{"id":851,"date":"2019-09-10T07:54:00","date_gmt":"2019-09-10T06:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=851"},"modified":"2019-09-10T07:54:00","modified_gmt":"2019-09-10T06:54:00","slug":"la-critica-socialista-a-la-politica-comercial-a-fines-del-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=851","title":{"rendered":"La cr\u00edtica socialista a la pol\u00edtica comercial a fines del XIX"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/media\/nuevatribuna\/images\/2019\/09\/04\/2019090414224773920.jpg\" alt=\"\" \/><figcaption>&nbsp;Cartel pol\u00edtico donde el Partido Liberal del Reino Unido enfrenta al proteccionismo con el libre comercio; La tienda de libre comercio est\u00e1 llena hasta el borde de los clientes debido a los bajos precios mientras que la tienda basada en el proteccionismo ha sufrido por los altos precios y la falta de costumbre. (Fuente: Wikipedia)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/author\/eduardo.montagut\">EDUARDO MONTAGUT<\/a><br><strong>Fuente<\/strong>: <em>Nueva Tribuna<\/em>, 4\/09\/2019<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">Durante todo el siglo XIX se produjo un debate en Espa\u00f1a entre los&nbsp;<strong>proteccionistas y los librecambistas<\/strong>. Los primeros representaban los intereses de los grandes productores de cereal del interior peninsular, en alianza con los fabricantes textiles catalanes con evidente apoyo de los obreros del ramo, y los industriales sider\u00fargicos vascos. Frente a estos grupos que buscaban asegurarse el mercado espa\u00f1ol de la competencia externa, estaban los comerciantes, siempre interesados en poder comprar mercanc\u00edas sin el coste a\u00f1adido de los aranceles, y las compa\u00f1\u00edas ferroviarias que necesitaban importar tecnolog\u00eda para poder montar las l\u00edneas de ferrocarril.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>En la Espa\u00f1a del siglo XIX, con algunas excepciones, prim\u00f3 la adopci\u00f3n de pol\u00edticas proteccionistas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">En la Espa\u00f1a del siglo XIX, con algunas excepciones, prim\u00f3 la adopci\u00f3n de pol\u00edticas proteccionistas.&nbsp;En 1826 se promulg\u00f3 el Real Arancel General de entrada de frutos, g\u00e9neros y efectos del extranjero, que establec\u00eda la prohibici\u00f3n expresa de entrada de m\u00e1s de seiscientos productos y el derecho diferencial de bandera. El proteccionismo comenz\u00f3 a ser defendido ya con fuerza en estos primeros momentos por los industriales catalanes para preservar sus productos textiles de la competencia inglesa. Despu\u00e9s de la p\u00e9rdida de casi todas las colonias se estableci\u00f3 que Cuba y Puerto Rico quedar\u00edan como monopolio exclusivo de los productos agr\u00edcolas e industriales peninsulares. El proteccionismo sigui\u00f3 siendo la pol\u00edtica seguida a la muerte de Fernando VII hasta la Regencia de Espartero, ya que, este pol\u00edtico y militar cercano a Gran Breta\u00f1a, estableci\u00f3 el&nbsp;<strong>Arancel de 1841&nbsp;<\/strong>que redujo considerablemente el n\u00famero de art\u00edculos que no se pod\u00edan importar. En otro sentido, se incorpor\u00f3 al Pa\u00eds Vasco al sistema aduanero espa\u00f1ol, coincidiendo con la derrota carlista. La relajaci\u00f3n del proteccionismo provoc\u00f3 el enfrentamiento de los catalanes, y la otra medida, la protesta de los vascos.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">La&nbsp;<strong>reforma hacend\u00edstica de Mon-Santill\u00e1n de 1845 y el Arancel de 1849&nbsp;<\/strong>introdujeron algunos matices librecambistas, aunque, a partir de entonces se dieron continuas modificaciones de tarifas aduaneras en distinto sentido. Los matices librecambistas estaban motivados por la necesidad de importar tecnolog\u00eda y bienes de equipo para la construcci\u00f3n del ferrocarril, y eran defendidos tambi\u00e9n por los comerciantes, mientras que los cambios en sentido proteccionista se deb\u00edan, en gran medida, a la presi\u00f3n de los industriales catalanes, fuertemente organizados en torno al Instituto Industrial de Catalu\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">El&nbsp;<strong>Arancel Figuerola de 1869&nbsp;<\/strong>se inclin\u00f3 m\u00e1s claramente hacia el librecambismo porque suprim\u00eda el derecho diferencial de bandera, establec\u00eda un programa gradual de reducci\u00f3n de tarifas sobre los productos importados y no prohib\u00eda la importaci\u00f3n de ning\u00fan producto. En todo caso, conviene relativizar el car\u00e1cter librecambista de este Arancel, debido al ministro Laureano Figuerola al poco de triunfar la Revoluci\u00f3n Gloriosa. Ciertamente lo fue, pero si lo comparamos con los anteriores y los posteriores.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>C\u00e1novas proclam\u00f3 que el proteccionismo era un dogma fundamental del Partido Conservador<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">Pero en la \u00e9poca de la Restauraci\u00f3n la pol\u00edtica econ\u00f3mica volvi\u00f3 a tener un marcado car\u00e1cter proteccionista, como se puede comprobar en el&nbsp;<strong>Arancel de 1891<\/strong>. C\u00e1novas proclam\u00f3 que el proteccionismo era un dogma fundamental del Partido Conservador. El proteccionismo deb\u00eda contentar a tres pilares fundamentales del sistema pol\u00edtico liberal-conservador: los industriales catalanes, los grandes propietarios cerealistas castellanos y los empresarios sider\u00fargicos vascos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA POSTURA DEL PSOE EN 1887<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">Pues bien, en este art\u00edculo nos centraremos en la postura que adopt\u00f3 el PSOE a la altura de 1887 sobre esta pol\u00e9mica.&nbsp;La posici\u00f3n socialista de public\u00f3 en el n\u00famero 95 de&nbsp;<em>El Socialista<\/em>de 30 de diciembre de 1887.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">En el a\u00f1o 1887 todav\u00eda duraban los efectos de la&nbsp;<a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nuevatribuna.es\/articulo\/historia\/crisis-liberalismo-economico-1873\/20180811085355154741.html\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Gran Depresi\u00f3n de 1873<\/strong><\/a>, que provoc\u00f3 la adopci\u00f3n en muchos pa\u00edses de pol\u00edticas fuertemente proteccionistas. Los defensores de esta intervenci\u00f3n del Estado en las relaciones comerciales y sus detractores librecambistas se enzarzaron en esta \u00e9poca en una intensa pol\u00e9mica, a la que no se vio ajena Espa\u00f1a. Cada posici\u00f3n achacaba a la otra la responsabilidad de los problemas econ\u00f3micos. Para los socialistas era una pol\u00e9mica entre dos facciones de la burgues\u00eda. Los librecambistas ser\u00edan los defensores del \u201cpan barato\u201d, es decir, de permitir las importaciones de trigo para que bajaran los precios del principal alimento con el fin de no subir mucho los salarios. Por el contrario, los proteccionistas eran los defensores de los \u201cbuenos salarios\u201d. Pero esta pol\u00e9mica era para el PSOE un \u201csolemne disparate\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Los librecambistas ser\u00edan los defensores del \u201cpan barato\u201d y&nbsp;los proteccionistas defender\u00edan los \u201cbuenos salarios\u201d, en una&nbsp;pol\u00e9mica que para el PSOE era un \u201csolemne disparate\u201d<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">Ni unos ni otros ofrecer\u00edan soluciones a la supuesta causa fundamental del capitalismo: la imposibilidad para la clase trabajadora de poder adquirir todo o casi todo lo que se produc\u00eda, es decir el desequilibrio entre oferta y demanda. El equilibrio entre ambas no se podr\u00eda restablecer impidiendo que entrasen productos extranjeros a trav\u00e9s de los aranceles&nbsp;<strong>(\u201cimpuestos protectores\u201d)<\/strong>. El proteccionismo solamente libraba a la producci\u00f3n espa\u00f1ola de la competencia, una producci\u00f3n que se realizaba con tecnolog\u00eda y sistemas de trabajo inferiores a los que se daban en el extranjero. Pero tampoco se ve\u00eda en el librecambismo una soluci\u00f3n, porque el fin de la protecci\u00f3n no cambiaba la realidad de la superproducci\u00f3n. Todos los pa\u00edses sufr\u00edan la crisis, ya fueran adalides del libre cambio como Inglaterra, o defensores del proteccionismo como Francia o Alemania. Espa\u00f1a no se salvaba de esta crisis, aunque aplicase en ese momento un cierto eclecticismo, justo en el momento en el que gobernaban los liberales.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:justify\">Las dos doctrinas ser\u00edan, por lo tanto, siempre seg\u00fan los socialistas, ineficaces para terminar con el exceso de producci\u00f3n. La situaci\u00f3n cambiar\u00eda no con la adopci\u00f3n de una u otra pol\u00edtica, proteccionista o librecambista, sino cuando desapareciese el capitalismo. Los obreros no estaban recibiendo el valor de lo que produc\u00edan, solamente una parte del mismo, y que les imped\u00eda consumir todo lo que creaban para poder satisfacer sus necesidades. La soluci\u00f3n pasar\u00eda por la conquista del poder pol\u00edtico, expropiando a los detentadores de la riqueza, evitando que nadie pudiera acaparar el fruto del trabajo de los dem\u00e1s. En fin, una soluci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: EDUARDO MONTAGUTFuente: Nueva Tribuna, 4\/09\/2019 Durante todo el siglo XIX se produjo un debate en Espa\u00f1a entre los&nbsp;proteccionistas y los librecambistas. Los primeros representaban los intereses de los grandes productores de cereal del interior peninsular, en alianza con los fabricantes textiles catalanes con evidente apoyo de los obreros del ramo, y los industriales sider\u00fargicos &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=851\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa cr\u00edtica socialista a la pol\u00edtica comercial a fines del XIX\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[224382,224384],"tags":[224497,224557,224741,224838],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/851"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=851"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/851\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}