El mito de las sirenas. La interpretación de Adorno y Horkheimer.

Ignacio Escañuela Romana.

13/01/2020.

La Odisea nos cuenta cómo Ulises afronta el paso por el canto de las sirenas: «Tendréis que pasar cerca de las sirenas que encantan a cuantos hombres se les acercan. ¡Loco será quién se detenga a escuchar sus cánticos pues nunca festejaran su mujer y sus hijos su regreso al hogar! . Las sirenas les encantarán con sus frescas voces. Pasa sin detenerte después de taponar con blanda cera las orejas de tus compañeros, ¡qué ni uno solo las oiga!. Tu solo podrás oírlas si quieres , pero con los pies y las manos atados y en pie sobre la carlinga , hazte amarrar al mástil para saborear el placer de oír su canción» (Canto XII).

Así, él amarrado y sus compañeros con los oídos taponados, logran pasar.

Adorno y Horkheimer reinterpretan este mito en su muy interesante libro Dialéctica de la Ilustración. Su Canto, de las sirenas, contiene «la promesa irresistible del placer», que amenaza a ese yo que controla el uso del tiempo. Quien sigue el Canto, se pierde: abandona ese yo que controla nuestra vida, dominando nuestro presente, planteándolo en función del futuro que queremos y el  pasado vivido. Que controla el tiempo y lo que hacemos con él. «The way of civilization has been that of obedience and work» (p. 26, Dialéctica de la Ilustración).

Avancemos en la comparación, los trabajadores en la sociedad estarían en la situación de los marineros que se tapan los oídos: «Workers must look ahead with alert concentration and ignore anything which lies to one side» (p. 26). Ulises es el propietario, quien se permite escuchar la atracción del placer o arte, fuera del cálculo del tiempo: «the bourgeois denied themselves happiness the closer it drew to them with the increase in their own power» (p. 27).

Los marineros no se destapan los oídeos y obedecen al propietario al no desatarlo: «they reproduce the life of the opressor as a part of their own» (p.27). Es lo que Marx llamó alienación: en el proceso productivo, cuando los individuos apoyan una situación que objetivamente va contra sus intereses reales.

En definitiva, Odiseo o el propietario no se abandona a sí mismo y su objeto es el control del trabajo, el poder. Los marineros a su mando, aunue más cercanos a la realidad, no pueden disfrutar de su trabajo porque lo realizan bajo obligación o poder ajeno (p.27)

Con el progreso técnico, dicen estos autores, la humanidad se encuentra en situaciones de dominación en las que los instintos no son libres, sino sujetos a represión. La máquina se convierte en la máquina de control.

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Ignacio Escañuela Romana

Interesado por la filosofía y la economía, que tiendo a mezclar a menudo. Es decir, seguir el lema kantiano: "Sapere Aude".

One thought on “El mito de las sirenas. La interpretación de Adorno y Horkheimer.”

  1. El mito de Prometeo. Interpretación de Platón
    Prometeo era uno de los titanes de la mitología griega y junto con su hermano Epimeteo, debía crear la humanidad y proporcionarles a los humanos y a los animales todo aquello que fuera necesario para vivir.
    Tanto el cómo su hermano crearon los animales pero decidieron que tenían que crear otro ser superior, los humanos, a los cuales les dio la gran capacidad de hacer fuego, obtenido de una chispa del carro del sol.
    Zeus se enfadó ante tal osadía, ya que les había dado un elemento que se consideraba divino, el fuego. Para darle una lección, encargó a su hijo Hefestos que crease a partir de arcilla a la primera mujer, que se llamaría Pandora.Pero Prometeo la rechazó tras habérsela ofrecido como esposa. Por lo que fue ofrecida a su hermano. Ella le ofreció una caja que le había dado Zeus. Éste la abrió y trajo al mundo todos los males y la desgracia. Prometeo quiso vengarse de Zeus, por lo que decidió sacrificar dos bueyes. Dejó en una pila las partes comestibles de los animales y las recubrió con el vientre, mientras que dejó los huesos cubiertos con la piel del animal. Acto seguido le dio a Zeus la oportunidad de elegir entre los dos montones. Zeus respondió que el montón cubierto por la piel.
    Al descubrir éste el engaño, ordenó a Hermes que encadenase a Prometeo en una cueva del Cáucaso. Allí cumpliría su castigo. Un águila le devoraría las entrañas durante treinta mil años pero sin provocarle la muerte, ya que éstas se regeneraban continuamente. Se libró finalmente de su tortura gracias a la ayuda de Heracles, quien le liberó y mató al águila

    La versión de platón en el mito de Prometeo (Protágoras, 320d-321d) es utilizada para explicar el sentimiento de justicia por parte de los hombres, y no de otros. Platón realiza una interpretación del mito de Prometeo, en el cual nos refleja el modelo de justicia al mostrarnos como Prometeo es fiel a sus principios y no le retira el don del fuego a los humanos como le ordeno Zeus y prefiere ser condenado el antes que retirarle el don a los humanos. A pesar de todo esto, la humanidad no será totalmente salvada, ya que será necesario hacer uso del dialogo para así crear un modelo de estado ideal.
    Se plantea una teoría antropológica de la humanidad donde se muestra como fue creado el hombre y el papel tan importante que ocupa la inteligencia, aunque no dependa solamente de estos dos factores, ya que también considera necesario para la creación el uso de la razón, la educación y la experiencia.

    Fuentes utilizadas:
    https://www.edu.xunta.es/espazoAbalar/sites/espazoAbalar/files/datos/1493718080/contido/textos_mito_prometeo_esp.pdf
    http://filosofiamm.blogspot.com/2008/12/el-mito-de-prometeo-segn-platn-ii.html

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