{"id":2307,"date":"2019-09-10T00:28:00","date_gmt":"2019-09-10T00:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/ceipvirgendelascruces\/con-ciencia\/"},"modified":"2019-09-10T00:28:00","modified_gmt":"2019-09-10T00:28:00","slug":"con-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/ceipvirgendelascruces\/con-ciencia\/","title":{"rendered":"CON- CIENCIA"},"content":{"rendered":"<p>A TODAS LAS MADRES  Hay rincones de la memoria donde se acurruca el dolor. Y aun siendo partidaria de mirar hacia delante, de creer que es posible construir un mundo m\u00e1s justo, a veces aquel doloroso pasado se despierta y me visita.  Y estos d\u00edas lo hace insistentemente&#8230; No dejo de pensar en las madres, especialmente en las m\u00e1s j\u00f3venes, que adem\u00e1s de preparar, ilusionadas como todas, las mochilas para la \u00abvuelta al cole\u00bb de sus hijos, han de prepararse para llenar la suya propia con dosis extraordinarias de energ\u00eda y determinaci\u00f3n, mezcladas de esperanza, mucha esperanza&#8230; para enfrentarse a un miedo que nunca deber\u00eda estar en ellas porque ellas solo sienten amor, un amor inmenso por el hijo. Porque si lo est\u00e1, si el miedo se instala en sus vidas,  viene de fuera, de otros miedos ajenos que las convierten en combatientes a su pesar.  Pero no, el miedo no est\u00e1 en ellas -en nosotras-, sino en esas otras madres, amantes de sus hijos como ellas, presumiblemente emp\u00e1ticas con ellas; pero tan distintas, tan equivocadas, tan condicionadas por unas expectativas acad\u00e9micas para sus hijos, que al mirar hacia otro lado, tambi\u00e9n contribuyen a  rechazar al diferente, dej\u00e1ndolo fuera no solo del aula, sino del mundo.   Y a la vez, aunque parezca parad\u00f3jico, aconsejadas por el prejuicio, tambi\u00e9n esas madres, abandonan a sus propios hijos en brazos de la competitividad, impidiendo que crezcan en plenitud, como personas, rodeados de la riqueza de la diversidad que hay en nuestra humanidad.  Y me veo reflejada en ellas, en las madres diversas, porque estos d\u00edas me visita su dolor, que es el m\u00edo. Aquel dolor y la soledad que me acompa\u00f1aban en los inicios de curso de mis hijos, porque aquellos d\u00edas tambi\u00e9n yo me sent\u00eda rara, diferente, invisible.  Primero fue la escuela infantil de \u00c1ngel, de la que guardo un maravilloso recuerdo -en los a\u00f1os ochenta aquellos maravillosos educadores fueron pioneros en  integraci\u00f3n- . Las madres de sus compa\u00f1eros se limitaban a saludarme, nadie me preguntaba por \u00c1ngel&#8230; En las reuniones de padres nadie mostraba inter\u00e9s cuando las educadoras hablaban de la importancia de la integraci\u00f3n. Y naturalmente yo asist\u00eda con la soledad por compa\u00f1era; estaba all\u00ed pero en cierta forma no exist\u00eda para ellas.  A\u00f1os despu\u00e9s cuando Sof\u00eda comenz\u00f3  su etapa escolar tambi\u00e9n me sent\u00ed diferente. Por entonces \u00c1ngel ya estaba escolarizado en un colegio de educaci\u00f3n especial, el \u00fanico que se ajustaba a sus necesidades. Y, claro, ver a aquellos padres de ni\u00f1os de tres a\u00f1os preocupados, ya en la primera reuni\u00f3n en el aula, por la maldita competitividad me parec\u00eda tan triste! Mi hija ten\u00eda la misma edad y sin embargo yo  solo aspiraba a que ella, una ni\u00f1a sana, despierta, \u00e1vida por aprender -\u00a1qu\u00e9 m\u00e1s pedir!-, fuera feliz con aquella experiencia, que hiciera amigos, que aprendiera a convivir. Durante un tiempo me sent\u00ed en tierra  de nadie, una madre rara.  Por supuesto que nunca olvid\u00e9 la importancia de la formaci\u00f3n acad\u00e9mica de Sof\u00eda, pero siempre cre\u00ed que para que una persona sea completa, su formaci\u00f3n hab\u00eda de ser integral. Y tambi\u00e9n siempre cre\u00ed que los valores se aprenden en la pr\u00e1ctica del d\u00eda a d\u00eda, en la convivencia. Lo que a m\u00ed me preocupaba era que mi hija se formara como persona, que fuera buena, amable, respetuosa,  para que pudiera ser una persona libre, sin prejuicios; una persona \u00edntegra, justa.  Confieso que, a\u00fan sabiendo lo que quer\u00eda para mis hijos, el derecho a desarrollarse como personas, en igualdad de derechos, entonces no fui capaz de levantar la mano para decirlo, ni en uno ni en otro colegio. Quiz\u00e1s no confiaba lo suficiente en m\u00ed ni en la empat\u00eda de las otras madres, quiz\u00e1s me faltaron las fuerzas para propiciar ese cambio de mirada&#8230;  Pero hoy, desde aqu\u00ed, desde lo vivido, que es tanto, tengo la fuerza que me da el amor de mis hijos y la responsabilidad social que tambi\u00e9n a m\u00ed me corresponde de apoyar a unas y otras madres, de contribuir a cambiar miradas.  Pero hoy s\u00ed levanto mi mano (debo y quiero hacerlo) para decirles&#8230; A ellas, las madres incapaces de mirar m\u00e1s all\u00e1 de su miedo, les dir\u00eda que se acerquen a conocer las diferencias, para ayudar a que sus hijos crezcan sin prejuicios, y se desarrollen como personas completas. Porque  alg\u00fan d\u00eda ellos ser\u00e1n los adultos que proyectar\u00e1n ciudades accesibles para todos, que cuidar\u00e1n de su salud, que educar\u00e1n a otros ni\u00f1os -\u00a1qui\u00e9n sabe si un nieto suyo con diversidad funcional!-. Adultos que dirigir\u00e1n la residencia donde tal vez ellas pasen sus \u00faltimos a\u00f1os&#8230; En fin, les dir\u00eda que solo si sus hijos son seres humanos completos ellas  podr\u00e1n confiar en que no mirar\u00e1n hacia otro lado como ellas hacen ahora.  Y a vosotras, madres diversas como yo (si es que no lo somos todas), os digo desde este humilde espacio que no dej\u00e9is de luchar, porque os asiste la verdad, la justicia. Os digo que no est\u00e1is solas, que os admiro, que juntas somos m\u00e1s fuertes, y que cuando desfallezc\u00e1is mir\u00e9is a vuestros hijos a los ojos -a m\u00ed nunca me falla con \u00c1ngel-, porque all\u00ed  hallar\u00e9is siempre dispuesto el ant\u00eddoto contra el dolor de la indiferencia,  all\u00ed habita la verdad: el AMOR!!\ud83c\udf39\u2764 Mar\u00eda Luisa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A TODAS LAS MADRES Hay rincones de la memoria donde se acurruca el dolor. 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