{"id":8928,"date":"2010-12-26T07:22:00","date_gmt":"2010-12-26T07:22:00","guid":{"rendered":"tag:blogger.com,1999:blog-5642478656887788.post-7725133293994289647"},"modified":"2010-12-26T07:22:00","modified_gmt":"2010-12-26T07:22:00","slug":"una-arquitectura-contagiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/2010\/12\/26\/una-arquitectura-contagiosa\/","title":{"rendered":"Una arquitectura contagiosa"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: italic;\">Tres estudios barceloneses colaboran para buscar la armon\u00eda urban\u00edstica en un proyecto de vivienda social <\/span><\/div>\n<p> <strong><\/strong> <\/p>\n<div style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" style=\"width: 600px; height: 402px;\" alt=\"Los edificios de los estudios Bopbaa (izquierda) y Coll Leclerc.- JOS\u00c9 HEVIA \/ EVA SERRATS\" title=\"Los edificios de los estudios Bopbaa (izquierda) y Coll Leclerc.- JOS\u00c9 HEVIA \/ EVA SERRATS\" src=\"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101226elpepitdc_2\/XXLCO\/Ies\/edificios_estudios_Bopbaa_Coll_Leclerc.jpg\" \/><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"> Algunos arquitectos se han dado cuenta de que la ciudad y el ciudadano se benefician cuando ellos dejan de competir. O cuando deciden competir juntos. En Barcelona, un nuevo barrio de viviendas sociales de alquiler busca trazar un puente entre el antiguo y conflictivo vecindario de La Mina y la fachada medi\u00e1tica del edificio F\u00f3rum, de Herzog &amp; De Meuron, uno de los pocos inmuebles fallidos de los brillantes proyectistas suizos. M\u00e1s all\u00e1 de los restos de los fastos que transformaron una depuradora en plaza p\u00fablica, el vecindario tiene otras joyas arquitect\u00f3nicas, como el geri\u00e1trico de Lluis Clotet e Ignacio Paricio, un edificio org\u00e1nico y racional, vestido sutilmente con persianas de aluminio.<\/p>\n<p> Justo a un lado de ese centro, tres bloques de viviendas de protecci\u00f3n oficial dicen algo juntos. Fue precisamente la admiraci\u00f3n por el geri\u00e1trico lo que sugiri\u00f3 la idea de actuar por contagio. \u00abLo mejor\u00bb, cuenta Josep Bohigas, de Bopbaa, autores del \u00faltimo bloque de la manzana, \u00abes que sucedi\u00f3 sin premeditaci\u00f3n. Ocurri\u00f3\u00bb. Tanto ellos, como Coll Leclerc -galardonados este a\u00f1o por la mejor vivienda social levantada en Catalu\u00f1a- y Gustau Gili Galfetti, autores de los tres inmuebles, actuaron vigil\u00e1ndose. M\u00e1s que controlarse, aprovecharon los distintos plazos en la construcci\u00f3n de sus edificios para sembrar coincidencias. Se contagiaron. As\u00ed, Bopbaa parece haber tomado prestada la perfiler\u00eda de aluminio de Clotet-Paricio para cerrar sus terrazas de acceso, Jaime Coll y Judith Leclerc aligeraron ese elemento y Gustau Gili ensay\u00f3 su idea de un bloque construido en seco, con m\u00f3dulos met\u00e1licos acoplables a una estructura prefabricada de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p> La decisi\u00f3n de convertir el interior de manzana en una plaza com\u00fan sent\u00f3 el tono final del barrio: los pisos no ser\u00edan introvertidos. Se trataba de celebrar la vida en la calle. Y as\u00ed lo han hecho. Sobre el aparcamiento com\u00fan, los vecinos comparten patio-plaza. Ha crecido la hierba y el vecindario contagia optimismo.<\/p>\n<p> Al bloque de 14 viviendas dise\u00f1ado por Bopbaa se accede por las terrazas, que doblan la superficie de la sala de estar durante el buen tiempo. En el interior, un espacio di\u00e1fano y con luz de ambas fachadas concentra la mayor\u00eda de los metros. Se trata de celebrar la temporalidad, de sacarle partido a una terraza y a un lugar de paso, como recuerdan el negro y el amarillo de la fachada, que remiten a los taxis de la ciudad.<\/p>\n<p> A su lado, el edificio de Coll Leclerc tambi\u00e9n celebra la luz. Sus 42 viviendas tienen 12 metros de fachada y cinco de profundidad. Es decir: mucho aire y grandes vistas. Aqu\u00ed las habitaciones no se estrenan con el nombre escrito. Son intercambiables. Est\u00e1n distribuidas en una franja reconfigurable. Todas tienen la misma ventilaci\u00f3n, iluminaci\u00f3n, asoleo, tama\u00f1o y vistas. Es el inquilino, y no el arquitecto o la inmobiliaria, quien decide c\u00f3mo quiere vivir.<\/p>\n<p> Las fachadas traseras de todos estos inmuebles invitan a reconquistar los espacios abiertos: a abrir las ventanas, a perderle miedo a la convivencia. Y esa iniciativa es doblemente valiosa al aterrizar as\u00ed, sin cerrojos ni miedos aparentes, en una zona marginada por a\u00f1os de mala reputaci\u00f3n. Ojal\u00e1 funcione el contagio.<\/p>\n<p> De momento, el barrio respira aire fresco. Esta nueva manzana no parece Barcelona. Tiene un aspecto liviano, n\u00f3rdico. Los inmuebles comparten veneraci\u00f3n por el sol, por los subrayados en color y por el fomento de la vida comunitaria. Toda la arquitectura habla de convivencia.<\/div>\n<p> <\/p>\n<div style=\"text-align: right;\"><small>Anatxu Zabalbeascoa, Barcelona:<span style=\"font-weight: bold;\"> <\/span><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/Tendencias\/arquitectura\/contagiosa\/elpeputec\/20101226elpepitdc_2\/Tes\"><span style=\"font-style: italic;\">Una arquitectura contagiosa,<\/span><\/a> EL PA\u00cdS, 26 de diciembre de 2010<\/small><\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\">http:\/\/feeds.feedburner.com\/blogspot\/aSxe<img width='1' height='1' src='https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/tracker\/5642478656887788-7725133293994289647?l=carbularte.blogspot.com' alt='' \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-style: italic\">Tres estudios barceloneses colaboran para buscar la armon\u00eda urban\u00edstica en un proyecto de vivienda social <\/span><\/div>\n<p> <strong><\/strong> <\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><img decoding=\"async\" style=\"width: 600px;height: 402px\" alt=\"Los edificios de los estudios Bopbaa (izquierda) y Coll Leclerc.- JOS\u00c9 HEVIA \/ EVA SERRATS\" title=\"Los edificios de los estudios Bopbaa (izquierda) y Coll Leclerc.- JOS\u00c9 HEVIA \/ EVA SERRATS\" src=\"http:\/\/www.elpais.com\/recorte\/20101226elpepitdc_2\/XXLCO\/Ies\/edificios_estudios_Bopbaa_Coll_Leclerc.jpg\" \/><\/div>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: justify\"> Algunos arquitectos se han dado cuenta de que la ciudad y el ciudadano se benefician cuando ellos dejan de competir. O cuando deciden competir juntos. En Barcelona, un nuevo barrio de viviendas sociales de alquiler busca trazar un puente entre el antiguo y conflictivo vecindario de La Mina y la fachada medi\u00e1tica del edificio F\u00f3rum, de Herzog &amp; De Meuron, uno de los pocos inmuebles fallidos de los brillantes proyectistas suizos. M\u00e1s all\u00e1 de los restos de los fastos que transformaron una depuradora en plaza p\u00fablica, el vecindario tiene otras joyas arquitect\u00f3nicas, como el geri\u00e1trico de Lluis Clotet e Ignacio Paricio, un edificio org\u00e1nico y racional, vestido sutilmente con persianas de aluminio.<\/p>\n<p> Justo a un lado de ese centro, tres bloques de viviendas de protecci\u00f3n oficial dicen algo juntos. Fue precisamente la admiraci\u00f3n por el geri\u00e1trico lo que sugiri\u00f3 la idea de actuar por contagio. \u00abLo mejor\u00bb, cuenta Josep Bohigas, de Bopbaa, autores del \u00faltimo bloque de la manzana, \u00abes que sucedi\u00f3 sin premeditaci\u00f3n. Ocurri\u00f3\u00bb. Tanto ellos, como Coll Leclerc -galardonados este a\u00f1o por la mejor vivienda social levantada en Catalu\u00f1a- y Gustau Gili Galfetti, autores de los tres inmuebles, actuaron vigil\u00e1ndose. M\u00e1s que controlarse, aprovecharon los distintos plazos en la construcci\u00f3n de sus edificios para sembrar coincidencias. Se contagiaron. As\u00ed, Bopbaa parece haber tomado prestada la perfiler\u00eda de aluminio de Clotet-Paricio para cerrar sus terrazas de acceso, Jaime Coll y Judith Leclerc aligeraron ese elemento y Gustau Gili ensay\u00f3 su idea de un bloque construido en seco, con m\u00f3dulos met\u00e1licos acoplables a una estructura prefabricada de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p> La decisi\u00f3n de convertir el interior de manzana en una plaza com\u00fan sent\u00f3 el tono final del barrio: los pisos no ser\u00edan introvertidos. Se trataba de celebrar la vida en la calle. Y as\u00ed lo han hecho. Sobre el aparcamiento com\u00fan, los vecinos comparten patio-plaza. Ha crecido la hierba y el vecindario contagia optimismo.<\/p>\n<p> Al bloque de 14 viviendas dise\u00f1ado por Bopbaa se accede por las terrazas, que doblan la superficie de la sala de estar durante el buen tiempo. En el interior, un espacio di\u00e1fano y con luz de ambas fachadas concentra la mayor\u00eda de los metros. Se trata de celebrar la temporalidad, de sacarle partido a una terraza y a un lugar de paso, como recuerdan el negro y el amarillo de la fachada, que remiten a los taxis de la ciudad.<\/p>\n<p> A su lado, el edificio de Coll Leclerc tambi\u00e9n celebra la luz. Sus 42 viviendas tienen 12 metros de fachada y cinco de profundidad. Es decir: mucho aire y grandes vistas. Aqu\u00ed las habitaciones no se estrenan con el nombre escrito. Son intercambiables. Est\u00e1n distribuidas en una franja reconfigurable. Todas tienen la misma ventilaci\u00f3n, iluminaci\u00f3n, asoleo, tama\u00f1o y vistas. Es el inquilino, y no el arquitecto o la inmobiliaria, quien decide c\u00f3mo quiere vivir.<\/p>\n<p> Las fachadas traseras de todos estos inmuebles invitan a reconquistar los espacios abiertos: a abrir las ventanas, a perderle miedo a la convivencia. Y esa iniciativa es doblemente valiosa al aterrizar as\u00ed, sin cerrojos ni miedos aparentes, en una zona marginada por a\u00f1os de mala reputaci\u00f3n. Ojal\u00e1 funcione el contagio.<\/p>\n<p> De momento, el barrio respira aire fresco. Esta nueva manzana no parece Barcelona. Tiene un aspecto liviano, n\u00f3rdico. Los inmuebles comparten veneraci\u00f3n por el sol, por los subrayados en color y por el fomento de la vida comunitaria. Toda la arquitectura habla de convivencia.<\/div>\n<p> <\/p>\n<div style=\"text-align: right\">Anatxu Zabalbeascoa, Barcelona:<span style=\"font-weight: bold\"> <\/span><a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/Tendencias\/arquitectura\/contagiosa\/elpeputec\/20101226elpepitdc_2\/Tes\"><span style=\"font-style: italic\">Una arquitectura contagiosa,<\/span><\/a> EL PA\u00cdS, 26 de diciembre de 2010<\/div>\n<div class=\"blogger-post-footer\">http:\/\/feeds.feedburner.com\/blogspot\/aSxe<img width='1' height='1' src='https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/tracker\/5642478656887788-7725133293994289647?l=carbularte.blogspot.com' alt='' \/><\/div>\n","protected":false},"author":211,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1,661],"tags":[5244],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8928"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/211"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8928"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8928\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogsaverroes.juntadeandalucia.es\/geohistoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}