Desde el momento en que Jesús Castilla entonó la primera canción, el ambiente se impregnó de la magia del flamenco. Sus palabras, cargadas de emoción y experiencia, nos han llevado a reflexionar sobre las horas del flamenco, del cante, un arte que va más allá de la ejecución técnica, alcanzando las fibras más sensibles de quienes lo viven y lo comparten.
La hora inadecuada se convierte en un detalle más, un matiz que pone de manifiesto la entrega y la pasión de un artista que ha dedicado su vida a este género tan arraigado en nuestra cultura. Un “nudo” en la garganta, según sus propias palabras, que solo aquellos que amamos el flamenco podemos comprender en toda su profundidad.
El colegio Casal Carrillo no solo ha sido testigo de este homenaje, sino que ha elevado la celebración del Día del Flamenco a otro nivel. Durante tres días, el bullicio de las bulerías y la elegancia del tango han resonado en las aulas, sembrando el conocimiento y el respeto por esta forma única de expresión artística.
La directora, Milagrosa Acosta, y el equipo educativo han demostrado un compromiso admirable al explorar la figura de Jesús Castilla. Los pasillos adornados con detalles de su trayectoria, gracias a la colaboración de la Asociación de Padres y Madres del Alumnado, son un reflejo del esmero dedicado a esta iniciativa.
La presencia de personalidades como la concejala de Educación, Pepa Pacheco, el escritor Enrique Montiel, el inspector de Educación Fernando Gallo y otros destacados flamencos enriqueció aún más este homenaje. Sus palabras resonaron con fuerza, destacando la importancia de integrar el flamenco en la educación, una tarea que, según Gallo, garantiza el futuro de este arte tan querido.
La participación activa de los alumnos, desde la interpretación de un tanguillo dedicado al homenajeado hasta el análisis detallado de la vida y obra de Jesús Castilla, demuestra el impacto positivo de llevar el flamenco a las aulas. El aprendizaje no solo se limita a las notas y compases, sino que se convierte en una experiencia que nutre el alma y fortalece nuestros lazos culturales. En este contexto enriquecedor, contamos con la destacada presencia del maestro de Música, José Manuel Palacios, cuya maestría musical elevó la experiencia a nuevas alturas. Además, su hijo participó de manera excepcional, acompañando a Jesús Castilla al piano en la interpretación de un hermoso bolero, añadiendo un toque íntimo y emocionante.
Destacar la participación de Bernardino San José en la elaboración de un hermoso video donde aparecían familiares y amigos de Jesús Castilla dirigiéndole hermosas palabras. Y que recibió posteriormente un presente del colegio junto con la presidenta del AMPA, por su contribución con todo lo que acontece en el centro.
En este Día Internacional del Flamenco, he sido testigo de algo más que un homenaje; he sido parte de una celebración de aprendizaje, de conexión con nuestras raíces, y de la certeza de que el flamenco no solo es un género musical, es un patrimonio que merece ser preservado y transmitido de generación en generación.
Hoy he visto cómo el flamenco ha triunfado en las aulas del Casal Carrillo, y no puedo más que celebrar esta victoria de la cultura, la pasión y la educación.
Y, esto no acaba hoy; mañana disfrutaremos de nuestros maravillosos y fantásticos alumnos del aula específica (con apoyo de alumnos de 5º y 6º) para contar la evolución del flamenco en la historia con sombras chinescas. Si hoy ha sido un día grande, mañana para muchos, será inmenso.