ARTE EGIPCIO
ARQUITECTURA: La arquitectura egipcia destaca por su monumentalidad –eran obras colosales-. Estas obras se podían llevar a cabo gracias a la numerosas mano de obra existente en el país. Los campesinos trabajaban de forma obligatoria en la construcción de las pirámides, especialmente los 3 meses de invierno en los que el trabajo en el campo –una vez finalizada la siembra- era más escaso. También la abundancia de piedra –se utilizarán enormes sillares (bloques rectangulares de piedra)- ayudará a esa monumentalidad de los principales edificios, que tenían fines sobretodo funerarios o religiosos y serán:
A) Los edificios funerarios (mastabas, pirámides e hipogeos). Edificios destinados al enterramiento, únicamente a los grupos sociales privilegiados –sobretodo al faraón y su familia-.
Primero, se construyeron mastabas, decubierta plana y paredes inclinadas, recibieron ese nombre por su semejanza con las casas egipcias de adobe en forma de pirámide truncada. Las mastabas fueron las primeras tumbas de los miembros de la familia real, altos mandos, cortesanos y funcionarios. Exteriormente parece una pirámide truncada de planta rectangular que consta de una pequeña sala denominada sirdab, donde se guardaba la estatua del difunto, considerada como un ser vivo, y la falsa puerta que comunicaba el mundo de los muertos y de los vivos. Delante de ella se depositaban las ofrendas y se realizaba el culto funerario. Bajo tierra se encontraba la cámara sepulcral, a la que se accedía por un pasaje que se sellaba una vez depositado el cadáver.

Mastaba con cámara funeraria subterránea.
Posteriormente se fueron añadiendo mastabas una encima de otra, construyéndose así las llamadas pirámides escalonadas, como la de Sakkara, del faraón Zoser, paso previo de las pirámides propiamente dichas.

Posteriormente, se fueron desarrollando pirámides puras o lisas, como las de Keops, Kefrén o Mikerinos –las más famosas y majestuosas-. Las pirámides no tenían decoración exterior, y contaban en su interior con un pasillo o laberinto que conducía a una cámara mortuoria donde se enterraba al faraón –previamente embalsamado- con gran parte de su ajuar. El fin que se perseguía con las pirámides era preservar y proteger los cuerpos de los faraones para la eternidad. Cada pirámide formaba parte de un conjunto en el que figuraban un templo en el valle, un embarcadero y un corredor de comunicación entre unos espacios y otros, así como también un espacio reservado para realizar los ritos religiosos previos al enterramiento. Alrededor de las tres pirámides mayores de Gizeh (Keops, Kefrén y Mikerinos) creció una necrópolis (ciudad de los muertos) integrada por sepulcros denominados mastabas (en árabe mastabah, ‘banco de adobe’).
La Gran Esfinge de Gizeh
La Gran Esfinge de Gizeh, fue construida por orden del faraón Kefrén en el III milenio a.C. En el antiguo Egipto la esfinge era el símbolo del poder real y esta estatua probablemente era el retrato de Kefrén.

Más adelante, se abandonaron los enterramientos en pirámides y se impusieron las construcciones de hipogeos, que eran enterramientos excavados en la roca y no eran visibles desde fuera. La gran mayoría de ellos si sitúan en la zona sagrada del Valle de los Reyes y disponían generalmente de varias cámaras profusamente decoradas con pinturas.

B) Los templos. De proporciones gigantescas, estarían divididos en varias salas y dedicados a un dios al que se le ofrecían sacrificios. Al mando de los templos estaba la poderosa casta sacerdotal de Egipto. Solían estar flanqueados al exterior por esfinges y obeliscos; posteriormente una gran fachada formada por pilonos daba paso a un gran patio abierto. En el interior, la decoración se llevaba a cabo mediante columnas y pinturas en las paredes. Esta sala cubierta se llamaba sala hipóstila, y normalmente era reservada a los sacerdortes.
En la última sala, el Santuario, donde sólo estaba permitida la presencia del faraón, su familia y el sacerdote, se situaba una estatua del dios al que estaba dedicado el templo.
Dentro de los templos egipcios tenemos que distinguir entre los exentos, y los speos o semispeos (total o parcialmente excavados en la roca).

El templo de la faraona Hatshepsut es de tipo semispeos, ya que tiene una parte al aire libre y otra excavada en la roca.

El templo de Ramsés II de Abu Simbel es sin embargo de tipo Speos, ya que el conjunto se encuentra excavado en la roca y solo la fachada queda al exterior.

En este enlace puedes realizar una visita al templo de Abu Simbel por dentro.