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NOTICIAS GEOGRÁFICAS, Página 2

¿Cómo llega la electricidad a nuestras vidas?

Querido lector, ¿podrías vivir sin electricidad? Piensa bien la respuesta, porque no es fácil renunciar al móvil, a esa bombilla que te ilumina la habitación por la noche, a la televisión, a la tostadora por las mañanas, a la lavadora, etcétera.
Nos hemos criado con la electricidad. Es parte de nuestras vidas y un servicio tan sencillo como darle a un interruptor. Pero detrás de ese gesto hay mucho más que cables: profesionales, instalaciones, protocolos de actuación… No en vano, y según la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), el sector genera, sólo en nuestro país, más de 50.000 empleos directos y del orden de los 400.000 indirectos. Es el área empresarial que más clientes tiene y aporta el 1,9% del PIB de España. Es más, la inversión realizada por las empresas eléctricas supera los 2.200 millones de euros anuales, lo que las convierte en las que más inversiones hacen en la economía española.

Las partes del proceso

Cada día miles de profesionales trabajan para que a ninguno de nosotros nos falte esa energía diaria. Muchos trabajan como técnicos en plantas de generación de electricidad y forman parte del primer paso del proceso para que la luz llegue a nuestros hogares. Hablamos de la generación, que consiste en transformar en electricidad una fuente de energía primaria.
Las energías renovables tienen indudables ventajas: entre otras, no producen emisiones de CO2, generan pocos residuos o reducen la dependencia del exterior, pero también presentan algunos inconvenientes, como es el caso de su intermitencia: dependen de que haya recurso, viento o sol.
Esta característica de las renovables, unido a la incapacidad de almacenar la energía eléctrica en grandes cantidades hace que estas tecnologías tengan que complementarse con otras, como los ciclos combinados, que aseguren una respuesta rápida y eficaz para asegurar el suministro energético.
Las renovables necesitan de otras energías para complementarse, como los ciclos combinados, que aseguren una respuesta rápida y eficaz para asegurar el suministro energético cuando no hay viento o sol.
De cualquier forma, si sólo nos centramos en España y atendemos al último ‘Informe del sistema eléctrico español’ publicado por Red Eléctrica (RE), veremos cómo las renovables también tienen en nuestro país un papel destacado en la producción global de energía peninsular, ya que fueron el 36,9% del total en 2015.
El carbón y los ciclos combinados aumentaron su producción con respecto a 2014 y significaron el año pasado el 20,3% y el 10,1% de la producción peninsular de energía eléctrica. Por su parte, la nuclear aportó el 21,8% del total.

Transporte y distribución

Entendida esta primera fase y conocidas las fuentes energéticas, le sigue otra: la de transporte, que no es más que la actividad que conecta la energía generada en las centrales con los puntos de distribución a los consumidores. Los parques, los transformadores, el conjunto de líneas y todos los elementos eléctricos con tensiones superiores o iguales a 220 kv conforman esta red que cubre más de 42.000 kilómetros de la geografía española.
La distribución es la tercera fase y consiste en llevar esa energía desde las redes de transporte hasta los puntos de consumo. De esta manera, nuestros hogares se abastecen de la electricidad que necesitamos. En España hay cinco grandes distribuidoras de electricidad, y más de 300 pequeñas distribuidoras. Su función: que el consumidor final reciba una buena calidad del servicio.

La electricidad llega a nuestros hogares

La comercialización de electricidad es la última fase de la cadena de valor. Esta actividad se desarrolla por las empresas comercializadoras de energía eléctrica que compran la energía en el mercado para venderla a los consumidores y que puedan disfrutar de la electricidad en sus hogares. Apretar el interruptor y que por obra de magia se encienda la luz, cargar el móvil, ver la televisión, poner el aire acondicionado, conservar los alimentos en la nevera y el congelador, usar la lavadora y el lavavajillas…. El proceso para que la electricidad llegue a nuestros hogares es complejo pero funciona como una máquina engrasada, día tras día, para que podamos disfrutar de una vida más fácil y cómoda. ¿O puedes imaginarte cómo sería tu vida sin la electricidad? Sin duda, sería mucho más complicada.

¿Cómo llega la electricidad a nuestras vidas?

Querido lector, ¿podrías vivir sin electricidad? Piensa bien la respuesta, porque no es fácil renunciar al móvil, a esa bombilla que te ilumina la habitación por la noche, a la televisión, a la tostadora por las mañanas, a la lavadora, etcétera.
Nos hemos criado con la electricidad. Es parte de nuestras vidas y un servicio tan sencillo como darle a un interruptor. Pero detrás de ese gesto hay mucho más que cables: profesionales, instalaciones, protocolos de actuación… No en vano, y según la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), el sector genera, sólo en nuestro país, más de 50.000 empleos directos y del orden de los 400.000 indirectos. Es el área empresarial que más clientes tiene y aporta el 1,9% del PIB de España. Es más, la inversión realizada por las empresas eléctricas supera los 2.200 millones de euros anuales, lo que las convierte en las que más inversiones hacen en la economía española.

Las partes del proceso

Cada día miles de profesionales trabajan para que a ninguno de nosotros nos falte esa energía diaria. Muchos trabajan como técnicos en plantas de generación de electricidad y forman parte del primer paso del proceso para que la luz llegue a nuestros hogares. Hablamos de la generación, que consiste en transformar en electricidad una fuente de energía primaria.
Las energías renovables tienen indudables ventajas: entre otras, no producen emisiones de CO2, generan pocos residuos o reducen la dependencia del exterior, pero también presentan algunos inconvenientes, como es el caso de su intermitencia: dependen de que haya recurso, viento o sol.
Esta característica de las renovables, unido a la incapacidad de almacenar la energía eléctrica en grandes cantidades hace que estas tecnologías tengan que complementarse con otras, como los ciclos combinados, que aseguren una respuesta rápida y eficaz para asegurar el suministro energético.
Las renovables necesitan de otras energías para complementarse, como los ciclos combinados, que aseguren una respuesta rápida y eficaz para asegurar el suministro energético cuando no hay viento o sol.
De cualquier forma, si sólo nos centramos en España y atendemos al último ‘Informe del sistema eléctrico español’ publicado por Red Eléctrica (RE), veremos cómo las renovables también tienen en nuestro país un papel destacado en la producción global de energía peninsular, ya que fueron el 36,9% del total en 2015.
El carbón y los ciclos combinados aumentaron su producción con respecto a 2014 y significaron el año pasado el 20,3% y el 10,1% de la producción peninsular de energía eléctrica. Por su parte, la nuclear aportó el 21,8% del total.

Transporte y distribución

Entendida esta primera fase y conocidas las fuentes energéticas, le sigue otra: la de transporte, que no es más que la actividad que conecta la energía generada en las centrales con los puntos de distribución a los consumidores. Los parques, los transformadores, el conjunto de líneas y todos los elementos eléctricos con tensiones superiores o iguales a 220 kv conforman esta red que cubre más de 42.000 kilómetros de la geografía española.
La distribución es la tercera fase y consiste en llevar esa energía desde las redes de transporte hasta los puntos de consumo. De esta manera, nuestros hogares se abastecen de la electricidad que necesitamos. En España hay cinco grandes distribuidoras de electricidad, y más de 300 pequeñas distribuidoras. Su función: que el consumidor final reciba una buena calidad del servicio.

La electricidad llega a nuestros hogares

La comercialización de electricidad es la última fase de la cadena de valor. Esta actividad se desarrolla por las empresas comercializadoras de energía eléctrica que compran la energía en el mercado para venderla a los consumidores y que puedan disfrutar de la electricidad en sus hogares. Apretar el interruptor y que por obra de magia se encienda la luz, cargar el móvil, ver la televisión, poner el aire acondicionado, conservar los alimentos en la nevera y el congelador, usar la lavadora y el lavavajillas…. El proceso para que la electricidad llegue a nuestros hogares es complejo pero funciona como una máquina engrasada, día tras día, para que podamos disfrutar de una vida más fácil y cómoda. ¿O puedes imaginarte cómo sería tu vida sin la electricidad? Sin duda, sería mucho más complicada.

Obesidad y hambre

Obesidad y hambre

En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 años o más tenían sobrepeso, y más de 600 millones eran obesos


KATTYA CASCANTE 19 AGO 2016 – 00:05 CEST       Fuente de la noticia: El País
Un tercio de los alimentos que se producen en el mundo se pierden o desperdician. En los países en desarrollo las limitaciones económicas provocan grandes pérdidas y en los países más industrializados el comportamiento del consumidor genera ingentes desperdicios. Esto hace que la oferta de alimentos se reduzca a cerca del 70%. Pero esta no es la única causa de tensión entre la oferta y demanda alimentaria. El avance demográfico, situado cerca de los 7.500 millones de personas, y el acceso a una dieta mejorada en los países emergentes inciden sobre la demanda de alimentos y las inclemencias climáticas reducen su oferta.
A pesar de ello, la producción mundial de alimentos responde sobradamente a las necesidades actuales. A diferencia de la hipótesis malthusiana sobre la imposibilidad de la raza humana de asegurar el sustento alimentario, la producción sí ha progresado a un ritmo superior a la aritmética demográfica. Por mucha que sea la insistencia de una interpretación convencional del hambre como un problema de escasez de alimentos en el mercado, la FAO ha llegado a reconocer que “resolver el problema del hambre en el mundo es una cuestión de acceso y distribución”.
El acceso a los alimentos no siempre es suficiente, ni adecuado. Buena cuenta de ello es el acelerado aumento de la obesidad. Como máximo exponente de la malnutrición, en 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 años o más tenían sobrepeso, y más de 600 millones eran obesos frente a los 800 millones que el Banco Mundial señala como hambrientos. La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia nutricional. Y, es que, la obesidad ya no es exclusiva de los países ricos. En países de desarrollo humano bajo como Sudán, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Suazilandia, la media estimada del índice de masa corporal (IMC) en adultos de más de 18 años supera los valores normales que establece la OMS (entre 18´5 y 25). De hecho, China, que ocupa el puesto 90 de 188 en el Índice de Desarrollo Humano de 2015 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), comparte con Lesotho, en el puesto 161, el mismo índice de obesidad (35). Por el contrario, este índice no registra ningún país con tasas de prevalencia de bajo peso (entre 16 y 18´5). Países como Etiopía y Eritrea que ocupan los últimos puestos del índice, superan la media de 20.
Pero este índice excluye a colectivos vulnerables como los niños y niñas menores de 5 años. Una etapa determinante para el desarrollo psíquico y físico donde la alimentación juega un papel fundamental. En los países de ingresos medios y bajos, los niños son más propensos a recibir una nutrición prenatal, lactante y de niño pequeño insuficiente, al tiempo que están expuestos a alimentos hipercalóricos ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes (y más baratos). Estos hábitos alimentarios hacen que coexistan obesidad infantil y desnutrición, una pesada “doble carga” de morbilidad.
Ambos problemas son incógnitas de la misma ecuación: un acceso desigual a los alimentos. Esto sitúa en el centro del debate la globalización financiera. El sistema internacional ha apostado por criterios de rentabilidad global por encima de la garantía local de acceso a los alimentos. Una oportunidad que las corporaciones transnacionales han aprovechado para monopolizar el sistema agroalimentario y reproducir una beneficiosa (des)regulación, dejando atrás cuestiones determinantes como la seguridad alimentaria global, el respeto ambiental y un consumo energético sostenible.
Kattya Cascante es profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.

EL TURISMO EN ESPAÑA. DATOS Y ACTIVIDAD




DISEÑA TU FOLLETO TURÍSTICO
 (Plazo, viernes 22 de abril)


Diseña un folleto turístico de la localidad que quieras, a partir de los modelos que vamos a ver en clase. El folleto deberá incluir la mayor parte de estos aspectos:

  • Portada, incluyendo el nombre de la localidad, imagen y un eslogan
  • Plano de la localidad
  • Monumentos 
  • Museos
  • Historia
  • Fiestas y eventos
  • Gastronomía
  • Localización
  • Información básica: web, teléfono Ayuntamiento, etc.


TIPOS DE TURISMO

PLAYAS DE ESPAÑA. LOS DIEZ HÁBITATS COSTEROS MÁS ESPECTACULARES DE ESPAÑA

Aquí os dejo este post tomado de El País, para que podáis ver la riqueza paisajísita del litoral español.

1. Galicia estuarina

Estuario del río Anllóns, Ponteceso/Cabanas de Bergantiños, A Coruña

Estuario del río Anllóns, en A Coruña / XURXO LOBATO
La figura del estuario, ese intercambio de aguas fluviales y marinas salpicadas de depósitos areníferos, se observa magníficamente en la Costa da Morte. Desde la orilla de Cabanas de Bergantiños ya se aprecia el refulgir del monte Blanco, formado, como su nombre sugiere, por arena fina, amontonada por el río Anllóns cuando finaliza su recorrido y se une a la ría de Corme y Laxe. Miles de pájaros, mamíferos, peces y otros tipos de vida silvestre dependen de este hábitat estuarino.
Para captar la singularidad de la ensenada de A Ínsua, lo mejor es asistir al espectáculo visual que brinda la cima-mirador de monte Blanco, a 182 metros de altura. Después, enO Couto, podemos tirar hacia Currás para continuar hasta las dunas móviles de A Barra pasando cerca del islote de Cagallóns, notable por su interés ornitológico. Reservar mesa junto al ventanal del clásico restaurante Mar de Ardora(www.mardeardora.com), y tomar después un gin-tonic (hay 105 referencias de ginebra) en el saloncito.

2. Caverna con escapatoria 

Cueva Bonita, Tijarafe, La Palma

Interior de Cueva Bonita, en La Palma. / ANTONIO GONZÁLEZ
Pocas cuevas marinas, con sus cavidades al pie del acantilado, tienen las hechuras necesarias para que puedan internarse en ellas barcos turísticos. Es lo que hace el Fancy II(fancy2.com; 35 euros; niños, 20 euros), con base en el puerto de Tazacorte. Su crucero Ruta Norte (diario, 2 horas y 30 minutos) nos introduce en la volcánica Cueva Bonita, la caverna más mediática de Canarias, y nos acerca después a la cueva Colorada (en este caso, sin calado para acceder a su interior).
La «Capilla Sixtina del Atlántico», según la bautizó el artista lanzaroteño César Manrique, alcanza 20 metros de altura y 70 de anchura. Dispone en su interior de una playita de callaos (piedrecillas), y lo más sorprendente: dos bocas de acceso, una de menor tamaño que la otra, lo que permitió -cuentan las crónicas- salvar muchas vidas a los pescadores locales del siglo XVII al proporcionarles una vía de escape cuando se veían acorralados por piratas de Berbería.
La luz crepuscular penetra con gran aparato por la boca pequeña y alumbra la cúpula jaspeada imbuyendo el escenario de una atmósfera mágica; se descubren colores y matices que van desde el azul al verde o al blanco.

3. Pasillo de arena

Tómbolo de Trafalgar, Barbate, Cádiz

Cabo de Trafalgar, en Cádiz. / BEN WELSH
De entre los accidentes geográficos, el tómbolo destaca por su esbeltez: una lengua de arena o istmo que –solo en bajamar si le rodea el Atlántico- permite llegar a una franja de tierra. Intrusa parece esta proa rocosa de Trafalgar, con faro cónico y vestigios arqueológicos a la que la arena quiere sumergir, el viento demoler y las corrientes aislar. El tómbolo, de 6.500 años de antigüedad, está catalogado como monumento natural. Basta que el viento de levante azote unos cuantos días para que la pista de acceso al faro (900 metros), junto con las señales de tráfico, quede enterrada. El tómbolo forma a levante la playa del Varadero o Marisucia -por la presencia de algas, estupendo bioindicador- y al otro lado por el campo dunar, desde el que el sol se pone con una gloria estremecedora. Sobre este fenómeno geomorfológico rodeado de pecios es donde mejor se siente el latido de las olas, como péndulos de un reloj. En cuanto anochece, hay que recalar en el bar Las Dunas (www.barlasdunas.es), abierto todos los días del año y dotado con billar y chimenea.

4. Llegan las espátulas

Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, Cantabria

Marismas de Bengoa, en Santoña (Cantabria). / MIKEL BILBAO
El intercambio continuo de materias entre el medio continental y el marino caracteriza el entorno marismeño. El parque natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel consta de una serie de aguazales que entre noviembre y febrero celebra todo un festival de sonidos y colores; no en vano estamos en el humedal más importante del norte de la Península. Pasamos primero por su centro de interpretación con forma de proa –las actividades guiadas se reservan en www.redcantabrarural.com– y enseguida ponemos rumbo a las marismas de Bengoa. Un dique con el que se intentó rellenar la marisma sirve hoy de estupendo paseo dotado con paneles informativos que finaliza en un pequeño observatorio desde el que poder atisbar, entre un total de 80 especies de aves, a las espátulas, aves bioindicadoras descansando en su migración a Doñana. Con marea baja se las ve alternando con limícolas; en marea alta, predominan aves buceadoras como el somormujo.
Luego tomamos el coche hasta El Albergue (www.alberguedesantona.com), un punto de información y de turismo activo de primer orden. A su lado está el mirador ornitológico de La Arenilla. Tras recorrer la carretera de Los Puentes, el mirador de las Marismas, en Santoña, nos reclama al caer el sol.

5. Paseo insular

Isla de Benidorm, Alicante

Playa de Benidorm

La isla de Benidorm vista desde la playa de la localidad alicantina. / JOSÉ RAGA
Pocos elementos geográficos significan una imagen turística comol’Illa en Benidorm, integrada en el parque natural marítimo-terrestre de laSierra Helada y su entorno litoral. Su efigie crea la fantasía de una plataforma de despegue o, según cuenta la leyenda, un pedazo del Puig Campana que se hubiera echado a navegar a 3,5 kilómetros de la costa alicantina.
Hay conexiones de 15 minutos en barco (www.excursionesmaritimasbenidorm.es; 15 euros; niños, 12 euros), con toda seguridad los sábados. Unas veces se navega en golondrina normal y otras en barco de visión submarina, de ahí que, una vez en la isla, a veces se transborde al Aquascope, para así contemplar los fondos en grupos de 20 pasajeros.
Nada hay tan agradable como pasear por las sendas que recorren los 350 metros de isla, tomando el sol de otoño en el mirador de la cima, a 73 metros de altura. Atrae esta bahía protegida por montañas, razón de su privilegiado microclima del que se beneficia una de las más importantes colonias mediterráneas de paíño común. El atrayenteskyline de Benidorm pone el resto. En la isla hay bar y Diving Stone(www.divingstones.com) realiza bautizos de buceo.

6. Pisando rasa mareal

Punta de Sakoneta, Deba, Gipuzkoa

En la comarca del Bajo Deva (Debabarrena en euskera) el geoturismo alcanza cotas desconocidas a la luz de una de las mayores plataformas de abrasión en Europa. Entre Itziar (Deba) y Zumaia se encuentra el desvío a la punta de Sakoneta, enclave óptimo, además, para descubrir un biotopo donde están catalogados casi todos los invertebrados del Cantábrico.
Dejar el coche en el restaurante Errota Berri (www.nekatur.net/errotaberri), donde luego podremos comer a gusto, y caminar 900 metros hasta dar con el sendero GR-121. Seguir por la derecha equivale a encaramarnos al acantilado de donde pende una soga para auxilio de surfistas. De seguir en sentido opuesto bajaremos a la espectacular superficie rallada de la plataforma de abrasión. Acanaladuras y verdín configuran el trazado de un paseo por una Sakoneta que parece deshacerse lentamente. Cruzar el riachuelo y doblar la punta. Los estratos originalmente horizontales del flysch -alternan estratos duros (calizas y areniscas) y blandos (arcillas y margas)- dejan sentir su presencia en posición vertical. Todo es aislamiento. Para visitas guiadas, hay que visitarwww.geoparkea.com.

7. La albufera más deseada

Parque natural de la Albufera de Mallorca

la albufera de Mallorca.

Una cigüeñuela en la albufera de Mallorca. / JAIME REINA
Las lagunas litorales mantienen canales o golas de comunicación con el mar, de ahí que sus aguas sean en mayor o menor medida salobres y siempre ricas en biodiversidad. Para conocer el humedal más amplio de las Baleares vamos a Muro y dejamos el coche en el aparcamiento de la rotonda frente al hotel Parc Natural. A pie se llega al centro de visitantes –los recorridos guiados suelen desarrollarse los sábados;www.balearsnatura.com– y al centro de interpretación.
Aparte de los itinerarios 1 y 2, ambos territorio del calamón y el aguilucho lagunero, hay que incluir en nuestro paseo (si puede ser a las 9 de la mañana), el observatorio sobre la profunda laguna de Ses Pardes, donde se atisban somormujos y anátidas. Detenerse en el Gran Canal -principal desaguadero del parque- equivale a otear lisas comunes, carpas y galápagos europeos. Por la laguna de aclimatación lucen su colorido fochas cornudas. Después, un muy grato bosque de ribera de 370 metros sirve de marco a los miradores Cibollar I y II. A ellos se suma el interés etnográfico de puentes y canales del siglo XIX. Reposar todo lo visto en la playa de Ses Casetes des Capellans.

8. La ría en nueve playas

Ría de Aldán, Cangas de Morrazo/Bueu, Pontevedra

La ría de Aldán, en Galicia. / MAREVISION
«Penetración marina debida a la sumersión de la parte litoral de una cuenca fluvial». Así describe la Real Academia el fenómeno de la ría, que en el caso de Aldán resulta tan diminuto que muchos no la tienen por tal. Explorar sus playas es enamorarse de ella. Pasado Hío podemos bajar a Arneles, frente a la que recala en verano el yate de Amancio Ortega, y luego Castiñeiras, seguida de la amplia Areabrava. Por donde desemboca el río Orxas se estiran paseos marítimos tanto en San Cibrán -pasando revista a chalanas y gamelas- como el más moderno de Vilariño.
El arenal de Areacova atrae con pinos y eucaliptos, su tenue oleaje, sus vistas sobre las bateas, el rumor sordo del oleaje. Entre las caletas con mayor número de servicios descuella Menduiña, dotada con un imprescindible bar de tapas. Quedan por ver la playa de Bon, protegida del viento del norte, y el magnífico arenal de Lagos, más abierto al océano.

9. La tumba de Chanquete 

Peñones de San Cristóbal, Almuñécar, Granada

Los peñones de San Cristóbal, en Almuñecar. /MIRIAMRB
Los peñones o farallones son espacios paisajísticos generalmente próximos a la costa y casi siempre cargados de belleza; lugares donde encuentran su hábitat numerosas aves acuáticas. Los tres que se alinean delante del castillo de Almuñécar, declarados monumento natural, tuvieron sus 15 minutos de fama en la serie Verano Azul, pues fue en el primero de los peñones de San Cristóbal -el más voluminoso y elevado sobre tierra-, el peñón del Santo, donde fue enterrado televisivamente Chanquete, rodeado de barcas haciendo sonar sus sirenas.
Una gran cruz señalada el mirador dispuesto a 30 metros de altura, de manera que a babor queda la playa de la Caletilla y a estribor la de San Cristóbal. Delante del hechizante mirador, los peñones exentos del Enmedio y de Fuera incardinándose en el Mediterráneo. No se entiende ir a este mirador sin visitar antes el castillo. Los atardeceres del mirador gozan de justa fama.

10. Sobre piedras

Ribadedeva, Asturias

La playa de La Franca, en Ribadedeva (Asturias). /JAVIER GIL
Una cosa es imbuirse de la naturaleza asturiana en sus playas y otra bien distinta caminar durante el reflujo marino por pedrerus (pedregales) ricos en fauna y vegetación marina. El coche lo dejamos en la estupendaplaya de la Franca. Caminando hacia oriente solo en bajamar (www.tablademareas.com) llegamos a la contigua playa del Oso, donde dos lajas guardan los restos de un vivero de marisco junto a una erosión en forma de arco rocoso. Hay que entrar en la cueva.
Si seguimos andando llegamos a un enorme pedreru del paisaje protegido de la Costa Oriental. Lo primero: aprender a caminar por este elemento deslizante calzados con escarpines dotados con suela, buscando tres puntos de apoyo, como mínimo. Aquí y allá buscadores de xorra (gusanos) para cebo, algún niño con su cubo. Pululan cangrejos y bígaros en los recovecos; se hacen visibles lapas, percebes, erizos, especies que luego degustaremos en las sidrerías y que podremos tocar mientras absorbemos el intenso perfume del salitre que desprenden las algas al contacto con el sol.

Un abrigo de Zara cuesta la mitad en Madrid que en Nueva York

Dime dónde vives y te diré cuánto pagas. Las tiendas de moda española con precios asequibles en territorio nacional elevan los importes de sus etiquetas cuando cruzan la frontera y se instalan en las grandes plazas financieras del mundo.
Lo contaba una consumidora británica en la cola del Zara de la calle Serrano: había cogido un vuelo low cost desde Londres tempranísimo esa misma mañana para desgastar la tarjeta de crédito en la tienda estrella de Inditex en Madrid. Aseguraba que el billete, de 44 euros, le salía más barato que ir de compras a su Zara habitual en Oxford Street. Y eso incluyendo el coste del viaje del aeropuerto al centro de la ciudad.
Y es que, con carácter general, los precios de las marcas Made In Spainsuben, y a veces se disparan, en otros países. Son muchos los motivos económicos, y corporativos, que explican este cambio. Pero el consumidor, que es quien hace el desembolso y poco entiende de esas razones, es el que a veces desconoce que encapricharse de un abrigo de Zara en un viaje al gélido Manhattan puede suponer un pago mucho más elevado de lo previsto.
Si ese abrigo es el «Boucle», uno de los destacados de la cadena que pilota Amancio Ortega, el sobrepago es de 88 euros. Es la diferencia entre los 79,95 euros que marca en Madrid y los 184 dólares (168 euros) que cuesta en la tienda de Zara de la Quinta Avenida de Nueva York. Es algo más del doble. Si el antojo surge en una escapada a Londres, la otra gran plaza financiera mundial, el precio es de 111 euros. En todos los casos, se incluyen los impuestos locales (los ejemplos toman como referencia la fiscalidad de Nueva York, pues varía según estados) y se calcula el precio en base a la cotización actual del euro, el dólar y la libra.
Ese variante abrigo no es una excepción. En un polo de hombre, los 33 euros de la Gran Manzana o los 32 de Londres quedan lejos de los 22,95 euros de España. El bolso que en territorio nacional cuesta 59,95 euros asciende a 97 euros en Reino Unido y a 99 en EEUU. Esto es, 1,7 veces más.
«Inditex fija los precios de sus productos de forma independiente en cada mercado en el que actúa, de forma que en todos ellos se mantenga un mismo posicionamiento comercial: productos con un componente alto de diseño y calidad que se ofrecen a los clientes a un precio atractivo», explican desde la propietaria de Zara. «Este nivel de precio atractivo puede ser diferente en cada mercado, en función de los niveles de precios de nuestro sector en él», añaden. Como consecuencia de ello, «nuestros precios no son iguales en todos los países, pero en todos ellos tenemos el mismo posicionamiento comercial». Además, otros factores, como los costes de operación en cada país, «son tenidos en cuenta pero no son determinantes», concluyen.

Otras empresas

Pero Zara no es una excepción. Como ella, otras firmas españolas como Mango, Desigual, Tous, Camper o incluso la cadena 100Montaditos despliegan un catálogo de precios muy dispar a lo largo y ancho del mundo.
– Desigual. El mismo vestido de niña marca 44 euros en Madrid, 55 en Nueva York y 68 en Reino Unido. Los precios del bolso negro modelo «San Francisco» son de 79 euros, 128 euros y 117 euros, respectivamente. La camisa de hombre que cuesta 69 euros en España asciende a 91 en EEUU y a 103 en Reino Unido, esto es, un 49% más.
– Mango. Los españoles pagan 20 euros por una camisa de cuadros de algodón. Los americanos, 36 euros, y los británicos, 28 euros. Un abrigo de hombre de 130 euros en Madrid escala a 199 en EEUU y a 209 en Reino Unido. Unos botines de mujer valen 80 euros, 179 euros y 125 euros, respectivamente. Así, en EEUU marcan 2,2 veces más.
– Camper. Los zapatos PEU que cuestan 150 euros en Madrid suben hasta 201 dólares (184 euros) en EEUU y a 125 libras (174 euros) en Londres. Las diferencias se repiten en unas botas para mujer: 210 euros en España, 258 en Nueva York y 265 en Reino Unido.
– Tous. Colgante en oro amarrillo de 18 quilates, diamantes y nácar. Precio en España: 279 euros. En EEUU: 507 euros. En Londres: 432 euros. El mismo bolso que compran los españoles por 215 euros exige desembolsar a los norteamericanos 392 euros y 327 a los estadounidenses, es decir, un 82% más. Unos pendientes de niña que se encuentran en España por 255 euros pasan a 462 euros en EEUU y a 389 en Londres.
También hay ejemplos en el ámbito gastronómico. Una ensalada César de la cadena 100 Montaditos, una de las últimas en aterrizar en Nueva York, cuesta al cambio casi 6,5 euros. En España, se reduce a 3,5 euros. El ejercicio inverso, analizando firmas americanas implantadas en Madrid, ofrece un resultado curioso: un Whopper de Burger King cuesta 3,5 dólares en EEUU (3,2 euros), frente a los 3,95 euros de España o las 3,9 libras (5,4 euros) de Reino Unido.

Productos ‘Made in USA’

Las diferencias son generalmente menores al chequear en otros sectores los precios de productos Made in USA que se comercializan en España.
– Nike. El mismo modelo de zapatillas que marca 100 dólares (91 euros) en Nueva York, se vende a 120 euros en Madrid y a 100 libras (139 euros) en Londres. Además, la empresa lanza más promociones en sus tiendas estrella de EEUU, donde son habituales los cupones de descuento, que en España.
– Apple. El iPhone 6S cuesta 749 euros en el Apple Store de la Puerta del Sol, que bajan a 644 euros en el local de la Quinta Avenida neoyorquina. En este caso, en las tiendas de EEUU recuerdan que el consumidor español debe hacerse con un adaptador para el enchufe, lo que supone otro gasto extra. En Londres, se puede comprar por 751 euros.
– GAP. Este caso es muy curioso. La típica sudadera de niña con las letras de la firma que cuesta 38 dólares (35 euros) en la Gran Manzana baja a 29,95 euros en Madrid. En este caso, hay que tener cuenta la experiencia de compra americana, donde GAP ofrece a diario cientos de descuentos.
Todas estas diferencias encuentran explicaciones económicas. Como telón de fondo, subyace el tamaño de cada mercado y su riqueza. El análisis del PIB per cápita de España, EEUU y Reino Unido muestra el distinto nivel de vida en cada economía. Así, según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), los españoles gozan de 26.326 dólares (23.998 euros) por habitante, frente a los 44.117 dólares de los británicos y los 55.904 dólares de los norteamericanos.
En los distintos precios por áreas geográficas son evidentes, asimismo, las fluctuaciones de divisas, que las firmas no repercuten inmediatamente. Los expertos apuntan también que las diferencias de precios en los distintos países se deben el impacto de las cuestiones arancelarias y logísticas, de los costes de distribución o de los niveles de sueldos en cada país. Del mismo modo, hay que tener en cuenta los impuestos de cada economía y los gastos de estructura, como es el caso del precio de los alquileres en los distintos lugares del mundo. A ello se suma que algunas empresas adaptan sus colecciones a las peculiaridades de cada área pues, por ejemplo, unas son más frías que otras.
Pero junto a esas cuestiones económicas, los analistas destacan que también hay otras razones de índole más psicológica. Así, la percepción de Zara entre compradores españoles y norteamericanos no coincide, pues en EEUU es concebida como una marca de gama más alta que en territorio nacional. De este modo, la subida de precios le posiciona en un segmento más elevado que otras enseñas como GAP o H&M.

El declive demográfico empuja a China a permitir un segundo hijo

La política del hijo único en China va a convertirse en historia después de casi cuatro décadas. El Comité Central del Partido Comunista, tras cuatro días de deliberaciones en un hotel del oeste de Pekín sobre los planes económicos y sociales a aplicar en el país durante los próximos cinco años, anunciaron que todas las parejas que lo deseen podrán tener dos hijos. La medida tendrá que aprobarse aún en el Legislativo chino, la Asamblea Nacional Popular, el próximo marzo, como el resto del 13 Plan Quinquenal, para el periodo 2016-2010.

La reunión plenaria ha acordado «permitir a todos tener dos hijos«, indica el comunicado oficial. Se trata, añade, de «poner en marcha políticas que hagan frente al envejecimiento de la población«.

Porque el envejecimiento supone uno de los grandes retos que encara el país. En 2014 la población por debajo de los 60 años descendió por tercer año consecutivo, en 3,7 millones de personas, para quedar en 917 millones, según la Oficina Nacional de Estadísticas. La ONU calcula que para 2035 el país contará con casi 400 millones de jubilados, más del 25% de la población
No es el único problema. La política del hijo único, implantada oficialmente a partir de 1980, ha causado un grave desequilibrio entre el número de hombres y mujeres, dada la preferencia cultural por los descendientes varones. Aunque los hospitales no pueden informar del sexo del feto, y en teoría está prohibido el aborto selectivo, en 2014, según las cifras oficiales, nacieron 116 niños por cada 100 niñas. La proporción natural es de aproximadamente 105 varones por cada 100 niñas. Acumulada a través de décadas, esta desproporción ha generado un «exceso» de 34 millones de varones, que a su vez ha suscitado problemas como un aumento del tráfico de mujeres procedentes de otros países más pobres.
El Gobierno chino sostuvo durante mucho tiempo que fue uno de los factores que posibilitó el desarrollo económico. Pero dadas sus graves consecuencias, las autoridades habían venido suavizando ya en la última década una medida que, según los expertos, evitó cerca de 400 millones de nacimientos en el país más poblado del mundo, de 1.361 millones de personas. Aunque la prohibición nunca llegó a aplicarse a absolutamente toda la nación: existían exenciones para las minorías étnicas -aproximadamente 105 millones de personas, según el Censo de 2010- y para los habitantes rurales, si el primogénito era una niña.
En 2013 se aprobó permitir dos hijos a aquellas parejas en las que al menos uno de los miembros a su vez fuera hijo único.
Pero esa reciente relajación no tuvo el éxito que las autoridades esperaban. A mediados de 2015, tan solo 1,5 millones de los 11 millones de parejas que cumplían los requisitos habían solicitado el permiso necesario.
Si hasta ahora las parejas chinas que podían no se han mostrado demasiado entusiasmadas a la hora de aprovechar esa reforma parcial, es poco probable, apuntan los expertos, que la eliminación completa produzca un «boom» de la natalidad. Entre otras cosas, porque incluso durante la prohibición era posible tener un segundo hijo si se deseaba, pagando una multa.

F. J. BROWN (AFP)
El deseo de tener más hijos ha disminuido mucho, especialmente entre las clases medias urbanas, apunta He Yafu, autor del libro «El Incontrolable Control de la Población». «El coste de criar un segundo hijo es demasiado alto e implica mucha presión económica a las familias», que ya deben afrontar altos precios de la vivienda o de la educación.
En opinión de muchos expertos, la abolición podría haber marcado una diferencia de haber tenido lugar hace una década. Ahora no solo ya no hay un gran apetito por tener más hijos, sino que llega tarde para evitar el envejecimiento de la población. Según Craig Botham, de la gestora de fondos Schroeders, el fin de la medida tendrá «escaso efecto inmediato. El impacto perjudicial de uno de los experimentos de ingeniería social con más éxito de la historia ya está garantizado, dado que la ONU predice una caída del 3% de la población en edad laboral en China entre 2015 y 2030».
Y, según puntualizan las organizaciones pro derechos humanos, la medida no abole lo que el comunicado del Plenario describe como «política básica de planificación familiar» y que en el pasado ha generado graves abusos, incluidos abortos forzosos. Las familias aún tendrán que solicitar una autorización oficial para poder iniciar el embarazo y no podrán decidir si quieren tener más de dos descendientes.
«Aunque es un cambio importante, y un límite de dos hijos es mejor que un límite de uno solo, no debería de haber límites. El Estado continúa manteniendo el control sobre todo tipo de derechos reproductivos, y el cambio de política no hace nada por alterar los abusos del pasado o reducir la perspectiva de más en el futuro», explica Sophie Richardson, directora para China de Human Rights Watch.