Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en nuestro centro hemos realizado distintas actividades para reflexionar con el alumnado sobre la igualdad, los sueños y las oportunidades de todas las personas. Bajo la idea que preside el mural del pasillo, “Puedo porque pienso que puedo”, cada ciclo ha trabajado este día desde una propuesta adaptada a su edad.

Educación Infantil
El alumnado de Infantil trabajó a partir del cuento “Carolina y el volante mágico”. Realizaron una actividad gráfica en la que, partiendo de un cartel con la frase «Yo puedo ser lo que quiera», cada niño y niña dibujó aquello que le gustaría ser de mayor.
Primer Ciclo
En Primer Ciclo se trabajó la idea de los juguetes no sexistas. A partir del cuento y su vídeo, el alumnado reflexionó sobre cómo los juguetes no tienen género y pueden ser disfrutados por todos y todas. Finalmente, cada estudiante recortó y pegó en su ficha su juguete favorito.
Segundo Ciclo
El alumnado de Segundo Ciclo conoció y trabajó cuentos sobre mujeres destacadas, acercándose a diferentes historias de mujeres que han contribuido a la sociedad en distintos ámbitos.
Tercer Ciclo
En Tercer Ciclo se llevó a cabo un trabajo de investigación sobre mujeres relevantes en distintos campos. El alumnado elaboró carteles para dar a conocer sus logros y su importancia en la historia, la ciencia, la cultura o el deporte.
Una canción para todo el centro
Además, durante la semana todo el centro trabajó la canción “Soy yo” de Bomba Estéreo, reflexionando sobre su mensaje de autoestima, confianza y aceptación de uno mismo. La música sirvió como hilo conductor para recordar que cada persona es valiosa tal y como es.
Acto final con las familias
El viernes 6, a la salida del colegio, celebramos un pequeño acto en el que el alumnado de 6º de Primaria leyó el manifiesto del 8 de marzo, redactado por ellos y ellas mismas. Después, alumnado, profesorado y familias compartimos un momento especial bailando juntos la canción “Soy yo”, poniendo el broche final a una semana de trabajo y reflexión.
Todas estas actividades han quedado reflejadas en el mural del pasillo, que recoge el trabajo realizado por el alumnado y nos recuerda que los sueños no tienen género y que creer en uno mismo es el primer paso para conseguirlos.
