Tras el gran trabajo de limpieza que realizaron nuestros compañeros/as de Instinción A y D en nuestro huerto escolar, los alumnos/as de Instinción B y C acudimos días más tarde para terminar de dejarlo bien arreglado, porque… ¡¡menudo trabajo después de tanto tiempo!!!
Para poder conseguir nuestro objetivo estiramos las gomas a través de las que se produce el riego, además, aramos la tierra y la movimos muy bien para hacer los agujeros donde sembramos los guisantes y las habas, los cuales contamos antes de sembrar.
Una vez que pusimos cada semilla en su agujerito, los tapamos y volvimos a regar sobre ellos.
Ahora solo queda esperar hasta el próximo día que podamos ir a seguir cuidando de nuestro huerto.
Hasta entonces, ¿habrá germinado alguna semilla? ¿seguirá igual de cuidado que nosotros/as lo dejamos?
¡¡Qué curiosidad!!




