{"id":979,"date":"2020-02-04T08:30:00","date_gmt":"2020-02-04T07:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/jmoragahc.wordpress.com\/?p=979"},"modified":"2020-02-04T08:30:00","modified_gmt":"2020-02-04T07:30:00","slug":"lujo-ostentacion-y-hedor-en-el-palacio-de-versalles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/aldeacordoba\/?p=979","title":{"rendered":"Lujo, ostentaci\u00f3n y hedor en el palacio de Versalles"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p7\/WebSite\/2020\/01\/24\/Recortada\/img_fmartinez_20200124-171931_imagenes_lv_getty_gettyimages-520716427-kCwG-U473099856287aMI-992x558@LaVanguardia-Web.jpg\" alt=\"\" \/><figcaption>Luis XIV recibe en una muy concurrida Galer\u00eda de los Espejos al embajador persa, en 1715 (Heritage Images \/ Getty)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Autora<\/strong>: <strong>MOLLY ANTIGONE HALL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente<\/strong>: <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20200125\/473099856287\/mal-olor-palacio-versalles-luis.html\">La Vanguardia <\/a>25\/01\/2020<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/historia-contemporanea\/20200125\/473099856287\/mal-olor-palacio-versalles-luis.html\"> <\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u201cVersalles era resplandeciente y grandioso;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20190504\/47312067907\/asi-descubrio-versalles-luis-xiv.html\"><strong>Versalles&nbsp;<\/strong><\/a>era feo y asqueroso; Versalles tambi\u00e9n podr\u00eda ser extra\u00f1o y grotesco\u201d, afirm\u00f3 el siglo pasado el escritor Louis Kronenberger. El legendario palacio asociado con el lujo y la ostentaci\u00f3n de la corte francesa de los siglos XVII y XVIII y sobre todo con&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20180827\/47313270321\/las-innovaciones-de-luis-xiv.html\">Luis XIV<\/a>, Luis XVI y Mar\u00eda Antonieta<\/strong>, era tambi\u00e9n conocido por su escasa salubridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Al lado de la estricta etiqueta, las intrigas y el exagerado refinamiento conviv\u00edan unos malos olores y una falta de higiene cuya fama ha llegado hasta nuestros d\u00edas. \u00bfA qu\u00e9 se debe esta mala reputaci\u00f3n? Una ubicaci\u00f3n desafortunada, la falta de instalaciones adecuadas y una etiqueta social muy diferente a la de hoy son algunas de las respuestas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Varios relatos de los siglos XVII y XVIII glosan el hedor del palacio de las m\u00e1s de 2.000 ventanas. Una de las razones era que hab\u00eda<strong>&nbsp;pocos sanitarios&nbsp;<\/strong>dentro del complejo, que acog\u00eda una multitud de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20190805\/47312393511\/luis-xiv-contra-la-nobleza.html\"><strong>nobles&nbsp;<\/strong><\/a>y subalternos, de poderosos y sirvientes. En total, se ha calculado que unas 20.000 personas llegaron a vivir en \u00e9l. En muchos lugares de las instalaciones, en lugar de excusados y retretes, hab\u00eda sirvientes que tra\u00edan un recipiente cuando se los reclamaba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p7\/WebSite\/2020\/01\/24\/Recortada\/img_mantigone_20200124-150258_imagenes_lv_terceros_hallofmirrors-2-kCwG--656x617@LaVanguardia-Web.jpg\" alt=\"La Galer\u00eda de los Espejos en el Palacio de Versalles\" \/><figcaption>La Galer\u00eda de los Espejos en el Palacio de Versalles (Wikipedia Commons)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Por desgracia, no siempre llegaban a tiempo, por lo que en ocasiones extremas, algunos hac\u00edan sus necesidades en el rinc\u00f3n disponible m\u00e1s cercano. \u201cMendigos, sirvientes y visitantes aristocr\u00e1ticos utilizaban las escaleras, los pasillos y<strong>&nbsp;cualquier lugar apartado para aliviarse<\/strong>\u201d, escribi\u00f3 el brit\u00e1nico Horace Walpole, un arist\u00f3crata del siglo XVIII que describi\u00f3 el palacio de Versalles como un \u201c<strong>gran pozo negro<\/strong>\u201d, cuyo olor se aferraba a la ropa, a la peluca e incluso la ropa interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El duque de Saint-Simon relat\u00f3 en su&nbsp;<em>Memorias de Luis XIV<\/em>&nbsp;que la Princesse d\u2019Harcourt una noble francesa, a veces orinaba&nbsp;<strong>mientras caminaba<\/strong>, sin ninguna verg\u00fcenza, \u201cdejando un rastro terrible detr\u00e1s de ella que hac\u00eda que los sirvientes desearan mandarla al diablo\u201d. No era lo m\u00e1s normal, pero tampoco excepcional, que algunos sirvientes y visitantes aristocr\u00e1ticos orinaran entre cortinas y tapices. Y, por lo que respecta a&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-moderna\/20191201\/471932770911\/maria-antonieta-moda.html\"><strong>Mar\u00eda Antonieta<\/strong>&nbsp;<\/a>, ten\u00eda dos perros de raza carlino a quienes se les permit\u00eda aliviarse donde quisieran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Los pocos sanitarios fijos -sillas con agujeros y un recipiente de cer\u00e1mica debajo que se vaciaba tras llenarse -que estaban disponibles podr\u00edan derramarse;<strong>\u00a0Voltaire<\/strong>\u00a0se aloj\u00f3 en una habitaci\u00f3n del palacio que describi\u00f3 como \u201cel\u00a0<strong>agujero de mierda\u00a0<\/strong>con peor olor en todo Versalles\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-rich wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"VERSAILLES Season 1 TRAILER (2016) ET Series\" width=\"840\" height=\"473\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/e9WTU_33Ank?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Y luego estaba el problema de la ubicaci\u00f3n del gran palacio, construido sobre&nbsp;<strong>antiguos pantanos&nbsp;<\/strong>que causaban problemas de olor. Adem\u00e1s, incluso tras estar terminado, en un complejo de tales dimensiones hab\u00eda siempre obras de alg\u00fan tipo, lo que produc\u00eda m\u00e1s polvo y suciedad. Todo ello formaba un c\u00f3ctel que, sumado al olor de los perfumes e incluso el de las intensas flores de los jardines, resultaba, literalmente, embriagador. \u201cEl aire era tan<strong>&nbsp;intenso&nbsp;<\/strong>con el perfume mezclado de violetas, flores naranjas, jazmines tuberosas, jacintos y narcisos que el Rey y sus visitantes a veces se ve\u00edan obligados a huir de los dulces abrumadores\u201d, seg\u00fan un autor ingl\u00e9s del siglo XIX citado en&nbsp;<em>The Story of Versailles<\/em>&nbsp;de Francis Loring Payne.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">En invierno, debido a chimeneas ineficientes, el<strong>&nbsp;humo<\/strong>&nbsp;y el holl\u00edn impregnaban la tapicer\u00eda, las alfombras y los tapices. El rey Luis XIV trataba de ocultar los numerosos olores a trav\u00e9s de vaporizadores de&nbsp;<strong>esencia de azahar&nbsp;<\/strong>y cuencos de l\u00edquidos perfumados que colocados por su personal por el palacio. Se emple\u00f3 una t\u00e9cnica similar para combatir los olores corporales y de las prendas. Porque mientras la nobleza se cambiaba la ropa interior a diario, igual que la ropa de cama, los vestidos<strong>&nbsp;no se pod\u00edan lavar&nbsp;<\/strong>y acumulaban polvo y suciedad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p7\/WebSite\/2020\/01\/24\/Recortada\/img_fmartinez_20200124-172025_imagenes_lv_getty_gettyimages-466304243-kCwG--656x483@LaVanguardia-Web.jpg\" alt=\"Un ostentoso baile en Versalles, durante el reinado de Luis XV\" \/><figcaption>Un ostentoso baile en Versalles, durante el reinado de Luis XV (DEA \/ G. DAGLI ORTI \/ Getty)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">H\u00e9l\u00e8ne Delalex, historiadora y conservadora en el palacio de Versalles, explica en un documental de&nbsp;<em>Toute L\u2019Histoire&nbsp;<\/em>que los arist\u00f3cratas trataban de enmascarar los olores rancios con perfumes fuertes como el almizcle y el \u00e1mbar, tan potentes que el rey Luis XIV les atribu\u00eda sus&nbsp;<strong>dolores de cabeza<\/strong>. Tambi\u00e9n se colocaban bolsitas perfumadas en los bolsillos de los vestidos, debajo de las axilas y en otros lugares, y se perfumaban y espolvoreaban las pelucas con harina para absorber cualquier grasa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Otras pr\u00e1cticas de higiene personal, hoy cuestionables, inclu\u00edan frotarse los dientes con plantas&nbsp;<strong>astringentes<\/strong>&nbsp;como el romero o el cipr\u00e9s, mezclados con arom\u00e1ticas como el tomillo, la canela o la menta, para combatir la halitosis; una arist\u00f3crata francesa en Versalles describi\u00f3 c\u00f3mo usaba&nbsp;<strong>esencia de orina<\/strong>&nbsp;en una carta escrita a un miembro de su familia. No fue suficiente para prevenir caries dentales, y William Renwick Riddell apunta en un art\u00edculo publicado en&nbsp;<em>The Public Health Journal&nbsp;<\/em>que con 47 a\u00f1os el rey Luis XIV pr\u00e1cticamente&nbsp;<strong>no ten\u00eda dientes&nbsp;<\/strong>sino un absceso cr\u00f3nico que goteaba pus.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>Las constantes obras, los perfumes, los malos equipamientos sanitarios y el holl\u00edn hac\u00edan el aire del palacio dif\u00edcilmente respirable para nuestros est\u00e1ndares<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Los ba\u00f1os calientes, adem\u00e1s eran una rareza. Supon\u00edan un proceso arduo que consist\u00eda en transportar una ba\u00f1era de metal a una habitaci\u00f3n, llenarla con agua caliente y luego vaciarla a mano, cosa que solo la aristocracia se podr\u00eda permitir. Muchos m\u00e9dicos del momento&nbsp;<strong>desaconsejaban<\/strong>&nbsp;ba\u00f1arse en agua c\u00e1lida ya que cre\u00edan que abrir\u00eda los poros de la piel y permitir\u00eda la entrada de&nbsp;<strong>enfermedades<\/strong>, algo que el rey Luis XIV acab\u00f3 creyendo. \u00c9l comenzaba su d\u00eda lav\u00e1ndose las manos y la cara con agua, y pasando una toallita por su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">No es que los franceses de la \u00e9poca fueran especialmente sucios; que en otras cortes de la \u00e9poca ocurr\u00eda lo mismo. En<strong>&nbsp;Inglaterra<\/strong>, seg\u00fan un escritor del siglo XVII, el rey Carlos II viv\u00eda en un palacio \u201c<strong>repugnante y apestoso\u201d<\/strong>, y se cuenta tambi\u00e9n que, en el siglo XVIII, la futura&nbsp;<strong>Catalina la Grande<\/strong>&nbsp;qued\u00f3 impactada cuando lleg\u00f3 a&nbsp;<strong>Rusia<\/strong>&nbsp;desde su relativamente limpio hogar de su familia alemana. Pero por su parte, \u201cel rey Luis XIV estaba&nbsp;<strong>convencido<\/strong>&nbsp;de que era excepcionalmente limpio\u201d, afirma Georges Vigarello, un acad\u00e9mico franc\u00e9s especializado en la historia de la higiene. \u00bfQui\u00e9n sabe c\u00f3mo se ver\u00e1n los actuales patrones de limpieza por sociedades diferentes a la de hoy?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autora: MOLLY ANTIGONE HALL Fuente: La Vanguardia 25\/01\/2020 \u201cVersalles era resplandeciente y grandioso;&nbsp;Versalles&nbsp;era feo y asqueroso; Versalles tambi\u00e9n podr\u00eda ser extra\u00f1o y grotesco\u201d, afirm\u00f3 el siglo pasado el escritor Louis Kronenberger. 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