{"id":39487,"date":"2013-01-16T10:22:53","date_gmt":"2013-01-16T10:22:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.hislibris.com\/?p=15047"},"modified":"2013-01-16T10:22:53","modified_gmt":"2013-01-16T10:22:53","slug":"rescate-%e2%80%93-david-malouf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2013\/01\/16\/rescate-%e2%80%93-david-malouf\/","title":{"rendered":"RESCATE \u2013 David Malouf"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/imagenesportadas\/rescate-9788492663576.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"159\" \/>\u201c<em>La oportunidad de liberarse de la obligaci\u00f3n de ser siempre el h\u00e9roe, igual que de m\u00ed se espera que siempre sea el rey; de cargar con la obligaci\u00f3n, m\u00e1s llevadera, de ser simplemente un hombre. Quiz\u00e1 ese sea el verdadero regalo que tengo que llevarle. Quiz\u00e1 ese sea el rescate.<\/em>\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puede que fuera Homero el primero que ense\u00f1ara a los hombres la lecci\u00f3n de que sacrificarse para lograr algo forma parte de la vida. El didactismo que los griegos aplicaron a sus poemas, convirti\u00e9ndolos en manuales de comportamiento humano, ha hecho que cada frase, cada escena, cada situaci\u00f3n cantada en <em>Il\u00edada<\/em> u <em>Odisea<\/em>, devenga paradigma. Y el canto \u00faltimo de la <em>Il\u00edada<\/em> es de principio a fin ejemplo de esto: el hombre continuamente ha de hacer esfuerzos por conseguir aquello que quiere, ha de renunciar para obtener, ha de sufrir para verse recompensado. En ese canto el rey Pr\u00edamo y Aquiles escenifican el momento quiz\u00e1 m\u00e1s sublime, m\u00e1s tr\u00e1gico y terrible de la obra; ese y no otro, ese y no por casualidad, es el momento escogido por David Malouf para su novela <em>Rescate<\/em>. <span id=\"more-15047\"><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El argumento de la <em>Il\u00edada<\/em> es de sobra conocido: tras nueve a\u00f1os de asedio a Troya por parte de los aqueos, Aquiles se retira de la lucha por una desavenencia con su caudillo, el aqueo Agamen\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Cobarde y vil podr\u00eda llam\u00e1rseme si cediera en todo lo que dices; manda a otros, no me des \u00f3rdenes, pues yo no pienso obedecerte.<br \/>I 292.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Al renunciar Aquiles a pelear, los troyanos se envalentonan y acosan a los aqueos; la \u00fanica salvaci\u00f3n para estos es que Patroclo, fiel amigo de Aquiles, se ponga la armadura del h\u00e9roe para que los troyanos se amedrenten y huyan al verle:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Permite que cubra mis hombros con tu armadura para que los teucros me confundan contigo y cesen de pelear.<br \/>XVI 40.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquiles consiente y Patroclo va a la lucha. Pero el pr\u00edncipe troyano H\u00e9ctor lo mata, y entonces Aquiles decide volver al combate para vengarle. Enloquecido por el dolor y la ira, acaba con H\u00e9ctor y ultraja su cad\u00e1ver:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Para tratar ignominiosamente al divino H\u00e9ctor, le horad\u00f3 los tendones de detr\u00e1s de ambos pies desde el tobillo hasta el tal\u00f3n; introdujo correas de piel de buey, y le at\u00f3 al carro, de modo que la cabeza fuese arrastrando.<br \/>XXII 395.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">La afrenta se repite d\u00eda tras d\u00eda hasta que el rey Pr\u00edamo, padre de H\u00e9ctor, transido de dolor, se presenta en el campamento aqueo para intentar recuperar el cuerpo de su hijo y poder darle sepultura.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">El gran Pr\u00edamo entr\u00f3 sin ser visto, y acerc\u00e1ndose a Aquiles, abraz\u00f3le las rodillas y bes\u00f3 aquellas manos terribles, homicidas, que hab\u00edan dado muerte a tantos hijos suyos.<br \/>XXIV 470.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquiles se lo concede, Pr\u00edamo regresa a Troya con el cad\u00e1ver y de ese modo pueden tener lugar los funerales de H\u00e9ctor. Y el poema concluye.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es la fuerza emotiva del comportamiento de Pr\u00edamo en ese \u00faltimo pasaje lo que sirve de argumento para esta breve novela de David Malouf, <em>Rescate<\/em>. Aclaremos de entrada que el t\u00edtulo (<em>Ransom<\/em> en el original) no hace referencia a la liberaci\u00f3n, a la acci\u00f3n de recuperar el cad\u00e1ver de H\u00e9ctor (en ese caso el t\u00edtulo en ingl\u00e9s probablemente deber\u00eda haber sido <em>Rescue<\/em>) sino al precio de esa recuperaci\u00f3n, a lo que se paga por ello, a lo que Pr\u00edamo ha de sacrificar para recobrar el cuerpo de su hijo. Ese sacrificio no va a ser tan solo material:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Cogi\u00f3 doce magn\u00edficos peplos, doce mantos sencillos, doce tapetes, doce bellos palios y otras tantas t\u00fanicas. Pes\u00f3 luego diez talentos de oro. Y por fin sac\u00f3 dos tr\u00edpodes relucientes, cuatro calderas y una magn\u00edfica copa.<br \/>XXIV 230.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que Pr\u00edamo va a tener que sacrificar es algo mucho m\u00e1s terrible y funesto que un pu\u00f1ado de calderas y peplos, y el rey troyano lo sabe:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Me atrev\u00ed a lo que ning\u00fan otro mortal de la tierra: a llevar a mis labios la mano del hombre matador de mis hijos.<br \/>XXIV 506<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">P\u00f3ngase el lector en la piel de Pr\u00edamo y piense lo que para s\u00ed mismo representar\u00eda esa situaci\u00f3n; cabe imaginar por tanto lo que significaba para Pr\u00edamo o para cualquier griego de la Antig\u00fcedad, cuya herencia cultural\u00a0 m\u00edtica ten\u00eda uno de sus m\u00e1s firmes pilares asentado en la idea de la venganza y la ley del Tali\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La novela de Malouf, sin descuidar este aspecto, ahonda m\u00e1s en otros igualmente terribles. El principal rescate que tiene que pagar Pr\u00edamo, el principal sacrificio que ha de hacer en <em>Rescate<\/em>, es que tiene de dejar de ser lo que ha sido durante d\u00e9cadas; ha de dejar de ser rey, de ver el mundo desde su atalaya regia; ha de dejar de ser, en fin, \u00e9l mismo, pues no se va a presentar ante Aquiles como negociador sino como suplicante, no como rey sino como padre. Nunca antes en su vida hab\u00eda ejercido como tal, nunca antes hab\u00eda perdido la compostura protocolaria que su vida de monarca le exig\u00eda. Ahora ha de hacerlo, o al menos as\u00ed lo entiende \u00e9l, para poder ir hasta Aquiles y confiar en que recuperar\u00e1 el cuerpo de H\u00e9ctor. Por ello acude ante Aquiles ataviado con una sencilla t\u00fanica blanca, sentado en el pescante de un rudimentario carro tirado por dos mulas y guiado por un sencillo campesino; llevando tesoros a bordo, s\u00ed, pero con una actitud ausente de toda ostentaci\u00f3n y etiqueta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese es el rescate que Pr\u00edamo entiende que ha de pagar para recuperar a su hijo muerto. En alg\u00fan momento casi se alegra de no haber sido para H\u00e9ctor (ni para ninguno de sus hijos) un padre en el sentido m\u00e1s humano, m\u00e1s amoroso, de la palabra, pues aunque eso no le ha ahorrado sentir dolor por cada hijo muerto en la guerra, s\u00ed le ha permitido mantener la cordura, la distancia, el porte regio que como soberano se le exige. Y sin embargo con H\u00e9ctor, su favorito, el dolor s\u00ed ha sido indescriptible, hasta el punto de hacerle tomar por fin la decisi\u00f3n de abandonar la impostura de su cargo y querer reencontrarse a s\u00ed mismo como hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero no es el rescate que paga Pr\u00edamo el \u00fanico que merece tenerse en consideraci\u00f3n en esta historia. En el poema de Homero (y por tanto en la novela), Aquiles tambi\u00e9n ha de \u00a0pagar, y varias veces. Cuando el h\u00e9roe se niega a combatir, la prenda que ha de pagar a cambio es la p\u00e9rdida de su fiel Patroclo. Cuando Aquiles ha de vengar la muerte de su amigo (y para un griego es obvio que la venganza ha de tener lugar), su prenda consiste en <em>deshumanizarse<\/em> por completo, en dejarse llevar por la ira hasta el extremo de afrentar a hombres y dioses, pues no se conforma con la muerte de H\u00e9ctor sino que\u00a0 secuestra y ultraja el cad\u00e1ver, impidiendo as\u00ed que la familia del ca\u00eddo lleve a cabo los debidos funerales que determina la ley divina. Y cuando acepta el rescate de Pr\u00edamo a cambio de entregarle a H\u00e9ctor, \u00e9l a su vez lo convierte en su rescate particular, en este caso pagado a Patroclo, pues pretende liberarse de la obligaci\u00f3n de la venganza (entendida en el modo en que la ha entendido \u00e9l, es decir: afrentando el cuerpo del troyano indefinidamente), entregando a Patroclo como prenda una parte de los tesoros de Pr\u00edamo:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">No te enojes conmigo, oh Patroclo, si en el Hades te enteras de que he entregado el cad\u00e1ver del divino H\u00e9ctor al padre de este h\u00e9roe; pues me ha tra\u00eddo un rescate digno, y consagrar\u00e9 a tus manes la parte que te es debida.<br \/>XXIV 592.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Y en efecto quiz\u00e1 el verdadero y m\u00e1s importante rescate, el m\u00e1s valioso bien que Pr\u00edamo carga en el carro para entregarle a Aquiles, sea, como recoge la cita que abre la rese\u00f1a, la liberaci\u00f3n de ser y comportarse siempre como un h\u00e9roe, la oportunidad de dejar de lado la fiereza, la irracionalidad, el ansia de venganza continua, y actuar por una vez como un simple hombre. Nadie en la corte troyana conf\u00eda en que Aquiles devuelva el cuerpo de H\u00e9ctor e incluso piensan que el aqueo aprovechar\u00e1 para matar tambi\u00e9n a Pr\u00edamo; sin embargo, Pr\u00edamo quiere brindarle la oportunidad de que act\u00fae de otra manera. Del mismo modo, nadie en Troya imagina que el rey vaya a comportarse de otro modo que como rey. Pero esa es la oportunidad que Pr\u00edamo se est\u00e1 dando a s\u00ed mismo: la oportunidad de su liberaci\u00f3n. Esta liberaci\u00f3n, por inesperada, sorprende tanto en el palacio troyano como en la tienda de Aquiles, quien al recibir la visita de un Pr\u00edamo despojado de toda pompa y ornato, se siente turbado y desconcertado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es precisamente en la puesta en escena de la liberaci\u00f3n de Pr\u00edamo donde entra en juego un personaje clave en la novela, m\u00e1s incluso que el propio rey. Se trata de Somax, un pobre campesino troyano escogido de entre el vulgo por la corte de Pr\u00edamo para llevar con su propio carro al rey hasta Aquiles. Somax, a quien Pr\u00edamo prefiere llamar Ideo (pues as\u00ed se ha llamado siempre su heraldo), es una especie de Sancho Panza. Encarna la comprensi\u00f3n, la ternura, la bonhomia; pero tambi\u00e9n la vulgaridad, la brusquedad, la desconfianza. En fin, sucede que Somax es un hombre precisamente en el sentido en el que Pr\u00edamo quiere ser hombre, que es (as\u00ed lo cree \u00e9l) el sentido en que se ha de ser. El plebeyo se convierte as\u00ed en el involuntario gu\u00eda del rey, no solo en el camino hasta la tienda de Aquiles sino en el de dejar de ver el mundo como rey y empezar a verlo como simple hombre. Este es, en realidad, el eje central de la novela. Es relevante el papel de Somax en lo que Pr\u00edamo est\u00e1 haciendo, tanto que lo realmente importante en la novela, m\u00e1s que el desenlace, m\u00e1s que averiguar si el rey puede o no recuperar a H\u00e9ctor (cosa que todo lector de Homero ya sabe), es el proceso hasta llegar a ello, proceso en el que Somax y Pr\u00edamo participan. M\u00e1s que la meta, una vez m\u00e1s lo importante es el camino hasta llegar a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La novela, en un tono evocador y po\u00e9tico, no se aparta demasiado del relato hom\u00e9rico, aunque probablemente no es objetivo de Malouf seguir a pies juntillas la historia de Homero. Apenas aporta alguna variaci\u00f3n sin importancia con respecto al canto XXIV: por ejemplo, en la <em>Il\u00edada<\/em> Pr\u00edamo va a ver a Aquiles inducido por los dioses y Aquiles entrega a H\u00e9ctor tambi\u00e9n obedeciendo el mandato divino; en la novela, en cambio, ambas cosas las deciden sus respectivos protagonistas. O tambi\u00e9n: Homero hace a Pr\u00edamo marcharse de la tienda de Aquiles a escondidas y sin avisar, temiendo ser descubierto por los otros caudillos aqueos; la novela en cambio presenta una separaci\u00f3n amistosa entre ambos. Y sobre todo: la figura del carretero, del troyano Somax \/ Ideo, en la <em>Il\u00edada <\/em>es pr\u00e1cticamente testimonial, mientras que en <em>Rescate<\/em> es clave para lo que se pretende contar. Pero, como ya digo, seguramente el autor no pretenda reproducir los hechos que cuenta Homero sino las ideas que subyacen tras ellos, los comportamientos que cabe suponer en sus participantes, las razones que les llevan a obrar como lo hacen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Rescate<\/em> se aleja del t\u00edpico clich\u00e9 de la novela hist\u00f3rica; no se esfuerza m\u00e1s de lo debido (si es que se esfuerza algo, por cierto) en la recreaci\u00f3n hist\u00f3rica, en la descripci\u00f3n pormenorizada de escenarios, objetos, costumbres, vestiduras, etc.; en fin: no se pierde en detalles, no los busca tampoco, porque si lo hiciera probablemente la novela se deshinchar\u00eda y dejar\u00eda de ser lo que pretende. En cambio, su lenguaje po\u00e9tico, pausado, a veces casi musical, hace que el relato parezca un cuento, una historia bella aunque terrible que ha de acabar (\u00bflo hace?) con una moraleja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2012\/05\/15\/actualidad\/1337073366_533426.html\">David Malouf<\/a>, escritor australiano afincado en Italia, al parecer con fama reconocida en su pa\u00eds pero bastante menos en el nuestro, tambi\u00e9n refuerza su novela con la menci\u00f3n casi superficial de los mitos, pues toda historia griega tiene sus ra\u00edces m\u00e1s profundas clavadas en el mundo mitol\u00f3gico. Cuando Pr\u00edamo habla con Aquiles sobre el hijo de este, Neopt\u00f3lemo, y lo utiliza como argumento para ablandar al aqueo y recuperar a H\u00e9ctor, no sabemos si el autor en realidad est\u00e1 siendo cruelmente ir\u00f3nico, pues el mito cuenta que el hijo de Aquiles fue precisamente quien mat\u00f3 brutalmente a Pr\u00edamo, y sabemos tambi\u00e9n que un hijo de Pr\u00edamo, Paris, poco antes hab\u00eda acabado con la vida de Aquiles. Los padres son matados por los hijos de sus enemigos, esa es la cruel reciprocidad del mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El propio Pr\u00edamo nos cuenta en <em>Rescate <\/em>sus or\u00edgenes, anclados en el mito y que el autor del siglo I-II d.C. Apolodoro, en su <em>Biblioteca Mitol\u00f3gica<\/em> (II 6, 4), nos ha transmitido. Cuenta Apolodoro, y cuenta tambi\u00e9n Pr\u00edamo a su manera, que en su infancia no hab\u00eda sido rey sino esclavo. Y sigue contando Apolodoro pero no ya Pr\u00edamo (es decir: no ya David Malouf, quiz\u00e1 porque le gustar\u00eda que lo descubriera el lector por s\u00ed mismo), lo siguiente: habiendo sido enga\u00f1ado el h\u00e9roe Heracles por el rey troyano Laomedonte, tom\u00f3 venganza en la ciudad de Troya y la destruy\u00f3, con la ayuda de su amigo Telam\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Una vez tomada la ciudad, despu\u00e9s de matar a Laomedonte y a sus hijos excepto a Podarces, entreg\u00f3 a Telam\u00f3n como premio la hija de Laomedonte, Hes\u00edone, y a ella le permiti\u00f3 llevarse uno cualquiera de los cautivos. Como eligiese a su hermano Podarces, Heracles dijo que antes deb\u00eda hacerse esclavo y luego ser rescatado por ella. As\u00ed se puso en venta y Hes\u00edone, quit\u00e1ndose el velo de la cabeza, lo entreg\u00f3 como <em>rescate<\/em>. Desde entonces Podarces fue llamado Pr\u00edamo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">De modo que Apolodoro, tomando la palabra griega <em>pr\u00edamai<\/em>, que significa \u201ccomprar, dar a cambio de algo\u201d, o incluso \u201cpagar un rescate por algo\u201d, hace derivar de ella el nombre del rey de Troya. De ese modo \u201cPr\u00edamo\u201d, seg\u00fan Apolodoro, y\u00a0 seguramente tambi\u00e9n seg\u00fan David Malouf, vendr\u00eda a significar, precisamente y no por casualidad, \u201cel rescatado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Rescate <\/em>es, por todas estas razones, una novela diferente: bella, entra\u00f1able, renovadora. Una pieza literaria destacable que nada tiene que ver con las t\u00edpicas novelas sobre Troya, sobre Grecia, sobre la Historia. Una novela que tiene que ver, m\u00e1s bien, con el drama de la vida.<\/p>\n<p>Technorati Tags: <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Rescate\" rel=\"tag\">Rescate<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/David+Malouf\" rel=\"tag\"> David Malouf<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Il%C3%ADada\" rel=\"tag\"> Il\u00edada<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Homero\" rel=\"tag\"> Homero<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Troya\" rel=\"tag\"> Troya<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Grecia\" rel=\"tag\"> Grecia<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/mitos\" rel=\"tag\"> mitos<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/mitolog%C3%ADa\" rel=\"tag\"> mitolog\u00eda<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Aquiles\" rel=\"tag\"> Aquiles<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Pr%C3%ADamo\" rel=\"tag\"> Pr\u00edamo<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Patroclo\" rel=\"tag\"> Patroclo<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/H%C3%A9ctor\" rel=\"tag\"> H\u00e9ctor<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788492663576\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/images\/lv.gif\" alt=\"Compra el libro\" width=\"206\" height=\"71\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788492663576\" >Ayuda a mantener Hislibris comprando RESCATE de <strong>David Malouf<\/strong> en La Casa del Libro.<\/a><\/p>\n<div class='bookmark'>\n<table align='left' border='0' cellpadding='0' width='100%'>\n<tr>\n<td style='vertical-align:middle' valign='middle' width='15%'>\n<div class='link'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Comp\u00e1rtelo:<\/div>\n<\/td>\n<td><span class='pushbutton'><a href='http:\/\/delicious.com\/post?url=http%3A%2F%2Fwww.hislibris.com%2Frescate-%25e2%2580%2593-david-malouf%2F&amp;title=RESCATE+%E2%80%93+David+Malouf' title='Delicious'  rel='nofollow'><img src='http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/plugins\/knxdt-bookmarks-wordpress-plugin\/images\/delicious.png'  alt='' class='book_img' border='none' style='margin:1px; 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