{"id":414,"date":"2018-06-05T16:08:44","date_gmt":"2018-06-05T15:08:44","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=414"},"modified":"2018-06-05T16:08:44","modified_gmt":"2018-06-05T15:08:44","slug":"colonias-de-poblamiento-en-africa-las-islas-blancas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=414","title":{"rendered":"Colonias de poblamiento en \u00c1frica. Las islas blancas."},"content":{"rendered":"<div class=\"td-post-featured-image\">\n<figure>\n<p><figure style=\"width: 696px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"entry-thumb td-animation-stack-type0-2\" title=\"Mujeres argelinas durante la colonizaci\u00f3n francesa.\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Algerian-women-during-French-colonisation1-696x323.jpg\" alt=\"Mujeres argelinas durante la colonizaci\u00f3n francesa.\" width=\"696\" height=\"323\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Mujeres argelinas durante la colonizaci\u00f3n francesa.<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/author\/aarnalte\">Arturo Arnalte,\u00a0<\/a><span class=\"td-post-date td-post-date-no-dot\">18 mayo, 2018<\/span><\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/colonialismo-europeo-en-africa\"><em>La Aventura de la Historia<\/em><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">En Argelia, T\u00fanez, Sud\u00e1frica, Rhodesia, las tierras altas de Kenia, Angola y Mozambique\u00a0<strong>unos pocos millones de europeos<\/strong>\u00a0-franceses, italianos, ingleses y portugueses- establecieron\u00a0<strong>desde mediados del siglo XIX hasta el \u00faltimo tercio del XX<\/strong>\u00a0colonias de poblaci\u00f3n, una experiencia de proyecci\u00f3n exterior europea que presenta m\u00e1s similitudes que diferencias, seg\u00fan el an\u00e1lisis que el historiador franc\u00e9s\u00a0<strong>Jo\u00ebl Michel<\/strong>\u00a0hace de lo que llama las\u00a0<strong>\u201cislas blancas\u201d<\/strong>\u00a0en \u00c1frica. Necesitados de la mano de obra ind\u00edgena, pero ajenos a su cultura, los creadores de estas colonias acabaron construyendo\u00a0<strong>sociedades claustrof\u00f3bicas<\/strong>\u00a0y a la defensiva,<strong>\u00a0condenadas a un fracaso estrepitoso<\/strong>\u00a0en muy breve plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">En\u00a0<em>Colonies de peuplement<\/em>, Michel lleva a cabo un\u00a0<strong>estudio comparativo<\/strong>\u00a0de estas colonias experimentales en tierras africanas, que atrajeron muchos menos emigrantes europeos por los mismos a\u00f1os que los que viajaron a Australia, EE UU, Canad\u00e1 o algunos pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur. Deja el autor deliberadamente\u00a0<strong>fuera del objeto de su estudio<\/strong>\u00a0el caso de los i<strong>talianos en Etiop\u00eda<\/strong>, de los\u00a0<strong>belgas en el Congo<\/strong>\u00a0y de los\u00a0<a href=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/lecturas-del-colonialismo-espanol-en-africa\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>espa\u00f1oles en Guinea Ecuatorial<\/strong><\/a>\u00a0por ser num\u00e9ricamente<strong>\u00a0muy modestos o muy breves<\/strong>\u00a0en el tiempo.<\/p>\n<div class=\"td-g-rec td-g-rec-id-content_inline td_uid_3_5b115f8142764_rand td_block_template_9 \"><\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">El ensayo no analiza estas colonias caso por caso, sino que se centra en grandes\u00a0<strong>ejes tem\u00e1ticos<\/strong>que estructuraron esas experiencias. La\u00a0<strong>ocupaci\u00f3n de la tierra<\/strong>\u00a0tuvo que obligar a un proceso de expolio de los nativos que en todos los casos se llev\u00f3 a cabo por extorsi\u00f3n,\u00a0<strong>compra forzada<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>expulsi\u00f3n<\/strong>\u00a0para a continuaci\u00f3n obligarlos a emplearse para los nuevos ocupantes. El recurso al\u00a0<strong>trabajo forzado<\/strong>\u00a0ser\u00e1 la constante en todas las colonias. Bien aprovechando la poblaci\u00f3n reclusa, bien obligando a los jefes tradicionales a proporcionar trabajadores durante determinados periodos al a\u00f1o, bien restringiendo la libertad de movimientos para evitar las fugas y\u00a0<strong>castigando con la c\u00e1rcel o elevadas multas<\/strong>\u00a0a quienes trataran de evadirse. Cuando la presi\u00f3n provocaba revueltas, como la de Maji Maji en el \u00c1frica Oriental alemana,<strong>\u00a0la represi\u00f3n era sangrienta<\/strong>\u00a0e iba seguida de la quema de cosechas y el desplazamiento forzoso de poblaciones.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1126\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1126 size-full td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Alfareros-valencianos-en-Or%C3%A1n-1915.jpg\" alt=\"Alfareros valencianos en Or\u00e1n, hacia 1915,\" width=\"429\" height=\"314\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Alfareros valencianos en Or\u00e1n, hacia 1915.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Caso aparte es el de la\u00a0<strong>Argelia francesa<\/strong>, uno de los mejor estudiados, donde tambi\u00e9n hubo miles de europeos m\u00e1s pobres que los franceses que acudieron a trabajar como aparceros en cultivos similares a los de sus pa\u00edses de origen. Es particularmente el ejemplo de los<strong>espa\u00f1oles<\/strong>\u00a0(y en menor medida de\u00a0<strong>italianos y malteses<\/strong>), que suplieron inicialmente a la mano de obra \u00e1rabe porque demandaban poco salario y eran de la misma cultura que la potencia colonial. La mayor parte de los espa\u00f1oles (procedentes de\u00a0<strong>Menorca, Alicante, Murcia, M\u00e1laga, Almer\u00eda y Valencia<\/strong>) se establecieron en el\u00a0<strong>Oranesado<\/strong>. Una emigraci\u00f3n favorecida por las autoridades espa\u00f1olas que firmaron un convenio con Francia en 1862 que facilitaba el desplazamiento. As\u00ed en los primeros a\u00f1os de la colonizaci\u00f3n,\u00a0<strong>los espa\u00f1oles fueron punta de lanza de la ocupaci\u00f3n del pa\u00eds<\/strong>, avanzando con el ej\u00e9rcito incluso antes que los propios colonos franceses y constituyendo un proletariado rural indispensable. En la primera mitad del siglo XX los veremos mucho menor situados econ\u00f3micamente, gracias a su\u00a0<strong>conocimiento de las t\u00e9cnicas de irrigaci\u00f3n<\/strong>, especialmente a los valencianos, y empleando en una segunda generaci\u00f3n a\u00a0<strong>marroqu\u00edes<\/strong>, que los sustituyeron a partir de 1900 en las tareas m\u00e1s duras y peor pagadas. El estudio de este contingente es uno de los aspectos que m\u00e1s atraer\u00e1 al lector espa\u00f1ol de la obra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1130\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1130 size-full td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Kenya_Cottar_Family.jpg\" alt=\"Familia de colonos brit\u00e1nicos en las tierras altas de Kenia.\" width=\"599\" height=\"402\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Familia de colonos brit\u00e1nicos en las tierras altas de Kenia.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Pero si los europeos de segunda acababan integr\u00e1ndose y cruzando la\u00a0<strong>barrera de casta<\/strong>\u00a0en poco tiempo,\u00a0<strong>los nativos siempre ser\u00e1n marginados<\/strong>\u00a0en su propia tierra y esa frontera solo se pod\u00eda mantener en las colonias mediante una violencia que el autor califica de \u201cestructural\u201d:\u00a0<strong>exclusi\u00f3n racial<\/strong>, humillaci\u00f3n colectiva, negaci\u00f3n de las mismas posibilidades educativas, imposici\u00f3n del derecho europeo, control de la polic\u00eda y de las c\u00e1rceles y\u00a0<strong>castigos corporales<\/strong>\u00a0contemplados por la ley, lo que Michel denomina como\u00a0<strong>\u201cla pol\u00edtica del l\u00e1tigo\u201d<\/strong>, que se convierte en el \u201cinstrumento que regula las relaciones laborales\u201d en las colonias, sea en las\u00a0<strong>plantaciones de caf\u00e9<\/strong>\u00a0de Angola o de Kenia, en las\u00a0<strong>minas<\/strong>\u00a0de Rhodesia o Sud\u00e1frica o en el propio \u00e1mbito dom\u00e9stico, una violencia que a largo plazo se convertir\u00e1 en un bumer\u00e1n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1128\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1128 size-full td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/La-explotaci%C3%B3n-del-Congo-belga-y-de-su-poblaci%C3%B3n.jpg\" alt=\"Castigos corporales en el Congo belga durante el reinado de Leopoldo II.\" width=\"1600\" height=\"1473\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Castigos corporales en el Congo belga durante el reinado de Leopoldo II.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Psicol\u00f3gicamente, las colonias implican a su vez la negaci\u00f3n del otro, la puesta en duda de su humanidad, el racismo. Curiosamente, ese racismo obliga a los colonos a tratar de evitar la presencia de blancos pobres -que restan prestigio a su colectivo- y a resolver mal la situaci\u00f3n de los mestizos, m\u00e1s producto de la explotaci\u00f3n sexual que de la supuesta tolerancia y que tendr\u00e1n en general un futuro dif\u00edcil una vez se produzca la descolonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Las \u201cislas blancas\u201d imponen la segregaci\u00f3n al oc\u00e9ano de color que las rodea y del que se nutren.\u00a0<strong>La discriminaci\u00f3n en las colonias se refleja en el urbanismo<\/strong>, la creaci\u00f3n de\u00a0<strong>ciudades europeas<\/strong>\u00a0donde el ind\u00edgena solo entra a trabajar y que debe abandonar al finalizar la jornada laboral. Donde esa segregaci\u00f3n se hizo m\u00e1s visible y odiosa es en Sud\u00e1frica, pero Michel sostiene que el\u00a0<strong>apartheid no fue un fen\u00f3meno exclusivo sudafricano<\/strong>, sino universal en todas las sociedades coloniales, aunque estuviera codificado de manera distinta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1131\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1131 td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/1200px-punch_rhodes_colossus-232x300.png\" alt=\"El sue\u00f1o de Cecil Rhodes: unir \u00c1frica de El Cairo al Cabo.\" width=\"232\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">El sue\u00f1o de Cecil Rhodes: unir \u00c1frica de El Cairo al Cabo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Pretendidos reductos de Europa, las \u201cislas blancas\u201d pronto empiezan a estar lejos de la metr\u00f3poli, en su problem\u00e1tica y a su vez en su\u00a0<strong>progresivo olvido<\/strong>\u00a0o alienaci\u00f3n de las sociedades de las que proceden. El colono veterano se queja de que es\u00a0<strong>incomprendido en su pa\u00eds de origen<\/strong>, no quiere que la lejana patria le dicte qu\u00e9 hacer y a la vez es un\u00a0<strong>espejo deformado<\/strong>\u00a0de esa sociedad que no deja de ser su elemento de referencia, lo que le hace sentirse por encima de su mano de obra<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Iguales entre s\u00ed y superiores a los nativos, los colonos crean<strong>\u201cdemocracias de se\u00f1ores\u201d<\/strong>\u00a0que el autor compara a la<strong>sociedad espartana<\/strong>:\u00a0<strong>un grupo de hombres libres que se hace servir por los ilotas<\/strong>\u00a0mediante el terror. Una especie de\u00a0<strong>socialismo de blancos<\/strong>\u00a0que cultiva el esp\u00edritu de resistencia y vive en la\u00a0<strong>claustrofobia moral<\/strong>\u00a0y la vulgaridad intelectual.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">A finales de los a\u00f1os 50 comenz\u00f3 el proceso de emancipaci\u00f3n que supone en dos d\u00e9cadas la desaparici\u00f3n de todas estas colonias. En\u00a0<strong>Argelia,<\/strong>\u00a0tras una<strong>\u00a0traum\u00e1tica guerra colonial<\/strong>. En el caso portugu\u00e9s, tras unos largos conflictos\u00a0<strong>en Angola y Mozambique<\/strong>\u00a0que condujeron parad\u00f3jicamente al\u00a0<strong>fin de la dictadura<\/strong>\u00a0en la metr\u00f3poli. En el de\u00a0<strong>Kenia<\/strong>, a una retirada forzosa tras la\u00a0<strong>represi\u00f3n<\/strong>\u00a0tan brutal como a la postre in\u00fatil del\u00a0<strong>Mau Mau<\/strong>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1132\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1132 size-full td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/29-British-Police-Corbis-Mau-Mau.jpg\" alt=\"Polic\u00edas brit\u00e1nicos custodiando a detenidos del Mau Mau.\" width=\"2048\" height=\"1536\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Polic\u00edas brit\u00e1nicos custodiando a detenidos del Mau Mau.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Solo qued\u00f3\u00a0<strong>Sud\u00e1frica, un caso excepcional<\/strong>\u00a0porque, recuerda el autor, mientras los dem\u00e1s colonos ten\u00edan un lugar al que volver, una patria lejana pero real, los boers hab\u00edan perdido el contacto con su metr\u00f3poli siglos antes. Cuando se produjo el desmantelamiento del\u00a0<em>apartheid<\/em>, bajo el mandato de\u00a0<strong>De Klerk<\/strong>, los boers ya hab\u00edan sufrido, sostiene Michel, un\u00a0<strong>proceso de cambio<\/strong>\u00a0por el que aceptaron en su mayor\u00eda\u00a0<strong>desaparecer como tribu<\/strong>\u00a0dominante a cambio de\u00a0<strong>mantener su privilegio econ\u00f3mico y su supervivencia f\u00edsica<\/strong>. Eso, y el\u00a0<strong>liderazgo moral de Nelson Mandela<\/strong>\u00a0con su capacidad contagiosa para superar el rencor, explica el \u201cmilagro\u201d sudafricano, que ha desafiado hasta la fecha a las predicciones m\u00e1s pesimistas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1133\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1133 size-full td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/www.laaventuradelahistoria.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/de-klerk-and-mandela.jpg\" alt=\"Mandela y De Klerk a principio de la d\u00e9cada de 90.\" width=\"1960\" height=\"1102\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Mandela y De Klerk a principio de la d\u00e9cada de 90.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Original, bien argumentado, rigurosamente documentado y con todas su afirmaciones respaldadas por un denso aparato cr\u00edtico, el libro merece sin duda ser traducido al espa\u00f1ol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor:\u00a0Arturo Arnalte,\u00a018 mayo, 2018 Fuente: La Aventura de la Historia. 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