{"id":332,"date":"2018-03-27T08:12:04","date_gmt":"2018-03-27T07:12:04","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=332"},"modified":"2018-03-27T08:12:04","modified_gmt":"2018-03-27T07:12:04","slug":"voces-desde-el-infierno-de-stalingrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=332","title":{"rendered":"Voces desde el infierno de Stalingrado."},"content":{"rendered":"<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb gallery\"><a title=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"loading\" title=\"Soldados alemanes hechos prisioneros en Stalingrado.\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/6\/9\/1518696565096.jpg\" alt=\"Soldados alemanes hechos prisioneros en Stalingrado.\" \/><\/a><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Soldados alemanes hechos prisioneros en Stalingrado.\u00a0 \/\u00a0<span class=\"author\">ARCHIVO<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Autora:\u00a0<a class=\"author-link\" href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/autor\/anna-abella\">Anna Abella.\u00a0<\/a>Barcelona &#8211;\u00a0<span class=\"day\">S\u00e1bado,<\/span>\u00a017\/02\/2018 | Actualizado el 19\/02\/2018\u00a0<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/ocio-y-cultura\/20180217\/stalingrado-libro-testimonios-batalla-hellbeck-grossman-6624609\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Per\u00ed\u00f3dico.<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">\u201cNo veo forma de salir de este infierno (&#8230;) Todav\u00eda no me hago a la idea de la muerte, pero esa diab\u00f3lica m\u00fasica de la batalla, que trae la muerte, no cesa de sonar y sonar\u201d, escribi\u00f3 un an\u00f3nimo soldado alem\u00e1n (que probablemente muri\u00f3) en su diario, hallado en el frente de\u00a0<strong>Stalingrado<\/strong>.\u00a0<strong>El Ej\u00e9rcito ruso infligi\u00f3 a Hitler la peor derrota militar<\/strong>\u00a0de la historia de la Wehrmacht, que \u201cmarc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la segunda guerra mundial. Durante seis meses, dos enormes ej\u00e9rcitos, cada uno con la orden de no ceder ni un palmo de terreno al enemigo, lucharon por el control de la ciudad que llevaba el nombre del dictador sovi\u00e9tico\u201d, recuerda el catedr\u00e1tico de Historia alem\u00e1n\u00a0<strong>Jochen Hellbeck<\/strong>\u00a0en su monumental\u00a0<strong>\u2018Stalingrado. La ciudad que derrot\u00f3 al Tercer Reich\u2019\u00a0<\/strong>(Galaxia Gutenberg), que ha llegado esta semana a las librer\u00edas, pocos d\u00edas despu\u00e9s de cumplirse el 75\u00ba aniversario de la rendici\u00f3n germana.<\/p>\n<div class=\"box-left\"><img decoding=\"async\" class=\"loading alignleft\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/7\/6\/1518630272967.jpg\" \/><\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">El 2 de febrero de 1943 entregaba las armas en nombre del Ej\u00e9rcito alem\u00e1n\u00a0<strong>Friedrich Paulus<\/strong>, a pesar de que el 31 de enero Hitler le hab\u00eda ascendido a\u00a0<strong>mariscal de campo<\/strong>\u00a0record\u00e1ndole que nunca antes un militar de tal rango hab\u00eda sido hecho prisionero, en un claro mensaje de que se suicidara, cosa que no hizo. El balance de la sangrienta batalla habla de un\u00a0<strong>mill\u00f3n de muertos y otro mill\u00f3n de\u00a0heridos, desaparecidos o capturados de ambos bandos<\/strong>; de 40.000 civiles fallecidos; de 91.000 alemanes hechos prisioneros, de los que solo volvieron a casa (12 a\u00f1os despu\u00e9s) 6.000.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Hellbeck (Bonn, 1966) rescata la voz de decenas de combatientes, enfermeras y civiles sovi\u00e9ticos, adem\u00e1s de alemanes capturados y el diario antes citado, cuyos\u00a0<strong>iluminadores testimonios\u00a0<\/strong>fueron recogidos por historiadores rusos dirigidos por Isaak Mints, en un Stalingrado a\u00fan en batalla, en b\u00fanqueres, trincheras y puestos de mando, en diciembre de 1942. Las transcripciones de 215 relatos in\u00e9ditos de testigos de primera mano hab\u00edan quedado perdidas en archivos rusos. He aqu\u00ed algunos de ellos:<\/p>\n<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb\"><img decoding=\"async\" class=\"loading aligncenter\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/3\/7\/1518691110073.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Ni\u00f1os durante un bombardeo en Stalingrado.\u00a0\/\u00a0<span class=\"author\">L.I. KONOW<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<h3>El francotirador m\u00e1s famoso, Vasili Zaitsev<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">Con su fusil mat\u00f3 a 242 alemanes, m\u00e1s que cualquier otro francotirador del 62\u00ba Ej\u00e9rcito ruso. El cine se encarg\u00f3 de popularizar la figura de Vasili Zaitsev, condecorado h\u00e9roe ensalzado por la propaganda sovi\u00e9tica, en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film833087.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>\u2018Enemigo a las puertas\u2019\u00a0<\/strong><\/a>(2001), aunque el enconado duelo con otro excelente tirador alem\u00e1n solo existi\u00f3 en la ficci\u00f3n. \u00c9l mismo cuenta c\u00f3mo, con 12 a\u00f1os, adquiri\u00f3 pericia \u201ccazando ardillas\u201d para hacerle un abrigo de piel a su hermana, antes de detallar sus t\u00e1cticas de enga\u00f1o y su \u201cinventiva para burlar al enemigo\u201d porque, \u201cmatarle no lleva mucho tiempo. Pero ser m\u00e1s listo que \u00e9l, eso ya no es tan f\u00e1cil\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Le motivaba \u201cel odio\u201d.\u00a0<strong>\u201cVi c\u00f3mo los alemanes sacaban a rastras a una mujer (para violarla, sin duda)<\/strong>. \u00bfC\u00f3mo no te afecta eso cuando no puedes hacer nada por salvarla? Est\u00e1s en la l\u00ednea del frente. No tienes suficienes hombres. Si sales corriendo a ayudarla te van a masacrar, ser\u00eda un desastre. Y otras veces ves a\u00a0<strong>chicas, jovenes o ni\u00f1os colgados de los \u00e1rboles<\/strong>\u00a0en el parque. \u00bfTe afecta? Te causa un tremendo impacto\u201d. Por ello, afirma, \u201ccada soldado, incluido yo \u00a0mismo, est\u00e1 pensando \u00fanicamente en c\u00f3mo obligarles a pagar m\u00e1s caro su pellejo, en c\u00f3mo matar todav\u00eda m\u00e1s alemanes. En c\u00f3mo hacerles a\u00fan m\u00e1s da\u00f1o\u201d.<\/p>\n<div>[youtube https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FiU9EXXzQ3E]<\/div>\n<h3>Civil y cocinera en zona ocupada<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">Agrafena Pozdniakova era civil y trabajaba de cocinera. No se sum\u00f3 a la evacuaci\u00f3n porque sus hijos estaban enfermos y vio a dos de ellos y a su marido morir bajo las bombas alemanas en septiembre tras quedarse sin casa. Su testimonio de c\u00f3mo sobrevivi\u00f3 hasta febrero desvela c\u00f3mo fue la ocupaci\u00f3n de los soldados de la Whermacht: saqueaban, violaban y buscaban jud\u00edos mientras ella y sus otros cuatro hijos se refugiaban en trincheras, s\u00f3tanos y alcantarillas, luchando contra el fr\u00edo y el hambre, que saciaban con\u00a0<strong>carne de caballos muertos<\/strong>\u00a0hasta que los alemanes se la quedaron para ellos dej\u00e1ndoles solo \u201clas pezu\u00f1as y las tripas\u201d.<\/p>\n<h3>Vasili Chuikov, el hombre al mando<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">Nada m\u00e1s tomar\u00a0<strong>el mando del 62\u00ba Ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico en Stalingrado, Vasili Chuikov\u00a0<\/strong>mand\u00f3 fusilar a dos comandantes y dos comisarios por abandonar su puesto (aunque en sus memorias reconoci\u00f3 que solo les dio una \u201cdura reprimenda\u201d). Esa medida\u00a0<strong>anticobard\u00eda<\/strong>, ampliamente difundida entre la tropa, respond\u00eda a la orden de Stalin de no dar\u00a0<strong>\u201cni un paso atr\u00e1s\u201d,<\/strong>\u00a0pues \u201cestaba permitido morir pero no retirarse\u201d y los soldados, se\u00f1ala, eran conscientes de que \u201cno pod\u00edan rendirse porque defend\u00edan el honor de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d. Aunque ello no quitaba que muchos, como confesaba Alexander Parjomenko, sintieran\u00a0<strong>miedo<\/strong>: \u201cOtros eran valientes, pero yo no. Yo era un cobarde de pies a cabeza, pero entonces no lo sab\u00eda\u201d.<\/p>\n<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb\"><img decoding=\"async\" class=\"loading\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/1\/4\/1518691170641.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Cad\u00e1veres tras la batalla, en Stalingrado.\u00a0\/\u00a0<span class=\"author\">SERGU\u00c9I STRUNNIKOV<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El propio Chuikov daba ejemplo. \u201cEl enemigo nos bombardeaba sin cesar, intentaba echarnos de all\u00ed a bombazos\u201d, contaba quien nunca se agachaba cuando ca\u00edan proyectiles. \u201cMi orgullo no me lo permite (&#8230;) Me comportar\u00eda de una forma totalmente distinta si estuviera solo, pero nunca estoy solo (&#8230;) un comandante ve morir a miles de hombres, pero eso no debe afectarle.\u00a0<strong>Puede llorar por ello cuando est\u00e1 a solas<\/strong>. Aqu\u00ed puedes ver morir a tu mejor amigo, pero tienes que permanecer en pie como una roca\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Chuikov, seg\u00fan el cual nunca se sintieron \u201colvidados\u201d por Mosc\u00fa, no pasaron hambre ni les faltaron suministros, da pistas sobre la voluntad que les impulsaba a aguantar. \u201cSab\u00edamos perfectamente que Hitler no se iba a dar por vencido, y que iba a seguir lanzando m\u00e1s y m\u00e1s tropas contra nosotros. Pero deb\u00eda sentir que era una lucha a vida o muerte, y que Stalingrado iba a seguir luchando hasta el final (&#8230;)\u00a0<strong>No conoc\u00edamos la retirada<\/strong>. Hitler no hab\u00eda tenido eso en cuenta, y ese fue su error\u201d.<\/p>\n<h3>Enfermeras heroicas<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">El propio Chuikov, y muchos otros militares, ensalzaron \u201cel trabajo excepcional\u201d de las mujeres (soldados, enfermeras, telefonistas&#8230;) adem\u00e1s de su\u00a0<strong>\u201cfortaleza, hero\u00edsmo, honestidad y lealtad\u201d<\/strong>, superando en muchos casos a los hombres. De las enfermeras destacan su \u201chero\u00edsmo excepcional\u201d en primera l\u00ednea de combate. El capit\u00e1n Ivan Vasilievich recordaba c\u00f3mo \u201cbajo un fuego incesante\u201d\u00a0<strong>Liolia Novikova<\/strong>\u00a0arrastraba a los heridos para ponerlos a cubierto hasta el punto de que ten\u00edan que \u201csacarla casi a rastras de lo m\u00e1s encarnizado de la lucha\u201d. Vio c\u00f3mo tres balas alemanas le destrozaban la cabeza.<\/p>\n<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb\"><img decoding=\"async\" class=\"loading\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/1\/9\/1518691110191.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Telefonistas del Ej\u00e9rcito Rojo trabajando en Stalingrado, en diciembre de 1942 \/\u00a0<span class=\"author\">GEORGI ZELMA<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Otras pudieron hablar por s\u00ed mismas.\u00a0<strong>Nina Kokorina<\/strong>\u00a0admite que no fue \u201cconsciente de la gravedad de todo\u201d hasta que nada m\u00e1s llegar a Stalingrado sufrieron un bombardeo y vio la primera baja de su compa\u00f1\u00eda anticarros: \u201cSe le sal\u00edan todas las tripas fuera. Volv\u00ed a met\u00e9rselas dentro y lo vend\u00e9 entero\u201d. \u201cLa carnicer\u00eda no tiene fin -explica\u00a0<strong>Vera Gurova<\/strong>, de 22 a\u00f1os-. Nunca hab\u00eda visto semejante cantidad de sangre como hasta ahora. S\u00e9 que deber\u00eda olvidarlo -es mi trabajo. Pero eso no significa que no sienta empat\u00eda con los heridos\u201d. Sin embargo, Hellbeck indica que ella tambi\u00e9n alude a que las mujeres que sirvieron en el Ej\u00e9rcito Rojo \u201cten\u00edan que afrontar con estoicismo las\u00a0<strong>agresiones sexuales de sus superiores<\/strong>\u201d y que cuando las condecoraban, algo que ocurr\u00eda a menudo, soportar que los varones dijeran que era \u201cal M\u00e9rito en la Cama\u201d.<\/p>\n<h3>Alemanes derrotados<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">A juzgar por los interrogatorios a los alemanes capturados, seg\u00fan Hellbeck, estos hab\u00edan seguido \u201cluchando, a pesar del \u00a0hambre, el agotamiento y la muerte masiva, por una mezcla de rencor, obediencia y convicci\u00f3n ideol\u00f3gica\u201d con el nacionalsocialismo. Varios presos muestran \u201csentimientos pronazis\u201d, como su preocupaci\u00f3n por la \u201cpureza de la sangre\u201d, e insisten en echar la culpa de la guerra a los jud\u00edos (alguno sin imaginarse que su interrogador lo es&#8230;). \u201cUn factor peculiarmente motivador -a\u00f1ade- era el\u00a0<strong>temor a caer prisionero<\/strong>\u201d: como cont\u00f3\u00a0<strong>el oficial Ernst Eichhorn<\/strong>, se generaliz\u00f3 la idea de que \u201cser capturado por los rusos equival\u00eda a un trato deficiente, a tortura y a muerte\u201d.<\/p>\n<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb\"><img decoding=\"async\" class=\"loading\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/9\/9\/1518691291099.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Soldados rusos toman un edificio en Stalingrado, en noviembre de 1942.\u00a0\u00a0\/\u00a0<span class=\"author\">GEORGI ZELMA<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Aunque seg\u00fan Eichhorn, \u201chasta el \u00faltimo momento, la mayor\u00eda de oficiales segu\u00eda esperando que llegara ayuda desde el exterior\u201d, sobre los motivos de la rendici\u00f3n el\u00a0<strong>teniente Herrmann Strotmann<\/strong>\u00a0alude a \u201cla falta de v\u00edveres, hombres y proyectiles de artiller\u00eda\u201d y al hecho de que les \u201cera f\u00edsicamente imposible seguir luchando\u201d: \u201cest\u00e1bamos muertos de hambre y la mayor\u00eda hab\u00edamos sufrido da\u00f1os por congelaci\u00f3n.\u00a0<strong>Lo que un hombre puede soportar tiene un l\u00edmite<\/strong>, y nosotros llegamos a ese l\u00edmite el 2 de febrero. Nos rendimos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El sargento Helmut Pist apuntaba que \u201caquellos \u00faltimos d\u00edas fueron horribles:\u00a0<strong>miles de cad\u00e1veres<\/strong>, y los soldados heridos muri\u00e9ndose por las calles (&#8230;) y para colmo recib\u00edamos un intenso fuego de su artiller\u00eda y sus aviones\u201d. En la misma l\u00ednea anotaba el an\u00f3nimo soldado en su angustioso diario, dando cuenta del\u00a0<strong>\u201cfr\u00edo terrible\u201d<\/strong>, las m\u00edseras raciones de comida y el combate constante. \u201cTodo el mundo tiene los nervios destrozados (&#8230;) He perdido la fe en la humanidad\u201d.<\/p>\n<div class=\"ep-media\">\n<div class=\"thumb\"><img decoding=\"async\" class=\"loading\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/5\/3\/1518696567235.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<div class=\"txt\">\n<p class=\"subtitle\">Soldados rusos en Stalingrado.\u00a0\/\u00a0<span class=\"author\">EFE)<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<h3>Las cr\u00f3nicas de\u00a0Vasili Grossman<\/h3>\n<p style=\"text-align:justify\">De los relatos, Hellbeck concluye que \u201cno estaban adoctrinados ni obligados\u201d por el Estado sovi\u00e9tico y que \u201cla base de la defensa\u201d era \u201cla voluntad de todos los hombres del frente de no someterse a la violencia, a la tenebrosa fuerza de los esclavizadores e invasores alemanes\u201d. Desmiente con ello vehementemente a uno de los historiadores de referencia,\u00a0<strong>Antony Beevor<\/strong>, quien seg\u00fan \u00e9l, en su \u2018Stalingrado\u2019 (Cr\u00edtica), \u201cse hace eco de una serie de\u00a0<strong>clich\u00e9s originados por la propaganda de la era nazi<\/strong>\u201d y sostiene que los rusos \u201cfueron coaccionados para alistarse\u201d. Hellbeck cree que \u201cel esp\u00edritu de Stalingrado, como lo entend\u00eda el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/barcelona\/20070922\/retrato-de-totalitarismos-5481803\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">famoso reportero de guerra Vasili Grossman<\/a>, \u201cconsist\u00eda en la fuerza moral de unos soldados corrientes que alcanzaron el estatus de h\u00e9roes al arriesgar sus vidas para cumplir con su deber c\u00edvico\u201d.<\/p>\n<div class=\"box-left\"><img decoding=\"async\" class=\"loading alignright\" src=\"https:\/\/azalak.elkar.eus\/azalak.cfm?irudia=9788417355203.jpg&amp;txikia=0&amp;mota=liburu\" \/><\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Grossman, de quien Hellbeck ensalza su obra maestra,\u00a0la novela<strong>\u00a0\u2018Vida y destino\u2019<\/strong>, calific\u00e1ndola de \u201cmonumento a los soldados del Ej\u00e9rcito Rojo que lucharon all\u00ed\u201d, tambi\u00e9n forma parte de la bibliograf\u00eda imprescindible de los 75 a\u00f1os del fin de la batalla.\u00a0<strong>Las cr\u00f3nicas que escribi\u00f3 desde el frente de Stalingrado<\/strong>, oportunamente extra\u00eddas de\u00a0<strong>\u2018A\u00f1os de guerra\u2019<\/strong>, las relanza ahora Galaxia Gutenberg. En ellas, Grossman acoompa\u00f1a\u00a0a sus compatriotas, que combat\u00edan \u201c24 horas ininterrumpidas\u201d, casa por casa, \u201ccontra de un r\u00e9gimen feudal de dominaci\u00f3n del mundo\u201d y \u201cpor la libertad del mundo, contra la esclavitud, la mentira y la opresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Del 2017, recordar\u00a0<strong>las memorias de Paulus<\/strong>\u00a0(\u2018Stalingrado y yo\u2019, La Esfera de los Libros) y el primer volumen de la tetralog\u00eda de\u00a0<strong>David M. Glantz<\/strong>, \u2018A las puertas de Stalingrado\u2019 (Desperta Ferro).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soldados alemanes hechos prisioneros en Stalingrado.\u00a0 \/\u00a0ARCHIVO &nbsp; Autora:\u00a0Anna Abella.\u00a0Barcelona &#8211;\u00a0S\u00e1bado,\u00a017\/02\/2018 | Actualizado el 19\/02\/2018\u00a0 Fuente: El Per\u00ed\u00f3dico. \u201cNo veo forma de salir de este infierno (&#8230;) Todav\u00eda no me hago a la idea de la muerte, pero esa diab\u00f3lica m\u00fasica de la batalla, que trae la muerte, no cesa de sonar y sonar\u201d, escribi\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=332\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVoces desde el infierno de Stalingrado.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224390],"tags":[224683,224685,224914,224915],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/332\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}