La España vacía.
Vivimos en un pequeño pueblo, de la sierra de Cádiz. Un lugar mágico donde hasta al sol le cuesta marcharse. Normalmente, en los pequeños pueblos solo se va quedando la gente mayor, pero la semana pasada, se tuvo que marchar nuestro entrañable amigo Domingo. Le deseamos felicidad y salud en su nuevo destino. Y detrás deja el vacío de su sonrisa, sus fábulas y sus historietas.

El caballero de la alegre figura.
Por la calle San Blas baja,
el caminante de la alegre figura,
en busca de su uva y su tapa,
en casa de su amigo Blas Piñero,
donde conversación encuentra segura.
Hoy lamentable día de partida,
la figura se hace triste,
de recuerdos colmada,
donde un fandango o una seguidilla entonaba,
un adiós pesa en ristre.
El Yelmo de Mambrino,
desgastado por el paso de los años,
ha perdido el poder de la juventud,
las aventuras y andanzas,
ya solo son recuerdos,
tras unos ojos húmedos de senectud.
La Mancha le espera,
Con sus molinos,
Que para usted son gigantes,
te mandamos fuerza en la lucha,
y confiamos en tu armadura
para retornar triunfante.
Hasta pronto Domingo Becerra,
Amigo de la risa,
De frases hechas y dichos de vida,
De canciones que enseñan,
Sabiduría sin par, entusiasta,
y enamorado de la lectura,
Que tengas buena ventura.
Desde que te vi por vez primera
Hace ya unos años,
Empecé a comprender
porqué escribió Cervantes:
“El Ingenioso Hidalgo,
Don quijote de la Mancha”.
Tu escudero también queda triste,
Con sus “porsisale” y trabajos finos,
Y mirando al horizonte,
Espera que llegue la primavera
De tu regreso,
Con un par de vasos de vino.
Buen camino, Don Domingo.
En Benaocaz, 22 de noviembre de 2019
Agradecer también a su amigo Rafael García la donación de la enciclopedia que nos ha hecho al centro.
