Romance de la gentil dama y el rústico pastor

En el grandioso elenco de Romances, donde hallamos temas de todo tipo: épicos, históricos o noticieros, líricos, novelescos, etc.), comentaremos el titulado Romance de la gentil dama; cantado por Joaquín Sabina. A continuación del poema, realizaremos un Comentario Literario que constará de los siguientes apartados:

-Movimiento y género literario.

-Argumento.

-Métrica.

-Análisis del contenido y de la forma.

-Conclusiones y valoración.

 

ROMANCE DE LA GENTIL DAMA Y DEL RÚSTICO PASTOR

Estáse la gentil dama
paseando en su vergel;
los pies tenía descalzos,
que era maravilla ver;
hablárame desde lexos,
no le quise responder.
Respondíle con gran saña:
– Qué mandáys, gentil mujer?
Con una voz amorosa
comenzó de responder:
– Ven acá, el pastorcico,
si quieres tomar placer;
siesta es de medio día,
y ya es hora de comer;
si querrás tomar posada
todo es a tu placer.
– No era tiempo, señora,
que me haya de detener,
que tengo mujer e hijos,
y casa de mantener,
y mi ganado en la sierra
que se me iba a perder,
y aquellos que lo guardan
no tenían qué comer.
– Vete con Dios, pastorcillo,
no te sabes entender;
hermosuras de mi cuerpo
yo te las hiciera ver:
delgadita en la cintura,
blanca so como el papel;
la color tengo mezclada;
como rosa en el rosel;
las teticas agudicas,
que el brial quieras hender;
el cuello tengo de garza
los ojos de un esparver;
pues lo que tengo encubierto
maravilla es de lo ver.
– Ni aunque más tengáis,
señora, no me puedo detener.

Movimiento y género literario.

Nos hallamos ante un romance viejo, de autor anónimo, fechado en el siglo XVI. Los romances se compusieron en la Edad Media y se transmitieron de forma oral de generación en generación. Ya a finales del siglo XV y durante el XVI, abundarán las colecciones de romances, y se afianzará una de las manifestaciones más genuinas de la literatura tradicional española: el Romancero.

Argumento.

El romance conocido como Romance de la gentil dama y del rústico pastordesarrolla un asunto novelesco. Este tipo de romances alcanzan cotas de originalidad y valor literario. Fruto de la invención, no se inspiran en acontecimientos históricos ni en ciclos literarios; son fruto del hacer colectivo y desarrollan leyendas universales y motivos folclóricos.

El tema, tan palmario como diáfano, es el rechazo sexual del pastor ante las acometidas persuasivamente carnales de su morbosa pretendienta. Impertérrito y digno ante las acometidas de tamaña beldad femínea, aduce como razones de su negativa su mujer, sus hijos y sus obligaciones de pastor.

Métrica

El romance está formado por una serie de octosílabos asonantados en los pares, fruto de la división en dos de los primitivos versos épicos de la juglaría. Se trata de la forma más común de los romances, ya que otras variantes (rima consonante o estribillo) no llegaron a cuajar.

Análisis del contenido y de la forma.

La estructura narrativa es bastante completa. Aunque exista truncamiento inicial (no sabemos quién es el pastor, ni el motivo por el que deambula –permítaseme la broma- una fermosa donzella tan calenturienta de amores, ¡ah, si ello fuera siempre así, cuántos se harían pastores!), el romance presenta tres partes bien definidas:

. Planteamiento. El pastor se encuentra andando, y se encuentra con la misteriosa dama que lo requebrará –en el Nudo- con su lujosa y corporal mercancía.

No hay que dejar pasar un detalle importante: la gentil dama se muestra ante el pastor con los pies descalzos, lo cual muestra que la fémina se hallaba abierta a cualquier relación esporádica en el monte.

. Nudo. Comienza con el diálogo (algo consustancial al género cancioneril), y termina prácticamente con el poema, salvo los dos últimos versos en los cuales el desenlace se reduce a una última respuesta del pastor, respuesta tan contundente como concisa, mientras se aleja de ella.

En este nudo, que no es otra cosa sino las razones aludidas por ella para que el pastor cediese a sus pretensiones carnales (la mayoría de hombres hubiera cedido con mucho menos), y las negativas del digno pastor que alude razones familiares y de responsabilidad para mantenerse incólume.

Entre las razones que alude ella de su belleza se encuentra “blanca so como el papel”; contrariamente a la época actual, en que se ha ensalzado como rasgo distintivo el bronceado, en la época medieval la piel blanca era el prototipo de belleza, símbolo de nobleza y de poder económico, al no tener que trabajar al sol como los villanos.

Podemos observar en el texto abundantes rasgos propios del estilo cancioneril:

. Carácter esencializador. Sólo las descripciones precisas para ambientar o presentar personajes, aunque la adjetivación –contrariamente a otros poemas- es relativamente abundante. Todo se reduce al máximo, potenciando de este modo el lirismo; por consiguiente, hay una tendencia a la condensación.

.Presentación dramatizada de los acontecimientosAbunda el diálogo en estilo directo. Incluso el final es oral y directo, pese a que ya no existe interlocutor textual, y el pastor parece haberse olvidado de nosotros, los lectores.

Conclusiones y valoración

El Romancero ha vivido durante siglos en la memoria del pueblo. Fue en los siglos XV y XVI cuando estas piezas se recogieron por escrito, por lo que muchas de ellas se conservaron. En estas obras podemos conocer personajes de nuestro pasado, costumbres, tradiciones, anécdotas divertidas y frescura narrativa y moral. La pervivencia del género es hoy cuestionada, ya que los modernos medios de comunicación, con su poderosa influencia para dictar gustos musicales y culturales están desplazando muchas otras formas orales de difusión cultural que son, como el pastor del romance, dignas de conservar.

1 respuesta

  1. Topweise dice:

    Andaba bien cachonda la gentil dama! Saludos

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