{"id":608,"date":"2018-11-20T16:34:05","date_gmt":"2018-11-20T15:34:05","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=608"},"modified":"2018-11-20T16:34:05","modified_gmt":"2018-11-20T15:34:05","slug":"1918-punaladas-cien-anos-de-la-revolucion-de-noviembre-en-alemania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=608","title":{"rendered":"1918 pu\u00f1aladas: cien a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n de noviembre en Alemania."},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 996px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large\" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/imagestatic\/clipping\/a0a\/ac1\/a0aac1b4dea93170c8aad8475d4a27d6\/imagen-sin-titulo.jpg?mtime=1540985504\" width=\"996\" height=\"560\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Revoluci\u00f3n Alemana de noviembre de 1918<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Autor: Jordi Corominas i Juli\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2018-11-03\/guerra-mundial-noviembre-1918-recolucion-alemana_1638740\/?utm_source=facebook&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=[CulturaDiarioAutomatico]\"><em>El Confidencial<\/em><\/a>. 3\/11\/2018<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">En la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2018-09-30\/peninsula-iberica-invasion-4500-new-scientist-live_1623082\/\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer\">Historia<\/a>\u00a0hay algunos momentos\u00a0<strong>tan repletos y trascendentes<\/strong>\u00a0que el mismo relato oficial oculta -y consolida- una retah\u00edla de t\u00f3picos, esferas delimitadoras que sirven para explicar lo ocurrido desde una direcci\u00f3n concreta y asumida por la mayor\u00eda. En el siglo XX alem\u00e1n el engranaje ciego es la llamada Revoluci\u00f3n alemana acaecida entre 1918 y 1919, tambi\u00e9n llamada Revoluci\u00f3n de Noviembre. En el imaginario de la cultura general<strong>\u00a0los cad\u00e1veres de los espartaquistas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht\u00a0<\/strong>ocupan una destacada &#8216;pole position&#8217;. A mucha distancia figura la abdicaci\u00f3n del K\u00e1iser y luego alcanza el podio la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Weimar, como si se tratara de un proceso sin matices en los estertores de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2016-02-13\/el-diluvio-como-estados-unidos-domino-el-mundo-entre-guerra-y-guerra-adam-tooze_1149991\/\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer\">la I Guerra Mundial<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">En realidad, el pistoletazo de salida de esta\u00a0<strong>catarsis esquizofr\u00e9nica<\/strong>\u00a0tiene varios natalicios, todos en relaci\u00f3n con las metamorfosis del SPD, el partido cl\u00e1sico de la socialdemocracia alemana. Un posible inicio llegar\u00eda en 1890, cuando la renuncia de Bismarck levant\u00f3 las leyes antisocialistas del Reich. Ello hizo posible el renacimiento de los socialdem\u00f3cratas, hasta entonces paralizados por esas medidas. El partido mantuvo en sus estatutos la voluntad revolucionaria, pero lo cierto es que el levantamiento de las limitaciones\u00a0<strong>los integr\u00f3 en el sistema<\/strong>, hasta el punto de votar a favor de los cr\u00e9ditos de guerra en 1914, en los primeros compases del primer conflicto mundial.<\/p>\n<div class=\"articlephoto news-width-text\" style=\"text-align:justify\">\n<figure class=\"news-img-figure\">\n<p><figure style=\"width: 654px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"news-img-def \" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/image\/clipping\/654\/8b2d367e78c265f56495fb7c522a3e07\/el-general-hindemburg-el-kaiser-guillermo-ii-y-el-general-ludendorff-durante-la-primera-guerra-mundial.jpg\" alt=\"El general Hindemburg, el k\u00e1iser Guillermo II y el general Ludendorff, durante la Primera Guerra Mundial\" width=\"654\" height=\"417\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">El general Hindemburg, el k\u00e1iser Guillermo II y el general Ludendorff, durante la Primera Guerra Mundial<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"news-img-caption-def\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Sin embargo, algunos discreparon, en una tendencia manifiesta en el socialismo de esos a\u00f1os,\u00a0<strong>quebrado entre la lealtad al Estado y el pacifismo<\/strong>. 1914 y el problema de apoyar o rechazar la guerra fueron la semilla para desmembrar la unidad. En el caso germ\u00e1nico estas tensiones condujeron a la ruptura de 1916, cuando un n\u00facleo se desmarc\u00f3 de la connivencia con el poder, se escindi\u00f3 del SPD y fund\u00f3 el USPD para no perder el sue\u00f1o de luchar contra el r\u00e9gimen.<\/p>\n<h4 style=\"text-align:justify\">Se derrumba el castillo de naipes<\/h4>\n<p style=\"text-align:justify\">Los contrarios a la escisi\u00f3n siguieron apoy\u00e1ndolo con la aspiraci\u00f3n de convertir al Imperio en\u00a0<strong>una verdadera monarqu\u00eda parlamentaria<\/strong>. Se conformaban con ese postulado mientras el desarrollo de la contienda hab\u00eda proporcionado al Alto Comando Militar una posici\u00f3n de preponderancia en forma de dictadura encubierta. La dirig\u00edan Erich Luddendorf y Paul Von Hindenburg. El primero mandaba. El segundo asent\u00eda. A posteriori sirven para explicar la crisis y\u00a0<strong>el posterior ascenso del nazismo<\/strong>.<\/p>\n<article class=\"article-related h-related\">\n<figure class=\"figure-related\">\n<figure style=\"width: 483px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"img-related-preview\" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/imagestatic\/clipping\/90c\/cfb\/90ccfb71401dc1077ee6872e85306a99\/de-adolf-a-hitler-por-que-es-falsa-la-teoria-sobre-como-se-convirtio-en-un-fanatico-nazi.jpg?mtime=1527684915\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"271\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">De Adolf a Hitler: por qu\u00e9 es falsa la teor\u00eda sobre c\u00f3mo se convirti\u00f3 en un fan\u00e1tico nazi DANIEL ARJONA La desmitificadora biograf\u00eda sobre los a\u00f1os de juventud del dictador escrita por el historiador alem\u00e1n Thomas Weber ofrece una nueva y sorprendente explicaci\u00f3n sobre su conversi\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n<div class=\"text-related\"><\/div>\n<\/article>\n<p style=\"text-align:justify\">El desarrollo de las operaciones en el campo de batalla fue favorable a los intereses de este particular consulado. Hasta 1917<strong>\u00a0todo iba sobre ruedas<\/strong>\u00a0para las potencias centrales. La entrada de Estados Unidos iba a ser decisiva para cambiar el curso de la contienda, pero ese a\u00f1o la revoluci\u00f3n rusa allan\u00f3 el frente del Este y posibilit\u00f3 a Alemania concentrarse en el Occidental para poner toda la carne en el asador. El optimismo se increment\u00f3 mediante el m\u00e1s que ventajoso tratado de Brest-Litovsk con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Todas estas perspectivas de victoria se desvanecieron en un abrir y cerrar de ojos. En 1918 el bloqueo ingl\u00e9s hizo mella, la producci\u00f3n, aguas, y\u00a0<strong>las trincheras se desmoronaron<\/strong>\u00a0para abrir la ruta aliada hacia el interior del Reich.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Estas condiciones decidieron a Luddendorff a\u00a0<strong>una ins\u00f3lita renuncia<\/strong>\u00a0el 29 de septiembre de 1918. Aconsej\u00f3 firmar un armisticio para frenar el riesgo de una debacle militar. Al ceder su mando pretend\u00eda salvar al ej\u00e9rcito de la deshonra de la derrota para cargarla al ejecutivo, pues a partir de entonces el bast\u00f3n pasaba a manos de un gobierno parlamentario donde, por primera vez en la Historia de Alemania, ingres\u00f3 un socialdem\u00f3crata, Philipp Scheidemann.<\/p>\n<div class=\"articlephoto news-width-text\" style=\"text-align:justify\">\n<figure class=\"news-img-figure\">\n<p><figure style=\"width: 654px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"news-img-def \" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/image\/clipping\/654\/b4b09ff4807d172d697b5b6b33a0241f\/friedrch-ebert.jpg\" alt=\"Friedrich Ebert\" width=\"654\" height=\"405\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Friedrich Ebert<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"news-img-caption-def\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Con el giro copernicano del 5 de octubre, Friedrich Ebert, l\u00edder del SPD, consider\u00f3 concluido<strong>\u00a0el trayecto deseado por el partido<\/strong>. Ahora tocaban carteras y estaban en la mesa de las responsabilidades. El nuevo y pionero ejecutivo pidi\u00f3 el armisticio al presidente norteamericano Wilson, quien exigi\u00f3 a Alemania la retirada de los territorios ocupados, cesar la guerra submarina y la abdicaci\u00f3n del K\u00e1iser Guillermo II. Este punto hizo salir de su letargo a Luddendorff, quien a finales de octubre pidi\u00f3 retomar la contienda cuando era imposible; las deserciones abundaban y la mayor\u00eda de soldados hab\u00edan aceptado el desenlace, incub\u00e1ndose en muchos de ellos\u00a0<strong>un deseo de paz y democracia<\/strong>. En un mes Luddendorff devino un fantasma del pasado y desapareci\u00f3 del mapa durante unos a\u00f1os, demasiado pocos. Fue reemplazado como adjunto al jefe del estado mayor por Wilhelm Groener, quien m\u00e1s tarde desarrollar\u00eda un papel primordial en el desarrollo de los acontecimientos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align:justify\">\u00bfLos socialdem\u00f3cratas en el poder?<\/h4>\n<p style=\"text-align:justify\">Nadie pensaba en Kiel. Desde esta localidad b\u00e1ltica un hombre quer\u00eda ser\u00a0<strong>dada\u00edsta con galones<\/strong>. El Almirante Scheer codiciaba poner un absurdo broche de oro con un \u00faltimo ataque contra la Royal Navy. El 29 de octubre las tripulaciones de dos buques se amotinaron. M\u00e1s de mil hombres fueron trasladados a la c\u00e1rcel, antesala de la corte marcial que deb\u00eda dictar sentencia y firmar\u00a0<strong>su previsible ejecuci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">La detenci\u00f3n de los marineros rebeldes\u00a0<strong>prendi\u00f3 la mecha de la revoluci\u00f3n<\/strong>. Muchos de sus compa\u00f1eros pidieron su liberaci\u00f3n, rechazada por los mandamases. El 3 de noviembre se reunieron con los astilleros, manifest\u00e1ndose por las calles hasta recibir los disparos de las tropas del teniente Steinha\u00fcser. Los nueve cuerpos tendidos en el suelo de la alianza entre obreros y marineros encendi\u00f3 su reacci\u00f3n. Horas m\u00e1s tarde formaron el primer consejo de soldados y trabajadores, al que fueron uni\u00e9ndose otros militares llegados al lugar para\u00a0<strong>sofocar la revuelta<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"articlephoto news-width-text\" style=\"text-align:justify\">\n<figure class=\"news-img-figure\">\n<p><figure style=\"width: 654px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"news-img-def \" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/image\/clipping\/654\/d5fcaccfc8fa7f04d2713250aff10eba\/soldados-revolucionarios-ondeando-la-bandera-roja-frente-a-la-puerta-de-brandeburgo-en-berlin-el-9-de-noviembre-de-1918.jpg\" alt=\"Soldados revolucionarios ondeando la bandera roja frente a la Puerta de Brandeburgo en Berl\u00edn, el 9 de noviembre de 1918\" width=\"654\" height=\"372\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Soldados revolucionarios ondeando la bandera roja frente a la Puerta de Brandeburgo en Berl\u00edn, el 9 de noviembre de 1918<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"news-img-caption-def\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">El gobierno de Berl\u00edn reaccion\u00f3 con rapidez y envi\u00f3 al diputado socialista Noske. El consejo de nuevo cu\u00f1o pensaba que los socialdem\u00f3cratas estaban de su lado, y por eso no vacilaron en nombrarlo gobernador. Noske respir\u00f3 tranquilo y pens\u00f3 tener todo bajo control. El problema es que<strong>\u00a0la llama se hab\u00eda extendido por todo el pa\u00eds<\/strong>. Los revolucionarios ocupaban casernas y administraciones p\u00fablicas. Seg\u00fan Sebastian Haffner quer\u00edan un gobierno de la socialdemocracia reunificada para gestar\u00a0<strong>una democracia proletaria<\/strong>\u00a0donde los obreros reemplazar\u00edan a burgueses y arist\u00f3cratas como clase dominante desde la democracia, nunca desde una coyuntura dictatorial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El 9 de noviembre fue el d\u00eda clave: se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica en Baviera y en Berl\u00edn empez\u00f3 a condensarse el caos en un despacho. El canciller Max von Baden comprendi\u00f3 que la revoluci\u00f3n social s\u00f3lo pod\u00eda pararse con\u00a0<strong>la abdicaci\u00f3n del K\u00e1iser<\/strong>, quien tras muchos vaivenes acept\u00f3 para evitar el desastre y facilitar la firma del armisticio con los aliados.<\/p>\n<blockquote><p><span class=\"summary block-summary\">La calle no quer\u00eda saber nada del orden imperante y ni siquiera contemplaba la v\u00eda parlamentaria desde la normalidad<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align:justify\">Pocas horas despu\u00e9s, en otra vuelta de tuerca del enrevesado gui\u00f3n, von Baden ced\u00eda su sill\u00f3n en la canciller\u00eda a Friedich Ebert. De este modo el dirigente socialdem\u00f3crata pon\u00eda la r\u00fabrica a sus metas pol\u00edticas. Su partido alcanzaba el v\u00e9rtice de la pir\u00e1mide. La disyuntiva en apariencia shakesperiana surg\u00eda con s\u00f3lo abrir la ventana. La calle<strong>\u00a0no quer\u00eda saber nada del orden imperante<\/strong>\u00a0y ni siquiera contemplaba la v\u00eda parlamentaria desde la normalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">En todo Berl\u00edn se calcaron los hechos ocurridos en otras ciudades. Los soldados encargados de aplacar la revoluci\u00f3n\u00a0<strong>abandonaban las armas<\/strong>. Los socialdem\u00f3cratas, inmersos en un doble juego, convencieron a muchos militares para unirse a la causa del nuevo Estado mientras ofrec\u00edan a la USPD unirse al gobierno. No sab\u00edan c\u00f3mo capear el temporal, siempre m\u00e1s pr\u00f3ximo al cicl\u00f3n. El 9 de noviembre clausur\u00f3 sus puertas con\u00a0<strong>la ocupaci\u00f3n obrera del Reichstag<\/strong>, metamorfoseado en c\u00e1mara revolucionaria que convoc\u00f3 elecciones para el d\u00eda siguiente con el fin de elegir a los miembros del Consejo de Representantes del Pueblo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align:justify\">El gatopardo alem\u00e1n<\/h4>\n<p style=\"text-align:justify\">Esta iniciativa hizo que Ebert diera en el clavo tras muchas intentonas fallidas. Durante toda la semana de revoluci\u00f3n, pese a creerlo, no hab\u00eda llevado nunca la iniciativa. El encadenamiento de sucesos, la abdicaci\u00f3n del K\u00e1iser, su ascenso a la canciller\u00eda y, sobre todo, la gobernaci\u00f3n de Noske en Kiel le hicieron vivir su propia fantas\u00eda de llevar las riendas. El caballo se hab\u00eda desbocado, pero\u00a0<strong>a\u00fan le quedaba una carta en la mesa<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"articlephoto news-float-fig\" style=\"text-align:justify\">\n<figure class=\"news-img-figure\">\n<p><figure style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"news-img-def \" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/image\/clipping\/330\/b459c29b14c83b39bf1bf6a7e260c0df\/alfred-doblin-el-regreso-edhasa.jpg\" alt=\"Alfred D\u00f6blin - 'El regreso...' (Edhasa)\" width=\"330\" height=\"539\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Alfred D\u00f6blin &#8211; &#8216;El regreso&#8230;&#8217; (Edhasa)<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"news-img-caption-def\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Los millones de personas que ocupaban las ciudades de toda Alemania quer\u00edan ser ciudadanos de pleno derecho.\u00a0<strong>Lo logrado era incre\u00edble<\/strong>. La lectura de la tetralog\u00eda &#8216;Noviembre de 1918&#8217; de\u00a0<strong>Alfred D\u00f6blin<\/strong>\u00a0da voz a implicados de todas las vertientes. Entre lo que a\u00fan pod\u00eda llamarse pueblo nadie ten\u00eda en la punta de la lengua un h\u00e9roe revolucionario, entre otras cosas porque no exist\u00edan directores de orquesta y el vuelco se hab\u00eda producido de modo espont\u00e1neo ante el cortocircuito del sistema. A eso se le suele llamar revoluci\u00f3n, pero en noviembre de 1918 la aplastante mayor\u00eda de los que votar\u00edan en los comicios confiaban en el SPD al identificar sus siglas con otro mundo mejor,\u00a0<strong>no en el gatopardismo de Ebert<\/strong>, quien al ser incapaz de bloquear las votaciones opt\u00f3 por presentarse al Consejo de los Representantes del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Fue elegido junto a dos representantes socialdem\u00f3cratas y tres militantes del USPD para asegurar\u00a0<strong>un simulacro de unidad obrera<\/strong>. La victoria revolucionaria era un espejismo v\u00edctima de sus ilusiones y credos de ingenuidad. Al d\u00eda siguiente se firm\u00f3 el armisticio. Para los militares, y en eso Luddendorf gan\u00f3 su envite, la responsabilidad del mismo, con el agravio de Versalles, recaer\u00eda en los socialdem\u00f3cratas, a quienes se acusar\u00eda de propinar\u00a0<strong>la pu\u00f1alada por la espalda<\/strong>, el falso pero muy eficaz mito narrativo para explicar la derrota como producto de la traici\u00f3n del que se apropiar\u00edan m\u00e1s tarde los nazis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Ebert interpret\u00f3 bien su asunci\u00f3n del nuevo poder, que supuestamente comandaba. Quer\u00eda revertir la situaci\u00f3n y pact\u00f3 con Groener la liquidaci\u00f3n de la hegemon\u00eda obrera. En diciembre se celebr\u00f3 en Berl\u00edn un Congreso de los Consejos. El SPD impuso s<strong>u abrumadora superioridad num\u00e9rica<\/strong>\u00a0y consigui\u00f3 convocar elecciones para una Asamblea Constituyente que decidir\u00eda la forma del Estado.<\/p>\n<div class=\"articlephoto news-width-text\" style=\"text-align:justify\">\n<figure class=\"news-img-figure\">\n<p><figure style=\"width: 654px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"news-img-def \" src=\"https:\/\/www.ecestaticos.com\/image\/clipping\/654\/46ad3e5b335a2dc6462fc800f4475ec9\/karl-liebkchnet-y-rosa-luxemburgo.jpg\" alt=\"Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo\" width=\"654\" height=\"412\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo<\/figcaption><\/figure><figcaption class=\"news-img-caption-def\"><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align:justify\">Otra vez se hab\u00eda parado el golpe, pero la idea previa era impedir la reuni\u00f3n del Congreso. Un regimiento se precipit\u00f3 y se descubrieron las intenciones, posponi\u00e9ndose para una mejor ocasi\u00f3n, en la que ya intervendr\u00edan\u00a0<strong>los temibles &#8216;freikorps&#8217;<\/strong>, fuerzas de choque contrarias a la Rep\u00fablica y felices de integrar las fuerzas armadas. En enero de 1919 reprimir\u00edan con fuerza la revuelta espartaquista, con la que Doblin finaliza su trilog\u00eda con el recuerdo de\u00a0<strong>Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht\u00a0<\/strong>encabezando su \u00faltimo volumen, deudor de la \u00e9pica generada en torno a estos dos ide\u00f3logos del KPD, el Partido Comunista Alem\u00e1n que con su creaci\u00f3n zanjaba la divisi\u00f3n izquierdista para establecer su dualismo entre socialismo y comunismo hasta los estertores de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Rosa desde el peri\u00f3dico fue un basti\u00f3n ideol\u00f3gico que en enero de 1919\u00a0<strong>intent\u00f3 disuadir cualquier intentona revolucionaria<\/strong>, mientras Karl ten\u00eda vocaci\u00f3n agitadora y era un estorbo para sus enemigos entre arengas y carisma. Lo cierto es que ninguno fue clave en la revuelta espartaquista fracasada de ese mes que los hizo c\u00e9lebres. El 15 de enero los &#8216;freikorps&#8217; encontraron a Rosa y a Karl en su escondite berlin\u00e9s. Los destrozaron a culatazos de rifle y los remataron a tiros. A \u00e9l le enterraron en una fosa com\u00fan;<strong>a ella la arrojaron al Landwehr Canal<\/strong>. Ebert y sus socialdem\u00f3cratas hab\u00edan traicionado a sus ac\u00f3litos en aras de cimas m\u00e1s altas y conformistas. Para corroborarlas no les import\u00f3 pactar con el enemigo de clase y dar alas a los extremismos humillados por la derrota,\u00a0<strong>el caldo de cultivo para un ma\u00f1ana incierto<\/strong>. El SPD quer\u00eda ser el orden y en \u00e9l figuraba. Otra cosa es que los habituales del mismo lo aceptaran en la familia y le dieran las gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Jordi Corominas i Juli\u00e1n Fuente: El Confidencial. 3\/11\/2018 En la\u00a0Historia\u00a0hay algunos momentos\u00a0tan repletos y trascendentes\u00a0que el mismo relato oficial oculta -y consolida- una retah\u00edla de t\u00f3picos, esferas delimitadoras que sirven para explicar lo ocurrido desde una direcci\u00f3n concreta y asumida por la mayor\u00eda. 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