{"id":703,"date":"2010-04-24T03:09:00","date_gmt":"2010-04-24T03:09:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-5642478656887788.post-3902647132706048343"},"modified":"2010-04-24T03:09:00","modified_gmt":"2010-04-24T03:09:00","slug":"juan-antonio-perez-simon-una-vida-dedicada-al-arte-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2010\/04\/24\/juan-antonio-perez-simon-una-vida-dedicada-al-arte-espanol\/","title":{"rendered":"Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n, Una vida dedicada al arte espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" style=\"width: 380px; height: 200px;\" alt=\"El empresario, en uno de  los salones de su casa de Niembro. Foto: ARMANDO ALVAREZ\" title=\"El  empresario, en uno de los salones de su casa de Niembro. Foto: ARMANDO  ALVAREZ\" src=\"http:\/\/www.lavozdeasturias.es\/img\/noticias\/441774_2.jpg\" align=\"right\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>A los siete a\u00f1os, en 1942, Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n lleg\u00f3 a M\u00e9xico  procedente de Asturias de la mano de sus padres, unos labradores  emigrantes que confiaban en abrirse paso al otro lado del mar. A los 15,  tuvo una novia que le inocul\u00f3 el veneno de la cultura y el arte. A los  68, convertido en uno de los m\u00e1s pr\u00f3speros empresarios mexicanos,  asociado, entre otros, con Carlos Slim, considerado desde hace meses el  hombre m\u00e1s rico del mundo, P\u00e9rez Sim\u00f3n posee una colecci\u00f3n de pintura  que llega a los 1.500 cuadros. Un pu\u00f1ado de obras maestras de la  colecci\u00f3n se exponen, hasta agosto, en el Museo Jacquemart-Andr\u00e9, de  Par\u00eds, en una muestra titulada <i>Del Greco a Dal\u00ed.<\/i> Todas tienen en  com\u00fan dos cosas: pertenecen a la escuela espa\u00f1ola y han permanecido  ocultas o no muy vistas por muchos durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Un ejemplo: hay una monumental <i>Inmaculada Concepci\u00f3n <\/i>de Murillo, pintada en alg\u00fan momento entre 1670 y 1675, que viaj\u00f3 a M\u00e9xico en el siglo XVII, que regres\u00f3 a Europa en el siglo XIX, a Inglaterra, para ser exactos, desde donde volvi\u00f3 a partir de nuevo hacia Am\u00e9rica a principios del siglo XX. All\u00ed languideci\u00f3 en un convento de EE UU hasta desaparecer del mapa. Sali\u00f3 a la luz en 1991 en una subasta millonaria. Y P\u00e9rez Sim\u00f3n se hizo con ella.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El cuadro que sirve de cartel, el prodigioso <i>San Jer\u00f3nimo<\/i> que agarrando un cr\u00e1neo mira hacia el cielo oscuro en silencio, pintado por Jos\u00e9 de Ribera en 1648, tambi\u00e9n vag\u00f3 perdido hasta que en 1990, en Madrid, lo adquiri\u00f3 tambi\u00e9n el mexicano. As\u00ed, la exposici\u00f3n, de una cincuentena de obras escogid\u00edsimas, es una suerte de radiograf\u00eda de la pintura espa\u00f1ola: desde un diminuto cuadro de El Greco a un impresionante paisaje playero de Sorolla que ilumina por s\u00ed solo la sala entera; desde un original retrato de Federico de Madrazo (retrato de Mar\u00eda Amparo Cienfuegos Jovellanos) a un dibujo delicioso de Picasso hecho en el reverso de una tarjetita de publicidad de la f\u00e1brica de medias y calcetines de Barcelona, donde el pintor, que conoc\u00eda a los due\u00f1os, pas\u00f3 algunas tardes de 1902.<\/p>\n<p>El primer dinero que P\u00e9rez Sim\u00f3n gast\u00f3 en arte fue en su juventud, en dos reproducciones del Museo del Prado: <i>Las l\u00e1grimas de San Pedro,<\/i> de El Greco, y <i>Los borrachos,<\/i> de Vel\u00e1zquez. En los a\u00f1os sesenta, en su primera visita a Par\u00eds, pas\u00f3 d\u00edas visitando las interminables salas del Louvre. Cuando acababa, volv\u00eda a empezar. Despu\u00e9s viaj\u00f3 a Arles a respirar el mismo aire que Van Gogh. Paralelamente al despegue de su carrera empresarial, empez\u00f3 a adquirir originales a principios de los a\u00f1os ochenta. En los noventa frecuentaba ya las casas de subastas de Londres, Nueva York o Par\u00eds. Cuenta que se ha batido en pujas a cara de perro con la baronesa Thyssen, una por un <i>zuloaga<\/i> que al final se qued\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u00abNo compra cualquier cosa, tiene un criterio, un gusto personal poderoso que le empuja a rechazar cuadros que le ofrecen y a perseguir los dif\u00edciles de encontrar\u00bb, explica V\u00e9ronique Gerard-Powell, comisaria de la exposici\u00f3n. Y a\u00f1ade: \u00abP\u00e9rez Sim\u00f3n tiene una colecci\u00f3n de pintura espa\u00f1ola important\u00edsima; gracias a su dinero y a sus compras se rescatan cuadros que pod\u00edan acabar en manos de, no s\u00e9, un coleccionista ruso, por ejemplo, que lo mantendr\u00eda oculto y separado del resto\u00bb. Para Gerard-Powell la exposici\u00f3n servir\u00e1 tambi\u00e9n para arrumbar ciertos \u00abclich\u00e9s\u00bb que pesan a\u00fan en Francia sobre la pintura espa\u00f1ola, centrados en lo religioso y lo tenebroso.<\/p>\n<p>P\u00e9rez Sim\u00f3n, adem\u00e1s de obras maestras del arte, colecciona b\u00fahos a cualquier precio (incluso a un d\u00f3lar), libros (tiene 75.000) y, entre otras cosas, los recuerdos del compositor mexicano Agust\u00edn Lara: a su viuda le compr\u00f3 el piano, las partituras y hasta los bastones. Vive en sus varias residencias rodeado de las obras de arte que ha adquirido: en un sal\u00f3n de su residencia mexicana luce el retrato de Goya de <i>Do\u00f1a Mar\u00eda de Vallabriga y Rozas,<\/i> pintado en 1783, convertido en joya de la exposici\u00f3n. En un pasillo algo oscuro, seg\u00fan alguien que ha visitado la casa, se encuentra el <i>Retrato de mujer,<\/i> de Julio Romero de Torres, cedido tambi\u00e9n para la muestra. \u00c9l mismo confes\u00f3 en una entrevista hace a\u00f1os que en el cuarto de ba\u00f1o de su casa cuelga un <i>picasso<\/i> verdadero.<\/div>\n<p><span style=\";font-family:trebuchet ms;font-size:85%;\"  >Antonio Jim\u00e9nez Barca, Par\u00eds: <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/cultura\/vida\/dedicada\/arte\/espanol\/elpepicul\/20100424elpepicul_5\/Tes\/\"><span style=\"font-style: italic;\">Una vida dedicada al arte espa\u00f1ol<\/span><\/a>, EL PA\u00cdS, 24 de abril de 2010<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify; color: rgb(0, 0, 153);\"><span style=\"font-weight: bold;\">Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n: \u00abTengo el impulso sentimental de dejar  un legado art\u00edstico en Asturias\u00bb<\/span> <\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Es un hombre de mundo, pero all\u00ed, en su casa de Niembro, es m\u00e1s Juan Antonio que nunca y por eso los extra\u00f1os, no es que molesten, pero distorsionan ese mundo id\u00edlico que \u00e9l se ha creado. Por eso, cuando recibe a LA VOZ, primero parece un poco en guardia, pero luego, al posar en el prado, junto a una escultura de Jorge Girbau, baja la guardia y le aflora la sonrisa. De la casa se podr\u00eda escribir un libro pero \u00e9l prefiere que eso siga perteneciendo a su intimidad.<\/p>\n<p><strong>&#8211;Mantiene usted una relaci\u00f3n estupenda con el Museo de Bellas Artes de Asturias. <\/strong><br \/>&#8211;Me parece maravilloso lo que se ha hecho all\u00ed. Est\u00e1 en mi coraz\u00f3n, es un museo sensacional que tienen muy pocas ciudades de Espa\u00f1a y va a ser uno de los m\u00e1s interesantes. A eso se tiene que sumar uno.<br \/><strong><\/strong><br \/><strong><strong>&#8211;Pero su museo est\u00e1 en M\u00e9xico. <\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No es mi museo, es el del grupo (Carso) y se har\u00e1 otro en Polanco, all\u00ed sumar\u00e9 obras a las salas temporales.<\/p>\n<p><strong><strong><strong>&#8211;A M\u00e9xico lleg\u00f3 usted de ni\u00f1o. <\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;S\u00ed, a los cinco a\u00f1os me llevaron para M\u00e9xico. Yo, de Asturias, presumo todo lo que puedo. Asturias me ha permitido ir por el mundo con los pies en la tierra, para que no me pase como a quien se encumbra y se siente en una nube rosa.<br \/><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfYa en su ni\u00f1ez dispon\u00eda de grandes medios econ\u00f3micos? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;En absoluto. Nac\u00ed en el 41, en la posguerra espa\u00f1ola. Entonces hab\u00eda much\u00edsimas carencias, pero yo no lo pas\u00e9 mal porque nos arregl\u00e1bamos con la econom\u00eda familiar: vacas, gochos, gallinas&#8230; En el campo es donde uno mejor se puede criar y fui el ni\u00f1o m\u00e1s feliz del mundo, hasta los cinco a\u00f1os, que me arrancaron de Asturias.<br \/><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY cu\u00e1l fue su primer encuentro con el arte? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;A los 15 a\u00f1os tuve una novia de 13 que ven\u00eda de una familia muy culta y me transmiti\u00f3 inquietudes por la literatura &#8211;he escrito cinco libros, pero no los he publicado&#8211;; por la m\u00fasica &#8211;pero por mi o\u00eddo no la he podido cultivar mucho&#8211; y por la pl\u00e1stica. Me engancharon la Escuela de Barbiz\u00f3n y el gran rompimiento de los impresionistas. Al terminar mis estudios regres\u00e9 a Europa para volver a mi tierra y para visitar todos los lugares que tanto hab\u00eda estudiado. Estuve en el Louvre una semana entera recorri\u00e9ndolo diez horas diarias. No vine a Europa a tumbarme en las playas, sino a alimentar todas aquellas inquietudes.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY cu\u00e1l fue el primer cuadro que adquiri\u00f3? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Inici\u00e9 la colecci\u00f3n m\u00e1s seriamente en los a\u00f1os sesenta o setenta, pero lo primero que compr\u00e9, en el Museo del Prado, fueron unas reproducciones de <em>Las l\u00e1grimas de san Pedro <\/em> y de <em>Los borrachos <\/em> <strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY el cuadro por el que siente m\u00e1s apego? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No podr\u00eda decirlo. Son como los hijos y me representan a m\u00ed. No los vender\u00eda, a menos que tuviera necesidad, porque esos cuadros hablan de m\u00ed.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfAlguno que le haya costado mucho trabajo adquirir? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Cuando la colecci\u00f3n se fortaleci\u00f3 comenc\u00e9 a comprarlos en las subastas. Las casas nos pasan a los posibles interesados mucha informaci\u00f3n antes y as\u00ed uno empieza a conocer la obra. Es como el cortejo.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Pero alguna vez se le habr\u00e1 resistido alguno. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Algunos se los he disputado a Andrew Lloyd Weber, el compositor, y una vez ced\u00ed en favor de Tita, de la baronesa Thyssen. Por otra parte, es cierto que el d\u00eda que a Rodrigo Ur\u00eda, que fue un gran amigo y al que recuerdo mucho, le iban a dar el premio de la Hispanic Society de Nueva York, estaba con \u00e9l y se subastaba un Barcel\u00f3. Reconozco que lo pele\u00e9 a morir.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Pero creo que colecciona mucho m\u00e1s que arte. Por ejemplo, los recuerdos de Agust\u00edn Lara. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong>&#8211;Pues s\u00ed, a la que fue su esposa le compr\u00e9 el piano, composiciones, su diario y hasta los bastones de mando que le entregaron por toda Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong> <strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Supongo que contar\u00e1 tambi\u00e9n con una colecci\u00f3n bibliogr\u00e1fica. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Es cierto, la biblioteca es muy amplia. Catalogados, hay cerca de 75.000 vol\u00famenes; es porque adquir\u00ed varias bibliotecas, entre ellas la del expresidente L\u00f3pez Portillo. Algunos de los vol\u00famenes eran regalos y como pude comprobar, muchas veces eso son mordidas (sobornos) falsas. La actualizaci\u00f3n de la biblioteca es una obra fara\u00f3nica. Hay doce personas que llevan trabajando varios a\u00f1os en ello y avanzan como la hormiga.<strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Debo preguntarle por un asunto sobre el que han corrido r\u00edos de tinta: La Tal\u00e1. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Compr\u00e9 una porci\u00f3n de tierra y nunca imagin\u00e9 que eso asumir\u00eda un tinte pol\u00edtico que lleg\u00f3 a ser tan intens\u00edsimo. As\u00ed fue como comprend\u00ed que el indiano era una representaci\u00f3n de poder que gustaba a unos y disgustaba a otros. Para m\u00ed, Asturias era mi Arcadia, pero el problema de los que salimos es el regreso. Tenemos que emprender la reconquista. Cuando volv\u00ed, a los 22 a\u00f1os, me apropi\u00e9 de Asturias, pero cuando asum\u00ed otras referencias econ\u00f3micas lleg\u00f3 lo que nunca me hab\u00eda imaginado. Nunca cre\u00ed que generar\u00eda recelo o envidia aqu\u00ed. Quiz\u00e1s&#8211; no lo s\u00e9&#8211; es que alguien se siente inc\u00f3modo. Que para algunos, reconocer en t\u00ed un \u00e9xito es como asumir ellos un fracaso. <strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Y antes apost\u00f3 por Agar. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;S\u00ed, fue en tiempos de Pedro de Silva. Me pareci\u00f3 bien traer a Llanes, donde no hab\u00eda ni una sola industria, esta planta, y eso que supuso una lucha con los americanos por qu\u00e9 llevarla a cien kil\u00f3metros de Avil\u00e9s, Gij\u00f3n o Santander?, preguntaban. Y luego, con lo de la Tal\u00e1 ya era el mexicano, el indiano, no Juan Antonio. Me met\u00ed en una vor\u00e1gine, en un tema politizado; estaba muy inc\u00f3modo y fue muy decepcionante, as\u00ed que tom\u00e9 la decisi\u00f3n de venderlo. En el mundo empezaba a crecer la burbuja de los valores de los bienes ra\u00edces y en Espa\u00f1a hab\u00eda un verdadero boom, la negociaci\u00f3n fue buena y lo vend\u00ed. Ahora estoy tranquilo.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Sin embargo se ha dicho que podr\u00eda adquirir otras propiedades, por ejemplo el palacete donde se rod\u00f3 \u00b4El Orfanato\u00b4. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No, no tengo la intenci\u00f3n de hacerlo. La experiencia de la Tal\u00e1 me sirvi\u00f3 para no repetir. Conservo el hotel de Barro, que era de la familia de mi esposa, Agar de Asturias, y lo dem\u00e1s lo vend\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"font-size:85%;\"><span style=\"font-family:trebuchet ms;\">G. Fern\u00e1ndez, <\/span><a style=\"font-family: trebuchet ms;\" href=\"http:\/\/www.lavozdeasturias.es\/noticias\/noticia.asp?pkid=441774\"><span style=\"font-style: italic;\">Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n: \u00abTengo el impulso sentimental de dejar  un legado art\u00edstico en Asturias<\/span><\/a><span style=\"font-family:trebuchet ms;\">\u00ab, La Voz de Asturias, 31 de agosto de 2008<\/span><\/span><\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\">http:\/\/feeds.feedburner.com\/blogspot\/aSxe<img width='1' height='1' src='https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/tracker\/5642478656887788-3902647132706048343?l=carbularte.blogspot.com' alt='' \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify\"><img decoding=\"async\" style=\"width: 380px;height: 200px\" alt=\"El empresario, en uno de  los salones de su casa de Niembro. Foto: ARMANDO ALVAREZ\" title=\"El  empresario, en uno de los salones de su casa de Niembro. Foto: ARMANDO  ALVAREZ\" src=\"http:\/\/www.lavozdeasturias.es\/img\/noticias\/441774_2.jpg\" align=\"right\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>A los siete a\u00f1os, en 1942, Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n lleg\u00f3 a M\u00e9xico  procedente de Asturias de la mano de sus padres, unos labradores  emigrantes que confiaban en abrirse paso al otro lado del mar. A los 15,  tuvo una novia que le inocul\u00f3 el veneno de la cultura y el arte. A los  68, convertido en uno de los m\u00e1s pr\u00f3speros empresarios mexicanos,  asociado, entre otros, con Carlos Slim, considerado desde hace meses el  hombre m\u00e1s rico del mundo, P\u00e9rez Sim\u00f3n posee una colecci\u00f3n de pintura  que llega a los 1.500 cuadros. Un pu\u00f1ado de obras maestras de la  colecci\u00f3n se exponen, hasta agosto, en el Museo Jacquemart-Andr\u00e9, de  Par\u00eds, en una muestra titulada <i>Del Greco a Dal\u00ed.<\/i> Todas tienen en  com\u00fan dos cosas: pertenecen a la escuela espa\u00f1ola y han permanecido  ocultas o no muy vistas por muchos durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Un ejemplo: hay una monumental <i>Inmaculada Concepci\u00f3n <\/i>de Murillo, pintada en alg\u00fan momento entre 1670 y 1675, que viaj\u00f3 a M\u00e9xico en el siglo XVII, que regres\u00f3 a Europa en el siglo XIX, a Inglaterra, para ser exactos, desde donde volvi\u00f3 a partir de nuevo hacia Am\u00e9rica a principios del siglo XX. All\u00ed languideci\u00f3 en un convento de EE UU hasta desaparecer del mapa. Sali\u00f3 a la luz en 1991 en una subasta millonaria. Y P\u00e9rez Sim\u00f3n se hizo con ella.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">El cuadro que sirve de cartel, el prodigioso <i>San Jer\u00f3nimo<\/i> que agarrando un cr\u00e1neo mira hacia el cielo oscuro en silencio, pintado por Jos\u00e9 de Ribera en 1648, tambi\u00e9n vag\u00f3 perdido hasta que en 1990, en Madrid, lo adquiri\u00f3 tambi\u00e9n el mexicano. As\u00ed, la exposici\u00f3n, de una cincuentena de obras escogid\u00edsimas, es una suerte de radiograf\u00eda de la pintura espa\u00f1ola: desde un diminuto cuadro de El Greco a un impresionante paisaje playero de Sorolla que ilumina por s\u00ed solo la sala entera; desde un original retrato de Federico de Madrazo (retrato de Mar\u00eda Amparo Cienfuegos Jovellanos) a un dibujo delicioso de Picasso hecho en el reverso de una tarjetita de publicidad de la f\u00e1brica de medias y calcetines de Barcelona, donde el pintor, que conoc\u00eda a los due\u00f1os, pas\u00f3 algunas tardes de 1902.<\/p>\n<p>El primer dinero que P\u00e9rez Sim\u00f3n gast\u00f3 en arte fue en su juventud, en dos reproducciones del Museo del Prado: <i>Las l\u00e1grimas de San Pedro,<\/i> de El Greco, y <i>Los borrachos,<\/i> de Vel\u00e1zquez. En los a\u00f1os sesenta, en su primera visita a Par\u00eds, pas\u00f3 d\u00edas visitando las interminables salas del Louvre. Cuando acababa, volv\u00eda a empezar. Despu\u00e9s viaj\u00f3 a Arles a respirar el mismo aire que Van Gogh. Paralelamente al despegue de su carrera empresarial, empez\u00f3 a adquirir originales a principios de los a\u00f1os ochenta. En los noventa frecuentaba ya las casas de subastas de Londres, Nueva York o Par\u00eds. Cuenta que se ha batido en pujas a cara de perro con la baronesa Thyssen, una por un <i>zuloaga<\/i> que al final se qued\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u00abNo compra cualquier cosa, tiene un criterio, un gusto personal poderoso que le empuja a rechazar cuadros que le ofrecen y a perseguir los dif\u00edciles de encontrar\u00bb, explica V\u00e9ronique Gerard-Powell, comisaria de la exposici\u00f3n. Y a\u00f1ade: \u00abP\u00e9rez Sim\u00f3n tiene una colecci\u00f3n de pintura espa\u00f1ola important\u00edsima; gracias a su dinero y a sus compras se rescatan cuadros que pod\u00edan acabar en manos de, no s\u00e9, un coleccionista ruso, por ejemplo, que lo mantendr\u00eda oculto y separado del resto\u00bb. Para Gerard-Powell la exposici\u00f3n servir\u00e1 tambi\u00e9n para arrumbar ciertos \u00abclich\u00e9s\u00bb que pesan a\u00fan en Francia sobre la pintura espa\u00f1ola, centrados en lo religioso y lo tenebroso.<\/p>\n<p>P\u00e9rez Sim\u00f3n, adem\u00e1s de obras maestras del arte, colecciona b\u00fahos a cualquier precio (incluso a un d\u00f3lar), libros (tiene 75.000) y, entre otras cosas, los recuerdos del compositor mexicano Agust\u00edn Lara: a su viuda le compr\u00f3 el piano, las partituras y hasta los bastones. Vive en sus varias residencias rodeado de las obras de arte que ha adquirido: en un sal\u00f3n de su residencia mexicana luce el retrato de Goya de <i>Do\u00f1a Mar\u00eda de Vallabriga y Rozas,<\/i> pintado en 1783, convertido en joya de la exposici\u00f3n. En un pasillo algo oscuro, seg\u00fan alguien que ha visitado la casa, se encuentra el <i>Retrato de mujer,<\/i> de Julio Romero de Torres, cedido tambi\u00e9n para la muestra. \u00c9l mismo confes\u00f3 en una entrevista hace a\u00f1os que en el cuarto de ba\u00f1o de su casa cuelga un <i>picasso<\/i> verdadero.<\/div>\n<p><span style=\"font-family:trebuchet ms;font-size:85%\">Antonio Jim\u00e9nez Barca, Par\u00eds: <a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/cultura\/vida\/dedicada\/arte\/espanol\/elpepicul\/20100424elpepicul_5\/Tes\/\"><span style=\"font-style: italic\">Una vida dedicada al arte espa\u00f1ol<\/span><\/a>, EL PA\u00cdS, 24 de abril de 2010<\/span><\/p>\n<div><span style=\"font-weight: bold\">Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n: \u00abTengo el impulso sentimental de dejar  un legado art\u00edstico en Asturias\u00bb<\/span> <\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify\">Es un hombre de mundo, pero all\u00ed, en su casa de Niembro, es m\u00e1s Juan Antonio que nunca y por eso los extra\u00f1os, no es que molesten, pero distorsionan ese mundo id\u00edlico que \u00e9l se ha creado. Por eso, cuando recibe a LA VOZ, primero parece un poco en guardia, pero luego, al posar en el prado, junto a una escultura de Jorge Girbau, baja la guardia y le aflora la sonrisa. De la casa se podr\u00eda escribir un libro pero \u00e9l prefiere que eso siga perteneciendo a su intimidad.<\/p>\n<p><strong>&#8211;Mantiene usted una relaci\u00f3n estupenda con el Museo de Bellas Artes de Asturias. <\/strong><br \/>&#8211;Me parece maravilloso lo que se ha hecho all\u00ed. Est\u00e1 en mi coraz\u00f3n, es un museo sensacional que tienen muy pocas ciudades de Espa\u00f1a y va a ser uno de los m\u00e1s interesantes. A eso se tiene que sumar uno.<br \/><strong><\/strong><br \/><strong><strong>&#8211;Pero su museo est\u00e1 en M\u00e9xico. <\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No es mi museo, es el del grupo (Carso) y se har\u00e1 otro en Polanco, all\u00ed sumar\u00e9 obras a las salas temporales.<\/p>\n<p><strong><strong><strong>&#8211;A M\u00e9xico lleg\u00f3 usted de ni\u00f1o. <\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;S\u00ed, a los cinco a\u00f1os me llevaron para M\u00e9xico. Yo, de Asturias, presumo todo lo que puedo. Asturias me ha permitido ir por el mundo con los pies en la tierra, para que no me pase como a quien se encumbra y se siente en una nube rosa.<br \/><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfYa en su ni\u00f1ez dispon\u00eda de grandes medios econ\u00f3micos? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;En absoluto. Nac\u00ed en el 41, en la posguerra espa\u00f1ola. Entonces hab\u00eda much\u00edsimas carencias, pero yo no lo pas\u00e9 mal porque nos arregl\u00e1bamos con la econom\u00eda familiar: vacas, gochos, gallinas&#8230; En el campo es donde uno mejor se puede criar y fui el ni\u00f1o m\u00e1s feliz del mundo, hasta los cinco a\u00f1os, que me arrancaron de Asturias.<br \/><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY cu\u00e1l fue su primer encuentro con el arte? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;A los 15 a\u00f1os tuve una novia de 13 que ven\u00eda de una familia muy culta y me transmiti\u00f3 inquietudes por la literatura &#8211;he escrito cinco libros, pero no los he publicado&#8211;; por la m\u00fasica &#8211;pero por mi o\u00eddo no la he podido cultivar mucho&#8211; y por la pl\u00e1stica. Me engancharon la Escuela de Barbiz\u00f3n y el gran rompimiento de los impresionistas. Al terminar mis estudios regres\u00e9 a Europa para volver a mi tierra y para visitar todos los lugares que tanto hab\u00eda estudiado. Estuve en el Louvre una semana entera recorri\u00e9ndolo diez horas diarias. No vine a Europa a tumbarme en las playas, sino a alimentar todas aquellas inquietudes.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY cu\u00e1l fue el primer cuadro que adquiri\u00f3? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Inici\u00e9 la colecci\u00f3n m\u00e1s seriamente en los a\u00f1os sesenta o setenta, pero lo primero que compr\u00e9, en el Museo del Prado, fueron unas reproducciones de <em>Las l\u00e1grimas de san Pedro <\/em> y de <em>Los borrachos <\/em> <strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfY el cuadro por el que siente m\u00e1s apego? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No podr\u00eda decirlo. Son como los hijos y me representan a m\u00ed. No los vender\u00eda, a menos que tuviera necesidad, porque esos cuadros hablan de m\u00ed.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8212; \u00bfAlguno que le haya costado mucho trabajo adquirir? <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Cuando la colecci\u00f3n se fortaleci\u00f3 comenc\u00e9 a comprarlos en las subastas. Las casas nos pasan a los posibles interesados mucha informaci\u00f3n antes y as\u00ed uno empieza a conocer la obra. Es como el cortejo.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Pero alguna vez se le habr\u00e1 resistido alguno. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Algunos se los he disputado a Andrew Lloyd Weber, el compositor, y una vez ced\u00ed en favor de Tita, de la baronesa Thyssen. Por otra parte, es cierto que el d\u00eda que a Rodrigo Ur\u00eda, que fue un gran amigo y al que recuerdo mucho, le iban a dar el premio de la Hispanic Society de Nueva York, estaba con \u00e9l y se subastaba un Barcel\u00f3. Reconozco que lo pele\u00e9 a morir.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Pero creo que colecciona mucho m\u00e1s que arte. Por ejemplo, los recuerdos de Agust\u00edn Lara. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong>&#8211;Pues s\u00ed, a la que fue su esposa le compr\u00e9 el piano, composiciones, su diario y hasta los bastones de mando que le entregaron por toda Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong> <strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Supongo que contar\u00e1 tambi\u00e9n con una colecci\u00f3n bibliogr\u00e1fica. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Es cierto, la biblioteca es muy amplia. Catalogados, hay cerca de 75.000 vol\u00famenes; es porque adquir\u00ed varias bibliotecas, entre ellas la del expresidente L\u00f3pez Portillo. Algunos de los vol\u00famenes eran regalos y como pude comprobar, muchas veces eso son mordidas (sobornos) falsas. La actualizaci\u00f3n de la biblioteca es una obra fara\u00f3nica. Hay doce personas que llevan trabajando varios a\u00f1os en ello y avanzan como la hormiga.<strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Debo preguntarle por un asunto sobre el que han corrido r\u00edos de tinta: La Tal\u00e1. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;Compr\u00e9 una porci\u00f3n de tierra y nunca imagin\u00e9 que eso asumir\u00eda un tinte pol\u00edtico que lleg\u00f3 a ser tan intens\u00edsimo. As\u00ed fue como comprend\u00ed que el indiano era una representaci\u00f3n de poder que gustaba a unos y disgustaba a otros. Para m\u00ed, Asturias era mi Arcadia, pero el problema de los que salimos es el regreso. Tenemos que emprender la reconquista. Cuando volv\u00ed, a los 22 a\u00f1os, me apropi\u00e9 de Asturias, pero cuando asum\u00ed otras referencias econ\u00f3micas lleg\u00f3 lo que nunca me hab\u00eda imaginado. Nunca cre\u00ed que generar\u00eda recelo o envidia aqu\u00ed. Quiz\u00e1s&#8211; no lo s\u00e9&#8211; es que alguien se siente inc\u00f3modo. Que para algunos, reconocer en t\u00ed un \u00e9xito es como asumir ellos un fracaso. <strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Y antes apost\u00f3 por Agar. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;S\u00ed, fue en tiempos de Pedro de Silva. Me pareci\u00f3 bien traer a Llanes, donde no hab\u00eda ni una sola industria, esta planta, y eso que supuso una lucha con los americanos por qu\u00e9 llevarla a cien kil\u00f3metros de Avil\u00e9s, Gij\u00f3n o Santander?, preguntaban. Y luego, con lo de la Tal\u00e1 ya era el mexicano, el indiano, no Juan Antonio. Me met\u00ed en una vor\u00e1gine, en un tema politizado; estaba muy inc\u00f3modo y fue muy decepcionante, as\u00ed que tom\u00e9 la decisi\u00f3n de venderlo. En el mundo empezaba a crecer la burbuja de los valores de los bienes ra\u00edces y en Espa\u00f1a hab\u00eda un verdadero boom, la negociaci\u00f3n fue buena y lo vend\u00ed. Ahora estoy tranquilo.<br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong> <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>&#8211;Sin embargo se ha dicho que podr\u00eda adquirir otras propiedades, por ejemplo el palacete donde se rod\u00f3 \u00b4El Orfanato\u00b4. <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>&#8211;No, no tengo la intenci\u00f3n de hacerlo. La experiencia de la Tal\u00e1 me sirvi\u00f3 para no repetir. Conservo el hotel de Barro, que era de la familia de mi esposa, Agar de Asturias, y lo dem\u00e1s lo vend\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"font-size:85%\"><span style=\"font-family:trebuchet ms\">G. Fern\u00e1ndez, <\/span><a href=\"http:\/\/www.lavozdeasturias.es\/noticias\/noticia.asp?pkid=441774\"><span style=\"font-style: italic\">Juan Antonio P\u00e9rez Sim\u00f3n: \u00abTengo el impulso sentimental de dejar  un legado art\u00edstico en Asturias<\/span><\/a><span style=\"font-family:trebuchet ms\">\u00ab, La Voz de Asturias, 31 de agosto de 2008<\/span><\/span><\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\">http:\/\/feeds.feedburner.com\/blogspot\/aSxe<img width='1' height='1' src='https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/tracker\/5642478656887788-3902647132706048343?l=carbularte.blogspot.com' alt='' \/><\/div>\n","protected":false},"author":211,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1,661],"tags":[1199],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/211"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=703"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":704,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703\/revisions\/704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}