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Día 7 en República Checa. Sábado 13 de Mayo

Por Carmen Ruiz Miranda

El último día llegó, y con ello las despedidas y los nervios por decir adiós a gente que de verdad nos ha llegado al corazón. El tren se retrasó, y pudimos estar más minutos con nuestros checos, esos minutos en los que te vas dando cuenta de que ya queda menos, y en los que piensas todo lo que te ha dado esta experiencia. Creo que no podríamos haber estado mejor, nos han hecho felices aquí, y nos han enseñado a vivir de otra manera. Cuando el tren llegó también llegó esa sensación de dejar atrás toda una semana llena de risas y momentos inolvidables, aún sabiendo que en octubre volveremos a verlos, pero quizá no será igual. Dijimos adiós, con abrazos y palabras de «nos veremos en octubre». Fuimos a Praga en tren, y aún con esa tristeza, el pavo de los niños nos hizo sacar una verdadera risa, y todo el día fue así. Estuvimos en el aeropuerto y al fin llegamos a Málaga, después de un largo viaje (que en verdad no se hizo tan largo). Así que ya vamos de camino a casa, dejando atrás una semana increíble.
Por último agradecer de parte de todos a las personas que han hecho posible esto. Mirando las caras de todos en la estación supe que ninguno de nosotros iba a olvidar esto. Creo que todos en algún momento de su vida deberían tener un momento como este. El nuestro fue una semana entera. Una semana de aprendizaje, de aprender a estar lejos de casa, pero a la vez sentirte en ella. Somos afortunados, mucho, las familias que nos han tocado son realmente increíbles y nos han hecho sentir como en casa, así que no podemos describir con palabras lo agradecidos que estamos.
Ha sido inolvidable, muchas gracias a todos, esta experiencia siempre la llevaremos en el corazón.
Nos vemos en octubre.

 

Por Antonia García

Con perecilla nos hemos levantado, pues era el fin de una experiencia maravillosa. Hemos comprado cena para tod@s y ha llegado la hora de la verdad en la estación de tren: teníamos que despedirnos de Lenka, del alumnado checo y de sus familias. Se palpaban las emociones, por supuesto, pero todos se han mostrado muy ilusionados por el próximo encuentro en octubre en España. Hemos mostrado nuestro agradecimiento a las familias, como no podía ser de otra manera, y, aunque algunas no sabían inglés, su cara nos lo expresaba todo: todo ha ido de fábula. Alguna lagrimita no se ha podido evitar.
Ya en el avión, intento retener y expresar con este post lo vivido.
Yo personalmente he hecho varios viajes con alumnos, pero esto es diferente a todo lo experimentado hasta hoy. En otros viajes, mis compañeros y yo hemos ido de guías, guardianes, dinamizadores…éramos la referencia del alumnado en todo momento. El guión de esos viajes se centraba en hacer turismo cultural y convivir con los de siempre, pero en otro entorno…y esto está bien, pero en movilidad Erasmus + es diferente; nosotras hemos permanecido siempre en segundo término, entre bambalinas, pendientes del alumnado, sí, pero ellos viviendo su propia experiencia, ninguna exactamente igual a la del compañero o a la nuestra. Y el balance que hacemos Beatriz y yo no puede ser mejor. Ha sido muy gratificante observar a nuestro alumnado integrarse en la vida de los checos sin quejas de ningún tipo, escucharlos hablar muchísimo inglés, en definitiva, verlos disfrutar. Se han cumplido con creces los objetivos marcados porque, para empezar, hemos sido muy afortunados con el centro checo y sus docentes. Desde aquí quiero repetir y ratificarme el la profunda gratitud hacia Lenka, que ha sacrificado su espacio y tiempo personal para hacer nuestra estancia perfecta. Y también porque nuestros alumnos han dado la talla más que de sobra. Han sido profundamente respetuosos, se han mostrado en todo momento agradecidos, agradables y ávidos de conocimiento. Su capacidad de adaptación ha sido máxima, y todas estas actitudes juntas han hecho que se traigan de vuelta una mochila llena gratas y enriquecedoras experiencias.
Vivencias como esta, al fin nos hacen creer y tener esperanza en el ser humano. Si los había, han desaparecido los prejuicios por completo. En los tiempos que corren, la fraternidad entre pueblos se hace más necesaria nunca, y formar a los estudiantes en esta sensibilidad hacia lo diferente es pieza fundamental sobre la que apoyar la paz en el mundo. Por otro lado, la utilidad de aprender lenguas extranjeras ha quedado patente como herramienta para tender puentes entre culturas. La destreza con las nuevas tecnologías también se ha mostrado como muy beneficiosa en todo momento: se han agregado unos a otros en sus redes sociales para continuar en contacto, han usado programas y aplicaciones para hacer sus actividades, han usado en momentos de apuro el traductor y el diccionario online, en definitiva, las TICs han acercado al alumnado de ambos centros, pues han sentido que ahí manejaban un lenguaje común. Y, finalmente, ver cómo la abundancia de agua condiciona el paisaje, y de este vienen maravillados, ha provocado en nuestro alumnado una reflexión muy simple: el agua es un bien preciado que hay que cuidar, y para ello es indispensable fomentar hábitos que cuiden el medio ambiente y, especialmente, aquellos que mejoren el aprovechamiento del agua, y son conscientes de que en nuestra tierra el entorno está deteriorado y de que el desierto avanza lentamente por nuestro rincón de la Península Ibérica.
Si se pretendía con este proyecto un impacto en nuestra comunidad educativa, se ha conseguido, sin duda. Ya lo decía la ensayista Anne Carson: «La única regla del viaje es: no vuelvas como te fuiste. Vuelve diferente”. Y, en parte, lleva razón. Es estéril volver con las manos vacías, y muy beneficioso hacerlo con ellas llenas.
Gracias, muchas gracias, a Esther, Silvia y a Luisa especialmente, por permitirnos vivir esta aventura. Diréis que es labor de equipo, y es cierto, pero Beatriz y yo sabemos que habéis sido la piedra angular para hacer realidad este sueño, con vuestro saber hacer, vuestra generosidad e ilusión por hacer de nuestro centro un lugar donde trabajar es un placer. Mucha suerte para los que mañana parten hacia Italia. Seguro que os irá también genial. Un saludo. Esperamos haber sabido transmitir en estos posts todo lo vivido esta semana. Hasta la próxima.
Postdata: para añadir algo a nuestra experiencia, esta mañana pongo Radio Nacional de España en el móvil, y están explicando cómo Svetana quiso reflejar la belleza del río Moldava con su música…y ha sonado. La magia existe, y está en cómo percibimos lo que nos pasa. 

Publicado en Alumnado, Curso 2022-2023, Movilidades

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