“La Rubia” o el arte flamenco de Victoria Amador.

Tanto el baile como la música flamencos incluyen un grado alto de improvisación personal, que toma cuerpo a través de las expresiones espontáneas de las emociones del intérprete en cada momento de la interpretación. La antequerana Victoria Amador ” la Rubia”, a sus siete años, es un ejemplo de ello.

“Eso se lleva dentro, esos desplantes que hace, esa forma de bailar y de sentirlo, eso las academias no te lo enseñan. Eso eres tú, porque lo sientes así”, son las palabras del maestro José Mercé le dedicó a la antequerana  tras ver su actuación en el programa Tierra de Talento.

Esta estudiante de 2º de Primaria se inició en el flamenco por casualidad. Cuanto contaba con 3 años de edad sus padres la apuntaron a clases de flamenco  en la academia de Ana Pastrana en Archidona como una actividad extraescolar más.

No hizo falta que transcurriera mucho tiempo para que descubrieran su talento y desparpajo bailando.

Victoria, que tiene la energía y el coraje de una profesional en el cuerpo de una niña de siete años, ha cautivado a toda España con sus taconeos y que promete seguir ofreciendo unos bailes llenos de pasión y desparpajo, puesto que su meta para el futuro es  «ser profesora de niños pequeños por las mañanas, pero bailaora por las tardes».

 

 

 

 

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