En teoría, el nombre que elijas para tu bebé será el que llevará durante toda la vida, así que se trata de una decisión importante que no se debe tomar a la ligera. De hecho, si regresas a la etapa del colegio, probablemente recordarás a ese niño del que todos se burlaban debido a que tenía un nombre bastante sui generis. Como de seguro no querrás que eso le pase a tu hijo, ahora te indicamos algunos detalles que deberías tener presente antes de elegir el nombre.
Trucos para elegir nombres
1. Los nombres tienen una fuerte impronta subjetiva. ¿Qué significa esto? ¿Recuerdas esas veces en las que has escuchado un nombre y has puesto una cara extraña porque no creías que alguien pudiese llamarse así? ¡Pues a eso nos referimos! Por mucho que te guste un nombre, antes de elegirlo, recuerda que los gustos son subjetivos y que sería mejor si les preguntases a tus amigos y familiares qué creen del nombre que has elegido. Si ponen cara extraña, ya sabrás que andas por el mal camino.
2. Ten una explicación preparada, sobre todo si estás considerando un nombre inusual porque todos te preguntarán de dónde lo sacaste o por qué lo elegiste. En un país como España, donde la gente continúa llamándose Manuel, Pedro o María desde hace siglos, si vas a elegir un nombre fuera de lo común, tendrás que estar lista para explicar tus razones. Algunos te tacharán de snob pero ese es el costo que tendrás que pagar por un nombre más original.
3. Prepárate para las confusiones. Si eliges un nombre poco común y extranjero por demás, tendrás que explicarle a todos cómo se escribe. Será algo que probablemente persiga a tu hijo durante gran parte de su vida, allí donde vaya tendrá que deletrear su nombre y, aún así, es probable que lo escriban mal, lo cual podría ser un gran problema cuando se trata de documentos oficiales.

4. Prueba con los sonidos. Antes de decantarte por un nombre, pronúncialo con diferentes tonos de voz. Recuerda que hay ocasiones en que el nombre suena diferente a como lo imaginamos, puede tener un sonido muy duro o, al contrario, puede parecerte “falto de carácter”. Obviamente, se trata de una percepción muy subjetiva pero considera que durante los próximos años esta será una de las palabras más comunes de tu vocabulario así que si su sonido no te convence, será mejor que elijas otro.
5. Busca diminutivos que te agraden. Muchas madres están convencidas de que jamás usarán un diminutivo del nombre que han elegido pero lo cierto es que la inmensa mayoría termina sucumbiendo ante la tentación. Y lo más probable es que ese diminutivo persiga a tu hijo durante toda la vida así que cerciórate de que no solo te gusta el nombre que selecciones sino todos los posibles diminutivos o apelativos asociados a este culturalmente.
6. Asegúrate de que nombre y apellido suenen bien juntos. Por mucho que te agrade un nombre, hay ocasiones en que este no suena bien con el apellido, ya sea porque produce una cacofonía o porque es redundante. Como regla general, se recomienda que si el apellido es largo, el nombre sea corto, y viceversa. Lo mejor es que escribas cada uno de los nombres que tienes en mente con los apellidos y los leas para que escuches cómo suenan.
7. Escanea los nombres familiares. Hay padres que les ponen su nombre a sus hijos, es una decisión perfectamente comprensible y respetable pero considera que no está exenta de molestias y confusiones. Sin lugar a duda provenir de una familia donde todos se llaman Enrique o Eva dará pie a muchísimas confusiones que se podían haber evitado.