Hasta el infinito y más allá.

Recorramos los verdes valles de la primavera en nuestra sierra y en las faldas de nuestro pueblo, ascendamos a las altas montañas buscando grandes atalayas de observancia del horizonte, busquemos sitios secretos llenos de vida desde hace miles de años. Sencillamente, sintámonos vivos, porque nuestra vida pende de la valentía con que la afrontemos,… como cualquier tarde de Profundiza.

Escalar, buscar cuevas, deleitarnos con el horizonte, acercarnos a la salvaje naturaleza de quien huye de nosotros,… que más se puede pedir,.. y a solo unos metros de casa.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *