{"id":1119,"date":"2021-10-25T09:42:47","date_gmt":"2021-10-25T09:42:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/?p=1119"},"modified":"2021-10-18T09:48:21","modified_gmt":"2021-10-18T09:48:21","slug":"el-bebe-de-1-ano-camina-de-puntillas-que-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/el-bebe-de-1-ano-camina-de-puntillas-que-hacer\/","title":{"rendered":"El beb\u00e9 de 1 a\u00f1o camina de puntillas: \u00bfQu\u00e9 hacer?"},"content":{"rendered":"<p>A veces los peque\u00f1os de&nbsp;1 a\u00f1o&nbsp;caminan&nbsp;<strong>de puntillas<\/strong>, un h\u00e1bito que asusta mucho a los padres pero en realidad, en la mayor parte de los casos, el problema se soluciona por s\u00ed solo con el paso del tiempo. No obstante, en otras ocasiones&nbsp;<strong>caminar de puntillas<\/strong>&nbsp;obedece a una causa fisiol\u00f3gica y requiere un tratamiento m\u00e9dico.<\/p>\n<h2><strong>Las causas que llevan al beb\u00e9 a caminar de puntillas<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Caminar de puntillas<\/strong>&nbsp;puede ser algo pasajero, simplemente un mal h\u00e1bito, o puede deberse a la imposibilidad de plantar el tal\u00f3n junto con los dedos de los pies. Una de las causas m\u00e1s comunes de este problema es el uso de los&nbsp;<strong>andadores<\/strong>.<\/p>\n<p>Estos objetos, que supuestamente han sido dise\u00f1ados para ayudar a caminar al&nbsp;ni\u00f1o, en realidad lo que hacen es formar el h\u00e1bito de&nbsp;<strong>caminar de puntillas<\/strong>&nbsp;ya que para moverse sobre el&nbsp;<strong>andador<\/strong>&nbsp;el&nbsp;beb\u00e9&nbsp;suele usar los dedos de los pies para impulsarse. Por tanto, si el&nbsp;ni\u00f1o&nbsp;ha usado durante mucho tiempo el&nbsp;<strong>andador<\/strong>, es probable que camine&nbsp;<strong>de puntillas<\/strong>. Obviamente, en estos casos el h\u00e1bito se ir\u00e1 corrigiendo con el paso del tiempo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1120 size-full\" title=\"bebes andando de puntillas\" src=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/files\/2021\/10\/bebes-andando-de-puntillas.jpg\" alt=\"bebes andando de puntillas\" width=\"512\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/files\/2021\/10\/bebes-andando-de-puntillas.jpg 512w, https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/files\/2021\/10\/bebes-andando-de-puntillas-300x228.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/p>\n<p>En otros casos el problema se debe a que el&nbsp;beb\u00e9&nbsp;a\u00fan mantiene el reflejo primario conocido como&nbsp;<strong>\u201creflejo de Babinski\u201d<\/strong>. Se trata de una reacci\u00f3n instintiva ante un est\u00edmulo del medio: cuando se frota la planta del pie, el dedo gordo se mueve hacia arriba y el resto de los dedos se abren como si fuese un abanico. Este reflejo le permite al&nbsp;beb\u00e9&nbsp;gatear empuj\u00e1ndose con la punta de los dedos y muchos peque\u00f1os lo superan cuando comienzan a caminar, alrededor del&nbsp;primer a\u00f1o, pero hay otros que contin\u00faan manteniendo este reflejo hasta los&nbsp;2 a\u00f1os, es algo normal y no hay por qu\u00e9 preocuparse.<\/p>\n<p>No obstante, debes saber que existen otras causas que provocan que un&nbsp;beb\u00e9&nbsp;camine&nbsp;<strong>de puntillas<\/strong>, como por ejemplo: un trastorno en los m\u00fasculos de los pies, un desorden en el procesamiento sensorial, una alteraci\u00f3n neurol\u00f3gica o un trastorno en la socializaci\u00f3n. En estos casos ser\u00e1 necesario apostar por una intervenci\u00f3n terap\u00e9utica para corregir el problema.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfQu\u00e9 pueden hacer los padres?<\/strong><\/h2>\n<p>Si el&nbsp;beb\u00e9&nbsp;ya lleva varios meses caminando&nbsp;<strong>de puntillas<\/strong>, lo ideal ser\u00eda llevarlo a un especialista. \u00c9ste diagnosticar\u00e1 el origen del problema e indicar\u00e1 el tratamiento m\u00e1s adecuado. No obstante, los padres tambi\u00e9n pueden ayudarle a superar esta etapa a trav\u00e9s de diferentes actividades.<\/p>\n<p>Por ejemplo, para prevenir esta dificultad pueden estimular los pies del&nbsp;beb\u00e9&nbsp;desde que es muy peque\u00f1o en aras de que sus m\u00fasculos vayan adquiriendo la flexibilidad que necesitan para cuando llegue el momento del&nbsp;<strong>gateo<\/strong>&nbsp;y el&nbsp;<strong>andar<\/strong>. Tambi\u00e9n se debe evitar o limitar el uso de los&nbsp;<strong>andadores<\/strong>.<\/p>\n<p>En el caso de que el problema ya exista, los padres pueden realizar estiramientos y masajes suaves en la zona de la pantorrilla de forma que el peque\u00f1o flexione y estire el pie. De la misma manera, deben prestarle una atenci\u00f3n especial al calzado que usa el&nbsp;beb\u00e9. \u00c9ste deber\u00e1 ser suave y flexible, pero a la misma vez debe ser firme para proporcionarle estabilidad al peque\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces los peque\u00f1os de&nbsp;1 a\u00f1o&nbsp;caminan&nbsp;de puntillas, un h\u00e1bito que asusta mucho a los padres pero en realidad, en la mayor parte de los casos,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4820,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4820"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1119"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1121,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1119\/revisions\/1121"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/educacionenlaescuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}