{"id":1239,"date":"2025-03-31T11:48:35","date_gmt":"2025-03-31T11:48:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/?p=1239"},"modified":"2025-03-31T12:03:14","modified_gmt":"2025-03-31T12:03:14","slug":"comentario-de-un-texto-de-kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/2025\/03\/31\/comentario-de-un-texto-de-kant\/","title":{"rendered":"Comentario de un texto de Kant\u00a0"},"content":{"rendered":"<p><span data-contrast=\"auto\">Esca\u00f1uela Romana, Ignacio <\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(ignacioesro@gmail.com)<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Marzo 2025<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335551550&quot;:2,&quot;335551620&quot;:2}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><strong>Estructura de preguntas de la Prueba de acceso a la universidad en Andaluc\u00eda. Una propuesta de respuestas completamente personal.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">This work is licensed under CC BY-NC-ND 4.0<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><b><span data-contrast=\"auto\">Texto:<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><i><span data-contrast=\"auto\">\u201cMas, \u00bfcu\u00e1l puede ser esa ley cuya representaci\u00f3n, sin tomar en cuenta el efecto aguardado (\u2026) ya que siempre tiene ante sus ojos el mencionado principio.\u201d <\/span><\/i><b><span data-contrast=\"auto\">Kant, I. (1). Fundamentaci\u00f3n para una metaf\u00edsica de las costumbres (Cap. I, [&lt;Ak. IV, 402&gt; [ A 17 ]) (p. 94)<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><b><span data-contrast=\"auto\">Cuesti\u00f3n 1\u00aa: Identificar el tema o problema del texto, as\u00ed como la idea principal u otras ideas secundarias relacion\u00e1ndolas de manera argumentativa.<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">El problema planteado por Kant en este texto (1) es el siguiente: cu\u00e1l es el contenido de la ley moral, as\u00ed como sobre qu\u00e9 principios se fundamenta. Asimismo, se pregunta c\u00f3mo la voluntad puede determinarse s\u00f3lo por la necesidad de cumplir con la representaci\u00f3n de esta ley. Por lo tanto, este fil\u00f3sofo est\u00e1 respondiendo a la cuesti\u00f3n por antonomasia de la \u00e9tica, \u00bfqu\u00e9 debo hacer? La respuesta a la pregunta es cumplir con las obligaciones, el deber moral, que te indica tu propia raz\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">En relaci\u00f3n con lo anterior, el texto (1) avanza hacia el concepto de buena voluntad (la \u00fanica, afirma, incondicionalmente buena), en tanto disposici\u00f3n a cumplir con la ley moral. Es decir, la resoluci\u00f3n de actuar de acuerdo con los principios del deber. Esta voluntad se expresa como imperativo categ\u00f3rico que, frente al imperativo hipot\u00e9tico que plantea medios para fines, generalmente la felicidad, y que sigue preferencias personales, prescinde de impulsos y s\u00f3lo tiene como objeto el cumplimiento mismo de la ley moral. En otros t\u00e9rminos, como desarrolla en este texto (1), seguir el deber como fin en s\u00ed mismo, y no como medio para otros objetivos. Lo que configura a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica kantiana como \u00e9tica formal, expresi\u00f3n de la racionalidad.&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">A partir de este punto, este pensador expone en el texto (1) la primera formulaci\u00f3n del imperativo categ\u00f3rico: haz de tu conducta el modelo (una m\u00e1xima) para una norma universal, de validez para todo ser racional. Es decir, plantea la ley a partir del principio de no contradicci\u00f3n al pensarla como universal. Las otras dos formulaciones se analizan m\u00e1s adelante, en la respuesta a la pregunta dos. En cambio, si se persiguiesen fines basados en gustos o en una forma personal de entender la felicidad, o impulsos emocionales, entonces lo que es v\u00e1lido para una persona no lo es para otra. La felicidad, por ser subjetiva y cambiante, al variar entre las personas y los momentos y circunstancias, no puede ser, piensa, el fin de la acci\u00f3n \u00e9tica.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Es m\u00e1s, a\u00f1ade Kant (1), si la buena voluntad no consistiese en el mismo cumplimiento de la ley moral, del deber como tal, entonces la \u00e9tica ser\u00eda s\u00f3lo una ficci\u00f3n, un \u201cdelirio\u201d, escribe. Es decir, una cuesti\u00f3n subjetiva y sometida a opiniones. Por el contrario, concluye en este texto (1), la raz\u00f3n humana en su uso com\u00fan, el llamado \u201csentido com\u00fan\u201d, se plantea cumplir con la universalidad del deber. Los seres humanos, pues, afirma este fil\u00f3sofo, cumplen espont\u00e1neamente los preceptos de la \u00e9tica.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><b><span data-contrast=\"auto\">Cuesti\u00f3n 2\u00aa: Vincular el tema y tesis del texto con la filosof\u00eda del autor o autora y mostrar la relevancia del problema en el contexto de su filosof\u00eda.<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">De entre las m\u00faltiples formas posibles de plantear la extensi\u00f3n del problema e ideas del texto hacia la filosof\u00eda kantiana en general, se elige aqu\u00ed partir de las siguientes dicotom\u00edas. Primero, de la autonom\u00eda en \u00e9tica frente la heteronom\u00eda. Segundo, de la libertad en el uso p\u00fablico de la raz\u00f3n frente a la condicionalidad del uso privado. Finalmente, de la determinaci\u00f3n racional a priori de la ley moral, para lograr universalidad y necesidad, frente al car\u00e1cter emp\u00edrico de las \u00e9ticas materiales, propuestas con contenido a posteriori. Cuestiones todas que se plantean en el texto (1) de modo expl\u00edcito o impl\u00edcito.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">En primer lugar, la autonom\u00eda es el tercer planteamiento del imperativo categ\u00f3rico kantiano. Para este pensador, ser libre equivale a actuar conforme a la \u00e9tica. Se trata, pues, de evitar la heteronom\u00eda que procede de los propuestos tutores que quieren fijar qu\u00e9 piensan los dem\u00e1s (nos dice Kant en su respuesta a qu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n (2), p. 19 ss.); pero tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con los propios impulsos o preferencias. \u00c9ste complementa la primera formulaci\u00f3n recogida en el texto (1), y la segunda en virtud de la cual se debe tratar a los dem\u00e1s como fines en s\u00ed mismos. Es decir, no utilizar a las personas como medios para mis propios fines. Ni siquiera a m\u00ed mismo como instrumento de mi acci\u00f3n.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">En este sentido, la importancia del lema de la Ilustraci\u00f3n propuesto por este fil\u00f3sofo (Kant (2), p. 17), \u201cSapere Aude\u201d (texto original de Horacio, ver: Quintana Paz (3)), atr\u00e9vete a saber, se revela en toda su extensi\u00f3n. Esta propuesta o exhortaci\u00f3n kantiana llama a tener el coraje para pensar, razonar y opinar por uno mismo, desarrollando la propia vida como una consecuencia de la libertad. Lo que equivale, puede entenderse, en el campo de la ley moral, a cumplir con la propia raz\u00f3n. \u00c9sta conduce al imperativo categ\u00f3rico, as\u00ed como determina su contenido mediante las tres formulaciones ya mencionadas. En suma, Kant propone realizar lo que llama la buena voluntad.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Ahora bien, Kant (2) desarrolla, en ese mismo ensayo sobre la Ilustraci\u00f3n, la distinci\u00f3n entre los usos privado y p\u00fablico de la raz\u00f3n. Por el uso privado, un funcionario o empleado debe cumplir con las directrices recibidas de su organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica, de forma que restringe su racionalidad a ser un medio para los fines heter\u00f3nomamente planteados (pp. 19-21). Su libertad de expresi\u00f3n queda limitada. As\u00ed, indica Kant (op. cit.), por ejemplo, el ciudadano debe pagar impuestos sin opinar en contra en la oficina recaudatoria. Por el contrario, el uso p\u00fablico es como ciudadano, como ser racional aut\u00f3nomo en general, e implica la libertad de razonar y de expresarse (Kant, op.cit.). El ciudadano tras pagar los impuestos y salir de la oficina de recaudaci\u00f3n, podr\u00e1 expresarse libremente acerca de lo justo o injusto de tales obligaciones fiscales. En este sentido, es plausible vincular el imperativo categ\u00f3rico a la expresi\u00f3n del uso p\u00fablico de la raz\u00f3n, ya que s\u00f3lo en una situaci\u00f3n de autonom\u00eda completa (en la que el \u00fanico criterio de la acci\u00f3n sea seguir la propia racionalidad sin plantearse ni medios ni fines externos), podr\u00e1 desarrollarse la voluntad de cumplir con el deber como tal.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Finalmente, es importante a\u00f1adir que, en Kant, es a partir de la raz\u00f3n actuando a priori, sin apoyo en experiencia emp\u00edrica, como llegamos a los fundamentos de la obligaci\u00f3n: desde los \u201cconceptos de la raz\u00f3n pura\u201d (Kant (1), Pr\u00f3logo, A [viii]). Sobre una experiencia emp\u00edrica se podr\u00edan alcanzar, a\u00f1ade, reglas pr\u00e1cticas, pero no el contenido de la ley moral (Kant, op.cit.). \u00bfC\u00f3mo se podr\u00edan articular normas \u00e9ticas de validez universal y atemporal? M\u00e1s bien proceden \u00e9stas de principios racionales como el de no contradicci\u00f3n. Por ejemplo, no se debe mentir, pues si nos planteamos la posibilidad de mentir como ley universal, todos podr\u00edan hacerlo y ser\u00eda imposible cumplirlo, ya que nadie creer\u00eda a nadie (Kant (1), &lt;Ak. 1V, 403&gt;). En cambio, el imperativo hipot\u00e9tico contiene consejos pr\u00e1cticos para la satisfacci\u00f3n y felicidad, por lo que se basa en enunciados a posteriori, fundados en la experiencia emp\u00edrica (y en los impulsos instintivos -ver nota 1-<\/span><span data-contrast=\"auto\">).<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><b><span data-contrast=\"auto\">Cuesti\u00f3n 3\u00aa: Exponer de manera clara y explicar razonadamente el tratamiento del problema del texto en otra \u00e9poca, comparar el tratamiento del problema presente en el texto con el tratamiento por parte de un autor o de una autora de una \u00e9poca distinta a la del texto.<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Como se ha se\u00f1alado en las dos preguntas anteriores, en este texto (1) Kant afronta parcialmente los problemas conectados del contenido de la ley moral, y de su conocimiento y cumplimiento por el ser humano. De hecho, ambas cuestiones recorren, como uno de sus ejes vertebrales, la historia de la filosof\u00eda, del pensamiento humano en general. Dif\u00edcil es, en efecto, encontrar a un pensador que no haya intentado responder a dichas preguntas. \u00bfNo es S\u00f3crates quien se plantea la cuesti\u00f3n de la conducta humana, bajo el concepto del fin que persigue la acci\u00f3n (Gourinat (4), p. 128)? Perspectiva que retoma Plat\u00f3n y que intentar\u00e1 desarrollar en muchos de sus Di\u00e1logos, bajo el concepto de Bien (Gourinat (4), p. 129 ss.), en lo que es, sin duda, una de las grandes respuestas propuestas en la historia. Arist\u00f3teles realizar\u00e1 una serie de objeciones a Plat\u00f3n para construir una propuesta basada en el concepto de felicidad. A su vez, Kant desarrollar\u00e1 una cr\u00edtica de la posici\u00f3n eudemonista de Arist\u00f3teles para defender la construcci\u00f3n de una \u00e9tica formal. En lo que sigue, la exposici\u00f3n se centra en las diferencias entre Arist\u00f3teles y Kant, mencionando tambi\u00e9n las que mantienen ambos con la teor\u00eda plat\u00f3nica.&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">En la doctrina plat\u00f3nica, si se logra dar una definici\u00f3n de Bien en general, podr\u00e1 contestarse cualquier problema pr\u00e1ctico y espec\u00edfico retrotray\u00e9ndonos al concepto gen\u00e9rico. Ahora bien, Arist\u00f3teles realiza la siguiente cr\u00edtica de esa respuesta plat\u00f3nica. Si fuese posible definir un bien que lo sea absolutamente, en s\u00ed mismo, ese bien constituir\u00eda el fin \u00faltimo de toda posible actividad. Un bien de esa naturaleza ser\u00eda lo que Plat\u00f3n denominaba la Idea de Bien o bien en s\u00ed mismo (Gourinat (4), p. 129 ss.). Pero no es posible, afirma Arist\u00f3teles (5), dar una definici\u00f3n de este concepto general, ya que algunos bienes lo son por s\u00ed mismos y otros lo son para otras cosas (1094a, 1096b), lo que es bueno en unas circunstancias no lo es en otras, lo que cada uno de los hombres juzga como bien va variando en su vida y con respecto a los dem\u00e1s. En consecuencia, para Arist\u00f3teles no hay una definici\u00f3n un\u00edvoca del bien (Gourinat (4), p. 130). En el dominio de la acci\u00f3n pr\u00e1ctica no hay, as\u00ed pues, bien en s\u00ed mismo, afirma Arist\u00f3teles, sino s\u00f3lo bienes diferenciados y particulares (Gourinat, op. cit.). Por lo tanto, el bien en s\u00ed mismo no es \u201cnada m\u00e1s que la idea\u201d (Arist\u00f3teles (5), 1096 b 18-20), sin contenido efectivo (Gourinat (4)), \u201cuna especie vac\u00eda\u201d (Arist\u00f3teles (5), 1096 b 19-20). Hay que considerar aqu\u00ed que Kant estar\u00eda probablemente de acuerdo con esta cr\u00edtica de Arist\u00f3teles a la teor\u00eda del bien socr\u00e1tico-plat\u00f3nica, ya que est\u00e1 en contra de valorar una acci\u00f3n por una finalidad o resultado: \u201cEl valor moral de la acci\u00f3n no reside, pues, en el efecto que se aguarda de ella\u201d (Kant (1), &lt;Ak. IV, 401&gt;, p. 92).&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Por consiguiente, el fil\u00f3sofo de Estagira analiza qu\u00e9 fin de la conducta humana es tan universal, para todos los seres humanos, que se justifica hacerlo el objetivo de la acci\u00f3n \u00e9tica. Ya que, si quiere definirse un bien que pueda ser obtenido a partir de los l\u00edmites de la acci\u00f3n humana, es preferible referirse a la experiencia com\u00fan y al acuerdo de los hombres. Pero todos ellos consideran inequ\u00edvocamente a la felicidad como fin supremo de toda actividad, que adem\u00e1s se elige \u201csiempre por ella misma\u201d (Arist\u00f3teles (5), 1097b). Finalidad de toda actividad individual y pol\u00edtica (Gourinat (4), p. 131). A esta doctrina se la conoce en la historia de la filosof\u00eda como \u201ceudemonismo\u201d.&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Adem\u00e1s, Arist\u00f3teles va a concretar en una serie de principios tambi\u00e9n generales el modo como se logra esa felicidad. Ante todo, afirma Arist\u00f3teles (5), en una sociedad buena, bien organizada, pues el fin del individuo y el de la ciudad (la sociedad pol\u00edtica) son el mismo (1094b, 5-10). De modo que la pol\u00edtica tiene como objetivo \u201cdotar a los ciudadanos de cierto car\u00e1cter y hacerlos buenos\u201d (1099b, 30-35). Ahora bien, lo justo es premiar el m\u00e9rito (1130b, 25-30): que los mejores se vean recompensados. Esta postura define, pues, la justicia como meritocracia. Pero \u00bfqu\u00e9 es el m\u00e9rito? La virtud social, lo que produce un beneficio para el bienestar del colectivo: \u201cNo se honra, en efecto, al que no proporciona ning\u00fan bien a la comunidad\u201d (1163b, 5-10).&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Adem\u00e1s, a Arist\u00f3teles se le ha llamado el fil\u00f3sofo de la moderaci\u00f3n o t\u00e9rmino medio, por su defensa de que se logra la felicidad atendiendo racionalmente a las necesidades y huyendo de excesos y defectos (ver Arist\u00f3teles (5), 1107a). De modo que somos felices comiendo, y no si comemos poco o en demas\u00eda.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Ahora bien, el debate entre Arist\u00f3teles y Kant es central en la cuesti\u00f3n \u00e9tica, recorriendo toda la historia del pensamiento hasta nuestros d\u00edas. El fil\u00f3sofo alem\u00e1n defiende una \u00e9tica formal: plantear el deber mediante imperativos universales que se afirman a partir de la raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica. Obligaciones que no tienen nada que ver con resultados. Nadie, dice, puede ense\u00f1arle a los dem\u00e1s c\u00f3mo ser felices, ya que la felicidad es subjetiva y se dice de modos diferentes. Para Kant, la indeterminaci\u00f3n del concepto de felicidad resulta de la contradicci\u00f3n entre, por un lado, esta idea, un estado absoluto v\u00e1lido para el presente y futuro; y, por otro, el car\u00e1cter emp\u00edrico de nuestros conocimientos en relaci\u00f3n con los elementos que la producen. La felicidad es un concepto \u201cimpreciso\u201d (Kant (1), &lt;Ak. IV, 418&gt;), y no es posible que \u201cun ser finito (\u2026) pueda hacerse una idea precisa de lo que realmente quiere\u201d (Kant op. cit., pp. 120-121) -ver nota 2-<\/span><span data-contrast=\"auto\">. A lo que Arist\u00f3teles responder\u00eda, podr\u00eda interpretarse de esta forma, que plantear una \u00e9tica que no conduce hacia la felicidad es crear una teor\u00eda en el vac\u00edo que los hombres no cumplir\u00e1n. Pues, \u00bfpara qu\u00e9 hacer un deber que me lleva a la infelicidad? Probablemente una de las razones por las que Kant (6) propone como postulados de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica la libertad, la inmortalidad y la existencia de Dios -ver nota 3-<\/span><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">Adem\u00e1s, como ya se ha observado previamente, Arist\u00f3teles, como su maestro Plat\u00f3n, situaba la plenitud del ser humano en el seno de la sociedad, \u00fanico lugar donde se puede ser feliz. Defend\u00eda que el fin de la sociedad pol\u00edtica, del Estado, es garantizar el bien supremo de los hombres, su vida moral e intelectual. Cuesti\u00f3n sociopol\u00edtica que no encontramos en la \u00e9tica formal de Kant.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">En definitiva, la teor\u00eda \u00e9tica, el contenido del deber y el cumplimiento de \u00e9l, son temas centrales en la historia y han concitado numerosas respuestas. Tres de las principales son la socr\u00e1tico-plat\u00f3nica, la aristot\u00e9lica y la kantiana. Se ha centrado aqu\u00ed la respuesta en las propuestas que realizan y las diferencias entre ellas. Sobre todo, entre una \u00e9tica material del eudemonismo, en Arist\u00f3teles, y una formal del deber por s\u00ed mismo, en Kant.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;335559731&quot;:708}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><b><span data-contrast=\"auto\">Referencias<\/span><\/b><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(1) Kant, I. (2012). <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Fundamentaci\u00f3n para una metaf\u00edsica de las costumbres<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (trad. R. R. Aramayo). Madrid: Alianza editorial. Publicaci\u00f3n original en 1785.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(2) Kant, I. (2018). Respuesta a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?. En <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00bfQu\u00e9 es Ilustraci\u00f3n?<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (trad. A. Maestre y J. Romagosa), Madrid: Editorial Tecnos, pp. 17-25. \u00abWas ist Aufkl\u00e4rung?\u00bb publicado en diciembre de 1784\u202fpor el peri\u00f3dico Berlinische Monatsschrift.\u202f<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(3) Quintana Paz, M. \u00c1. (2018). Sapere aude, o\u00bf cabe llamarnos a\u00fan ilustrados?: lecci\u00f3n inaugural curso acad\u00e9mico 2018-2019. Pronunciada el 12 de septiembre de 2018. <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Servicio de Publicaciones de la Universidad Europea Miguel de Cervantes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(4) Gourinat, M. (1974). <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Introducci\u00f3n al Pensamiento Filos\u00f3fico<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (trad. S. Gonz\u00e1lez Noriega). Madrid: Editorial Istmo.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(5) Arist\u00f3teles (2009). <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">\u00c9tica a Nic\u00f3maco<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (ed. biling\u00fce y traducci\u00f3n por M. Araujo y J. Mar\u00edas, introducci\u00f3n y notas de Juli\u00e1n Mar\u00edas). Madrid: Centro de Estudios Pol\u00edticos y Constitucionales. Escrita aproximadamente en 330 a.C.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span data-contrast=\"auto\">(6) Kant (2011). <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> (trad. D. M. Granja Castro). M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. Publicaci\u00f3n original 1788.<\/span><span data-ccp-props=\"{}\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><strong>Notas al final.<\/strong><\/p>\n<p>Nota 1. El \u201chombre com\u00fan\u201d, que sigue los instintos naturales, logra m\u00e1s la felicidad (Kant (1), &lt;Ak. IV, 396&gt;).<\/p>\n<p>Nota 2. No hay reglas racionales para ser feliz, afirma Kant, no es un imperativo sino un ideal \u201cporque la felicidad no es un ideal de la raz\u00f3n, sino de la imaginaci\u00f3n, que descansa en meros fundamentos emp\u00edricos\u201d (Kant (1), &lt;Ak. IV, 418&gt;, [A 47], p. 122).<\/p>\n<p>Nota 3. La raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica exige el deber, pero para fundarlo tiene la \u201cnecesidad subjetiva\u201d de \u201cpresuponer la posibilidad del mismo [el deber] y, por lo tanto, tambi\u00e9n las condiciones de su posibilidad, a saber, Dios, la libertad y la inmortalidad\u201d (Kant (6), Libro II, Apartado 2, Secci\u00f3n VIII, &lt;Ak. V, 142&gt;, p.169 ss.).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esca\u00f1uela Romana, Ignacio (ignacioesro@gmail.com)&nbsp; Marzo 2025&nbsp; Estructura de preguntas de la Prueba de acceso a la universidad en Andaluc\u00eda. Una propuesta de respuestas completamente personal.&nbsp; This work is licensed under CC BY-NC-ND 4.0&nbsp; &nbsp;Texto:&nbsp; \u201cMas, \u00bfcu\u00e1l puede ser esa ley cuya representaci\u00f3n, sin tomar en cuenta el efecto aguardado (\u2026) ya que siempre tiene ante &hellip; <a href=\"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/2025\/03\/31\/comentario-de-un-texto-de-kant\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Comentario de un texto de Kant\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6224,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1521649,1521637,1521647],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1239"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6224"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1239"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1242,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1239\/revisions\/1242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/filosofiaendebate\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}