{"id":39732,"date":"2013-02-15T09:49:57","date_gmt":"2013-02-15T09:49:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.hislibris.com\/?p=15234"},"modified":"2013-02-15T09:49:57","modified_gmt":"2013-02-15T09:49:57","slug":"continente-salvaje-europa-despues-de-la-segunda-guerra-mundial-%e2%80%93-keith-lowe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2013\/02\/15\/continente-salvaje-europa-despues-de-la-segunda-guerra-mundial-%e2%80%93-keith-lowe\/","title":{"rendered":"CONTINENTE SALVAJE, EUROPA DESPU\u00c9S DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL \u2013 Keith Lowe"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/continente-salvaje-europa-despues-de-la-segunda-guerra-mundial-9788415472124.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-15235 alignleft\" alt=\"Sobre Continente salvaje final.indd\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/continente-salvaje-europa-despues-de-la-segunda-guerra-mundial-9788415472124.jpg\" width=\"100\" height=\"166\" \/><\/a>\u00abTodas las personas a partir de los catorce a\u00f1os de edad que pertenezcan a la categor\u00eda de alem\u00e1n, h\u00fangaro, traidor o colaborador llevar\u00e1 en el lado izquierdo bien visible una esv\u00e1stica de lona blanca, de 10 x 10, junto con el n\u00famero bajo el que ser\u00e1n registrados. Ninguna persona marcada con la esv\u00e1stica recibir\u00e1 cartillas de racionamiento normales \u00bb.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de un cartel expuesto en un distrito de Praga en junio de 1945.<\/p>\n<p><span id=\"more-15234\"><\/span><\/p>\n<p>La Segunda Guerra Mundial se da por terminada el 8 de mayo de 1945. La realidad, sin embargo, es que la guerra dur\u00f3 unos cuantos a\u00f1os m\u00e1s y su final se mezcla con los inicios de la Guerra Fr\u00eda, de modo que se puede llegar a la conclusi\u00f3n de que, al no haber tratado de paz, sino s\u00f3lo una rendici\u00f3n incondicional, el conflicto no termin\u00f3. Recordaremos im\u00e1genes de soldados japoneses, recluidos en alguna isla del Pac\u00edfico, para quienes la guerra continuaba viva cuando fueron rescatados, e incluso alg\u00fan combatiente oculto en Europa hasta avanzados los a\u00f1os cincuenta pensaba que a\u00fan hab\u00eda que combatir a los nazis. La guerra, librada en la visi\u00f3n tradicional, como un enfrentamiento entre un Eje del Mal y las fuerzas aliadas [del Bien] termin\u00f3 para los vencedores con la eliminaci\u00f3n de los nazis, los fascistas y sus colaboradores europeos y el castigo de todos ellos. Los juicios de N\u00faremberg hab\u00edan de servir de catarsis de la conciencia europea, castigando a los que hab\u00edan cometido cr\u00edmenes contra la humanidad, y permitiendo que las heridas abiertas pudieran cerrarse. Se iniciaron procesos de desnazificaci\u00f3n, desfascistizaci\u00f3n y desvichizaci\u00f3n, con resultados m\u00e1s bien escasos: era dif\u00edcil que el aparato judicial en Alemania, Italia o Francia condenara de manera ejemplarizante a todos los que colaboraron con el Eje, pues muchos de los jueces que dictaban sentencia ya lo hab\u00edan hecho bajo el paraguas de los nazis. Pero para muchos de los vencedores la guerra ya hab\u00eda terminado, los perpetradores de los cr\u00edmenes hab\u00edan sido ejecutados (o as\u00ed se consideraba), Alemania hab\u00eda sido sometida y cuarteada y llegaba el momento de pasar p\u00e1gina. El enemigo era ahora el Bloque Comunista, que trataba de apoderarse de toda Europa; y de hecho ya se hab\u00eda apropiado de la mitad oriental del continente.<\/p>\n<p><b>Keith Lowe<\/b> (n. 1970) escribe un libro estremecedor en muchos aspectos. <b><i>Continente salvaje. Europa despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial<\/i><\/b> (Galaxia Gutenberg, 2012) nos cuenta la historia de la posguerra europea (1944-1949), cuando la venganza se apoder\u00f3 del proceder de pa\u00edses como Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia o Ucrania, y se trat\u00f3 de cambiar las tornas; cuando la poblaci\u00f3n alemana sufri\u00f3 un brutal castigo y una expulsi\u00f3n masiva (hasta 11 millones de alemanes tuvieron que abandonar sus hogares, ahora en manos de otras naciones, para regresar a una Alemania que no pudo ni quiso recibirlos con los brazos abiertos); cuando los jud\u00edos de Europa, los pocos que pudieron salvarse de los campos de exterminio y de concentraci\u00f3n, los que regresaron a sus casas, comprobaron que la derrota de los nazis no significaba volver atr\u00e1s, sino que se les continuaba persiguiendo, forzando en much\u00edsimos casos su emigraci\u00f3n a Palestina, donde se forjar\u00eda el nuevo estado de Israel; cuando la guerra civil, en muchos casos iniciada durante la ocupaci\u00f3n alemana (Grecia, por ejemplo), fue una continuaci\u00f3n del conflicto, azuzada esta vez por la URSS (y en gran medida por los aliados occidentales), con el objetivo de situar a los comunistas en el poder (se lograr\u00eda en Ruman\u00eda, Polonia o Checoslovaquia). Esta es, pues, la historia de un continente europeo que no conocer\u00eda la paz al caer los nazis.<\/p>\n<p>Lowe, echando mano de documentaci\u00f3n oficial de archivos, de diarios, de la bibliograf\u00eda m\u00e1s reciente sobre el tema, nos acerca a unos a\u00f1os convulsos. Quiz\u00e1 a m\u00e1s de uno sorprenda la cita con la que se iniciaba esta rese\u00f1a: una resoluci\u00f3n del pres\u00eddium del Comit\u00e9 Nacional de Praga, que castigaba a todos los alemanes (a todos) a lucir una esv\u00e1stica como marca infamante, del mismo modo que los jud\u00edos y otros marcados por los nazis tuvieron que lucir una estrella de colores, seg\u00fan su ubicaci\u00f3n en un grupo u otro. Este es uno de los ejemplos m\u00e1s significativos de c\u00f3mo el aire de salvaje revancha se apoder\u00f3 de numerosos sectores de las poblaciones hasta entonces ocupadas. El legado de la guerra fue el odio: odio a los jud\u00edos, a los alemanes, a los colaboradores, a las poblaciones minoritarias en los pa\u00edses multi\u00e9tnicos. Odio en general y que se desbordar\u00eda en los a\u00f1os siguientes al final formal de la guerra. El panorama de Europa en mayo de 1945 ya era de por s\u00ed desolador: ciudades en ruinas, decenas de millones de muertos, otros tantos en desplazamiento, hambre por doquier, gente mendigando, sufriendo abusos sexuales o robando para sobrevivir. La sed de sangre fue feroz: los polacos contra los ucranianos en Volinia, los polacos contra los jud\u00edos en Polonia, los checos contra los alemanes en los Sudetes, los prisioneros alemanes en manos de los sovi\u00e9ticos, los serbios contra los croatas en Yugoslavia, los sovi\u00e9ticos contra los partisanos en los pa\u00edses b\u00e1lticos, las mujeres y los ni\u00f1os en todas partes (incluidas Francia e Italia). El relato de Lowe, con cifras nunca concluyentes pero tratando de acercarse a la fiabilidad, es una narraci\u00f3n de abusos constantes, de guerras que empezaron a\u00f1os o incluso d\u00e9cadas antes, de enfrentamientos que no pod\u00edan enterrarse, de odios que resurgen sobre el papel y de debates historiogr\u00e1ficos que no parecen tener fin en funci\u00f3n de qui\u00e9n escribe qu\u00e9 o, mejor dicho, de qu\u00e9 pa\u00eds o poblaci\u00f3n \u00e9tnica procede uno. El autor no se limita solamente a narrar el salvajismo y el horror: tambi\u00e9n induce a la reflexi\u00f3n y a tratar de superar ese odio que parece incrustado en el ADN europeo. La guerra cre\u00f3 o fortaleci\u00f3 mitos: el de la unidad (Francia, Noruega, Holanda, B\u00e9lgica), el de la resistencia contra los invasores (los partisanos en Grecia, los pa\u00edses b\u00e1lticos o el este de Polonia), el de la victimizaci\u00f3n (Polonia, los jud\u00edos, los alemanes que no eran nazis), el culto al hero\u00edsmo de los resistentes, la forja de la naci\u00f3n, etc. Estos mitos fueron esgrimidos por vencedores y vencidos para justificar su historia reciente, para expurgar culpas, para diluir (o sublimar) fantasmas y sombras, para unir poblaciones que estuvieron separadas y para, en muchos casos, fomentar y alimentar un odio que en ocasiones ha llegado hasta la actualidad (el caso yugoslavo y la guerra de los a\u00f1os noventa del siglo XX).<\/p>\n<p>La conmemoraci\u00f3n, la sucesi\u00f3n de fechas y actos de recuerdo de unos y de fustigaci\u00f3n de otros, ha estado presente en la Europa del \u00faltimo medio siglo. La liberaci\u00f3n de los campos de concentraci\u00f3n, de los pa\u00edses ocupados, el recuerdo de las matanzas, los actos de reivindicaci\u00f3n nacional, ha sido una de las herencias de la guerra. Pero tambi\u00e9n lo ha sido el olvido deliberado: de aquello que se hizo en los a\u00f1os siguientes al conflicto, de lo que se prefiere no recordar para que aquellos mitos nacionales no queden empa\u00f1ados. Lowe se muestra incisivo en este aspecto y apela a no olvidar, del mismo modo que nos sentimos obligados a recordar. \u00abIntentar olvidar el pasado s\u00f3lo conduce a m\u00e1s resentimiento, y en definitiva a una distorsi\u00f3n peligrosa de los hechos. Los hechos distorsionados son mucho m\u00e1s peligrosos que los verdaderos. Pero tampoco deber\u00edamos querer olvidarlos. Los sucesos que han conformado el mundo que nos rodea, y que contin\u00faan haci\u00e9ndolo hoy d\u00eda, no s\u00f3lo son importantes para los historiadores, sino para todos. Es nuestra memoria del pasado la que nos hacer ser quienes somos, no s\u00f3lo a nivel nacional, sino tambi\u00e9n a uno intensamente personal\u00bb (pp. 428-429). Podr\u00eda parecer una obviedad, pero no lo es. Nunca lo es.<\/p>\n<p>Technorati Tags: <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Keith+Lowe\" rel=\"tag\">Keith Lowe<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Europa\" rel=\"tag\"> Europa<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/postgerra\" rel=\"tag\"> postgerra<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/segunda+guerra+mundial\" rel=\"tag\"> segunda guerra mundial<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788415472124\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"Compra el libro\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/images\/lv.gif\" width=\"206\" height=\"71\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788415472124\" >Ayuda a mantener Hislibris comprando CONTINENTE SALVAJE, EUROPA DESPU\u00c9S DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL de <strong>Keith Lowe<\/strong> en La Casa del Libro.<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/Hislibris\/~4\/_9x5CFHR9ak\" height=\"1\" width=\"1\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTodas las personas a partir de los catorce a\u00f1os de edad que pertenezcan a la categor\u00eda de alem\u00e1n, h\u00fangaro, traidor o colaborador llevar\u00e1 en el lado izquierdo bien visible una esv\u00e1stica de lona blanca, de 10 x 10, junto con el n\u00famero bajo el que ser\u00e1n registrados. 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