{"id":40291,"date":"2013-03-12T09:59:39","date_gmt":"2013-03-12T09:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.hislibris.com\/?p=15390"},"modified":"2013-03-12T09:59:39","modified_gmt":"2013-03-12T09:59:39","slug":"alava-en-waterloo-%e2%80%93-ildefonso-arenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2013\/03\/12\/alava-en-waterloo-%e2%80%93-ildefonso-arenas\/","title":{"rendered":"\u00c1LAVA EN WATERLOO \u2013 Ildefonso Arenas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/alava-en-waterloo-9788435062602.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15391 alignleft\" alt=\"alava-en-waterloo-9788435062602\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/alava-en-waterloo-9788435062602.jpg\" width=\"100\" height=\"152\" \/><\/a>Descubr\u00ed este libro gracias a <em>Google<\/em>, que por accidente (no recuerdo qu\u00e9 andaba buscando) me llev\u00f3 a <a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2012\/12\/23\/actualidad\/1356284830_486344.html\">este art\u00edculo de <em>El Pa\u00eds<\/em><\/a>, de modo que se me despert\u00f3 la curiosidad, aunque cuando vi el &#8220;elibro&#8221; en la FNAC me desanim\u00e9 un poquito, por su aspecto disuasorio (1.200 p\u00e1ginas de letra no muy grande y texto consumiendo casi todo el papel) y por su precio (35\u20ac; no es que sea un disparate, que m\u00e1s he pagado por alguna de Simon Scarrow o Lindsay Davis, pero al autor de este <em>\u00c1lava en Waterloo<\/em> no le conoc\u00eda de nada). Por eso, y antes de sacar la VISA, pregunt\u00e9 en el foro de Hislibris (salvo Davout, que dijo sentir alguna curiosidad, nadie contest\u00f3 nada); tambi\u00e9n investigu\u00e9 un poquito en <em>Google<\/em> a partir del concepto &#8216;novela hist\u00f3rica&#8217; (as\u00ed fue, marginalmente, como supe de Hislibris), donde encontr\u00e9 otra <a href=\"http:\/\/www.abc.es\/20121116\/espana\/abci-general-alava-increible-historia-201211131238.html\">cr\u00edtica muy favorable en el <em>ABC<\/em><\/a>. Dos cr\u00edticas, y las dos muy entusiastas, me parecieron suficientes, de modo que venciendo mi explicable taca\u00f1er\u00eda (propia de los duros tiempos que vivimos), y autoanimarme dici\u00e9ndome que pocas veces me he arrepentido de comprar un libro de Edhasa, mi fui a la FNAC y me lo llev\u00e9. <span id=\"more-15390\"><\/span><\/p>\n<p>Lo empec\u00e9 hace una semana, despu\u00e9s de cenar. A eso de las dos mi mujer vino a buscarme con cara de muy pocos amigos: el maldito libro se hab\u00eda hecho conmigo, y de un modo como ya no recordaba en mucho tiempo: el de la obra que te muerde como si fuera un cocodrilo, y no te suelta, o no te deja que la sueltes. Desde aquella noche no par\u00e9 hasta terminarlo el domingo pasado, y con cierto mal cuerpo: el de que se hab\u00eda terminado y no hab\u00eda m\u00e1s. Es, lo puedo decir ahora, la clase de libro que te hace permanecer en medio de lo que te cuentan mucho despu\u00e9s de haber le\u00eddo la \u00faltima p\u00e1gina, porque t\u00fa sigues con la historia, desarroll\u00e1ndola a tu aire. En fin y como bien sab\u00e9is: de esta clase de libros, qu\u00e9 poquitos son los que conseguimos encontrar.<\/p>\n<p>Juzg\u00e1ndolo ahora con alg\u00fan desapasionamiento puedo deciros, lo primero, que no es una novela hist\u00f3rica &#8216;al uso&#8217;, donde se relatan historias de los tiempos de los romanos o de la edad media con escasas probabilidades de haber sucedido, y donde los personajes se manifiestan uniformemente engolados y solemnes, tom\u00e1ndose por dem\u00e1s en serio su propia existencia. <em>\u00c1lava en Waterloo<\/em> es en dos tercios tratado hist\u00f3rico con aspecto de fidedigno (lo avala una bibligraf\u00eda apabullante, de ciento sesenta y tantos t\u00edtulos, algunos de los cuales no s\u00f3lo he le\u00eddo, sino que tengo en mi modesta biblioteca), y s\u00f3lo en un tercio es novela hist\u00f3rica, pero una novela donde los personajes no son inventados. Son personajes hist\u00f3ricos, reales, y la mayor\u00eda de ellos bastante conocidos. El truco del autor, que debe ser muy pillo, es no contar \u00e9l las andanzas sospechosas de ser inventadas, sino hacer que las cuenten los personajes, los unos a los otros, cosa que intuyo muy dif\u00edcil si se pretende conseguir, como pienso pretende el autor, que cada uno tenga su propia voz y su propio estilo. Es una obra fundamentalmente dialogada. Los personajes, insisto en que todos ellos hist\u00f3ricos, se pasan las 1.200 p\u00e1ginas cont\u00e1ndose cosas, dejando al narrador como un simple hilo conductor entre conversaciones. As\u00ed todo se vuelve natural y veros\u00edmil. Seg\u00fan el propio autor explica en la bibliograf\u00eda, no hay nada en la obra contra los hechos hist\u00f3ricos. Los diferentes relatos novelescos comienzan cuando los personajes cierran las puertas de sus salones, sus comedores o sus alcobas (de \u00e9stas hay unas cuantas; el autor no describe las escenas de un modo expl\u00edcito, pero es lo suficientemente insinuante como para no s\u00f3lo convencerte de sonre\u00edr, sino de vez en cuando arrancarte una carcajada), para desde ah\u00ed decir lo que no est\u00e1 registrado en ninguna cr\u00f3nica, porque no hab\u00eda nadie delante para relatarlo.<\/p>\n<p>El gran valor de la obra es la calidad de los personajes. No hace falta mucho esfuerzo para describir a Wellington, a Metternich, a Fernando VII, a Napole\u00f3n y a Talleyrand (aunque s\u00ed hace falta para que parezcan personas, y no figuras de cart\u00f3n piedra, cosa desgraciadamente usual en las novelas hist\u00f3ricas), porque son sobradamente conocidos, o al menos casi todos hemos o\u00eddo hablar de ellos. Hace falta bastante m\u00e1s, me parece, para describir a Gneisenau, a Bl\u00fccher, a Davout y, sobre todo, a un General \u00c1lava del que yo apenas sab\u00eda que tiene una estatua en Vitoria, aunque ahora me haga cruces de que no tenga por lo menos una en cada capital de provincia de nuestro desagradecido pa\u00eds.<\/p>\n<p>La novela en s\u00ed consta de cuatro partes: El Congreso de Viena, el Imperio de los 100 D\u00edas, la Campa\u00f1a de Waterloo y la ocupaci\u00f3n de Par\u00eds por los prusianos, todo ello a lo largo de un a\u00f1o 1815 que termina por ser el protagonista principal, porque dif\u00edcil es que pasen tantas cosas, y tan variadas, en apenas un a\u00f1o. El General Alava est\u00e1 m\u00e1s o menos presente a lo largo de las cuatro partes, viniendo a ser un testigo principal cuando no un catalizador, salvo en Waterloo, donde pasa a ser, a la muerte del jefe del estado mayor de Wellington, el n\u00famero dos de su ej\u00e9rcito. Un dato del que no ten\u00eda ni la menor idea hace una semana, pero que no he tardado en validar, hasta saber, a ciencia cierta, que lo que se dice es cierto, que el general \u00c1lava fue el segundo de Wellington el d\u00eda de Waterloo, el que cen\u00f3 a solas con \u00e9l la noche despu\u00e9s de la batalla y al que corresponde una parte nada peque\u00f1a de la mucha gloria que gan\u00f3 aquel d\u00eda el inmortal duque de Wellington.<\/p>\n<p>Hay una quinta parte que a mi entender redondea el libro de un modo primoroso; es donde el autor nos explica, y aqu\u00ed sin giros novelescos, lo que desde 1816 fue la vida de los diez personajes principales (Wellington, Talleyrand, Gneisenau, \u00c1lava, Clausewitz, Miniussir, Madame R\u00e9camier, la Princesa de Chimay, la Condesa de P\u00e9rigord y la Duquesa de Sagan). A mi entender es un prodigio de mala intenci\u00f3n, porque al menos en mi caso me ha puesto a buscar en Amazon y en Google Books las biograf\u00edas de casi todos ellos, y sobre todo las de las mujeres. Una observaci\u00f3n superficial de una obra que trata en buena parte de Waterloo har\u00eda pensar que es un asunto de hombres, pero resulta que no. Para el autor las mujeres -y qu\u00e9 mujeres- son tan importantes o m\u00e1s que los hombres, y m\u00e1s a\u00fan en el caso de la que aqu\u00ed es m\u00e1s desconocida (o eso creo, en mi ignorancia), la duquesa de Sagan.<\/p>\n<p>Mil doscientas p\u00e1ginas, aun as\u00ed, podr\u00edan llevar a muchos al l\u00edmite de su resistencia como lectores, pero si no es as\u00ed s\u00f3lo puede ser por el lenguaje, tanto el del narrador como el de los personajes, que es un uniformemente directo y claro, adem\u00e1s de ba\u00f1ado en un tenue pero constante humor -un punto ir\u00f3nico-, al estilo de las grandes narraciones hist\u00f3ricas brit\u00e1nicas. Aqu\u00ed puedo decir que este libro me ha recordado mucho al todav\u00eda no traducido <em>Dancing into Battle<\/em>, de Nick Foules, que fue todo un bombazo editorial hace seis o siete a\u00f1os (en Inglaterra) y con el que recuerdo haberme pasado una semana deliciosa.<\/p>\n<p>Antes de enviar esto -no s\u00e9 si llamarlo rese\u00f1a o t\u00edmido comentario entre amigos-, he comprobado por recomendaci\u00f3n de Lantaquet que la obra no estaba ya rese\u00f1ada. No lo est\u00e1, pero gracias a la comprobaci\u00f3n he podido ver, con agradable sorpresa, que al autor le hab\u00e9is seleccionado para los <a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/primeros-resultados-del-iv-premio-de-literatura-historica-de-hislibris\/\">premios Hislibris de este a\u00f1o en la categor\u00eda de Mejor Autor Novel 2012<\/a>. Supongo que eso se deber\u00e1 a que el comit\u00e9 de selecci\u00f3n tambi\u00e9n ha le\u00eddo el libro, y digo yo que le habr\u00e1 gustado. No s\u00e9 a vosotros, pero a m\u00ed me gustar\u00eda conocer sus opiniones, por si s\u00f3lo sucede que <em>\u00c1lava en Waterloo<\/em> me ha tocado la fibra sensible, la de mi instintiva simpat\u00eda por los grandes h\u00e9roes olvidados y, despu\u00e9s de todo, no sea para tanto.<\/p>\n<p>Para terminar: si os anim\u00e1is, espero que lo pas\u00e9is tan bien con \u00e9l como me lo he pasado yo.<br \/>\nFicha del libro:<\/p>\n<p>T\u00cdTULO: \u00c1lava en Waterloo.<br \/>\nAUTOR: Ildefonso Arenas.<br \/>\nEDITORIAL: Edhasa.<br \/>\nP\u00c1GINAS: 1216.<br \/>\nPUBLICACI\u00d3N: 2012.<\/p>\n<p>Technorati Tags: <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Ildefonso+Arenas\" rel=\"tag\">Ildefonso Arenas<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/Waterloo\" rel=\"tag\"> Waterloo<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/napole%C3%B3nicas\" rel=\"tag\"> napole\u00f3nicas<\/a>, <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tag\/guerras\" rel=\"tag\"> guerras<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788435062602\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" alt=\"Compra el libro\" src=\"http:\/\/www.hislibris.com\/images\/lv.gif\" width=\"206\" height=\"71\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/homeAfiliado?ca=1163&amp;isbn=9788435062602\" >Ayuda a mantener Hislibris comprando ALAVA EN WATERLOO de <strong>Ildefonso Arenas<\/strong> en La Casa del Libro.<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/feeds.feedburner.com\/~r\/Hislibris\/~4\/uw-dprhEigI\" height=\"1\" width=\"1\"\/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descubr\u00ed este libro gracias a Google, que por accidente (no recuerdo qu\u00e9 andaba buscando) me llev\u00f3 a este art\u00edculo de El Pa\u00eds, de modo que se me despert\u00f3 la curiosidad, aunque cuando vi el &#8220;elibro&#8221; en la FNAC me desanim\u00e9 un poquito, por su aspecto disuasorio (1.200 p\u00e1ginas de letra no muy grande y texto [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1231,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[463],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40291"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1231"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40291"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40531,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40291\/revisions\/40531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}