Pregunta 3. Kant

«Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero sí una época de ilustración. Falta todavía mucho para que, tal como están las cosas y considerados los hombres en conjunto, se hallen en situación, ni tan siquiera en disposición de servirse con seguridad y provecho de su propia razón en materia de religión. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para trabajar libremente en este empeño, y percibimos inequívocas señales de que van disminuyendo poco a poco los obstáculos a la ilustración general o superación, por los hombres, de su merecida tutela. En este aspecto nuestra época es la época de Federico». KANT

Pregunta 3. Relaciona las ideas del texto con la filosofía del autor.

 

Como se ve en este texto, la filosofía kantiana es una defensa a ultranza del concepto de libertad, que implica la posesión de una serie de derechos de los que no podemos ser privados. No es otra cuestión la que estaría fundando, tal y como expone Kant, a la Ilustración. No disponibles significa que nadie, ni siquiera yo mismo, puedo quitarme el derecho a decidir por mí mismo y mantener la libertad de pensamiento y de expresión (aunque hay que mencionar los límites ya vistos con el uso privado de la razón). Somos libres cuando utilizamos la razón por nosotros mismos para alcanzar el conocimiento o decidir nuestra conducta.

Esta idea central debe ser conectada, para explicarla y entender este texto, con los conceptos fundamentales de la ética de este autor. En este sentido, define el imperativo categórico como la raíz de lo que debo hacer. Consiste en mantener una conducta desinteresada: a diferencia del hipotético en él hago aquello que debo hacer, sin considerar si me hace feliz o hace feliz a alguien. Es, pues, un deber puro racional. Para entender su contenido caben tres criterios. Primero, el hacer de mi conducta un modelo universal o válido para todo ser racional: Kant quiere lograr en ética y concomimiento siempre la universalidad basada en la libertad. Segundo, tratar a os demás, y a mí mismo, como fines en sí mismos, no como medios para lograr mis objetivos. Se trata de dar la dignidad a todos, base de la Ilustración tal y como es expuesta en este texto y su base conceptual. Tercero, que mis decisiones sean autónomas y no heterónomas: tal y como señala el fragmento que no sean los demás quienes manden en mí, sino mi propia razón. Esto es salir de la minoría de edad.

Rápidamente mencionar que la teoría política de Kant, que subyace a estas consideraciones, defiende la existencia teórica de un contrato social. Ahora bien, frente a Hobbes, este pacto no puede ceder los derechos y libertades fundamentales. Además, se basaría en la igualdad estricta ante la ley y la división de poderes entre legislativo y ejecutivo. Es obvio que el texto es una defensa de la libertad de expresión en ese contexto político y moral.

No quiero dejar de hablar, también con los límites de tiempo de la pregunta, sobre la epistemología kantiana que subyace y es clave para entender el fragmento y la teoría kantiana. En efecto, este autor apoya la existencia de enunciados sintéticos a priori justificados, en lo que recoge al racionalismo de la filosofía moderna. Afirmaciones universales, sin necesidad de la experiencia, no tautológicas, que fundan mi conocimiento científico. Sobre ellas se basa constantemente. Sigue buscando pues la universalidad para todo ser racional. Por otra parte, toma del empirismo que el conocimiento humano está limitado a los límites de la experiencia posible: no puede llegar a conclusiones válidas sobre aquello de lo que no tengo datos empíricos de alguna manera. Esto lo toma del empirismo moderno. 

Conecto finalmente lo anterior y la idea de religión que nos aparece en el fragmento, para afirmar que Kant nos coloca las ideas de Dios y de libertad, entre otras, más allá del conocimiento posible (por no tener experiencia), pero sí como postulados de la razón práctica. Es preciso suponer que somos libres y que existe un Dios omnipotente y justo que premia a las personas que se comportan éticamente. Sería una religión, por lo tanto, que originaría una fe racional.

Publicado por

Ignacio Escañuela Romana

Interesado por la filosofía y la economía, que tiendo a mezclar a menudo. Es decir, seguir el lema kantiano: "Sapere Aude".

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