Resumen del Mes del Libro

Este año, el día 23 de abril lo hemos celebrado durante todo el mes. Esta fecha se ha convertido en el Día del Libro porque conmemora el fallecimiento de William Shakespeare, de Miguel de Cervantes o del Inca Garcilaso; personajes ilustres y muy relevantes en lo que a los libros se refiere, sin lugar a dudas.

Año tras año, desde la biblioteca La Diana, vamos organizando actividades que tienen como principal misión hacer visible la importancia de los libros y de todo lo que contienen en nuestra vida diaria: los libros nos transportan a mundos lejanos o desconocidos, son capaces de contener sabiduría, reflexiones, memoria de civilizaciones, sentimientos, previsiones de futuro, consuelo o fantasía. Nos permiten encontrarnos con nosotros mismos porque somos capaces de entrar en el mundo creado por sus palabras y abren nuestra imaginación o nuestra capacidad de ensoñación hasta límites insospechados. Los libros son puertas al conocimiento de otras vidas, de otros lugares, de otras realidades, de otros “yo”. 

Y por eso cada vez vamos ampliando la duración de esta efeméride. 

 

La primera de las actividades que pusimos en marcha fue “Juega con las palabras”. Las dos primeras semanas de abril, de lunes a jueves, fuimos publicando en las historias de nuestro perfil de Instagram ocho parejas de palabras. La primera parte de esta actividad consistió en elegir una de cada pareja de palabras; los dos primeros viernes del mes hicimos públicas cuáles fueron las ocho palabras más votadas. Con esas ocho palabras ya seleccionadas, la siguiente parte de la actividad consistió en crear con ellas algún tipo de escrito: un relato corto, un poema, un haiku… con la condición de utilizar correctamente el mayor número posible de esas palabras. Os dejamos por aquí la relación de palabras, con sus significados, y los dos textos que más gustaron, a cuyos autores les obsequiamos con, entre otros detalles, unas bonitas tote bags porta-libro de diseño exclusivo.

 

  • Estigmatofobia: Rechazo intenso hacia los tatuajes, piercings o cicatrices y/o hacia las personas que los portan.
  • Petricor: Olor a lluvia.
  • Listzomanía: Necesidad de escuchar música todo el tiempo.
  • Tricotilomanía: Obsesión por arrancarse el cabello de manera recurrente.
  • Arruncharse: Encogerse, hacerse un ovillo para dormir.
  • Melofilia: Afición o amor a la música.
  • Escopaestesia: Fenómeno por el que somos capaces de detectar que estamos siendo mirados fijamente.
  • Talasofobia: Miedo al mar, al océano y a sus profundidades.

 

Y aquí tenéis los magníficos textos que recogen estas complejas palabras empleándolas correctamente e integrándolas en un contexto creado para que cobren sentido. Todos los textos que se han presentado han merecido una lectura pausada y atenta por parte de los miembros del jurado y queremos destacar la creatividad de sus autores y autoras así como reconocer y agradecer su disposición a participar en esta difícil actividad. Estos dos que transcribimos a continuación han sido los especialmente destacados por el jurado: 

 

“Sergio, reputado psiquiatra del mejor centro sanitario de todo México, salió de trabajar y se dirigía a su coche cuando fue golpeado vilmente. Había tenido un día duro pues decidió hacer horas extras para poder atender a una desesperada paciente; y no fue una sesión corta, pues no era un diagnóstico fácil ya que lo que parecía ser una “sana” melofilia según le comentaba la paciente, era en realidad un trastorno de listzomanía que le estaba llevando a unos niveles de estrés y ansiedad muy graves.

 

Los pacientes de Sergio no eran casos fáciles de tratar, pero él era el mejor profesional y mejor persona aún, pues se dejaba la piel en su trabajo porque ciertamente le gustaba y le enorgullecía poder ayudar a los demás. Pero, ¿de dónde venía ese afán y determinación por ayudar a las personas?

Cuando era pequeño tuvo una mala experiencia en la que estuvo a punto de ahogarse en unas vacaciones con sus padres en la costa; como consecuencia desarrolló talasofobia y potamofobia, las cuales arrastraba hasta la actualidad.

 

En un principio ni siquiera podía tocar una gota de agua. Para ducharse, sus padres tenían que mojarlo a la fuerza. No sabía qué hubiese sido de él si no fuese por el apoyo y la ayuda de estos y de su dulce y encantadora psiquiatra, que lo trató durante más de veinte años y con quien aún guardaba amistad e incluso seguía citándolo de vez en cuando, pues cada vez que iba de vacaciones con su familia, seguía pasándolo algo mal, sobre todo los primeros días, que tan sólo el ruido de las olas le erizaba la piel; y las noches que tenía pesadillas con ello, se arrunchaba abrazándose a su esposa como lo haría un niño pequeño con su madre.

 

De ahí su interés por todo tipo de trastornos y el porqué de su profesión.

 

Ahora, se despertaba un tanto aturdido, desconcertado; además no podía ver nada: tenía los ojos vendados y estaba atado de ambas manos. También percibía una sensación fría y húmeda a la par que un cierto petricor en el ambiente, cosa muy extraña, puesto que era verano y lo último que recordaba era la fatiga de un día seco y caluroso.

 

Pero…¿qué era lo último que realmente recordaba?…

 

¡Sí! Eso es, ya lo tenía: lo habían dejado inconsciente. Alguien le había golpeado antes de entrar en su coche para irse a casa y lo habían llevado a donde quiera que se encontrase ahora mismo. Incluso la cabeza le seguía retumbando del golpe que le habían asestado.

 

Sergio era psiquiatra especializado en trastorno obsesivo-compulsivo. Se dedicaba a ayudar a la gente. La pregunta es: ¿quién querría hacerle esto?… y… ¿por qué razón?

 

De repente, Sergio, con una sensación de escopaestesia casi sobrehumana, lo sintió. Lo notaba: sabía que no estaba solo. Había alguien más allí con él, observándolo. Inmediatamente, el petricor se volvió más intenso e intentó balancearse sobre su asiento, percatándose de que este no estaba apoyado completamente en el terreno y que una corriente empujaba las patas delanteras.

 

¡Dios mío! ¡no podía ser! Estaba a punto de ser arrojado al caudaloso río que se encontraba a cuarenta y cinco minutos del centro donde trabajaba. Eso explicaría la sensación de frío, humedad y el característico olor.

 

Entonces, alguien le quitó la venda de los ojos y allí estaba. a punto de ser tirado al río y de morir ahogado. Si no moría de un paro cardíaco por el ataque de pánico que le producía el mero hecho de la corriente rozando la punta de sus pies.

 

¡Era él! Ciertamente, ese paciente estaba loco, era un psicópata homicida, pero no era por sonar estigmatófobo, sino que desde que aquel tricotilomaniaco llamado Víctor entró en su clínica con esos inapropiados tatuajes, esas pintas y con un temperamento tan perverso y malintencionado, supo que era él la persona que le había descrito una de sus pacientes, de la cual había abusado sexualmente. Y por seguridad y ética profesional, Sergio decidió no atenderle. De hecho fue la primera vez que se negó a prestar sus servicios a un paciente, algo que ahora le estaba pasando factura, pues este lunático pretendía vengarse de él por negarse a tratarlo.

 

Víctor le miró fijamente mientras mantenía una depravada sonrisa que reflejaba la maldad de sus intenciones. Era realmente un maldito chiflado, había estado planeando este momento durante meses. Odiaba profundamente a todo el que se oponía a su voluntad, incluido Sergio, con el que se había obsesionado en matar de la peor forma posible. Así, lo siguió durante mucho tiempo, se aprendió sus horarios, sus rutinas, investigó todo acerca de él, esposa, hijos, etc. Hasta que por fin dio con lo que quería: la peor forma de asestarle una muerte llena de sufrimiento y angustia. Allanó la casa de la antigua psiquiatra de Sergio y buscó entre sus historiales hasta que encontró toda la información que necesitaba acerca de la abismal fobia que padecía Sergio.

 

Y así fue, entre turbias y perturbadoras carcajadas, Víctor soltó al pobre Sergio, para que su cara fuese lo último que este viese, entre agonía y espanto, antes de morir ahogado.

 

Pablo Chaparro Ortiz. 1º Bachillerato C

 

Y este es el poema en el que encontramos esas ocho palabras que fueron seleccionadas durante la primera quincena de abril:

 

Volver a empezar

Ya dan las doce,

me doy la vuelta

suenan las campanas

y ahora me doy cuenta

que la boca me sabe a fracaso

mis ojos ven la decepción

y mi nariz huele el petricor

de la lluvia y su roce

por detrás de las paredes.

La lluvia es deshonesta,

la lluvia me miente,

la lluvia no se revela

cuando la siento brotar

por detrás de la maldad.

Ya es casi la una

y otra vuelta más,

difusa está mi visión,

errónea es mi percepción;

mareado está mi cuerpo,

arrunchado y humillado,

vestido sobre mi desnudez

posado en la intranquilidad.

Ahora son las dos,

frías están mis manos

las rodillas me tiritan

buscando calor,

buscando honor,

buscando admiración;

me quedo fijamente 

mirando hacia el rincón.

Hay alguien que me mira

por debajo de la mesa,

mi enemigo: 

la escopaestesia

no hay nadie, no me fío,

me siento en peligro

y doy otra vuelta.

Mi pelo es demasiado largo

¿Me lo corto?

¿Me lo guardo?

¿Dónde lo guardo?

a pedazos cae el progreso

y observa muy en vano

mi deseo de cambio

queriéndose fugar.

Pasadas las tres

el pelo me quema, me arde

el rincón ahora es ventana

y mi carne es la razón 

por la que sigo caminando;

me he erguido, me levanto

como sobre mi manto

y lucho el desazón

sobre la noche melófila,

misteriosa y recóndita.

A las cuatro y media me duermo,

o eso creo, pero lamento,

lamento haberlo hecho

y mi pose es redención;

ahora es libre,

ahora es barco, 

navegando el galeón

sobre los siete mares,

sobre el deseo de posesión.

Pero me hundo,

me desplomo,

el soporte falla,

los tablones se arrancan;

ya no soy capitana,

ni soy afamada,

ni soy renombrada,

ya no soy nada.

A las seis menos cuarto,

mi cuerpo flota pesado,

flota pausado,

he perdido el barco

pero no mi razón.

En mitad del mar está mi cama

con las sábanas mojadas

y yo tan ilusa

sumida en la tentación;

mi cuerpo nadaba desnudo

bajo un modesto camisón.

Desprotegida voy

a cabalgarla,

a conquistarla,

mi talasofobia ya no es problema;

alcanzo mi cama

y venzo al sistema

mi pelo ahora es libre,

mi pelo ya no quema.

Pero falsos son los antojos,

¡Maldita trampa para los ojos!

para mis ojos que no pudieron avistar

en el fondo del piélago,

como triste murciélago,

cegada por el océano,

atraída por el mar.

Caí como enredadera,

mi pelo era arena

fundida en la sal

que vino del mar

a mi cuerpo amarrar.

Mi ser se sumerge,

mi ser se abate

sobre las aguas,

sobre las olas

no espera un rescate

espera derrota;

mi pelo es sentencia, mi razón está rota, 

me castiga sin clemencia

me naufraga hasta la perdición.

Alcanzan las seis,

emerge el día

y a su alegre compás

mi tricotilomanía;

mi pelo se suelta,

mi pelo es mi guía

para salir a flote

para llegar hasta arriba.

Despierto en la orilla,

mi mente confundida

y mi pelo atado al mar;

dejados atrás los problemas,

aprendo con la experiencia,

sufro las condolencias,

mi cabello dejé llevar.

Ahora soy libre,

un alma nueva

que reluce entera

su mirada estelar;

he renacido,

he resucitado,

continúo mi camino

sobre el asfalto avanzo.

Mi cuerpo es corpulento,

me arrastro, me desmiento

me miro en los adentros

y bien lo puede observar.

que, al salir a flote

sería yo quien lo denote,

que al minúsculo roce,

vuelta a las doce,

volver a empezar.

Alejandro León Jiménez. 2º Bachillerato A

 

Otra de las actividades que han tenido lugar para hacer visible la presencia de los libros ha sido el Reto Lector, consistente en leer un libro al mes (del 15 de enero al 15 de febrero propusimos leer libros de autores concretos: Laura Gallego, Jordi Sierra, Agatha Christie…; del 15 de febrero al 15 de marzo los libros debían entrar dentro del género de la novela histórica; y del 15 de marzo al 15 de abril las lecturas debían ser obras teatrales o de poesía) y las dos personas que han completado el Reto Lector, incluyendo comentar y valorar los libros en BibliowebSéneca y elaborar un texto o una imagen relacionada con cada uno de ellos, fueron Víctor García, de 2º de ESO B y Laura Ling Cantos, de 2º ESO A. El premio que obtuvieron por ello se entregó el día 17 de abril y consistió en vales canjeables en la Feria del Libro. Leer libros para conseguir más libros. ¿Puede haber algo mejor?

¡Enhorabuena, Víctor y Laura!

 

En la actividad “Frases con títulos” planteamos una yincana en la que se podían seleccionar en la biblioteca todos los libros que se quisiera para ordenarlos de forma que, con sus títulos, se pudiera leer una frase más compleja. En la votación que tuvo lugar en nuestro perfil de Instagram resultó ganadora la frase elaborada por Elisabeth Guerrero Ríos, de 1º Bachillerato C, y que reza así:

 

“Las perlas peregrinas

(de) Apaches y comanches

(del) Amanecer

(de los) Centauros del norte.

 

También ella se llevó de regalo una preciosa tote bag porta-libro de diseño exclusivo con algunos detallitos en su interior.

 

Simultáneamente, propusimos la participación más desenfadada en este homenaje a los libros invitando a que se nos hicieran llegar fotografías de nuestras mascotas en actitud de leer. Bajo el título “Lo que lee mi mascota” hicimos con ellas una exposición desde el día 23 hasta finales del mes en el vestíbulo del instituto y recogimos la opinión de quienes la visitásteis, y también de quienes las visteis a través de Instagram para regalar a los autores de las tres fotografías que más gustaron, de nuevo, unas exclusivas tote bags porta-libros con pequeñas sorpresas dentro. Los autores de las imágenes fueron Francisco Alarcón, de 2º ESO B con la foto titulada “El sabueso de las letras”, Clara Ramos, con “Libro, café y aleteo” y Adam Kerimov, con “Cómo entrenar a tu león”, de 2º Bachillerato A. Todas las fotografías resultaron muy simpáticas y pasarán a formar parte de las imágenes que adornan la biblioteca. 

Aquí hay un collage con las fotos de la exposición. En la Biblioteca podrán verse las originales

 

Tuvimos también la suerte de contar, el día 23, con el actor y escritor Carlos García de Olalla dentro de los Encuentros Literarios que el Ministerio de Educación pone en marcha cada año. La colaboración de la Asociación Cultural Poética permitió que este encuentro fuese posible y estuvo destinado al alumnado de 1º de bachillerato matriculado en Periodismo y Publicidad. Disfrutaron de lo lindo con la presentación de su último libro «Mariposas en la niebla» (por cierto, le regaló un ejemplar dedicado a la biblioteca que lo tenéis ya disponible para leer) y con todo lo que les enseñó sobre los rodajes de series de televisión o la actuación en teatros. ¡Una experiencia preciosa e inolvidable!

El actor y escritor Carlos Olalla nos dedicó un ejemplar de su libro

 

Pero sin lugar a dudas, las actividades estrella en homenaje a lo libros son las que los tienen como absolutos protagonistas:

 

“V Feria del Libro”, en la que Papelería Delibes nos ha traído novedades y clásicos en novela, manga, libro ilustrado… con un maravilloso 15% de descuento. Pudimos encargar con antelación aquellos ejemplares por los que esperábamos desde hacía algún tiempo y, por ejemplo, en la biblioteca, hemos repuesto algunos de los libros de lectura obligatoria que ya lo necesitaban y hemos comprado unos cuantos libros la mar de interesantes que puedes ir encontrando ya en la estantería de Novedades.

La V Feria del Libro ha contado con los ejemplares que ha traído Papelería Delibes

 

“III Mercadillo de Libros de segunda mano”. En esta ocasión ha habido muchas novelas procedentes de donaciones que no tenían cabida en la biblioteca escolar pero sí que han servido para recaudar fondos para comprar más libros y juegos para la biblioteca. Estamos aumentando así los juegos para la Ludoteca y adquiriendo ejemplares de lo que nos vais pidiendo en el Buzón de Sugerencias.

El III Mercadillo de Libros de segunda mano ha sido un éxito

 

En resumidas cuentas, este año las celebraciones del Día del Libro han sido espectaculares y las cerramos con la entrega de regalos a todas las personas que has visto mencionadas en estas líneas, salvo a los ganadores de los vales del Reto Lector, que los recogieron el día 17. Y lo mejor es que ya tenemos nuevas ideas para el año que viene, así que solo nos queda ir madurándolas para darles forma de cara al próximo 23 de abril.

 

Muchas gracias a todas las personas que, de una u otra forma, habéis contribuido a que este mes de abril haya sido el Mes del Libro. Desde la Biblioteca La Diana estamos muy agradecidos por la acogida que dais a todas estas actividades y encantados de que nos hagáis sugerencias para seguir haciendo que cada vez sea más visible la presencia de la biblioteca en el centro.

Enhorabuena a estos seis participantes obsequiados por su buen trabajo

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