el campo de batalla tras el armisticio y en hablar con veteranos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">A Waterloo le dedic\u00f3 un poema, por el que no quiso percibir nada: las ganancias las destin\u00f3 a un fondo para viudas y hu\u00e9rfanos de la guerra. El poema, tremendamente flojo, no figura entre lo m\u00e1s granado de su producci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Una batalla muy literaria: el desencanto y la cr\u00edtica<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Para tener una visi\u00f3n mod\u00e9lica, en la ficci\u00f3n, de lo que fue Waterloo, hay que dejar de lado la documentada imaginaci\u00f3n de Conan Doyle y recurrir a las fuentes. En la pr\u00e1ctica, <em class=\"mce\"><a class=\"mce\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_cartuja_de_Parma\">La Cartuja de Parma<\/a><\/em>, de Stendhal, lo es. Marie-Henri Beyle, verdadero nombre del autor, particip\u00f3 como intendente militar, y testigo de excepci\u00f3n, en varias de las campa\u00f1as del Gran Corso, hasta su primera ca\u00edda en 1814. Con \u00e9l estuvo en Brunswick, en Espa\u00f1a, en Italia. Coincid\u00eda con el general en sus simpat\u00edas republicanas.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\"><em class=\"mce\">La Cartuja de Parma<\/em> es casi su testamento literario: compuesta en apenas dos meses durante 1839, es una novela marcada por la pasi\u00f3n. Es, adem\u00e1s, la catarsis de un hombre acuciado por la soledad y el desafecto. Su estampa de Waterloo no es amable. Tiene visos de locura, de pesadilla. Sit\u00faa a Fabricio, su ingenuo protagonista, en un escenario presidido por el estr\u00e9pito y la barah\u00fanda, en el que se mata y se sobrevive de manera infame.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Esta aproximaci\u00f3n descarnada a la batalla, alejada de cualquier atisbo rom\u00e1ntico, disgust\u00f3 a sus contempor\u00e1neos franceses, salvo a Balzac. Le\u00f3n Tolst\u00f3i, afrancesado como la mayor\u00eda de nobles de su pa\u00eds, admitir\u00eda haberse enamorado de esas pocas y cruentas p\u00e1ginas y de haberlas usado para su retrato de Austerlitz, uno de los m\u00e1s sonados \u00e9xitos de Napole\u00f3n, en su monumental <em class=\"mce\">Guerra y paz<\/em> (1865).<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">Stendhal escribe: \u00abCon que la guerra no era ya aquel noble y com\u00fan arrebato de almas generosas que \u00e9l (Fabricio) se hab\u00eda imaginado por las proclamas de Napole\u00f3n\u00bb. El desencanto del ferviente republicano franc\u00e9s es may\u00fasculo. La magnitud de esta distancia es clamorosa, por proferirla quien dedicara una incompleta biograf\u00eda, y varias escenas en <em class=\"mce\">Rojo y negro<\/em> (1830), al amado general.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">En esa sentencia, se opuso al juicio de Victor Hugo cuando proclamaba que \u00abWaterloo no fue una batalla sino un cambio de frente por parte del Universo\u00bb. La derrota francesa s\u00f3lo pudo deberse, refiere el autor de <em class=\"mce\">Los miserables<\/em>, y as\u00ed lo creyeron muchos de sus compatriotas, a inescrutables disposiciones del Destino. La propaganda napole\u00f3nica, auspiciada por el propio Emperador, hizo creer en la imbatibilidad de Francia y en la invencibilidad de Napole\u00f3n. El corso, cultivado como era, amaba a los hagi\u00f3grafos latinos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align:justify\">La visi\u00f3n m\u00edtica de Napole\u00f3n no fue compartida por todos los franceses. Por ejemplo, los escritores <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.valdemar.com\/default.php?manufacturers_id=212\">Erckmann-Chatrian<\/a>, que formaban un talentoso y exitoso t\u00e1ndem, ser\u00edan muy cr\u00edticos con la pol\u00edtica de movilizaci\u00f3n y levas implantada por el general. Quiz\u00e1s les pesaba el origen: \u00c9mile Erckmann y Alexandre Chatrian eran oriundos de Lorena, regi\u00f3n disputada por Francia y Alemania a lo largo de la historia. <em class=\"mce\">Waterloo <\/em>(1865), secuela de <em class=\"mce\">Historia de un recluta de 1813<\/em> (1864), es un alegato antibelicista que reh\u00faye el entusiasmo.<\/p>\n<p class=\"mce\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/images.eldiario.es\/cultura\/historia\/Waterloo-sangre-tinta_EDIIMA20150617_0161_1.jpg\" alt=\"El general Rapp informa a Napole\u00f3n de la carga contra los rusos, pintura del bar\u00f3n G\u00e9rard\" width=\"641\" height=\"317\" \/><\/p>\n<p class=\"mce\"><a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/historia\/Waterloo-sangre-tinta-batalla-napoleon-europa-prusia-rusos-wellington-wilson_0_398960378.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Art\u00edculo completo<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carga de la caballer\u00eda brit\u00e1nica durante la batalla de Waterloo Fuente: eldiario.es Autor: Joaqu\u00edn Tor\u00e1n El domingo 18 de junio de 1815 llovi\u00f3 intensamente. El suelo se embarr\u00f3 de tal forma que apenas se pod\u00eda maniobrar. Los soldados se trababan en combates cuerpo a cuerpo, a bayonetazos. Los cad\u00e1veres, despedazados por el fuego de artiller\u00eda, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=302\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abWaterloo en sangre y tinta.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224380],"tags":[224445,224787,224871],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/302"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}