Pregunta 3 texto de Kant. Acceso universidad.

Ignacio Escañuela Romana

KANT. «He tratado del punto principal de la ilustración, a saber, la emancipación de los hombres de merecida tutela, en especial por lo que se refiere a cuestiones de religión; pues en lo que atañe a las ciencias y las artes los que mandan ningún interés tienen en ejercer tutela sobre sus súbditos y, por otra parte, hay que considerar que esa tutela religiosa es, entre todas, la más funesta y deshonrosa. Pero el criterio de un jefe de Estado que favorece esta libertad va todavía más lejos y comprende que tampoco en lo que respecta a la legislación hay peligro porque los súbditos hagan uso público de su razón…»

Pregunta 3. Justifique las ideas del texto en relación con la filosofía del autor

Kant nos plantea en este texto, como ya he indicado en la pregunta previa, la idea central de la dignidad humana, que implica las libertades de pensamiento y expresión. Derechos, por lo tanto, que corresponden a todo ser racional por el hecho de serlo. Con implicaciones, pues, universales. No en vano, esto es Ilustración para Kant: la capacidad y voluntad de pensar racionalmente por uno mismo. Lo que marcaría, así, una época.

Parto ,por lo tanto, de estas ideas ya mencionadas y explicadas, y quisiera comenzar a exponer las teoría políticas y éticas Kant, para así comprender los fundamentos de los conceptos expresados en el texto. En primer lugar, no es posible entender la libertad de expresión, que es el núcleo del problema planteado, sin mencionar que Kant apoya la teoría del contrato social. Para plantear qué sociedad responde a las ideas de justicia y libertad, hay que partir de un pacto imaginario en el que los hombres libres ceden una parte para convivir con los demás y protegerse mutuamente. No es un acuerdo histórico, no estamos en una perspectiva de historia, sino en el cuestionamiento hipotético de qué sociedad piensan los hombres que responde mejor a sus necesidades y libertades. En todo esto sigue, pues , la teoría de autores tan relevantes como Locke, Hobbes o Rousseau. Con muchas diferencias, sin embargo, respecto a Hobbes y su obra Leviathan. En efecto, Kant defiende a ultranza que le poder estatal está limitado por la idea de dignidad. Entre otras implicaciones de ésta, está la libertad de pensamiento y de expresión, repito, en el fragmento que se plantea.

Por lo tanto, la sociedad y el Estado no pueden interferir en el ámbito de la libertad y derechos fundamentales del individuo. Ni siquiera, puede éste cederlos, porque son constitutivos de su naturaleza. Recuerda, en consecuencia, a Locke y se enfrenta con la concesión absoluta de poderes que defendió Hobbes. Como otra idea marco, presenta el autor de este fragmento, en su teoría, la igualdad ante la ley, clave del régimen político que denominará «república». En relación con este sistema político, Kant no está defendiendo ninguna cuestión referida a la jefatura del Estado, sino que todos los ciudadanos sean iguales en derechos y libertades (aunque, esclavo de su tiempo, no incluyó a las mujeres).

Sí me parece, además, muy conveniente, hacer mención a algunas ideas de su ética que son fundamentales para entender esa teoría política y, por lo tanto, el fragmento que se ha planteado. En efecto, contiene la idea de Ilustración salida de la minoría de edad (implícita) y libertad. Kant expuso, en relación con la autonomía moral a la base de esas teorías, la diferencia entre los imperativos (obligaciones) categóricos e hipotéticos. Los categóricos son deberes desinteresados, que no buscan la felicidad, sino el cumplimiento de las normas, enfrentándose con autores como Aristóteles y su defensa de la felicidad, o Bentham y su propuesta de la utilidad de la mayoría. ¿Cómo se expresan esas normas?. Kant da tres criterios para afirmarlas: haz de tu conducta norma universal para todo ser racional, trata a los demás como fines en sí mismos, sé autónomo (y no heterónomo: seguir las indicaciones de los demás o de mis propios impulsos no racionales). Comprender a este autor es darse cuento de que estos deberes son la base de la sociedad y de mis decisiones individuales.

En su defensa de la universalidad racional de conocimientos y valores, este autor, finalmente, está basándose en su propia epistemología. Por una parte, enunciados sintéticos a priori válidos se expresan como verdaderos y justificados. Pero, por la otra, los límites del conocimiento humano están en los de la experiencia posible. La cosa en sí quedaría como incognoscible. Entonces, el pacto entre hombres tiene una incertidumbre a la base, que se adivina en este texto. En esa duda respecto a lo real, este autor introduce que la idea de Dios es un postulado de la razón práctica. La idea de religión, en este sentido, está presente en el fragmento comentado. Debería de existir ese Dios para premiar a los buenos, que tienden a ser infelices en este mundo. Y un segundo postulado es la idea de la libertad: no podemos demostrar que somos libres, pero lo suponemos necesariamente. Sin ello, no habría ética, ni dignidad. Todo ello en medio de un condicionamiento de la religión a las normas éticas universales. 

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Ignacio Escañuela Romana

Interesado por la filosofía y la economía, que tiendo a mezclar a menudo. Es decir, seguir el lema kantiano: "Sapere Aude".

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