Durante este trimestre, la rutina escolar en Alhama ha dado un giro de 180 grados al apagar los interruptores. Bajo la dirección de su tutora, los pequeños jameños están experimentando con la luz negra (o ultravioleta), una herramienta pedagógica que convierte el aprendizaje en una experiencia visual y sensorial única.
Aprender con los cinco sentidos
El objetivo de esta iniciativa va mucho más allá del juego. Trabajar en penumbra ayuda a mejorar la atención y estimula la creatividad. Entre las actividades que están realizando, destacan:
- Arte fluorescente: Los niños han cambiado los lápices de diario por lápices y rotuladores de neón, creando trazos que cobran vida.
- Modelado brillante: La psicomotricidad fina se trabaja con plastilina reactiva, haciendo figuras que brillan intensamente.
- Música y expresión: Los escolares ya han cantado villancicos muy especiales, donde el movimiento se acentúa gracias a la luz ultravioleta.
Un proyecto posible gracias al Ampa y a las familias
Para que la magia de la luz negra funcione, es necesaria una lámpara especial (que proporcionó el Ampa) y una oscuridad casi total, algo difícil de conseguir en un aula luminosa. Por eso, destacar y agradecer la enorme colaboración de las familias.
Han sido los padres y madres quienes se han movilizado para confeccionar e instalar unas cortinas con tela especial opaca, logrando oscurecer la clase a la perfección. Sin este trabajo en equipo y su implicación, esta experiencia inmersiva no habría sido posible. ¡Gracias por volcarse con la ilusión de los peques!
Un trimestre lleno de sorpresas
La emoción en el CEIP Cervantes no termina aquí. La tutora tiene guardadas en la manga muchas más sorpresas para lo que resta de curso escolar, demostrando que en Alhama de Granada, aprender puede ser una auténtica aventura.