Parece mentira pero en la clase Osito ya hemos dado por terminado el periodo de adaptación. El grupo que se ha creado en nuestra clase es muy homogéneo, tanto en edad como en i
ntereses y esto, junto con la colaboración que hemos tenido de las familias, ha hecho posible que este mes tan complicado, lo hayamos superado casi sin darnos cuenta.
Hacía ya algunos años que no era tutora del grupo de los más pequeños, y aunque tenía mis «miedos», puedo decir que me ha resultado muy gratificante y que hemos conectado muy bien. En mí ha crecido un apego muy fuerte hacia el grupo y cada día me doy cuenta cómo va creciendo el de ellos hacia mí. Cada día nos vamos conociendo un poquito más, están más sueltos y demuestran más confianza en mí. Yo los veo felices.
El objetivo principal de nuestra clase es crear un clima de seguridad y confianza, donde ellos sientan la clase como su segunda casa y también crear lazos afectivos entre los compañeros/as, que se vayan desarrollando física e intelectualmente a lo largo de este curso, respetando el ritmo individual de cada uno.
Aún siendo tan pequeños y habiendo transcurrido tan poco tiempo, ya reconocen el espacio de la clase y deambulan por él libremente, gatean, se ponen de pie, juegan con los juguetes, y no paran en toda la mañana. También empiezan a reconocer y a llamar la aten
ción del resto del personal cuando interactúan con ellos, cuandoescuchan que entra alguien en la clase, asoman sus cabecitas para ver quién es.
El grupo se amplía cuando salimos al patio con los niños y niñas de la clase Gatito y están demostrando que iremos creando un gran grupo.
El curso que nos espera es emocionante, es una gran aventura y estoy deseosa de acompañarlos en todos sus descubrimientos y conquistas.
Sole