{"id":480,"date":"2018-08-14T05:56:23","date_gmt":"2018-08-14T04:56:23","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=480"},"modified":"2018-08-14T05:56:23","modified_gmt":"2018-08-14T04:56:23","slug":"mary-wollstonecraft-rompiendo-esquemas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=480","title":{"rendered":"Mary Wollstonecraft, rompiendo esquemas."},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large\" src=\"https:\/\/jdcdn-wabisabiinvestme.netdna-ssl.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/oie_kKqRsJlmcCXM.jpg\" width=\"700\" height=\"574\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Mary Wollstonecraft (detalle), por John Opie, 1899.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0<a class=\"author url fn\" title=\"Posts by Anna Mar\u00eda Iglesia\" href=\"https:\/\/www.jotdown.es\/author\/anna-maria-iglesia\/\" rel=\"author\">Anna Mar\u00eda Iglesia<\/a><\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jotdown.es\/2018\/06\/mary-wollstonecraft-rompiendo-esquemas\/\">Jotdown<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">\u00abEl recuerdo de mi madre ha sido siempre el orgullo y la dicha de mi vida, y la admiraci\u00f3n que despierta en los dem\u00e1s ha sido la causa de la mayor parte de la felicidad de la que he gozado\u00bb, escribi\u00f3<strong>Mary Shelley<\/strong>, en 1827, en una carta a\u00a0<strong>Frances Wright<\/strong>. No fue casual que Shelley confiara sus sentimientos hacia su madre,\u00a0<strong>Mary Wollstonecraft<\/strong>, a la escritora norteamericana: Wright se consideraba disc\u00edpula de Wollstonecraft y, en cierta medida, hab\u00eda tomado su relevo. En el otro lado del Atl\u00e1ntico, la feminista norteamericana defendi\u00f3 p\u00fablicamente la necesidad de una educaci\u00f3n igualitaria y universal y abog\u00f3 por la prohibici\u00f3n de la esclavitud, que ella, sin embargo, no llegar\u00eda a ver. Wright no hab\u00eda conocido personalmente a Wollstonecraft, sin embargo, su legado hab\u00eda sido determinante para la lucha social y pol\u00edtica que hab\u00eda emprendido y que la llevar\u00eda a convertirse en una de las primeras mujeres con relevancia e influencia pol\u00edtica de Estados Unidos. Mary Shelley tampoco la hab\u00eda conocido, su madre falleci\u00f3 pocas horas despu\u00e9s de dar a luz, pero, a pesar de ello, Shelley siempre se sinti\u00f3 particularmente unida a su madre, de quien \u00abse mantuvo como ac\u00e9rrima disc\u00edpula\u00bb. En efecto, como comenta\u00a0<strong>Charlotte Gordon<\/strong>\u00a0en\u00a0<em>Mary Wollstonecraft. Mary Shelley<\/em>\u00a0(Circe), el corpus de la obra de Shelley \u00abdestaca por su compromiso con los derechos de la mujer, y por su condena de la ambici\u00f3n masculina desatada\u00bb. Ejemplo de ello es\u00a0<i>Lodore<\/i>, novela que escribi\u00f3 tras la muerte de su marido,\u00a0<strong>P. B. Shelley<\/strong>, y que no puede sino entenderse desde la asunci\u00f3n de los postulados maternos. En efecto,\u00a0<i>Lodore<\/i>\u00a0presenta personajes masculinos particularmente d\u00e9biles y mujeres que toman las riendas de sus propias vidas. La protagonista, Fanny, es una mujer aut\u00f3noma, vive \u00absin estorbos masculinos, apoyada por sus amigas\u00bb y \u00abtrabaja para reformar la sociedad, encarnando as\u00ed el axioma de Wollstonecraft: si se les diera libertad a las mujeres, el mundo ser\u00eda mejor para todos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><i>Lodore<\/i>,\u00a0<i>Valperga<\/i>\u00a0\u2014en ella, Shelley formula una dura cr\u00edtica a la filosof\u00eda pol\u00edtica de\u00a0<strong>Maquiavelo<\/strong>, condenando su idea de que el fin justifica los medios, y retoma parte de las reflexiones de su madre en torno a la educaci\u00f3n y al matrimonio\u2014 y, en parte,\u00a0<i>Frankenstein<\/i>\u00a0reflejan el peso que la obra de Wollstonecraft tuvo sobre su hija que, en 1836, una vez fallecido su padre, escribi\u00f3 en sus textos autobiogr\u00e1ficos: \u00abFue Mary Wollstonecraft uno de esos seres que aparecen a lo sumo una vez cada generaci\u00f3n para iluminar a la humanidad con un dorado rayo que ninguna diferencia de opiniones, ning\u00fan cambio de circunstancias, es capaz de empa\u00f1ar. Su genio fue innegable. (\u2026) Fue una mujer a quien quisieron cuantos la conoc\u00edan en persona. Han pasado muchos a\u00f1os desde que su palpitante coraz\u00f3n fue depositado en el sepulcro, fr\u00edo y silencioso, pero nadie que la viera habla de ella jam\u00e1s sin una entusiasta veneraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Hoy, dos siglos despu\u00e9s, Wollstonecraft es un nombre imprescindible dentro de la historia del feminismo; sus textos son fundamentales para comprender el movimiento por la liberaci\u00f3n de la mujer del siglo XX y la lucha por el derecho al divorcio y al aborto, y su activismo abri\u00f3 las puertas a nombres tan relevantes para el feminismo como\u00a0<strong>Emmeline Pankhurst Goulden<\/strong>,\u00a0<strong>Margarita Nelken<\/strong>,\u00a0<strong>Nelly Roussel<\/strong>,\u00a0<strong>Virginia Woolf<\/strong>\u00a0o\u00a0<strong>Simone de Beauvoir<\/strong>. A pesar de ello, durante casi un siglo, su nombre desapareci\u00f3 de los libros y sus textos fueron condenados al olvido: la publicaci\u00f3n de una biograf\u00eda escrita por su viudo,\u00a0<strong>William Godwin<\/strong>, y de parte de su correspondencia privada as\u00ed como de algunos textos \u2014a excepci\u00f3n de las obras de teatro in\u00e9ditas, que Godwin decidi\u00f3 quemar al considerar que no ten\u00edan el suficiente valor para ser publicadas\u2014 conden\u00f3 un\u00e1nimemente a la autora de\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer<\/i>. Si\u00a0<i>A Memoir<\/i>, donde Godwin contaba sin escr\u00fapulos la vida amorosa de su mujer, supuso de por s\u00ed un esc\u00e1ndalo,\u00a0<i>Postumous Works<\/i>\u00a0no hizo m\u00e1s que acrecentar la pol\u00e9mica, dejando a los lectores \u00abconsternados por el tono furioso y el car\u00e1cter obsesivo de las cartas sin corregir de Mary a Imlay\u00bb. A partir de la publicaci\u00f3n de estos dos libros, que, en contra de los deseos de Godwin, no tuvieron ning\u00fan \u00e9xito comercial, \u00abla escritora profesional, la corresponsal pol\u00edtica, la incisiva fil\u00f3sofa, la innovadora pedag\u00f3gica, la atrevida empresaria que hab\u00eda mantenido a su familia y sus amigos sin que le temblara el pulso\u2026 todas ellas desaparecieron\u00bb, solamente qued\u00f3 de ella la imagen de una \u00abradical enloquecida, autodestructiva y sedienta de sexo\u00bb. A tal punto lleg\u00f3 su desprestigio que en\u00a0<i>The Anti-Jacobin Review<\/i>, bajo el ep\u00edgrafe \u00abprostituci\u00f3n\u00bb, el lector encuentra: \u00abv\u00e9ase Mary Wollstonecraft\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">La sociedad inglesa de entonces conden\u00f3 la conducta de una de sus pensadoras m\u00e1s l\u00facidas: no le perdonaron el haber tenido una hija con el norteamericano\u00a0<strong>Gilbert Imlay<\/strong>, con el que nunca se cas\u00f3, o el haber mantenido relaciones con el pintor\u00a0<strong>Henry Fuseli<\/strong>\u00a0estando este casado \u2014se lleg\u00f3 a decir que Mary propuso a Henry y a su mujer mantener una relaci\u00f3n abierta y convivir los tres juntos\u2014. Sin embargo, no solo por su vida amorosa fue objeto de cr\u00edticas: Wollstonecraft era inc\u00f3moda, sus textos cuestionaban el sistema de poder y de organizaci\u00f3n social, as\u00ed como los valores sobre los que se sustentaba la tradicional sociedad inglesa no abierta a los cambios. Wollstonecraft se hab\u00eda opuesto abiertamente al matrimonio, que consideraba una instituci\u00f3n que restaba libertad a las mujeres \u2014el matrimonio, sosten\u00eda la escritora, era una forma de adquisici\u00f3n a trav\u00e9s de la cual la mujer se convert\u00eda en pertenencia de su marido, del que depend\u00eda completamente\u2014; defend\u00eda la independencia econ\u00f3mica de las mujeres y, para ello, una educaci\u00f3n igualitaria que permitiera a las mujeres trabajar. En resumen, reclamaba un nuevo papel de la mujer en la sociedad y, por tanto, una reestructuraci\u00f3n de los roles tradicionales y una ampliaci\u00f3n de los derechos. Sus reivindicaciones no quedaron solamente sobre el papel, Wollstonecraft se convirti\u00f3 en una escritora y periodista profesional que no solo no necesitaba la manutenci\u00f3n de ning\u00fan hombre, sino que con sus ganancias ayudaba a m\u00e1s de un amigo y a sus dos hermanas, a una de las cuales hab\u00eda liberado de un matrimonio infeliz.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Tras su muerte, su nombre desapareci\u00f3; ni tan siquiera\u00a0<strong>Stuart Mill<\/strong>, que en privado se reconoc\u00eda admirador de su obra, os\u00f3 citarla en su libro\u00a0<i>Subjection of Women<\/i>, donde planteaba la igualdad de los sexos. Tuvo que llegar Virginia Woolf para que el mundo de las letras y de la cultura reconociera el legado de Wollstonecraft: \u00abSon muchos millones los que han muerto y ca\u00eddo en el olvido durante los (\u2026) a\u00f1os transcurridos desde que fue enterrada, pero al leer sus cartas, escuchar sus argumentos, pensar en sus experimentos y darnos cuenta de con qu\u00e9 altivez y qu\u00e9 apasionamiento capt\u00f3 el pulso de la vida misma, no cabe duda de que le corresponde una especie de inmortalidad: est\u00e1 viva, es activa, argumenta, experimenta; o\u00edmos su voz, y reconocemos a\u00fan hoy, entre los vivos, su influencia\u00bb.<\/p>\n<p><b>La actualidad de Mary Wollstonecraft<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_145640\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p><figure id=\"attachment_145640\" aria-describedby=\"caption-attachment-145640\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-145640 size-full\" src=\"https:\/\/jdcdn-wabisabiinvestme.netdna-ssl.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/oie_1175211MmFBsUKd.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"600\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-145640\" class=\"wp-caption-text\">Primera edici\u00f3n impresa de\u00a0Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer: cr\u00edticas acerca de asuntos pol\u00edticos y morales, 1792.<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify\">Todo comenz\u00f3 con un art\u00edculo. Era 1789, Mary viv\u00eda en Londres y se ganaba la vida con su escritura. Hac\u00eda rese\u00f1as para\u00a0<i>Analytical Review<\/i>\u00a0y fue precisamente en este peri\u00f3dico donde decidi\u00f3 contestar al todopoderoso\u00a0<strong>Edmund Burke<\/strong>, que, si bien dos d\u00e9cadas antes hab\u00eda defendido la guerra de Independencia americana en nombre de la libertad, ahora, desde las filas\u00a0<i>whig<\/i>\u00a0y en nombre de la tradici\u00f3n y del respeto al Gobierno, condenaba la Revoluci\u00f3n francesa, criticando con dureza\u00a0<i>Reflections on the Revolution<\/i>\u00a0<i>in France<\/i>, el libro del doctor\u00a0<strong>Price<\/strong>\u00a0que Wollstonecraft no hab\u00eda dudado en elogiar desde las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico en el que escrib\u00eda. Wollstonecraft, que suscrib\u00eda los ideales que defend\u00eda la revoluci\u00f3n \u2014la quema de la Bastilla, escribi\u00f3, \u00abanunciaba el alba de un nuevo d\u00eda y como un le\u00f3n a quien despiertan en su guarida, la libertad se levant\u00f3 con dignidad y se sacudi\u00f3 tranquilamente\u00bb\u2014, no pod\u00eda tolerar las afirmaciones de Burke, seg\u00fan el cual los pobres \u00abdeben respetar la propiedad en la que no pueden participar\u00bb y, por tanto, \u00abhay que ense\u00f1arles su consuelo en las proporciones finales de la justicia eterna\u00bb. Apoyada por su editor\u00a0<strong>Joseph Johnson<\/strong>, Wollstonecraft escribi\u00f3 un duro art\u00edculo de contestaci\u00f3n a Burke: \u00abEs posible, se\u00f1or, hacer m\u00e1s felices a los pobres en este mundo sin privarlos del consuelo que les otorga usted de modo gratuito\u00bb, y prosegu\u00eda: \u00abLa caridad no es un reparto condescendiente de limosnas, sino una interacci\u00f3n de buenos oficios y mutuos beneficios, fundamentada en el respeto hacia la humanidad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Extremadamente cr\u00edtica con Burke y con la sociedad aristocr\u00e1tica inglesa, a la que acusaba de ir en contra de la libertad, Wollstonecraft solo recibi\u00f3 el apoyo de Johnson, que no dud\u00f3 en publicarle su\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos del hombre<\/i>, un texto que puede considerarse como el borrador de la\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer<\/i>\u00a0y que est\u00e1 impregnado de los ideales de la Revoluci\u00f3n francesa. En esta primera\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n<\/i>, la autora no hac\u00eda ninguna diferencia entre sexos, su perspectiva era, principalmente, de clase y no de g\u00e9nero, siendo, en gran parte, resultado del debate con Burke y de la constataci\u00f3n de la desigualdad en derechos y privilegios entre clases sociales. El t\u00e9rmino \u00abhombre\u00bb utilizado por Wollstonecraft no apelaba al sexo masculino, sino a la colectividad, si bien no fue entendido de esta manera o, por lo menos, no quiso serlo. El hecho de que una mujer escribiera un texto sobre los derechos de los \u00abhombres\u00bb fue, de inmediato, objeto de cr\u00edtica y de burla;\u00a0<strong>Walpole<\/strong>\u00a0tard\u00f3 muy poco en tacharla de \u00abhiena con enaguas\u00bb y\u00a0<i>The Gentleman\u2019s Magazine<\/i>\u00a0no tuvo reparos en publicar un art\u00edculo en el que se le\u00eda: \u00ab\u00a1Los derechos del hombre expuestos por una bella dama! No puede ser que haya pasado la \u00e9poca de la caballer\u00eda; a menos que los sexos se hayan intercambiado sus terrenos. [\u2026] Deber\u00edamos pedir disculpas por re\u00edrnos de una bella dama, pero es que siempre nos hab\u00edan ense\u00f1ado a suponer que el tema indicado para el sexo femenino eran los derechos de las mujeres\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Las cr\u00edticas, sin embargo, fueron compensadas con los elogios, la mayor parte de ellos provenientes de los sectores liberales \u2014<strong>Thomas Paine<\/strong>\u00a0afirm\u00f3 estar orgulloso de tener una defensora como Mary\u2014 y el libro fue un \u00e9xito de ventas; sin embargo, las cr\u00edticas hab\u00edan calado en Wollstonecraft, quien asumi\u00f3 que si hab\u00eda algo urgente era reivindicar los derechos de las mujeres. Le bastaron tres meses para presentar, en enero de 1792, el manuscrito de\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer<\/i>\u00a0a su editor, que, una vez m\u00e1s, decidi\u00f3 apoyarla. Johnson era una\u00a0<i>rara avis<\/i>\u00a0entre sus pares: odiaba la injusticia en todas sus formas, defend\u00eda los derechos de las mujeres y de los jud\u00edos; estaba en contra de la esclavitud y del trabajo infantil. Al mismo tiempo, no era un \u00absimple idealista con la cabeza en las nubes\u00bb, todo lo contrario, era \u00abun negociador sagaz y habilidoso\u00bb, cualidades que lo convirtieron en uno de los editores de m\u00e1s \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Johnson hab\u00eda cre\u00eddo en Wollstonecraft desde el primer momento, cuando le lleg\u00f3 el manuscrito de\u00a0<i>Reflexiones sobre la educaci\u00f3n de las hijas<\/i>, donde, con un estilo sencillo, carente de toda floritura, la autora abogaba por \u00abmejorar la educaci\u00f3n de las mujeres y ampliar el abanico de opciones con las que ganarse la vida siendo mujer\u00bb. Tras ese texto, resultado de la experiencia personal de la propia Wollstonecraft como profesora y de su atenta lectura de\u00a0<strong>Rousseau<\/strong>, Wollstonecraft escribir\u00eda\u00a0<i>Mary<\/i>, una novela en la que plasmaba a trav\u00e9s de su protagonista las ideas defendidas en su primer ensayo, y\u00a0<i>Relatos originales de la vida real<\/i>. Todos estos textos junto con la primera\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n<\/i>\u00a0sirvieron como preparaci\u00f3n para escribir la obra que la consagrar\u00eda definitivamente:\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer<\/i>. En su ensayo, Wollstonecraft part\u00eda de\u00a0<strong>Locke<\/strong>, Rousseau o\u00a0<strong>Adam Smith<\/strong>\u00a0para sostener la idea de que la mujer no puede ser considerada ni biol\u00f3gica ni socialmente como un ser inferior.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">La autora contestaba as\u00ed a una idea plenamente asumida y defendida por parte de los te\u00f3ricos en cuyas obras ella se hab\u00eda formado y asumida tambi\u00e9n por parte de las mujeres que, \u00abeducadas para no tener nada en la cabeza, [\u2026] se enorgullec\u00edan de su fragilidad\u00bb, considerando \u00absu debilidad como un activo\u00bb. Para Wollstonecraft, las mujeres \u00abno eran intr\u00ednsecamente menos racionales que los hombres, ni carentes de temple moral\u00bb, pero eran educadas para serlo, puesto que, como sosten\u00eda el propio Rousseau, la educaci\u00f3n ten\u00eda como objetivo convertir a la mujer en el ser que el hombre quer\u00eda que fuera: \u00abLa educaci\u00f3n de las mujeres siempre debe ser relativa a los hombres. Agradarnos, sernos de utilidad, hacernos amarlas y estimarlas, educarnos cuando somos j\u00f3venes y cuidarnos de adultos, aconsejarnos, consolarnos, hacer nuestras vidas f\u00e1ciles y agradables: estas son las obligaciones de las mujeres durante todo el tiempo y lo que debe ense\u00f1\u00e1rseles en la infancia\u00bb. Frente a esta postura, la contestaci\u00f3n de Wollstonecraft no pod\u00eda ser m\u00e1s contundente: \u00abLa libertad es la madre de la virtud, y si por su misma constituci\u00f3n las mujeres son esclavas, y no se les permite respirar el aire vigoroso de la libertad, deben languidecer por siempre y ser consideradas como ex\u00f3ticas y hermosas imperfecciones de la naturaleza\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El libro no dej\u00f3 indiferente a nadie y, si bien sus detractores no se quedaron atr\u00e1s, los aplausos se impusieron. A pesar de ello, Wollstonecraft no qued\u00f3 del todo satisfecha, sent\u00eda que habr\u00eda podido \u00abescribir un libro mejor\u00bb, m\u00e1s complejo en sus planteamientos, consciente de que esa complejidad implicara repensar las cuestiones planteadas desde una perspectiva general, es decir, retomar, en cierta manera, el car\u00e1cter de la primera\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n<\/i>\u00a0e incluir la defensa de los derechos de la mujer en una defensa de un nuevo modelo de sociedad, m\u00e1s igualitaria, menos autoritaria y m\u00e1s libre. \u00abMe siento apenada, sumamente apenada al pensar en la sangre que ha manchado la causa de la libertad en Par\u00eds\u00bb, escribir\u00e1 poco tiempo despu\u00e9s de llegar a Par\u00eds, en 1792, ciudad donde aquellas ideas que hab\u00edan quedado\u00a0<i>in nuce<\/i>\u00a0en sus ensayos se desarrollar\u00e1n en sus textos period\u00edsticos y personales, y donde encontrar\u00e1, en parte, el modelo de sociedad que ella deseaba para su Inglaterra natal: \u00abLa Revoluci\u00f3n hab\u00eda influido para bien en las vidas de las mujeres, otorg\u00e1ndoles privilegios legales significativos\u00bb, y, en efecto, en 1791 se hab\u00eda legalizado el divorcio y se hab\u00eda permitido a las mujeres heredar. En las filas de los liberales se abogaba por legalizar el voto femenino y la sociedad francesa demostraba una gran apertura con respecto a la sexualidad: Su amiga,\u00a0<strong>Helen Maria<\/strong>\u00a0\u00abviv\u00eda con un ingl\u00e9s casado,\u00a0<strong>John Hurford Stone<\/strong>, lo cual no imped\u00eda que en sus fiestas del domingo por la noche se llenara de visitas su sal\u00f3n.\u00a0<strong>Madame de Sta\u00ebl<\/strong>\u00a0estaba embarazada de su amante\u00bb, y a los parisinos, cada vez m\u00e1s, \u00ables costaba tomarse en serio los votos maritales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Tras dejar Par\u00eds en 1795, Wollstonecraft realiz\u00f3 un viaje por el norte de Europa y, una vez m\u00e1s, volvi\u00f3 a romper esquemas. Dej\u00f3 de lado su trabajo como corresponsal y se adentr\u00f3 en la literatura de viaje, \u00abun g\u00e9nero habitualmente reservado a los hombres\u00bb. En pocos meses, escribi\u00f3\u00a0<i>Cartas escritas durante una corta estancia en Suecia<\/i>, donde la autora mezclaba el relato autobiogr\u00e1fico con reflexiones pol\u00edticas, para las cuales su trabajo como periodista y su estancia en Par\u00eds hab\u00edan sido determinantes. Como apunta Charlotte Gordon, estas cartas componen algo m\u00e1s que \u00abun autorretrato encantador\u00bb, es \u00abun viaje psicol\u00f3gico y uno de los primeros ex\u00e1menes expl\u00edcitos de la vida interior de un escritor [\u2026], es un libro reflexivo e innovador, un anuncio emocional, pero tambi\u00e9n filos\u00f3fico, de las metas art\u00edsticas de su autora, que con \u00e9l pone en marcha una revoluci\u00f3n art\u00edstica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Sus\u00a0<i>Cartas<\/i>\u00a0pondr\u00e1n fin a un recorrido intelectual y literario s\u00f3lido, del que, sin embargo, todav\u00eda hoy se tienen pocas noticias. Si bien es cierto que su\u00a0<i>Vindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer\u00a0<\/i>es hoy un texto clave de toda historia del feminismo, sus textos period\u00edsticos as\u00ed como sus cr\u00edticas literarias han sido completamente ignorados, al menos por lo que se refiere al campo literario espa\u00f1ol, donde solamente fueron traducidas sus dos\u00a0<i>Vindicaciones<\/i>\u00a0y sus\u00a0<i>Reflexiones sobre la educaci\u00f3n de las hijas<\/i>. Reivindicar a la ensayista, la periodista y la narradora Mary Wollstonecraft es hoy m\u00e1s necesario que nunca, reivindicarla es la \u00fanica manera de salvarla de ese olvido al que fueron condenadas tantas autoras, excluidas de un canon en el que ellas, las mujeres, no ten\u00edan ni presencia ni voz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor:\u00a0Anna Mar\u00eda Iglesia Fuente:\u00a0Jotdown. \u00abEl recuerdo de mi madre ha sido siempre el orgullo y la dicha de mi vida, y la admiraci\u00f3n que despierta en los dem\u00e1s ha sido la causa de la mayor parte de la felicidad de la que he gozado\u00bb, escribi\u00f3Mary Shelley, en 1827, en una carta a\u00a0Frances Wright. No fue &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=480\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMary Wollstonecraft, rompiendo esquemas.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224380,224381],"tags":[224541,224765,224871],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/480"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=480"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/480\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}