
La aldea de La Pedriza se sitúa a 8 km de Alcalá la Real, en dirección a Montefrío y cuenta actualmente con unos 300 habitantes.
Debe su nombre a las canteras de piedra caliza, de grano fino, color blanco y fácil de trabajar que había en la zona, utilizada en las partes principales de los edificios nobles de Alcalá la Real, como la portada de la Iglesia Mayor Abacial de la Mota y la heráldica de otros monumentos. El topónimo de algunos cortijos de la zona también está relacionado con esta actividad (Cantera Blanca).
Al estar asentada cerca de varios cursos fluviales menores, hay vestigios de asentamientos humanos desde la prehistoria. Posiblemente el asentamiento inicial estuviera situado en el paraje de Fuente Nubes donde se han encontrado abundantes restos arqueológicos. El hallazgo más relevante es un fragmento de lápida funeraria, en piedra de arenisca con escritura cúfica, que data del año 872.
El edificio más notable es la iglesia, remodelada recientemente, en el que se localiza una parte del retablo procedente de la iglesia de la Veracruz, donde se venera al Cristo del Perdón, al que los vecinos le dedican la fiesta mayor.




