{"id":61414,"date":"2013-02-07T06:31:00","date_gmt":"2013-02-07T06:31:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2013-02-07T06:31:00","modified_gmt":"2013-02-07T06:31:00","slug":"ronda-nocturna-con-javier-sierra-por-el-museo-del-prado-1-217","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2013\/02\/07\/ronda-nocturna-con-javier-sierra-por-el-museo-del-prado-1-217\/","title":{"rendered":"Ronda nocturna con Javier Sierra por el Museo del Prado (1)"},"content":{"rendered":"<h3><b><span style=\"color: #660000;\">1. El Jard\u00edn de las Delicias (El Bosco)<\/span><\/b><\/h3>\n<div class=\"p\" style=\"margin-bottom: 20px; padding: 0px; text-align: justify;\">\u00abA las ocho, por la entrada de los Jer\u00f3nimos\u00bb. La invitaci\u00f3n para pasar una noche a solas con&nbsp;<span style=\"font-weight: bold; margin: 0px; padding: 0px;\">El maestro del Prado<\/span>&nbsp;en las tripas de la pinacoteca llega con sigilo, enigm\u00e1tica, en un sobre -\u00a1zas, la bicha!-, pero sin machacantes en su interior. Madrid a esas horas es capital sin dolor, algo fr\u00eda y siempre acogedora. Ni un alma por las calles, ni un caballero con jub\u00f3n. Ladra alg\u00fan perro descarriado. Aparcamos en la plaza de Col\u00f3n. Caminata hasta la Iglesia de los Jer\u00f3nimos, bajamos las escalinatas y oteamos un ej\u00e9rcito de c\u00e1maras, periodistas y reporteros de radio. A\u00fan no ha llegado nuestro misterioso convocante. \u00bfDiez, quince, veinte, treinta negritos? \u00bfHabr\u00e1 cena con deguelle de postre? Nos piden el carn\u00e9 para que nos identifiquemos por si al alguien le da por descuidar un vel\u00e1zquez. Pasamos el fort\u00edn y llega nuestro anfitri\u00f3n: el escritor Javier Sierra, que presenta su libro \u00abEl maestro del Prado\u00bb. Ni un japon\u00e9s a la redonda. Carretera y manta por las tripas de la pinacoteca. Primera parada de la ronda nocturna:&nbsp;<span style=\"font-weight: bold; margin: 0px; padding: 0px;\">\u00abEl jard\u00edn de las delicias\u00bb<\/span>, de El Bosco.<\/div>\n<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.abc.es\/Media\/201302\/06\/Delicias--644x362.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Jard\u00edn de las Delicias. El Bosco\" border=\"0\" height=\"353\" src=\"http:\/\/www.abc.es\/Media\/201302\/06\/Delicias--644x362.jpg\" title=\"El Jard\u00edn de las Delicias. El Bosco\" width=\"640\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><i>El Jard\u00edn de las Delicias<\/i>. El Bosco<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div class=\"p\" justify=\"\" text-align:=\"\">\n<div style=\"text-align: justify;\">En 1990,&nbsp;<span style=\"color: #215a9c; font-weight: bold; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: initial;\"><a class=\"a\" href=\"http:\/\/www.javiersierra.com\/\" style=\"color: #215a9c; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: initial;\">Javier Sierra<\/a>&nbsp;<\/span>se encuentra por primera vez con el maestro del Prado, personaje a quien dedica su libro. Se lo tropez\u00f3 sin \u00e9l buscarlo, delante de \u00abLa perla\u00bb, de Rafael. Mientras el joven&nbsp;<span style=\"color: #215a9c; font-weight: bold; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: initial;\"><a class=\"a\" href=\"https:\/\/twitter.com\/Javier__Sierra\" style=\"color: #215a9c; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; text-decoration: initial;\">Sierra<\/a>&nbsp;<\/span>curioseaba, ese misterioso personaje se ofreci\u00f3 a guiarle durante una serie de d\u00edas por las obras menos \u00abpopulares\u00bb, pero m\u00e1s inquietantes del Prado. Con \u201cEl maestro del Prado\u201d Javier Sierra explica a los lectores para qu\u00e9 se invent\u00f3 el arte, qu\u00e9 funci\u00f3n ten\u00eda el arte desde sus or\u00edgenes: \u00abY para comprender eso tenemos que viajar a sus or\u00edgenes, a hace cuarenta mil a\u00f1os cuando nuestros antepasados, los primeros <i>sapiens<\/i>, comenzaron a pintar los primeros trazos bidimensionales sobre lo m\u00e1s profundo de las cavernas. Esa funci\u00f3n trascendente del arte se fue perdiendo, pero no todos fueron ajenos a esa funci\u00f3n sobrenatural del arte. Arrancamos este viaje delante de El jard\u00edn de las Delicias, una obra que admite m\u00faltiples interpretaciones, es una de las m\u00e1s complejas que alberga este Museo. Frente a esta obra, en septiembre de 1598 muri\u00f3 Felipe II, esperando encontrar el camino para que su alma ingresara en el m\u00e1s all\u00e1. Felipe II se convirti\u00f3 en un voraz coleccionista. La manera de leer este cuadro es que muestra el momento de la creaci\u00f3n, cuando Dios presenta a Eva a Ad\u00e1n, y en el panel central tenemos la corrupci\u00f3n de la especie humana, la corrupci\u00f3n de la carne. Finalmente, el \u00faltimo panel ser\u00eda como una advertencia: si esa corrupci\u00f3n llega a sus niveles m\u00e1ximos, llegaremos al infierno, a la destrucci\u00f3n. Pero Jer\u00f3nimo Bosco pint\u00f3 una secta, los adamitas -o los hermanos del esp\u00edritu libre- que persegu\u00edan la regeneraci\u00f3n del ser humano. Su objetivo era volver a ingresar en el para\u00edso del que hab\u00edamos sido expulsados. Esa secta de adamitas oficiaba sus ritos completamente desnudos y en cavernas. Si las tesis que apuntan a Jer\u00f3nimo Bosco era una adamita entonces la interpretaci\u00f3n de este tr\u00edptico es justo a la inversa de lo que nos han explicado. El panel del infierno representar\u00eda el momento hist\u00f3rico en el que nos encontramos, de la m\u00e1xima corrupci\u00f3n, de la ausencia de la naturaleza. El famoso hombre \u00e1rbol est\u00e1 reseco, muerto. El panel central ser\u00eda el esfuerzo que har\u00edan los adamitas por regenerar ese ser humano que est\u00e1 en fase de disoluci\u00f3n. Y su objetivo ser\u00eda integrarse en el para\u00edso, convertirse en los hombres perfectos. Es el \u00fanico cuadro de El Bosco que no est\u00e1 firmado. Pero justo en la esquina inferior derecha del panel central, asomando de una cueva aparece el \u00fanico hombre vestido de este panel central, lo hace se\u00f1alando a una mujer, como si fuera la nueva Eva que se hubiera creado recientemente. Y lo hace con un gesto que es con el que ser\u00e1 retratado a\u00f1os m\u00e1s tarde por un grabador muy famoso. El Jard\u00edn de las delicias era una obra de arte con una funci\u00f3n espiritual y de meditaci\u00f3n para los adamitas. Los adamitas espiritualizaron la er\u00f3tica. Los Hermanos del Esp\u00edritu Libre, el culto por el cuerpo, atletas que no ve\u00edan el sexo como una incitaci\u00f3n a la lujuria\u00bb.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"p\" style=\"margin-bottom: 20px; padding: 0px; text-align: right;\">Antonio Astorga: <i><a href=\"http:\/\/www.abc.es\/cultura-arte\/20130207\/abci-javier-sierra-museo-prado-201302062029_1.html\" >Ronda nocturna con Javier Sierra por el Museo del Prado: siete cuadros esenciales,<\/a><\/i> ABC, 7 de febrero de 2013<\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\">http:\/\/feeds.feedburner.com\/blogspot\/aSxe<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<h3><b><span style=\"color: #660000\">1. El Jard\u00edn de las Delicias (El Bosco)<\/span><\/b><\/h3>\n<div class=\"p\" style=\"margin-bottom: 20px;padding: 0px;text-align: justify\">\u00abA las ocho, por la entrada de los Jer\u00f3nimos\u00bb. 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Pasamos el fort\u00edn y llega nuestro anfitri\u00f3n: el escritor Javier Sierra, que presenta su libro \u00abEl maestro del Prado\u00bb. Ni un japon\u00e9s a la redonda. Carretera y manta por las tripas de la pinacoteca. Primera parada de la ronda nocturna:&nbsp;<span style=\"font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px\">\u00abEl jard\u00edn de las delicias\u00bb<\/span>, de El Bosco.<\/div>\n<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto;margin-right: auto;text-align: center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/www.abc.es\/Media\/201302\/06\/Delicias--644x362.jpg\" style=\"margin-left: auto;margin-right: auto\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Jard\u00edn de las Delicias. El Bosco\" border=\"0\" height=\"353\" src=\"http:\/\/www.abc.es\/Media\/201302\/06\/Delicias--644x362.jpg\" title=\"El Jard\u00edn de las Delicias. El Bosco\" width=\"640\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center\"><i>El Jard\u00edn de las Delicias<\/i>. El Bosco<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div class=\"p\">\n<div style=\"text-align: justify\">En 1990,&nbsp;<span style=\"color: #215a9c;font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: initial\"><a class=\"a\" href=\"http:\/\/www.javiersierra.com\/\" style=\"color: #215a9c;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: initial\">Javier Sierra<\/a>&nbsp;<\/span>se encuentra por primera vez con el maestro del Prado, personaje a quien dedica su libro. Se lo tropez\u00f3 sin \u00e9l buscarlo, delante de \u00abLa perla\u00bb, de Rafael. 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Esa funci\u00f3n trascendente del arte se fue perdiendo, pero no todos fueron ajenos a esa funci\u00f3n sobrenatural del arte. Arrancamos este viaje delante de El jard\u00edn de las Delicias, una obra que admite m\u00faltiples interpretaciones, es una de las m\u00e1s complejas que alberga este Museo. Frente a esta obra, en septiembre de 1598 muri\u00f3 Felipe II, esperando encontrar el camino para que su alma ingresara en el m\u00e1s all\u00e1. Felipe II se convirti\u00f3 en un voraz coleccionista. La manera de leer este cuadro es que muestra el momento de la creaci\u00f3n, cuando Dios presenta a Eva a Ad\u00e1n, y en el panel central tenemos la corrupci\u00f3n de la especie humana, la corrupci\u00f3n de la carne. Finalmente, el \u00faltimo panel ser\u00eda como una advertencia: si esa corrupci\u00f3n llega a sus niveles m\u00e1ximos, llegaremos al infierno, a la destrucci\u00f3n. Pero Jer\u00f3nimo Bosco pint\u00f3 una secta, los adamitas -o los hermanos del esp\u00edritu libre- que persegu\u00edan la regeneraci\u00f3n del ser humano. Su objetivo era volver a ingresar en el para\u00edso del que hab\u00edamos sido expulsados. Esa secta de adamitas oficiaba sus ritos completamente desnudos y en cavernas. Si las tesis que apuntan a Jer\u00f3nimo Bosco era una adamita entonces la interpretaci\u00f3n de este tr\u00edptico es justo a la inversa de lo que nos han explicado. El panel del infierno representar\u00eda el momento hist\u00f3rico en el que nos encontramos, de la m\u00e1xima corrupci\u00f3n, de la ausencia de la naturaleza. El famoso hombre \u00e1rbol est\u00e1 reseco, muerto. El panel central ser\u00eda el esfuerzo que har\u00edan los adamitas por regenerar ese ser humano que est\u00e1 en fase de disoluci\u00f3n. Y su objetivo ser\u00eda integrarse en el para\u00edso, convertirse en los hombres perfectos. Es el \u00fanico cuadro de El Bosco que no est\u00e1 firmado. Pero justo en la esquina inferior derecha del panel central, asomando de una cueva aparece el \u00fanico hombre vestido de este panel central, lo hace se\u00f1alando a una mujer, como si fuera la nueva Eva que se hubiera creado recientemente. Y lo hace con un gesto que es con el que ser\u00e1 retratado a\u00f1os m\u00e1s tarde por un grabador muy famoso. El Jard\u00edn de las delicias era una obra de arte con una funci\u00f3n espiritual y de meditaci\u00f3n para los adamitas. Los adamitas espiritualizaron la er\u00f3tica. 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