{"id":166,"date":"2021-01-01T15:50:57","date_gmt":"2021-01-01T14:50:57","guid":{"rendered":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/blogaulapt\/?p=166"},"modified":"2025-12-20T19:42:12","modified_gmt":"2025-12-20T18:42:12","slug":"ante-la-ley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/blogaulapt\/ante-la-ley\/","title":{"rendered":"Ante la ley."},"content":{"rendered":"<p>\u00abAnte la Ley hay un guardi\u00e1n. Hasta ese guardi\u00e1n llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardi\u00e1n responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. El hombre reflexiona y luego pregunta si es que podr\u00e1 entrar m\u00e1s tarde.\u2014Es posible \u2014dice el guardi\u00e1n\u2014, pero ahora, no.Las puertas de la Ley est\u00e1n abiertas,como siempre, y el guardi\u00e1n se ha hecho a un lado, de modo que el hombre se inclina para atisbar el interior. Cuando el guardi\u00e1n lo advierte, r\u00ede y dice:\u2014Si tanto te atrae, intenta entrar a pesar de mi prohibici\u00f3n. Pero recuerda esto: yo soy poderoso. Y yo soy s\u00f3lo el \u00faltimo de los guardianes. De sala en sala ir\u00e1s encontrando guardianes cada vez m\u00e1s poderosos. Ni siquiera yo puedo soportar la sola vista del tercero.El campesino no hab\u00eda previsto semejantes dificultades. Despu\u00e9s de todo, la Ley deber\u00eda ser accesible a todos y en todo momento, piensa. Pero cuando mira con m\u00e1s detenimiento al guardi\u00e1n, con su largo abrigo de pieles, su gran nariz puntiaguda, la larga y negra barba de t\u00e1rtaro, se decide a esperar hasta que \u00e9l le conceda el permiso para entrar. El guardi\u00e1n le da un banquillo y le permite sentarse al lado de la puerta. All\u00ed permanece el hombre d\u00edas y a\u00f1os. Muchas veces intenta entrar e importuna al guardi\u00e1n con sus ruegos.<\/p>\n<p>El guardi\u00e1n le formula, con frecuencia, peque\u00f1os interrogatorios. Le pregunta acerca de su terru\u00f1o y de muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes se\u00f1ores, y al final le repite siempre que a\u00fan no lo puede dejar entrar. El hombre, que estaba bien provisto para el viaje, invierte todo \u2014hasta lo m\u00e1s valioso\u2014 en sobornar al guardi\u00e1n. Este acepta todo,pero siempre repite lo mismo:\u2014Lo acepto para que no creas que has omitido alg\u00fan esfuerzo.Durante todos esos a\u00f1os, el hombre observa ininterrumpidamente al guardi\u00e1n. Olvida a todos los dem\u00e1s guardianes y aqu\u00e9l le parece ser el \u00fanico obst\u00e1culo que se opone a su acceso a la Ley. Durante los primeros a\u00f1os maldice su suerte en voz alta, sin reparar en nada; cuando envejece, ya s\u00f3lo murmura como para s\u00ed. Se vuelve pueril, y como en esos a\u00f1os que ha consagrado al estudio del guardi\u00e1n ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles,tambi\u00e9n suplica a las pulgas que lo ayuden a persuadir al guardi\u00e1n. Finalmente su vista se debilita y ya no sabe si en la realidad est\u00e1 oscureciendo a su alrededor o si lo enga\u00f1an los ojos.<\/p>\n<p>Pero en aquellas penumbras descubre un resplandor inextinguible que emerge de las puertas de la Ley. Ya no le resta mucha vida. Antes de morir resume todas las experiencias de aquellos a\u00f1os en una pregunta, que nunca hab\u00eda formulado al guardi\u00e1n. Le hace una se\u00f1a para que se aproxime, pues su cuerpo r\u00edgido ya no le permite incorporarse.El guardi\u00e1n se ve obligado a inclinarse mucho, porque las diferencias de estatura se han acentuado se\u00f1aladamente con el tiempo, en desmedro del campesino.\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres saber ahora? \u2013pregunta el guardi\u00e1n\u2014. Eres insaciable.\u2014Todos buscan la Ley \u2013dice el hombre\u2014. \u00bfY c\u00f3mo es que en todos los a\u00f1os que llevo aqu\u00ed, nadie m\u00e1s que yo ha solicitado permiso para llegar a ella?El guardi\u00e1n comprende que el hombre est\u00e1 a punto de expirar y le grita, para que sus o\u00eddos debilitados perciban las palabras.\u2014Nadie m\u00e1s pod\u00eda entrar por aqu\u00ed,porque esta entrada estaba destinada a ti solamente. Ahora cerrar\u00e9.\u00bb<iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/www.youtube.com\/embed\/G9v0NlEeerM\" width=\"560\" height=\"314\"><\/iframe><\/p>\n<p>Esta maravillosa par\u00e1bola narrada por Kafka en El proceso(1925) y que Orson Welles adapt\u00f3 en 1962, nos ilustra sobre el car\u00e1cter impersonal de la ley y sus car\u00e1cter dual: todos la tenemos asumida pero, al estar abierta su puerta, \u00bf c\u00f3mo podemos entrar en ella? Desde una perspectiva existencial Kafka ilumina nuestra soledad y hast\u00edo y nos aplasta con su visi\u00f3n de la burocracias. \u00bf Y t\u00fa? \u00bf Qu\u00e9 har\u00edas? \u00bf Hubieras esperado al igual que el campesino?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAnte la Ley hay un guardi\u00e1n. Hasta ese guardi\u00e1n llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardi\u00e1n responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. 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