{"id":876,"date":"2019-10-03T08:04:00","date_gmt":"2019-10-03T07:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=876"},"modified":"2019-10-03T08:04:00","modified_gmt":"2019-10-03T07:04:00","slug":"la-memoria-de-annual-una-incierta-gloria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=876","title":{"rendered":"La memoria de Annual: una incierta gloria"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000020060.JPG\" alt=\"\" \/><figcaption> El general Berenguer y su Estado Mayor. Postal de la \u00e9poca. Colecci\u00f3n particular.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>:  JOAN PALOM\u00c9S <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <em><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20190918\/Politica\/28444\/desastre-de-annual-expediente-picasso-guerra-de-marruecos-rif-joan-palomes.htm\">ctxt.es<\/a><\/em> 24\/09\/2019<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La patria est\u00e1 en peligro, dicen en el Congreso de los Diputados. Y esos mismos apelan a nostalgias nocturnales. Los Reyes Cat\u00f3licos velan las esencias y los redobles de los Tercios de Flandes apuran el sue\u00f1o. La derecha se refuerza con espadones. Vox, por ejemplo, ha presentado cinco generales como cabezas de lista en las elecciones generales. La patria est\u00e1 en peligro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La Ley de Memoria Hist\u00f3rica, tantas veces diferida, tantas veces cuestionada, es la bestia negra de una narrativa que dormitaba en el mausoleo del Valle desde la Transici\u00f3n y que resurge, ahora ya sin escr\u00fapulos, para reivindicar la historia fascista plasmada en aquella parcial \u201cCausa General instruida por el Ministerio Fiscal sobre la dominaci\u00f3n roja en Espa\u00f1a\u201d de 1940. S\u00f3lo existe una verdad, la de los vencedores \u2013que todav\u00eda lo son\u2013 y que debiera quedar atada y bien atada. \u201cQuien controla el pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado\u201d, dec\u00eda George Orwell.<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a es tierra de excelsas impunidades y notables falsificaciones. El siglo XX, todo \u00e9l, es una buena prueba de ello. Se consagran las gestas \u00e9picas y los contados h\u00e9roes entorchados, pero se omiten las muchas verg\u00fcenzas y los numerosos descalabros con miles y miles de muertos a costa del pobrer\u00edo. Las guerras de Marruecos y la dolorosa aventura colonial espa\u00f1ola en \u00c1frica est\u00e1n trufadas de desastres silenciados y responsabilidades olvidadas. El Protectorado de Marruecos, al fin y al cabo, marc\u00f3 las horas de la pol\u00edtica espa\u00f1ola durante cincuenta a\u00f1os: 25.000 soldados muertos, la Semana Tr\u00e1gica y otras revueltas, las recurrentes crisis gubernamentales con 15 presidentes de Gobierno entre 1917 y 1923, el fin de la Restauraci\u00f3n borb\u00f3nica y el exilio de Alfonso XIII, la dictadura de Primo de Rivera, las tensiones en el seno del ej\u00e9rcito entre africanistas y&nbsp;<em>junteros<\/em>\u2026 De Melilla salen las primeras tropas sublevadas contra la Rep\u00fablica y los generales africanistas son golpistas, salvo algunas excepciones que se mantuvieron fieles al gobierno (Riquelme, Miaja\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Protectorado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La entrada espa\u00f1ola en la rapi\u00f1a africana fue accidental. A la gre\u00f1a franceses, brit\u00e1nicos y alemanes en el expolio del continente, acordaron esas potencias que la estrat\u00e9gica puerta del Mediterr\u00e1neo \u2013las regiones de Rif y Yebala del norte marroqu\u00ed, equivalente a la provincia de Badajoz\u2013 quedara asignada a una potencia menor, decadente y sin mayores pretensiones. Espa\u00f1a estaba sumida en una depresi\u00f3n existencial \u2013el unamuniano \u201cme duele Espa\u00f1a\u201d\u2013&nbsp; despu\u00e9s de perder en 1898 de manera humillante los \u00faltimos jirones del Imperio de ultramar, Filipinas, Cuba, Guam y Puerto Rico, tras vergonzosas derrotas navales en Santiago de Cuba y Cavite, incompetencia militar estrat\u00e9gica incluida. El pa\u00eds hab\u00eda quedado sin honra ni barcos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tratado de Fez de 1912, en definitiva, no era m\u00e1s que un subarriendo a Espa\u00f1a de una zona del Protectorado franc\u00e9s de Marruecos, la m\u00e1s \u00e1spera, yerma e ind\u00f3mita que ni el sult\u00e1n hab\u00eda podido dome\u00f1ar y que complementar\u00eda las plazas espa\u00f1olas de Ceuta, Melilla, Alhucemas y V\u00e9lez de la Gomera. As\u00ed, el Protectorado espa\u00f1ol de Marruecos se percibi\u00f3 como una oportunidad de recuperar el prestigio nacional y el honor de un ej\u00e9rcito desolado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y luego estaba eso que se denominaba \u201cmisi\u00f3n civilizadora\u201d, exquisito eufemismo de las potencias coloniales para justificar el saqueo. El conocimiento cient\u00edfico que se ten\u00eda del territorio y los aut\u00f3ctonos no era excesivamente sofisticado. \u201cEl berberisco es astuto, cauteloso, sanguinario y traidor. La conmiseraci\u00f3n y el perd\u00f3n los suele tomar siempre por debilidad. S\u00f3lo el castigo le puede meter en orden y en disciplina\u201d, se lee en el tratado de 1910&nbsp;<em>Geograf\u00eda Militar de Marruecos<\/em>&nbsp;del capit\u00e1n de Infanter\u00eda Antonio Garc\u00eda P\u00e9rez. Y m\u00e1s adelante, reivindica con soltura las \u201csobradas pruebas que acreditan las excepcionales condiciones de la raza espa\u00f1ola para colonizar pueblos, por muy apartados que \u00e9stos se hallen y por muy diferentes que sean sus cualidades \u00e9tnicas; las aptitudes de nuestra raza m\u00e1rcanse en la historia de la humanidad de modo brillante, unas veces por el genio, otras por la bravura y siempre por la abnegaci\u00f3n m\u00e1s contagiosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Espa\u00f1a, en esos a\u00f1os, no estaba para demasiadas misiones civilizadoras en tierras africanas: la tasa de analfabetismo entre la soldadesca superaba el 60% y en la pen\u00ednsula, tambi\u00e9n en esos a\u00f1os, una comitiva encabezada por un campechano Alfonso XIII y el obispo de Coria descubr\u00eda el inframundo de las Hurdes, tierra de hambre y miseria, atraso end\u00e9mico, bocio y cretinismo y donde la civilizaci\u00f3n estaba ausente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-rich wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Las Hurdes. El viaje de S. M. el rey D. Alfonso XIII en 1922\" width=\"840\" height=\"630\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/U0oHjp8A1Yk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes nada gloriosos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las haza\u00f1as b\u00e9licas del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol en territorio rife\u00f1o nunca han sido especialmente gloriosas. Habr\u00eda que remontarse a mediados del siglo XIX con las victorias del general Prim en Wad-Ras y Castillejos contra el sult\u00e1n de Marruecos, plasmadas en los \u00f3leos de Mariano Fortuny y en el callejero de las ciudades espa\u00f1olas. Poco despu\u00e9s, finalizando el siglo XIX, tiene lugar la denominada \u201cguerra de Margallo\u201d, donde se produce la primera desbandada de las tropas espa\u00f1olas frente a los rife\u00f1os en la que muere el general y gobernador de Melilla Garc\u00eda Margallo. Refiere Manuel Ciges Aparicio en su libro&nbsp;<em>Espa\u00f1a bajo la monarqu\u00eda de los Borbones&nbsp;<\/em>que fue un joven oficial llamado Primo de Rivera \u2013el futuro dictador\u2013 quien le descerraj\u00f3 un tiro en la cabeza al general por su conexi\u00f3n con un lucrativo negocio de venta de armas a los mismos rife\u00f1os a los que combat\u00eda. El historiador Gerald Brenan tambi\u00e9n mantiene la tesis seg\u00fan la cual el general y gobernador Margallo y su camarilla hicieron una cuantiosa fortuna con el contrabando de armas al enemigo. La corrupci\u00f3n con galones ser\u00e1 una constante a lo largo de todo el Protectorado.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mes de julio de 1909 se dieron los proleg\u00f3menos de lo que vendr\u00eda pocos a\u00f1os despu\u00e9s. Un batall\u00f3n al mando del general Pintos es sorprendido en el barranco del Lobo, en las estribaciones del monte Gurug\u00fa. La retirada vulnera las m\u00e1s elementales reglas de la estrategia militar y se produce la escabechina: casi 200 muertos, entre ellos el general Pintos, y 600 heridos. La historia oficial bautiz\u00f3 el rev\u00e9s como el Desastre del Barranco del Lobo. Fue el primer Desastre oficial y las coplas de luto inundar\u00e1n las calles espa\u00f1olas:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cMelilla ya no es Melilla,<\/p>\n\n\n\n<p>Melilla es un matadero<\/p>\n\n\n\n<p>donde van los espa\u00f1oles<\/p>\n\n\n\n<p>a morir como corderos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-rich wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"En el barranco del lobo - Francisco Curto\" width=\"840\" height=\"473\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/fTOXRN9WIZ0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Ese mismo mes, en Barcelona, los barrios populares se levantaron contra el sistema de leva que convert\u00eda Marruecos en un moridero de pobres. Las pr\u00e1cticas tan extendidas de la\u00a0<em>redenci\u00f3n a met\u00e1lico<\/em>\u00a0y  la\u00a0<em>sustituci\u00f3n<\/em>\u00a0permit\u00edan a los hijos de las clases acomodadas y de la burgues\u00eda librarse de la guerra o ser sustituidos por otro mozo por la m\u00f3dica cantidad de 2.000 pesetas. Un obrero de los Altos Hornos de Bilbao ganaba en esa \u00e9poca 5 pesetas diarias. En 1912 esa infame pr\u00e1ctica se \u201cdemocratiz\u00f3\u201d: se derogaban las circunstancias eximentes pero nac\u00eda el\u00a0<em>soldado de cuota<\/em>\u00a0que a cambio de una aportaci\u00f3n econ\u00f3mica \u2013entre 1500 y 3000 pesetas\u2013 ten\u00eda el privilegio de elegir destino, pernoctar en su domicilio y limitaba su estancia a cinco meses en el cuartel en lugar de los tres a\u00f1os que duraba el servicio militar para el resto de desdichados. Eso s\u00ed: el equipo y el uniforme corr\u00edan por su cuenta. \u201cHijo quinto y\u00a0<em>sorteao<\/em>, hijo muerto y no\u00a0<em>enterrao<\/em>\u201d, se dec\u00eda en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Pando, en su memorable&nbsp;<em>Historia secreta de Annual<\/em>, aporta otra de las diversas maneras de escaqueo entre la oficialidad. La familia del movilizado en el Rif donaba a la unidad donde se hallaba destinado el beneficiario un&nbsp;<em>coche r\u00e1pido<\/em>, as\u00ed llamados los Ford 20HP, que costaban unas 4.000 pesetas, a condici\u00f3n de que el oficial o suboficial en cuesti\u00f3n fuese el conductor del veh\u00edculo m\u00e1s un ayudante por \u00e9l designado. Estos&nbsp;<em>r\u00e1pidos<\/em>&nbsp;cargados de jefes y oficiales huyendo hacia Melilla simbolizar\u00edan la imagen de la suprema cobard\u00eda cuando se produce el derrumbe de Annual en 1921.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Annual<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Desastre de Annual es la mayor derrota que un ej\u00e9rcito colonial haya sufrido nunca. Entre julio y agosto de 1921, 14.000 soldados en desbandada dejaron la vida en los pedregales, veredas, vaguadas, poblados, destacamentos, blocaos y montes del Rif. \u201cHab\u00eda tantos muertos en algunas partes del trayecto entre Uest\u00eda y R\u00edo Seco que el cami\u00f3n ten\u00eda que ir pisando los cad\u00e1veres\u201d, relata el soldado Vicente Garrido, testimonio recogido en el Expediente Picasso. En apenas dos meses, una amplia ofensiva de las cabilas lideradas por el l\u00edder rife\u00f1o Abdelkrim Al Jatabi, de la cabila de Beni Urriaguel, provoc\u00f3 la debacle que aniquil\u00f3 la Comandancia General de Melilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Abarr\u00e1n, Sidi Dris, Igueriben, Annual, Izzumar, Arruit, Zeluan, Nador\u2026 son nombres cubiertos de luto que deber\u00edan fijarse en la memoria colectiva y, sin embargo, ausentes en los libros de texto. No hay ninguna calle de Annual o plaza de Monte Arruit en las ciudades espa\u00f1olas. La ret\u00f3rica patri\u00f3tica glosa las gestas heroicas, las muertes vanamente gloriosas y los oropeles del valor pero omite con pudor la cobard\u00eda y el pavor del mando, la ineptitud del general, la corrupci\u00f3n del oficial, la incompetencia de la comandancia y, en fin, la responsabilidad del rey.<\/p>\n\n\n\n<p>De Annual los patriotas recuerdan con arrobo la gesta del&nbsp;<a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Carga_del_rio_Igan.jpg#\/media\/Archivo:Carga_del_rio_Igan.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Regimiento de Caballer\u00eda Alc\u00e1ntara 14<\/a>, al mando del teniente coronel Primo de Rivera \u2013hermano del futuro dictador\u2013,&nbsp; porque con sus cargas a galope tendido protegi\u00f3 la huida desesperada de las tropas que hu\u00edan de Annual&nbsp; hacia Monte Arruit a un alto precio: de un contingente de 700 hombres, apenas sobrevivi\u00f3 un centenar. La haza\u00f1a todav\u00eda se recuerda entre los nost\u00e1lgicos. En el a\u00f1o 2012, noventa a\u00f1os despu\u00e9s, el Consejo de Ministros decidi\u00f3 conceder al regimiento la Laureada de San Fernando por aquella actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>EL DESASTRE DE ANNUAL ES LA MAYOR DERROTA QUE UN EJ\u00c9RCITO COLONIAL HAYA SUFRIDO NUNCA<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Del pu\u00f1ado de Laureadas que se repartieron en Annual destaca la del cabo Arenzana, que con un reducido contingente de soldados resisti\u00f3 durante trece d\u00edas en el destacamento del Pozo n\u00ba 2 de Tistut\u00edn frente a cientos de moros aviesos. La numantina resistencia inclu\u00eda asaltos a bayoneta calada, luchas cuerpo a cuerpo a cuchilladas y decenas de moros muertos. Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, durante un interrogatorio a uno de los soldados integrantes del destacamento, que hasta entonces hab\u00eda permanecido en el hospital, se destapa la trola. Ni \u00e9pica ni gloria: que se hab\u00edan rendido desde el primer d\u00eda; que hab\u00edan permanecido en calidad de prisioneros en el propio destacamento; que salvaron la vida a cambio de hacer funcionar el motor que sacaba el agua del pozo para la aguada de los animales de la zona; que cuando se acab\u00f3 la gasolina los despojaron de todas sus pertenencias y los dejaron libres dirigi\u00e9ndose hacia la zona francesa, unos kil\u00f3metros al sur. Al cabo Arenzana, ascendido a sargento, le respetaron el grado pero lo desposeyeron de la condecoraci\u00f3n en total y absoluto silencio y discreci\u00f3n. El bochorno era abrumador y, al fin y al cabo, no abundaban los h\u00e9roes del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un glorioso ej\u00e9rcito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, en definitiva, las condecoraciones, medallas, ascensos y galones son la savia que alimenta el esp\u00edritu militar. El Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol era especialmente pr\u00f3digo en ese cap\u00edtulo, tanto como mezquino con el rancho y las alpargatas de los soldados. Entre 1909 y 1914, se produjo una verdadera t\u00f3mbola de entorchados reparti\u00e9ndose 132.925 condecoraciones y 1.587 ascensos por m\u00e9ritos de guerra, una cifra inaudita habida cuenta de las pocas victorias a rese\u00f1ar o batallas memorables que recordar. El desprop\u00f3sito quedaba as\u00ed: 54 Cruces de San Fernando, 878 Cruces de Mar\u00eda Cristina, 28.771 Cruces Rojas del M\u00e9rito Militar pensionadas y otras 100.605 sin pensionar, am\u00e9n de otros abalorios de menor calado. Ojo al dato de las cruces pensionadas tan anheladas por los se\u00f1ores oficiales\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, durante el Desastre del 21, los caminos y veredas que presenciaron la desbandada de las tropas quedar\u00edan regados de estrellas, galones y medallas de la oficialidad \u2013de aquella oficialidad gloriosamente condecorada\u2013&nbsp;de las que se despojaban para confundirse con los soldados de a pie.&nbsp;\u201cEl testigo encontr\u00f3 que mucha gente se acog\u00eda entre los mulos, aguardando la primera ocasi\u00f3n de montarlos, bajo pretexto de estar heridos o enfermos\u201d (\u2026) \u201cy otros oficiales se arrancaban las divisas, las gorras y hasta los&nbsp;<em>leggins<\/em>, para que no conocieran su condici\u00f3n\u201d, relata el teniente de Artiller\u00eda Fernando G\u00f3mez L\u00f3pez en el expediente Picasso. Otro testimonio, el del paisano Verd\u00fa, refiere que \u201cpasaban muchos&nbsp;<em>r\u00e1pidos<\/em>&nbsp;con oficiales, y a eso de las catorce del d\u00eda 23, vieron llegar a dos que dijeron ser oficiales y que iban con alpargatas y guerreras de soldados, que fueron los primeros en llegar a pie, pues los anteriores pasaban en&nbsp;<em>r\u00e1pidos<\/em>\u201d .<\/p>\n\n\n\n<p>El teniente coronel Fern\u00e1ndez Tamarit, tambi\u00e9n interrogado, reconoc\u00eda que \u201cno hubo quien restableciera el orden, brillando por su ausencia el Mando. Muertos unos, arrastrados otros por el torrente, nadie pudo ni supo contenerlo\u201d (\u2026) \u201cla retirada termin\u00f3 en un s\u00e1lvese quien pueda desdichado, fatal consecuencia de errores que eran de todos, y de los que la oficialidad del Ej\u00e9rcito, ni a\u00fan muriendo, pueden redimir a \u00e9ste\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El expediente est\u00e1 repleto de testimonios relatando la inopia del Mando, incluso entre las conclusiones del propio general Picasso: \u201cEs necesario exigir responsabilidades a cuantos, con olvido del honor militar y del prestigio de las armas, no han sabido responder al cumplimiento de sus indeclinables deberes en el general fracaso de la moral, absteni\u00e9ndose, eludiendo o excusando su participaci\u00f3n personal, suscribiendo capitulaciones incomprensibles, evadi\u00e9ndose del territorio, desamparando posiciones o abandon\u00e1ndose a desalentada fuga presa de p\u00e1nico insuperable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La falta de empaque ya se anticipaba en una carta del teniente coronel Fern\u00e1ndez Tamarit al general Silvestre, comandante general: \u201cEs una verg\u00fcenza eso de que los coroneles pasen la vida en la plaza (Melilla) o en Espa\u00f1a con permiso, rasc\u00e1ndose la barriga, y solo suban al campo cuando va a hacerse una operaci\u00f3n con la columna de&nbsp; recompensas\u201d. En los d\u00edas cr\u00edticos de julio de 1921, cuando empieza la debacle, la mitad de jefes no se encontraba en sus puestos y el general Picasso se asombra del n\u00famero de permisos por enfermedad concedidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las capitulaciones incomprensibles, destaca el relato que hace el general Picasso de la rendici\u00f3n de Monte Arruit por el general Navarro, en ese momento Comandante General de Melilla tras la muerte \u2013o suicidio\u2013 del general Silvestre en Annual. \u201cEl d\u00eda 11 de agosto, al fin, mientras se corr\u00edan las \u00f3rdenes para el desarme y salida de las tropas, a la una de la tarde, el general con algunos oficiales, buscando un lugar de sombra, salieron de la posici\u00f3n acompa\u00f1ados de unos jefes moros que, poco a poco, fueron alej\u00e1ndolos hasta la estaci\u00f3n de ferrocarril, donde entraron, y en ese momento los moros irrumpieron en la posici\u00f3n, abriendo a traici\u00f3n el fuego sobre las tropas, agotadas e indefensas en su mayor\u00eda, dedic\u00e1ndose los moros al saqueo\u201d. La guarnici\u00f3n fue aniquilada tras la salida del general y sus oficiales en busca de una sombra. En apenas treinta minutos de fuego graneado y deg\u00fcello a discreci\u00f3n el campamento y sus alrededores quedaron sembrados con 2.600 cad\u00e1veres de desdichados. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, el general Navarro y sus oficiales, junto con otros oficiales, tropa y algunos civiles capturados en otras guarniciones, hasta alcanzar la cifra de 357, fueron canjeados a cambio de 4,3 millones de pesetas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una estructura obsoleta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito de la Restauraci\u00f3n que hered\u00f3 Alfonso XIII en 1902 era un ej\u00e9rcito de camarillas y favoritos, de est\u00f3magos agradecidos y compadreo, de espadones y ambiciosos, tan anquilosado como sobredimensionado, tan costoso como anticuado. La decisiva participaci\u00f3n de la c\u00fapula en la vida pol\u00edtica era proverbial y contaba con admiradores tanto entre las filas liberales como conservadoras.&nbsp; El propio rey constituy\u00f3 su particular&nbsp;<em>lobby&nbsp;<\/em>\u2013quiz\u00e1 el m\u00e1s influyente junto al de los industriales\u2013 con sus allegados, gerifaltes y generales que medraron a su amparo. Un ej\u00e9rcito pretoriano, como lo defini\u00f3 el historiador e hispanista Stanley Payne. De hecho, los dos grandes responsables del Desastre, los generales D\u00e1maso Berenguer, Alto Comisario de Marruecos, y Manuel Fern\u00e1ndez Silvestre, Comandante General de Melilla, eran gentilhombres del rey, sus compa\u00f1eros de francachelas e instalados en sus cargos africanos a instancias de Alfonso XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os, en el escalaf\u00f3n figuraban 529 generales y casi 24.000 oficiales para una tropa de poco m\u00e1s de 100.000 hombres: un oficial por cada cuatro soldados. Una ratio delirante si la comparamos con la proporci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos brit\u00e1nico y franc\u00e9s, que era de 1 a 20. Y a\u00fan en 1921, el Anuario Militar registraba 466 generales en activo. No es extra\u00f1o, pues, que entre la guerra y las onerosas mamandurrias de las charreteras el presupuesto militar de 1922 devorase el 51% de los fondos del Estado. El editorial del diario&nbsp;<em>ABC<\/em>, en su edici\u00f3n del 10 de noviembre de 1922, era rotundo al respecto: \u201cEspa\u00f1a paga un presupuesto de guerra muy superior a sus recursos. Y, sin embargo, no hay ej\u00e9rcito. Desde los 157 millones de pesetas en 1906, el presupuesto de guerra ha llegado a los 581 millones de 1921, que representa, en tan breve periodo, un aumento del 267%. Y no hay ej\u00e9rcito\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida alegre de Melilla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Melilla, durante el protectorado, era la perla del sur, el dinero corr\u00eda a espuertas y no hab\u00eda compa\u00f1\u00eda de variedades que se preciara que no incluyera Melilla en sus giras. Las tonadilleras Lola Montes y Concha Piquer regalaban sus coplas en el Teatro Reina Victoria y a la plaza de toros de la ciudad acud\u00eda lo m\u00e1s granado de la pen\u00ednsula: Juan Belmonte, Machaquito\u2026&nbsp; En el barrio del Real abundaban los prost\u00edbulos de tron\u00edo para los jefes y oficiales y eran legendarias las casas de juego, las apuestas y las timbas en las que los militares con galones derrochaban aut\u00e9nticas fortunas. El juego y la corrupci\u00f3n, ambos muy extendidos, llegar\u00edan a ser una de las m\u00faltiples causas del hundimiento de la Comandancia General de Melilla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El diputado socialista Indalecio Prieto, poco despu\u00e9s del Desastre del 21, iniciaba uno de sus discurso en el Congreso de Diputados con un \u201cMelilla es un lupanar y una ladronera\u201d y el diputado Crespo de Lara, tras exigir y obtener determinada informaci\u00f3n reservada al ministro de la Guerra, hizo enmudecer el Congreso: entre 1920 y 1921 \u201cse han suicidado 47 jefes y oficiales; han perdido su carrera, por fallos del Tribunal de Honor, 63 (\u2026) y a 144 oficiales se les hab\u00eda ofrecido retirarse para no ser sometidos a un Tribunal de Honor\u201d. La mayor\u00eda de ellos a causa del juego. Y en el apartado de lo que ben\u00e9volamente se denominaban inmoralidades administrativas, es decir, desfalcos, malversaciones y corrupciones varias, \u201chay un n\u00famero considerable, 59, y de \u00e9stos 30 corresponden a jefes y oficiales del ej\u00e9rcito de operaciones de \u00c1frica\u201d. Durante el a\u00f1o 1920, hasta 11 capitanes cajeros de Cuerpos de Melilla pidieron la separaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, la mayor\u00eda de ellos por haber dispuesto indebidamente del dinero de sus cajas.<\/p>\n\n\n\n<p>La corrupci\u00f3n estaba tan extendida que afectaba a todos los estamentos y beneficiaba a demasiados en mayor o menor medida, en funci\u00f3n del escalaf\u00f3n. De ah\u00ed, la displicencia reglamentaria.&nbsp; El Expediente Picasso recoge el peculiar caso del auxiliar de Intendencia Julio Lompart que, durante el asedio de Zelu\u00e1n, \u201crealizaba la venta a dinero, tanto a soldados como a unidades, de los art\u00edculos del dep\u00f3sito de v\u00edveres a su cargo\u201d. En Zelu\u00e1n sobrevivieron muy pocos. No fue el caso de Lompart que, sin embargo, muri\u00f3 con la satisfacci\u00f3n de haber hecho una buena caja.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pr\u00e1ctica muy frecuente, casi rutinaria, era la de tasar los convoyes de mercanc\u00edas duplicando el coste real. En el territorio hab\u00eda numerosos destacamentos y guarniciones que requer\u00edan de avituallamiento peri\u00f3dicamente.&nbsp; En Meserah, una de tantas posiciones, se consum\u00edan semanalmente cerca de 500 cargas y mientras la contabilidad oficial valoraba cada carga en 36 pesetas, el coste real era de 19,85 pesetas. A medida que se ascend\u00eda en la jerarqu\u00eda, los negocios eran m\u00e1s rotundos y voluminosos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>ESPA\u00d1A TIENE EL DUDOSO HONOR DE HABER SIDO EL PRIMER PA\u00cdS EN BOMBARDEAR DESDE EL AIRE CON GAS MOSTAZA ADUARES, ZOCOS EN D\u00cdAS DE MERCADO Y CABILAS RIFE\u00d1AS<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Incluso, la prensa de la \u00e9poca se hizo eco de un esc\u00e1ndalo que estall\u00f3 en el Parque de Larache y al que se dio amplia cobertura a lo largo del juicio. El diario&nbsp;<em>La Voz<\/em>&nbsp;se\u00f1alaba que \u201cen Larache se repart\u00edan algunos oficiales de Intendencia de los que manejan fondos, del m\u00e1s alto al m\u00e1s bajo, la cantidad de 300.000 pesetas mensuales que obten\u00edan haciendo diversos equilibrios y operaciones\u201d. Eso que actualmente se denominar\u00eda contabilidad creativa. La cantidad mensual a repartir entre los socios era considerable habida cuenta que el sueldo de una capit\u00e1n era de 600 pesetas y el negocio llevaba algunos a\u00f1os funcionando. Los comandantes Mu\u00f1oz Calchineri, director del Parque, y Jos\u00e9 Garc\u00eda Restrebada, Jefe de Administraci\u00f3n, los capitanes Garc\u00eda Brem\u00f3n, Jord\u00e1n y Rodr\u00edguez Aller, el comisario de Guerra Francisco Montes del Castillo, entre otros, se repart\u00edan entre 40.000 y 20.000 pesetas cada mes. Durante el proceso, la prensa revel\u00f3 detalles de las fastuosas vidas de los imputados, como la del comandante Montes del Castillo, que ni siquiera viv\u00eda en Larache sino en T\u00e1nger, en la lujosa Villa Porchet, con numerosa servidumbre y una flotilla de coches de lujo o la del capit\u00e1n Jord\u00e1n que se pasaba meses en Puerto de Santa Mar\u00eda, donde viv\u00eda su amante, y en Ronda, donde pose\u00eda una finca valorada en tres millones de pesetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, mor\u00edan los soldados, galeotes de la patria, en el Kert, en Abarr\u00e1n, en Arruit o en Nador. El soldado Viance, protagonista de la novela&nbsp;<em>Im\u00e1n<\/em>, de Ram\u00f3n J. Sender, define crudamente su condici\u00f3n: \u201cNosotros somos lo que en la prensa y en las escuelas llaman h\u00e9roes. Llevar sesos de un compa\u00f1ero en las alpargatas, criar piojos y beber orines: eso es ser h\u00e9roes. Yo soy un h\u00e9roe. \u00a1Un h\u00e9roe!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El expediente Picasso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Desastre de&nbsp; Annual fue un sacrificio in\u00fatil de miles y miles de hijos de la clase trabajadora y j\u00f3venes campesinos que conmocion\u00f3&nbsp; la sociedad espa\u00f1ola hasta el punto que el ministro de la Guerra, vizconde de Eza, se vio obligado a enviar al general Juan Picasso a Melilla para investigar los hechos y depurar responsabilidades. Tras nueve meses de recabar documentaci\u00f3n y testimonios surge el llamado Expediente Picasso, 2500 folios de honestidad y de memoria que retratan el pozo infecto en que se hab\u00eda convertido la Comandancia General de Melilla con responsabilidades que apuntaban al propio Alfonso XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>Las conclusiones contemplan un c\u00famulo de incongruencias estrat\u00e9gicas, errores militares, desidia ante la corrupci\u00f3n y decisiones equivocadas. Desde la insensata ofensiva del general Silvestre, Comandante General,&nbsp; que desguarneci\u00f3 numerosas posiciones a la pusilanimidad del general Berenguer, Alto Comisario, que neg\u00f3 la ayuda a los destacamentos sitiados. De la ubicaci\u00f3n de las posiciones, en altozanos, sin aljibe ni dep\u00f3sitos de v\u00edveres ni municiones, que convertir\u00eda las aguadas en un siniestro pimpampum que te\u00f1ir\u00eda las aguas de sangre, a la instrucci\u00f3n de la tropa llevada al matadero, que \u201cno conoc\u00edan el manejo del arma, no hab\u00edan salido nunca al campo, seg\u00fan sus propias manifestaciones, ni hecho pr\u00e1ctica de fuego\u201d, seg\u00fan relata el cabo Antonio Padr\u00f3. Y todo ello bajo la sombra f\u00fanebre de los 14.000 muertos contabilizados en el expediente.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de las limitaciones que se le impusieron, como la prohibici\u00f3n de acceder a documentaci\u00f3n, correspondencia o informes que involucraran al Alto Estado Mayor y al rey, el general Picasso no pudo evitar incluir al general D\u00e1maso Berenguer, Alto Comisario y m\u00e1xima autoridad en el Protectorado, en el listado de 39 oficiales -20 de ellos superiores al grado de capit\u00e1n- que debieran ser sometidos a juicio ante un tribunal militar. Una lista que, pocos meses despu\u00e9s, aumentar\u00eda hasta 77 jefes y oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se hizo p\u00fablico el Expediente Picasso las calles estallaron de indignaci\u00f3n y en el Congreso de Diputados se constituy\u00f3 una comisi\u00f3n parlamentaria para depurar responsabilidades.&nbsp; Pero en septiembre de 1923, una semana antes de la reuni\u00f3n prevista de la comisi\u00f3n investigadora en las Cortes, el general Primo de Rivera da un golpe de estado e instaura la dictadura, con el aplauso del rey Alfonso XIII, que respirar\u00eda aliviado. Una de las primeras medidas que tom\u00f3 fue la de amnistiar a los militares que hab\u00edan sido procesados, incluido Berenguer, y zanjar as\u00ed la cuesti\u00f3n de Annual. Aunque el Protectorado seguir\u00eda siendo un matadero. En diciembre de 1924, y con el dictador asumiendo el mando en \u00c1frica, la retirada de Xauen enterrar\u00eda 2.000 muertos m\u00e1s en el cementerio del Rif.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice la historia que D\u00e1maso Berenguer fue nombrado Jefe de la Casa Militar del rey y, posteriormente, Jefe del Gobierno, sucediendo a Primo de Rivera. La vida segu\u00eda y la venganza no tardar\u00eda en llegar al Rif: Espa\u00f1a tiene el dudoso honor de haber sido el primer pa\u00eds en bombardear desde el aire con iperita \u2013el gas mostaza\u2013 aduares, zocos en d\u00edas de mercado y determinada cabilas rife\u00f1as, violando el Tratado de Versalles que prohib\u00eda su uso.<\/p>\n\n\n\n<p>La memoria hist\u00f3rica es un ejercicio de simple y elemental&nbsp; justicia. La omisi\u00f3n, el silencio o el olvido de las atrocidades y las verg\u00fcenzas del Rif han falsificado impunemente la historia oficial, la de los h\u00e9roes que mueren est\u00fapidamente por la patria, la de las banderas al viento hacia la victoria, la de los caballeros del honor, la de los generales gloriosos, la de los desembarcos triunfales. Sin embargo, aquella mortandad, aquellos miles y miles de j\u00f3venes llevados al pudridero merecen un reconocimiento. Eso ser\u00eda memoria hist\u00f3rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: JOAN PALOM\u00c9S Fuente: ctxt.es 24\/09\/2019 La patria est\u00e1 en peligro, dicen en el Congreso de los Diputados. Y esos mismos apelan a nostalgias nocturnales. Los Reyes Cat\u00f3licos velan las esencias y los redobles de los Tercios de Flandes apuran el sue\u00f1o. La derecha se refuerza con espadones. 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